CÓMO SE HIZO "ZOHAN:
LICENCIA PARA PEINAR"
Notas de producción © 2008
Sony Pictures
2. El reparto
Cuando Adam Sandler decidió
aceptar el papel de Zohan, se comprometió con el papel. “Sandler
trabajó muy, muy, muy duro. Se entrenó con un marine de élite
durante cuatro meses”, dice Smigel. “Levantando pesas, corriendo
varios kilómetros, haciendo abdominales, sin snacks. Nunca le
había visto tan feliz”. Sandler también trabajó en su acento
israelí. Recibió ayuda de la supervisora del guión Ronit
Ravich-Boss, que es de Israel. Ayudó a Sandler con la
pronunciación y el uso de las palabras. Además, fue útil tenerla
cerca. “A veces Adam le preguntaba a Ronit si conocía la palabra
hebrea para algo”, dice Dugan. “Si la palabra nos sonaba
graciosa, Adam la usaba". Otro asesor de Sandler fue Eytan
Ben-David, quien, al más puro estilo en que la realidad imita la
ficción, es un antiguo soldado israelí que ahora trabaja en una
peluquería de Los Ángeles. Ben-David quedó con Sandler y le dio
consejos sobre cómo actúa un peluquero, cómo coge las tijeras y
la jerga que utilizan. Dicho esto, darle vida a Zohan no fue
todo cuestión de laca y acondicionador. Sandler se puso en muy
buena forma para interpretar al agente antiterrorista. El otro
asesor clave de Sandler fue el coordinador de especialistas
Scott Rogers, veterano de Spider-Man 2 y 3 y Sky High, una
escuela de altos vuelos. Tal y como explica Dugan, Scott estuvo
a cargo de hacer alarde de las extraordinarias habilidades de
Zohan. “Queríamos que todos los especialistas parecieran tan
frescos y originales como fuera posible", dice Dugan. “No
queríamos que los especialistas fueran cómicos, del estilo de
Jackie Chan, sino reales, brutales, que dieran miedo y tan
terroríficos como fuera posible y, cuando se pudiera, mostrar a
Zohan haciéndolo”. Smigel dice que sabe qué es lo realmente
atrajo a Sandler para interpretar este papel. “Creo que es algo
que quería dejar hecho mientras todavía fuera lo bastante joven
como para estar razonablemente bien sin camiseta”, dice. Rob
Schneider, que ha sido un compañero leal de las películas de
Sandler desde sus inicios, añade: “Adam en realidad investigó lo
suyo, pero encontró algo que era muy accesible. Creo que ninguna
otra persona del mundo podría haber interpretado este papel
salvo Adam Sandler. Hay una felicidad auténtica en su actuación,
se puede ver que se lo está pasando de maravilla". John Turturro
dice: “Siempre me alegra tener la oportunidad de trabajar con
Adam y los chicos de Happy Madison. Adam se desvive para
asegurarse de que todo el mundo está contento y de que el plató
es un buen lugar para trabajar. Además, siempre es agradable
sentirse libre y divertirse un poco”.
Turturro, que
coprotagonizó con Sandler Mr. Deeds y Ejecutivo Agresivo,
interpreta a Phantom. Turturro explica: “Phantom es el
antagonista de Zohan. Él me llama terrorista, pero el personaje
sé ve a sí mismo como el libertador del lado árabe que lucha
contra Zohan y el lado israelí”.
Después de la gran batalla
en la que Zohan finge su propia muerte, Phantom, que cree que
por fin ha vencido a su bestia negra, celebra su éxito... pero
como explica Turturro, no es el final de la historia de Phantom.
“Zohan finge su propia muerte, pero no sospecha que Phantom
también sueña con dejar la lucha. Si Zohan es el James Bond
judío, Phantom es un Eminem árabe. Tiene dientes de oro, siempre
lleva visera y tiene su propia cadena de restaurantes
Muchentuchen. Básicamente, y de forma irónica para un tipo
llamado Phantom (Fantasma), vive a costa de su fama de
libertador del pueblo, pero también del hombre que venció a
Zohan”.
Para investigar sobre su
papel y trabajar en el acento, Turturro visitó a un amigo. “Tuve
la oportunidad de estudiar el tema y varios actores árabes me
ayudaron con el acento. Tengo un buen amigo, Tony Shalhoub, cuya
familia es del Líbano. Siempre me cuenta muchas de las cosas que
ocurren en esa parte del mundo y que no se ven en realidad.
Puede que esto sea una comedia tonta, pero aún así es una
oportunidad para aprender algo nuevo”.
Schneider dice: “Si
trabajas con John Turturro, tienes que estar atento. Es muy
impredecible, un buen cómico visual y un actor maravilloso; de
hecho, es uno de los pocos actores que interpretan bien tanto
papeles dramáticos como cómicos".
Emmanuelle Chriqui, que ha
logrado la fama recientemente gracias a su papel continuado en
el éxito de HBO “El Séquito”, interpreta a Dalia, una inmigrante
palestina en Nueva York. Es la dueña de la peluquería y le da a
Zohan su primer trabajo en Estados Unidos. “Le da una
oportunidad aunque al principio cree que es muy mala idea. Al
final él la acaba ayudando y hace que su negocio prospere”.
Chriqui, con ascendencia
francesa y marroquí, dice que para el papel de Dalia se basó en
la influencia de su madre. “Mi madre era una mujer marroquí
increíble, muy apasionada, así que aproveché esa energía para
interpretar a una mujer palestina fuerte. Aunque Marruecos está
en el norte de África, las costumbres son muy similares a las
del resto del mundo árabe”.
Aunque Chriqui es la única
mujer en el club de chicos del elenco de Zohan, mantuvo el tipo.
“Ser la única mujer entre un montón de chicos es un tema
recurrente en mi vida”, dice. “Pero si son tan divertidos como
Sandler, no está tan mal”.
Igual que el resto de
actores, Chriqui trabajó con un preparador de diálogos que la
ayudó a dominar el acento de su personaje. “Me alegré mucho
cuando los actores palestinos del plató me dijeron que tenía un
acento palestino bastante bueno. Trabajé mucho para hacerlo
bien”.
A Chriqui también le gustó
tener la oportunidad de explorar el fascinante armario de Dalia.
“Al principio consideramos un look muy étnico para Dalia,
cargado de dorados y pañuelos. Ese tipo de cosas. Pero a medida
que íbamos avanzando nos dimos cuenta de que Dalia tenía un
montón de energía: es auténtica, es moderna y es fuerte. Hay que
echarle agallas para emigrar a Estados Unidos y tener un negocio
que funciona sólo cuatro o cinco años después. La inestimable
colaboración de Ellen Lutter nos ayudó a infundir la energía de
la ciudad de Nueva York en el personaje a través de su ropa”.
Rob Schneider se ha colado
con un papel impredecible y disparatado. “Interpreto a Salim, un
taxista palestino que vino a Nueva York para cumplir sus
sueños”, explica. “Todavía le queda cierto resentimiento,
alberga rencor desde que, siendo joven, Zohan le quitó una cabra
a la que tenía mucho aprecio. Eso se le quedó clavado, así que
cuando ve a Zohan en Nueva York, se queda impactado y planea su
venganza”.
Schneider añade: “No es
sólo un taxista. También es vendedor de la empresa de venta por
catálogo Spiegel. Salim hace unos tres trabajos simultáneamente.
Cobra las carreras y vende por teléfono móvil mientras conduce”.
Smigel dice que Salim es
un tipo que nunca tuvo la oportunidad de mostrar al mundo lo que
era capaz de hacer. “Sólo es un inocente taxista obligado a
trabajar turnos de 14 horas para ir tirando. Finalmente ve su
oportunidad de lograr algo de fama cuando reconoce a Zohan.
Tiene celos de Phantom, que se comporta de forma arrogante.
Quiere vengarse de Zohan, pero también sabe que cogerle sería un
golpe maestro y quiere su pedacito de gloria”.
“Me halagó mucho que
Robert Smigel escribiera este papel para mí”, dice. “Me recordó
nuestros mejores días de ‘Saturday Night Live’, me dio un gran
personaje y sabía que tenía que hacerlo genial. Es una gran
presión, sin duda, pero es presión de la buena”.
Para hacer bien el acento
de Salim, Schneider trabajó con la ayuda de varios preparadores.
“Hablé con el Dr. Salame, un médico palestino de Milwaukee. El
Dr. Salame fue muy amable y grabó todas mis frases en inglés y
también en árabe".
Memorizar el guión y el
acento fue la parte fácil. La parte difícil era ponerse en sus
zapatos. Schneider dice: “A Adam le gusta la improvisación. Así
que yo me sabía de memoria mis frases, con el acento, lo tenía
todo por escrito, deletreado fonéticamente, y entonces iba Adam
y se ponía a improvisar y yo me quedaba ‘Ohhhh’. Por suerte
teníamos actores palestinos en el plató, así que iba donde Ahmed
Ahmed y le preguntaba: ‘¿Cómo dirías esto?’ Entre él, Daoud y
Sayed, éramos como los Bowery Boys árabes. Fue muy divertido”.
Daoud Heidami, uno de los
actores palestinos que trabajó estrechamente con Schneider dice:
“Crecí viendo a Rob, así que cuando me enteré de que iba a tener
la oportunidad de trabajar con él me entusiasmé. Verle y
trabajar con él fue algo muy emocionante. Es amable y alentador
de muchas maneras, siempre tiene tanta energía que el trabajo
con él resulta muy fácil”.
¿Una película que une a un
soldado israelí y a un terrorista palestino? No es tan
descabellado como suena, dice el director Dennis Dugan. “La
gente que lucha en el conflicto de Oriente Medio es la misma
gente que vive en un barrio de Nueva York, salvo que mientras
que puede haber rivalidad entre ellos en Gaza, no se odian en
Brooklyn. Todo el mundo se lleva bien", observa. “Se tratan unos
a otros más como gente que como facciones rivales. Zohan:
Licencia para Peinar es una forma cómica de acercarse, más o
menos, al lado West Side Story de la vida”.
Sorprendentemente, observa
Smigel, la historia de la película se vio reflejada en el plató.
“Una de las grandes cosas del plató, que no hicimos de modo
intencionado, fue que tuvimos muchas escenas en las que
participaban a la vez los actores árabes e israelíes, es decir,
se les emplazaba juntos al plató”, dice Smigel. “Todos comían
juntos. Tenían muchas conversaciones apasionadas, pero todo fue
muy amistoso, muy sano y muy abierto de miras. Estuvo muy bien
ver que, como me dijeron algunos de ellos, es cuando más habían
hablado con un árabe o un israelí”.
Una de las claves para
llevar a la gran pantalla a Zohan: Licencia para Peinar fue
contratar los mejores actores, y más graciosos, de Israel y el
mundo árabe para dar vida a los papeles secundarios. “Tenemos
todo un batallón, no sólo los esperados de Happy Madison”, dice
Dugan. “Fuimos de Israel a Palestina, de Nueva York a Anaheim,
por todo Los Ángeles, para encontrar gente de Oriente Medio,
tanto israelíes como árabes, para que actuaran en la película.
Creo que vimos a todos los aspirantes de esta película, tanto
del sindicato de actores de pantalla (SAG) como otros. Con 175
papeles en la película, teníamos que hacerlo".
“Hacia el final del
rodaje, uno de los actores me dijo que habían crecido odiando a
todos los israelíes o todos los árabes, o desconfiando de ellos,
hasta que vinieron aquí", añade Smigel. “En realidad, dicen que
el rodaje fue una experiencia que les cambió la vida. Aunque lo
señalamos en la película, creo que para todos fue sorprendente
ver cuánto tenían en común todos ellos. Mira, no es que creamos
que vamos a resolver nada con esta película, sólo queríamos
hacer algo gracioso. Pero incluso para mí, como judío, resultó
muy interesante sentirme tan cerca de los árabes en el rodaje
como me sentía de los israelíes”.
Para el papel de Oori, que
se convierte en el guía de todo lo estadounidense para Zohan,
los directores encontraron a Ido Mosseri, que lleva actuando en
su Israel natal desde que tenía ocho años. “Siempre he soñado
con Hollywood, pero era algo que no pensaba que realmente
pudiera ocurrir. Aparecer en una película estadounidense con
Adam Sandler es más que un sueño para mí”.
“Ver a Adam trabajar fue
una gran escuela de interpretación”, dice. “Es amable y
generoso, y un tipo muy divertido, a veces es como un niño. Es
importante amar lo que haces y constantemente puedo ver que Adam
ama su trabajo, lo que lo disfruta y que quiere que todo el
mundo se sienta así”.
“Siempre me gusta tener la
oportunidad de trabajar con actores árabes”, añade Mosseri. “En
el plató de Zohan, creo que en cuanto nos conocimos, los actores
árabes e israelíes nos hicimos amigos inmediatamente, tenemos
mucho en común. Cada uno viene de un sitio y tiene sus propias
opiniones y su propio bagaje. Lo más importante es que nos
sentamos todos juntos y nos escuchamos para aprender sobre los
demás. Así que me sentí privilegiado de tener la oportunidad de
actuar juntos, hablar juntos y conocernos más. Nos hicimos
amigos de verdad”.
Sobre Mosseri, Smigel
dice: “Cuando me puse a escribir a los personajes israelíes como
unos salidos, me preocupó que fueran demasiado estereotipados.
Afortunadamente, Ido cumplió todos mis sueños. En cierto momento
en el plató estaba hablando maravillas de Tel Aviv, el ambiente
allí y lo que tenía que visitar. Después se paró y me preguntó
si estaba casado y yo le dije que sí. Me dijo: "Bueno.... a lo
mejor no necesitas visitarlo".
Sayed Badreya interpreta a
Hamdi, el taxista palestino que trabaja con el personaje de Rob
Schneider, Salim, y el personaje de Daoud Heidami, Nasi. Badreya
es un egipcio-americano que llegó a EE.UU. en 1979 para ir a la
NYU Film School. Recuerda: “Soy un producto de guerra y paz.
Cuando era pequeño, durante la guerra, siempre me escondía en
cines y veía películas estadounidenses. Así que me enamoré de
Estados Unidos gracias a las películas. Cuando Sadat firmó la
paz con Israel, tuve la oportunidad de ir a Estados Unidos para
estudiar cine”.
Dice que, a veces, la
industria cinematográfica puede ser dura para los actores
árabes. “Cuando llegué aquí en 1979 y empecé a buscar trabajos
como actor los únicos papeles disponibles eran de terroristas.
Era joven y atlético y demasiado guapo para ser un terrorista,
así que no pude encontrar trabajo", se ríe. “Me dejé barba,
engordé y me dieron un trabajo enseguida. Desde entonces,
durante 20 años, he tenido una frase en todas las películas que
he hecho: ‘En el nombre de Allah, os mataré a todos’”.
Daoud Heidami interpreta a
Nasi, que, al igual que Salim y Hamdi, es un taxista palestino
en Nueva York. Heidami nació en Belén y su padre y su madre son
palestinos. Su madre se trasladó a Houston, Texas, cuando tenía
cuatro años.
Heidami dice que es
totalmente creíble que Nasi se uniera a su amigo Salim en la
improbable persecución para cazar a Zohan. “En la cultura de
Oriente Medio, es como si todo el mundo fuera tu primo, aunque
no seas realmente familia”, dice. “Así que si mi ‘primo’ me
llama y me dice que necesita ayuda, voy. Todo el mundo es tu
familia cuando necesitas un favor".
Acerca de su trabajo en la
película y con Happy Madison, Heidami observa: “Crearon un
ambiente único en el que uno como actor se sentía seguro para
actuar y explorar en el plató, para correr riesgos. Y este
ambiente seguro también se extendió más allá del plató.
Hablábamos durante las pausas para comer y llegamos a
conocernos. Poco a poco, esto desembocó en el debate de la
cuestión palestino-israelí. Fue genial, todo el mundo era muy
apasionado, todo el mundo tenía una idea y el resto de la gente
la escuchaba. Los actores israelíes escucharon mis historias de
cuando crecí en Belén, y yo escuché las suyas. Esto tiene mucho
que ver con el ambiente que creó Adam”.
Schneider añade: “No hubo
problemas. Fue muy bonito, y esto me da esperanza. Lo único que
estamos haciendo con esta película es tratar de que la gente se
ría, pero si podemos hacerlo, entonces quizás tenga algún
impacto, porque estamos tratando de ser respetuosos con las dos
partes y divertidos”.
3.
Sobre la producción
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Imágenes
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2008 Columbia Pictures, Relativity Media y Happy Madison.
Fotos por Tracy Bennett. Distribuida en España por Sony Pictures Releasing de España. Todos los derechos
reservados.
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