CÓMO SE HIZO "X-FILES:
CREER ES LA CLAVE"
Notas de producción ©
2008
Hispano Foxfilm
X-FILES: CREER ES LA CLAVE es
una nueva película basada en la mítica y premiada serie
Expediente X. Largamente esperada, la película reúne a los
protagonistas de la serie David Duchovny y Gillian Anderson bajo
la dirección del creador de la serie Chris Carter, coautor del
guión junto a Frank Spotnitz. Al más puro estilo Expediente X,
el argumento se mantiene en un secreto absoluto y únicamente es
conocido por los principales miembros del estudio y del equipo
de la película. Lo que puede revelarse es lo siguiente: El
thriller de lo paranormal se presenta en un formato
independiente, siguiendo la tradición de algunos de los
episodios más elogiados y valorados por el público, y en la
relación entre Fox Mulder (Duchovny) y Dana Scully (Anderson),
tan problemática como siempre, se producen giros inesperados.
Mulder continúa su inexorable búsqueda de la verdad, y Scully,
la apasionada y muy inteligente doctora, permanece
inexplicablemente ligada a la labor investigadora de Mulder.
Meses después de finalizar el rodaje, Carter seguía tan
reservado en relación al argumento como lo había estado durante
la realización y producción de la película. “Mulder y Scully se
sumergen de nuevo en el mundo de los expedientes X debido a un
caso”, es todo lo que dirá Carter acerca de la trama del filme.
Quizás alguna pista nos la puede proporcionar el título de la
película. “Creer es la clave” es una frase que puede resultar
familiar para los seguidores de la serie: “Quiero creer” era el
eslogan de un póster que Mulder tenía colgado en su oficina del
FBI. “Es un título natural”, dice Chris Carter. “El argumento
trata de la dificultad de combinar la fe y la razón. En
realidad, se refiere a la lucha que Mulder sostiene con sus
creencias”. Carter es mucho más expresivo al hablar de los
objetivos que persigue con el filme. “Simplemente, queremos que
todo el mundo que vea la película se asuste de verdad”, afirma.
Aunque tanto por el tamaño como por el ámbito de acción, la gran
pantalla permitía a los realizadores llevar la historia y los
personajes donde la serie no hubiera podido llegar, Carter dice
que X-FILES: CREER ES LA CLAVE supone también un regreso a las
raíces de la serie, cuando era solamente un referente televisivo
de los seguidores del género fantástico y de terror. “La
película combina los elementos de la serie que más gustaban a la
gente: asusta, inquieta y esconde un gran misterio. Con
Expediente X a menudo provocábamos el temor del público mediante
lo que no podían ver; en la película usamos el mismo método”. El
guionista y productor Frank Spotnitz añade: “Yo creo que lo
mejor de Expediente X era que te hacía sentir miedo de cualquier
cosa. No te contaban las clásicas historias de miedo ni se
ajustaban a las reglas del género convencionales. Esta película
se enmarca en esa tradición de mostrar lo que no puedes ver en
la mayoría de las películas del género de terror”.
A diferencia
de la primera película de Expediente X, realizada en 1998, el
guión de Carter y Spotnitz para X-FILES: CREER ES LA CLAVE no
necesita de la complicidad del público para entender la compleja
mitología que la serie proporcionó durante nueve temporadas. “La
primera película era una especie de paradigma de la serie, pero
X-FILES: CREER ES LA CLAVE es verdaderamente una historia
independiente”, dice Carter. “Si la serie no hubiera existido,
el argumento habría sido igualmente eficaz en la gran pantalla”.
Después de
diez largos años desde la primera película –y seis años desde la
finalización de la serie–, Carter y Spotnitz pensaron que era el
momento idóneo para una nueva película de Expediente X, no sólo
para abastecer con un nuevo caso de Mulder y Scully a sus
legiones de seguidores, sino también para que una nueva
generación conociera a unos personajes admirados todavía por
millones de personas. “En los últimos años, cuando hablaba con
estudiantes, me sorprendía que gran parte de ellos realmente no
conocían la serie”, dice Carter. “Un chico que hoy tenga veinte
años era demasiado joven cuando se estrenó la serie [hace 16
años], por lo tanto, existe un público completamente nuevo para
Expediente X. Esta película se ha hecho para satisfacer a esta
nueva audiencia, así como a sus incondicionales”.
“Escribir y
realizar esta película ha sido mucho más que un ejercicio de
nostalgia”, añade Frank Spotnitz. “Chris y yo examinamos
profunda, rigurosa y emocionalmente a los personajes de Mulder y
Scully y nos cuestionamos dónde estarían en este momento de sus
vidas. Podríamos estar hablando horas y horas sobre el argumento
y lo que significó para nosotros”.
Ambos
creadores decidieron que la historia, y el momento especial en
la relación Mulder-Scully, tendría lugar en lo que ellos llaman
“tiempo real” –han pasado seis años desde que los vimos juntos
por última vez en el último episodio de la serie– y que la
película reflejaría esa evolución. “Ellos son seis años más
viejos y más sabios, y la relación entre ellos ha evolucionado”,
dice Carter. “Mulder y Scully han vivido muchas cosas [durante
este período de tiempo], por lo tanto, la película en cierto
modo refleja el estado actual –y futuro– de su relación”.
David
Duchovny dice que reflejar a Mulder y Scully en el momento
presente fue una decisión esencial. “Era importante conseguir
que el tiempo pasara en el universo de Expediente X como lo hace
en la vida. Yo creo que una de las cosas más interesantes que
hacemos cuando interpretamos a un personaje es encarnarlo a lo
largo de los años, intentando transmitir los cambios de la vida
o cómo nos afecta el paso del tiempo”.
La relación
entre Mulder y Scully continúa siendo definida como “química
excepcional”, una chispa que desafía las reglas habituales del
romance cinematográfico. “La química con David es muy fácil”,
dice Anderson. “Es algo que podríamos hacer con los ojos
cerrados. Y estuvo desde el primer momento en que empezamos a
trabajar juntos en la película”.
En el plató
de X-FILES: CREER ES LA CLAVE, la sintonía que se producía entre
los actores y entre sus respectivos personajes era
extraordinaria incluso para los que la habían podido comprobar
muchos años atrás. “El primer día de rodaje, cuando vi a David y
Gillian trabajando juntos, me estremecí”, dice Chris Carter.
“David y Gillian han tenido siempre esa química. Verlos trabajar
juntos fue como volver a estar en familia”.
Apreciada por
un gran número de seguidores, que se autodenominan “Shippers”
(nombre derivado de la cuarta sílaba del término inglés
“relationship”, en español, “relación”), la historia de amor
entre Mulder y Scully continúa siendo un romance distinto en el
ámbito cinematográfico. “Siempre ha sido una relación casta”,
dice Duchovny. “Es un romance como los de antes, donde la
intimidad física se consigue a base de miradas, de cogerse las
manos o de besos en la frente”.
“Mulder y
Scully están hechos uno para el otro”, prosigue el actor. “Pero
siempre hay un obstáculo que impide su relación. Esta película
trata en profundidad sobre ese obstáculo”.
Chris Carter
indaga aún más en el vínculo de los personajes: “Para mí,
Expediente X siempre ha sido un romance –intelectual, a nivel
mental–, un romance muy excepcional y mantenido bajo control. Es
íntimo pero no es físico, lo que provoca en gran medida su
química. Y desde el principio de la serie, David y Gillian
fueron quienes lo lograron. Sin ellos, la serie no hubiera
funcionado”.
No obstante,
a pesar de la química actoral, volver al universo de Expediente
X fue, en cierto modo, más fácil para Carter y Spotnitz que para
los protagonistas David Duchovny y Gillian Anderson. Carter,
guionista y productor ejecutivo de la serie durante 17 años,
dice que volver a estos personajes y a su universo fue,
simplemente, “la cosa más natural del mundo”.
Spotnitz
añade: “Cuando Chris y yo nos pusimos a escribir el guión y a
reconsiderar los personajes de Mulder y Scully, me sorprendió
descubrir que me venían a la memoria enseguida. Se nos
ocurrieron muchas ideas acerca de lo que habían estado haciendo
y dónde habían desarrollado sus vidas. Y realmente fue un
agradable retorno porque echaba de menos a Mulder y Scully,
echaba de menos oír sus voces”.
Por mucho que
los creadores –y, por supuesto, sus seguidores– echaran de menos
a los personajes, varias cuestiones provocaron que la nueva
película de Expediente X se retrasara hasta finales del año
pasado. Carter considera que David Duchovny ha sido uno de los
que más se ha empeñado en hacer una nueva película. “Yo diría
que David ha sido uno de los responsables de que esta película
se hiciera. Ha hecho campaña a su favor. Quería hacerla. David
ha sido verdaderamente el motor principal al apoyar nuestro
interés en hacer otra película”.
De hecho,
Duchovny quería volver a Fox Mulder y a Expediente X desde que
la serie terminó en 2002 su largo recorrido. “Siempre pensé que
Expediente X como franquicia cinematográfica tenía mucha vida
por delante”, señala. Después de interpretar a Mulder durante
nueve años, Duchovny pensó que le sería fácil meterse de nuevo
en el personaje. Pero, en el invierno pasado, cuando las cámaras
empezaron a rodar, Duchovny se dio cuenta de que el personaje de
Mulder le resultaba más esquivo de lo que esperaba. “Creía que
meterme de nuevo en el personaje sería algo muy natural, pero al
principio me resultó extraño. No quería cambiar drásticamente mi
interpretación de Mulder porque el personaje es muy conocido,
pero, por supuesto, yo ahora soy más viejo –y él también lo es–,
por lo tanto, algunas cosas tenían que cambiar”.
Igualmente,
Gillian Anderson encontró que volver a Dana Scully no fue
sencillo sin un gran esfuerzo. “En el primer día de rodaje”,
recuerda, “estaba absolutamente segura de cómo retomar el
personaje. Normalmente me siento aterrorizada cuando empiezo un
proyecto, pero en este caso no fue así”. Sin embargo, el reto
que suponía meterse en un personaje que Anderson había
abandonado muchos años atrás se evidenció enseguida. “Realmente
tuve alguna dificultad durante los dos primeros días [de rodaje
de la película]. Me llevó bastante tiempo encontrar la voz de
Scully, y yo creo que en parte se debe a que desde que la serie
terminó he hecho todo lo posible por interpretar papeles que
fueran muy diferentes a Scully. El trabajo que he estado
haciendo [desde que terminó la serie] me ha supuesto crear
nuevos personajes desde el principio.
“Para esta
película”, continúa Anderson, “interpretar a Scully siempre tuvo
menos que ver con el guión y más en cuanto a retomar la historia
y la memoria del personaje. Por lo tanto, recuperar al personaje
resultó ser más trabajo del que había previsto”.
Mientras que
la relación Mulder-Scully ha sido un nexo importante en la
producción de la serie Expediente X, en la franquicia se ha
valorado mucho la introducción de actores de primera categoría,
que han contribuido a su legado considerablemente. X-FILES:
CREER ES LA CLAVE no es una excepción a esta tradición. Amanda
Peet, que recientemente protagonizó la serie “Studio 60 on the
Sunset Strip”, se une al universo Expediente X como la agente
Dakota Whitney. Como todo lo relacionado con el filme, los
detalles acerca de Whitney se han mantenido en secreto. “Whitney
solicita la ayuda de Mulder en la resolución de un caso”, revela
Peet. “Ella es un agente del FBI que puede –o no– empezar a
sentir una conexión con Mulder”.
Peet dice que
incorporarse al equipo de Expediente X proporcionaba,
evidentemente, momentos poco habituales. “Resultaba un poco
extraño participar de este fenómeno. Pero también fue agradable
formar parte de este mundo tan bien organizado. Y observar a
David y Gillian interpretar a esa mítica pareja [Mulder y
Scully] fue extraordinario.
Los rigores
físicos del rodaje fueron quizá su mayor reto. “Debería haber
sospechado algo cuando, antes de que la producción comenzara,
Chris Carter me preguntó si me sentía preparada para correr por
la nieve. Por entonces, había dado a luz ocho meses antes, y no
había estado precisamente corriendo ningún maratón. Pero por
supuesto le dije a Chris: “¡Sí, estoy en forma!”. Y durante los
primeros cuatro días de rodaje me tuvo corriendo, corriendo y
corriendo –y confiando en parecer tranquila”. (Duchovny añade:
“Es imposible parecer tranquilo cuando se corre por la nieve”).
Junto con el
personaje de Dakota Whitney interpretado por Peet, otro agente
del FBI nuevo en Expediente X es el famoso rapero (y anfitrión
de “Pimp My Ride”, de la MTV) Alvin “Xzibit” Joiner, que
incorpora al personaje del agente Mosley Drummy. Por una extraña
coincidencia, al estilo de Expediente X, Carter había escuchado
una canción interpretada por Xzibit que hacía referencia a
Expediente X. “Era extraño que Chris hubiera escuchado esa
canción”, admite el rapero/actor. “Pero él es el tipo de
persona, ya sabes, que está en lo que está”. (Las inquietudes
intelectuales y culturales de Carter van más allá de la música
rap –recientemente fundó una asociación dedicada al estudio de
la música de cuerda).
Xzibit, fan
de la serie desde hace tiempo, dice que “formar parte de la
familia de este gran fenómeno es algo increíble”. Como miembro
de esta familia, Xzibit sabe que muchos de los detalles sobre el
agente Drummy tienen que mantenerse en secreto hasta que se
produzca el estreno del filme. Sólo está dispuesto a admitir que
Drummy es “esa clase de agente que procede según las normas y
con una personalidad muy potente. No admite un no por respuesta
y no dispone de tiempo para escuchar las extravagantes teorías
de Mulder. Porque si el agente Drummy no puede verlo, sentirlo,
tocarlo o matarlo, entonces no cree que eso exista”.
Un tipo muy
distinto de personaje es el incorporado por el célebre actor
Billy Connolly, pues su papel del padre Joseph Crissman es
oscuro y complejo y esconde un misterioso pasado. “Será un
personaje con el que el público reaccionará apasionadamente, que
fue uno de los motivos que me atrajo del papel”, dice Connolly.
“Cuando Chris Carter me habló sobre el padre Joe, comprendí que
debía de interpretar mi papel de tal forma que incluso familia y
amigos me temieran.
“¡Pero lo que
más me asustó fue saber que Chris pensaba en mí cuando concibió
al personaje!”. (Carter es un admirador del trabajo de Connolly
desde hace tiempo, sobre todo a raíz de su actuación en la
película Su Majestad Mrs. Brown).
Filmar una
historia de Expediente X puede resultar una experiencia extraña
y alentar el característico y curioso sentido de humor de
Connolly. “Cuando estás trabajando en una película de Expediente
X, no vas a tener que cantar ‘Kum Ba Yah’ alrededor de la
hoguera de un campamento”, afirma. “Sabes que tendrá que ser
necesariamente una experiencia excepcional”. Por ejemplo:
“Mientras rodábamos en Whistler [una nevada instalación de ski
canadiense], estuvimos arrastrándonos durante días en medio de
la noche investigando el misterio en cuestión”. Misterio que de
hecho se manifiesta de manera tan inquietante que, Connolly
promete, “no habrás experimentado antes en una película”.
Obviamente,
es casi imposible hablar de X-FILES: CREER ES LA CLAVE sin
mencionar el secretismo que gira en torno al guión, producción y
algunos de sus personajes. Y los creadores no podrían discrepar
al respecto. “Para mí”, dice Carter, “esta película es como un
regalo de Navidad. Quiero que se abra en la mañana de Navidad y
no antes. No quiero que la gente agite la caja o mire a
hurtadillas debajo del envoltorio”.
“Creo que el
público apreciará y disfrutará más la proyección de la película
si no conoce la historia con antelación. Por lo tanto, hemos
hecho todo lo posible para mantener la sorpresa”.
Con este fin,
solamente el director y los productores dispusieron de una copia
completa del guión. A los actores se les permitió leerlo para,
inmediatamente después de hacerlo, quitárselo de las manos.
Jefes de departamento previamente escogidos leyeron el guión en
una sala aislada y con cámaras de vigilancia, y después el guión
era devuelto a una cámara acorazada. A todo el mundo que lo leyó
se le solicitó que firmara un acuerdo de confidencialidad. Un
90% del equipo de rodaje tenía escasa información sobre la
historia que tenía que filmar –un obstáculo que no les impidió
estar preparados para el trabajo diario.
De hecho,
todo el mundo estuvo a la altura de este nuevo reto profesional.
“Fue verdaderamente un espectáculo”, afirma el director
artístico Mark Freeborn. “Nunca antes había hecho una película
sin disponer del guión. Si eras uno de los elegidos, disponías
de uno en el que estaba tu nombre escrito con un sistema de
identificación. Pero incluso así, yo únicamente podía hacer
referencia al guión en una sala aislada y con tres monitores de
vídeo apuntándome.
“Corría un
chiste entre algunos de nosotros cuando nos surgía alguna
cuestión, que iba seguida de ‘Bien, déjame que consulte mi
guión. ¡Oh, espera, si yo no tengo uno!’”
Los miembros
del reparto recibían separatas (páginas del guión para el rodaje
diario, en tamaño reducido) correspondientes a los días de
rodaje, cada una de ellas identificada individualmente con el
nombre del actor. Una vez finalizado el día de rodaje, se
recogían las separatas y se destruían. A los actores y a los
nombres de sus personajes se les denominaba con un alias en las
hojas de convocatoria y horarios de rodaje. Se subían imágenes e
información de carácter ambiguo a Internet, lo cual dificultaba,
incluso a los seguidores más perspicaces, distinguir realidad de
ficción.
Durante la
pre-producción, los creadores tomaron la decisión de filmar
X-FILES: CREER ES LA CLAVE donde todo comenzó, en Vancouver,
Columbia Británica, Canadá, que había servido de base de
operaciones de la serie durante sus primeros cinco años.
“Vancouver fue donde tuvimos éxito inicialmente”, afirma Carter.
“Yo creo que si hay diez cosas que han contribuido al éxito de
Expediente X, Vancouver figura en los principales puestos de ese
ranking”.
“Desde el
principio”, confirma Spotnitz, “nos agradó la idea de regresar a
Vancouver. Nos consternó abandonar Vancouver después de la
quinta temporada. Se derramaron muchas lágrimas. Por lo tanto,
el regreso a Expediente X nos dio la oportunidad de volver
también a ver caras familiares y a amigos que habíamos dejado
atrás. Conforme Chris y yo íbamos escribiendo el guión, nos
imaginábamos rodándolo en Vancouver y aprovechando las
localizaciones que están a su alrededor. Las localizaciones
cumplían todas nuestras expectativas”.
A Carter,
Spotnitz, Duchovny y Anderson les atraía mucho volver a trabajar
con gran parte del equipo de Expediente X (así como con equipos
de otras series que se ruedan en Vancouver y que pertenecen a la
productora de Carter, Ten Thirteen, como Millennium, Los
pistoleros solitarios (The Lone Gunmen) y Harsh Realm).
Disponibles para esta “reunión” estuvieron Tom Braidwood (primer
ayudante de dirección, segunda unidad, que también había
interpretado al “pistolero solitario” Frohike en Expediente X y
en la spin-off de la serie Los pistoleros solitarios), John S.
Bartley, ASC, CSC (director de la segunda unidad de fotografía),
Dave Gauthier (coordinador de efectos especiales), William
Terezakis (diseñador de efectos especiales de maquillaje), Mat
Beck (supervisor senior de efectos visuales), Michael
Williamson, CAS (mezclador de sonido), Shirley Inget
(escenografía) y Portia Belmont (supervisora de guión).
La principal
labor de fotografía se inició en el mes de diciembre pasado en
Vancouver. Las cámaras filmaron a lo largo de tres meses por
toda la ciudad y parte de sus alrededores. El reparto y el
equipo se trasladaron también 100 millas al norte, pasando la
famosa instalación de ski de Whistler (sede de los Juegos
Olímpicos de Invierno de 2010), para filmar durante tres semanas
en Pemberton y en sus exteriores, enteramente cubiertos de
nieve, donde las temperaturas a menudo descendían por debajo de
los cero grados. (Una tarde, Gillian Anderson tenía tanto frío
que tuvo dificultades para mover los labios y decir su texto).
En Pemberton,
Carter y su equipo filmaron algunas de las escenas más
dramáticas de la película y las secuencias de especialistas que
ocurrían en exteriores. Aquí también el secretismo estuvo en el
orden del día… y de la noche. “Una de las noches más duras de
rodaje estuvimos filmando en un lugar que no estaba exactamente
señalado en el guión y que tampoco estaba exactamente incluido
en el guión”, dice Carter. “Yo te juro que nadie, incluyendo a
David [Duchovny], sabía lo que yo estaba haciendo. Me limitaba
simplemente a dirigir a la gente. ‘Vamos a rodar aquí y vamos a
hacer esto’, fue todo lo que dije”.
Regresar a
Vancouver fue sólo una más de las distintas maneras en que
Expediente X podía convertirse en un círculo completo. “Yo
pienso que la serie de Expediente X tuvo tanto éxito porque
Chris concibió un hermoso universo, perfectamente estructurado”,
dice Spotnitz. “Creó dos personajes muy potentes, perfectamente
interpretados, con visiones opuestas sobre el mundo: uno es
creyente, él otro es escéptico. Mulder y Scully tratan con los
límites de lo que nosotros entendemos como la vida y el
universo. Realmente es un universo increíblemente rico y
diverso, y una fuente inagotable para contra historias. Pienso
que la voz de esta película es definitivamente todavía la voz
que Chris definió en el episodio piloto de la serie hace
dieciséis años”.
Evidentemente, se esperaba hace mucho tiempo una nueva película
basada en Expediente X. Pero Carter cree que la demora ha sido
una ventaja para el proyecto, que el intervalo entre ambas
películas ha contribuido a elevar el permanente interés por un
nuevo capítulo de la franquicia. “Verdaderamente, a mí me ha
servido para reabrirme el apetito”, señala.
Y no hay duda
de que eso ha elevado la excitación, la expectación y el
entusiasmo de las legiones de “X-Philes”, que durante mucho
tiempo han “querido creer” en un nuevo caso para Mulder y
Scully.
Creada y
producida por Chris Carter, la serie Expediente X, estrenada en
FOX el 10 de septiembre de 1993, narraba la vida y aventuras de
Fox Mulder y Dana Scully, dos agentes del FBI muy dispares, cuya
tarea era investigar casos pendientes de resolver por la
Agencia, casos que a menudo tenían que ver con fenómenos
paranormales, sobrenaturales e inexplicables.
Expediente X
ha obtenido numerosos premios y reconocimientos, incluyendo el
premio George Foster Peabody a la excelencia en televisión, tres
Globos de Oro a la mejor serie dramática, un premio Golden
Satellite a la mejor serie dramática, distintos premios Saturn
de Ciencia-Ficción y Fantasía a la mejor serie de televisión y
un Parent’s Choice Award a la mejor serie. En 1997, Gillian
Anderson ganó un Emmy a la mejor actriz dramática de la
televisión.
Expediente X
fue un fenómeno fuera de Estados Unidos igualmente. El tono
conspiratorio de la serie y la mezcla de paranoia, terror y
suspense la convirtió en la serie de televisión más popular de
Canadá, en la serie más valorada en el canal BBC2 británico y en
un acontecimiento nunca visto en la televisión japonesa.
Las nueve
temporadas de la serie llegaron a su fin en 2002. En 1998,
Twentieth Century Fox estrenó la primera película basada en la
serie. El filme, producido y escrito por Carter en colaboración
con Spotnitz, se convirtió en un éxito mundial, consiguiendo una
recaudación de 187 millones de dólares.
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