CÓMO SE HIZO "THE SPIRIT"
Notas de producción © 2008
Sony Pictures
2. El diseño
El plan de los realizadores
para THE SPIRIT fue ciertamente ambicioso: rodar la producción
entera utilizando pantalla verde y la tecnología y los programas
de imágenes generadas por ordenador (CGI) para crear un híbrido
entre imagen en movimiento y un libro de cómic. Miller ya había
estado involucrado en un rodaje con avanzadas técnicas digitales
cuando codirigió con Robert Rodríguez Sin City. “Lo que ocurrió
con la tecnología computarizada y el CGI es que encajó
perfectamente con alguien con mi abanico de conocimientos”,
reconoce Miller. “Yo cuento historias con imágenes. Lo que me
encanta del CGI en cine es que si soy capaz de pensar en algo,
eso puede estar en la película. Y aunque esta tecnología habla
del futuro, también puede recuperar algunos valores del pasado.
No solamente los valores del cómic en una ciudad extraña con luz
tenue, sino también los valores del cine negro clásico. Quería
que THE SPIRIT tuviese la imagen descarnada y aterradora de esas
viejas películas”. Del Prete cuidadosamente seleccionó un equipo
de primera para ayudar a que Miller consiguiera su visión de THE
SPIRIT. “Nos propusimos encontrar gente que conociera y
simpatizara con los conceptos del tipo de cómic que Frank ha
escrito. Queríamos gente que conociera a Eisner y ‘The Spirit’.
Así que Frank ha estado rodeado por gente de mucho talento que
estaba ansiosa por trabajar con él en esta película. Cada uno de
los miembros del equipo era gente muy especial”. Esto
ciertamente describe la clave en cuanto a los colaboradores
técnicos con que ha contado Miller: el renombrado director de
fotografía Bill Pope, entre cuyos trabajos se encuentran
Spiderman 2 y 3, la trilogía de Matrix y Lazos Ardientes
(Bound); el supervisor de efectos visuales Stu Maschwitz,
fundador de la casa de innovadores efectos visuales The
Orphanage, cuyos asombrosos trabajos incluyen Iron Man, Noche en
el museo (Night At The Museum), Superman Returns y Harry Potter
y el cáliz de fuego (Harry Potter And The Goblet Of Fire). Pope
no dudó ni un segundo en unirse a Miller para su debut
directoral en solitario. “Frank Miller llama y dice, ‘¿quieres
hacer una película?’ Éste es el hombre que es el maestro del
medio visual y quieres saber lo que hace. ¿Qué haces si Julian
Schnabel te llama? Dices sí”.
Maschwitz
también trabajó como director de la segunda unidad y comenzó a
asesorar a Miller en los efectos visuales de la película desde
la preproducción. “Frank es un subidón con toda la energía que
sientes en su material gráfico. Tiene una visión profunda y es
increíble verlo trabajar para darle vida a esos personajes que
están definidos en una página tan solo con una pose o un gesto”,
concluye Stu.
THE SPIRIT
comenzó su producción en Albuquerque, Nuevo México, el 8 de
octubre de 2007 y fue la primera película en rodarse en los
nuevos estudios, Albuquerque Studios. Los plató 7 y 8 fueron
transformados en un inmenso plató con pantalla verde, pantalla
negra y un plató para trabajar con especialistas que se podía
cambiar de verde a negro. El ambicioso plan de rodaje de 48 días
contaba con más de cien actores y especialistas.
Para los
actores y los departamentos técnicos clave, Miller creó unos
cuadernos con las historias originales de Eisner sobre las
cuales THE SPIRIT estaba basado. Y cada día el
guionista/director comenzaba dibujando guiones gráficos para
facilitar que tanto los actores como el equipo técnico pudiesen
visualizar las escenas que se rodarían ese día. Del Prete
comenta, “Frank se aseguró de que toda la gente que trabajaba en
la película realmente entendiera el original así como su estilo
artístico. Y creó un híbrido de los dos. No hubo un sólo día que
transcurriera sin que se hablara de Will”.
Juntos,
Miller, Pope y Maschwitz hicieron un mapa de la aventurada
estrategia visual. “Decidimos hacer THE SPIRIT aún más
estilizada, más en la línea de los dibujos de Frank que lo que
hizo Rodriguez”, explica Pope. “Stu y yo éramos unos seguidores,
en el sentido de que entendíamos a Frank Miller y su
sensibilidad. Nuestro trabajo era traducir lo que estaba en su
cabeza y en sus dibujos al mundo tecnológico. Frank no es un
técnico. Para lo que es fantástico es para encontrar ese
momento, el punto emocional preciso en el corazón de cada
escena”.
Un espíritu
de creatividad y juego prevaleció en el set, tanto delante como
detrás de la cámara. Para Miller, esta actitud era esencial para
lograr una apropiada adaptación del trabajo de Eisner. “Will fue
siempre un aventurero en su trabajo”, cuenta. “Lo que queríamos
hacer en esta película era volver a estar en contacto con ese
sentido de la experimentación que ‘The Spirit’ aportó y que a la
vez definió a ‘The Spirit’. Todos, el reparto y el equipo
técnico estaban dispuestos a intentar cosas”.
Sam Jackson
acuerda y hace mención de la receptividad de Miller hacia las
ideas de los actores en todos los aspectos, desde el texto al
bello facial. Cuando Jackson vio el vestuario completo y el
minimalista y no existente decorado, se dio cuenta de que podía
ir aún más allá con el personaje que estaba creando. “Nos dimos
cuenta de que podíamos lanzar a Octopus a otra dimensión con las
pelucas, el maquillaje de ojos y todo tipo de cosas elaboradas
en mi cara. Nos lo pasamos muy bien pensando en el personaje, y
creo que eso nos ayudó a crear un villano verdaderamente
gracioso y memorable”.
Miller estaba
encantado con su reparto. “Estoy acostumbrado a dibujar en mi
tablero e inventarme a mis propios actores. Así que
probablemente la mayor sorpresa que me llevé fue que me encantan
los actores y adoro trabajar con ellos. Todos en el reparto son
fantásticos. Creo que, de verdad, el actor es el que crea el
personaje. El director sólo ayuda a conducirlos a través de la
historia”.
THE SPIRIT
necesitaba un delineado, vibrante e inteligente diseño de
vestuario para los personajes. Fue un reto que el diseñador de
vestuario, Michael Dennison, tuvo que asumir para divisar las
estilizados prendas que reflejarían las diferentes
personalidades, la historia y los cambios de humor. Para el
Octopus de Jackson, creó una serie de trajes para complementar
la adoración del mal de este desalmado, desde el arquetipo del
“malo” del oeste, el mortal samurai e incluso el nazi. Y allí
estaban esas increíbles y variadas prendas para las espléndidas
mujeres de la película: vestidos de noche, trajes y todo lo que
refiriera a las siluetas femeninas de mediados del Siglo XX pero
sin dejar de mantener un cierto aire moderno.
Como
contraste, el guardarropa de Spirit pedía algo simple, prendas
con mensaje. Dennison hizo unas pocas y sutiles alteraciones en
el atuendo de Spirit para traer al personaje a la actualidad.
“El original Spirit llevaba un traje”, apunta Dennison. “Hemos
simplificado su vestuario a una camisa, corbata, pantalones,
cinturón, zapatillas de deporte, un increíble impermeable y un
sombrero. El impermeable fue cariñosamente bautizado como la
capa, porque flotaba, volaba, se envolvía, ocultaba. La corbata
escarlata era parte de la visión de Frank. Una imagen gráfica
que se convirtió en la firma del personaje”.
Algunas de
las innovaciones más atrevidas de THE SPIRIT tienen que ver con
las extendidas secuencias bajo el agua, incluidas las escenas de
los personajes de Mendes y Jackson persiguiendo su botín debajo
de las marismas de Central City. Los realizadores querían lograr
un efecto que sólo era posible en un cómic, con la Sand Saref de
Mendes luciendo tan arrebatadora bajo el agua como luce fuera.
Para conseguir esto, Pope rodó las secuencias utilizando una luz
especialmente diseñada a ese fin y una cámara Phantom, un modelo
de alta velocidad reservada generalmente para aplicaciones
científicas. Mendes fue suspendida en un arnés y no se necesitó
ni una gota de agua. Del Prete cuenta, “teníamos lo que
queríamos, una escena totalmente creíble bajo el agua y Eva
parece una diosa, el maquillaje y el cabello absolutamente
perfectos, porque, claro, ella no está en el agua. ¡Igual que en
un cómic!”
THE SPIRIT
fue concebida como cine negro contemporáneo con el color jugando
un papel específico y poderoso. La gama de colores fue
establecida en producción a través de la luz, el diseño de
vestuario, la dirección artística y demás, y continuó hasta la
postproducción. “Nunca creímos que la película tenía que ser
puramente en blanco y negro, queríamos ver el color de la piel y
la carne”, dice Pope. “Así que trabajamos en esa dirección hacía
lo que entendíamos que la temática del color tenía que ser. Por
ejemplo, cuando Frank escribió la escena de Spirit joven con
Sand joven en el porche, supe que estaban abriendo una
cerradura. Esa cerradura tenía que ser dorada, los recuerdos
tenían que ser dorados. Y Sand es materialista, así que el
dorado se convierte en su color”.
Una vez que
se terminó el rodaje, toda la actividad se trasladó a las
oficinas centrales de The Orphanage en California del Norte,
donde Maschwitz supervisó los efectos visuales con un equipo de
200 personas en diez estudios de todo el mundo incluyendo
Australia, Los Ángeles y Canadá. Para Maschwitz y sus colegas,
la tarea que tenían entre manos fue casi hacer lo opuesto al
trabajo habitual de los efectos visuales. “Lo más frecuente en
nuestro trabajo es coger un plano que está completo excepto por
algún pequeño elemento e insertamos ese elemento dentro del
plano”, explica Maschwitz. “Con THE SPIRIT, teníamos un elemento
pequeño muy importante que era la actuación, y teníamos que
llenar todo lo demás”.
Paralelamente
en Los Ángeles, el montador Greg Nussbaum se unió al equipo de
postproducción. Nussbaum llegó a la película por recomendación
de Stu Maschwitz, con quien había trabajado en publicidad y
vídeos musicales. “La dificultad en este tipo de películas es
que el montador sólo tiene a los actores sobre una pantalla
verde para poder montar. Tienen que tener muchísima imaginación
para entender lo que están haciendo. Deborah quería a alguien
que realmente entendiera el estilo de Frank, como el resto del
equipo. Greg había hecho el montaje de la previsualización de
THE SPIRIT y supe que tenía mucho talento y que sería una buena
elección”, recuerda Stu Maschwitz. Del Prete le dio las primeras
dos semanas de material a Nussbaum como prueba para ver lo que
hacía con él. Tanto ella como Miller quedaron encantados con el
resultado y lo incorporaron al equipo.
La
postproducción es una de las partes más importantes del proceso,
especialmente en una película como THE SPIRIT, y al mismo tiempo
que Maschwitz y The Orphanage se aseguraban de que cada efecto
visual era perfecto, Miller y Del Prete también se aseguraban de
que el sonido y la música estuvieran a la altura de la película.
Pasaron mucho tiempo escuchando bandas sonoras y entrevistándose
con compositores. La productora Del Prete recuerda, “fuimos muy
afortunados al tener tan buenas opciones. Después de ver algunas
pruebas del montaje, toda la gente con la que queríamos
reunirnos estaba verdaderamente excitada con la idea de hacer la
música de la película. Lo más duro fue tener que decir que no a
muchos compositores de música verdaderamente buenos. Después de
considerarlo, el altamente reconocido y varias veces nominado al
Oscar®, David Newman (Anastasia, Ice Age la edad del deshielo
[Ice Age], The Phantom, el hombre enmascarado [The Phantom]) se
unió al equipo. Frank quería elementos del jazz de los años 40
fundidos con la clásica música heroica, incluso un toque de
`spaghetti western´. David fue capaz de darnos todo eso”.
Fue en la
postproducción donde Maschwitz trabajó con Miller para darle
vida al personaje crucial en THE SPIRIT: Central City, el gran
amor de Spirit. Eisner basó a la ciudad en su ciudad natal,
Manhatan, que es el hogar de Miller desde hace ya mucho tiempo.
Miller cuenta, “Stu y su compañía crearon a la Central City de
mis sueños, que es Manhatan desde más o menos Jane Street hasta
Houston. Esto es porque Spirit es más el personaje de un barrio
que el protector de la ciudad entera. Stu y su equipo crearon
una evocación del Nueva York de diferentes épocas. Es como
Pompeya, cuando Pompeya estaba en su momento cumbre. Es todo lo
moderna que quieras y se remonta en el tiempo todo lo que
quieras”.
Maschwitz
agrega, “Central City es el Nueva York que Frank ve cuando
camina por Manhatan. Eliges pedazos y partes de una ciudad real
para que haya una realidad tangible, el desorden que un paisaje
urbano tiene, y luego selectivamente se van quitando las partes
que no encajan con el mundo de Frank y Eisner. Y como resultado
tienes a Central City. Y la película es en verdad, una carta de
amor a ese entorno”.
Es también un
respetuoso saludo con el sombrero a Will Eisner, el hombre que
ayudó a crear el cómic. “Me tiré de cabeza en esto”, dice Miller
acerca del gran desafío que fue llevar THE SPIRIT a la pantalla.
“Si iba a existir un THE SPIRIT iba a ser todo lo bueno que
fuera capaz de hacer. Espero que Will no se levante de la tumba
y me estrangule cuando la vea”.
La actriz
Jaime King siente que Miller no tiene mucho por lo que
preocuparse. “Lo que Will Eisner hizo con ‘The Spirit’ fue
revolucionario: no había nada parecido en ese tiempo. Y esto es
lo que siento acerca de lo que Frank ha hecho con esta
película”.
Imágenes, sinopsis
y notas de cómo se hizo "The Spirit" - Copyright © 2008
Lionsgate y Odd Lot Entertainment. Distribuida en España por
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