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EL NIÑO CON EL PIJAMA DE RAYAS
(The boy in the striped pyjamas)


cartel
Dirección: Mark Herman.
Países:
Reino Unido y USA.
Año: 2008.
Duración: 96 min.
Género: Drama.
Interpretación: Asa Butterfield (Bruno), Vera Farmiga (la madre), David Thewlis (el padre), Jack Scanlon (Shmuel), Amber Beattie (Gretel), Richard Johnson (el abuelo), Shelia Hancock (la abuela), Rupert Friend (teniente Kotler), David Hayman (Pavel), Jim Norton (Herr Liszt), Cara Horgan (Maria).
Guión: John Boyne y Mark Herman; basado en la novela de John Boyne.
Producción: David Heyman.
Música: James Horner.
Fotografía: Benoît Delhomme.
Montaje: Michael Ellis.
Diseño de producción: Martin Childs.
Vestuario: Natalie Ward.
Estreno en Reino Unido: 12 Sept. 2008.
Estreno en España: 26 Septiembre 2008.
 

CÓMO SE HIZO "EL NIÑO CON EL PIJAMA DE RAYAS"
Notas de producción © 2008 BVI

2. Reparto y personajes

  “Vimos a muchísimos jóvenes actores antes de decidir quién interpretaría a Bruno, el hijo del comandante del campo”, afirma el director Mark Herman. “La primera cinta que recibí fue la de Asa Butterfield y fue la tercera persona a la que vi. Me pareció fantástico, pero seguimos buscando porque queríamos asegurarnos de que no nos dejábamos a nadie. Al final decidimos que sería él porque necesitábamos un niño que se comiese la cámara. Y Asa lo hace. Tiene la mezcla perfecta de inocencia y curiosidad que exige el papel, además de unos ojos penetrantes y observadores". “Mark me ayudó mucho diciéndome lo que tenía que hacer”, afirma el actor de 10 años Asa Butterfield. “Lo único que no me gusta de hacer películas es tener que repetir las escenas una y otra vez, ¡pero supongo que así son los rodajes!” Antes de trabajar en esta película, Asa ya sabía algo del contexto histórico de la película. “Sabía algunas cosas”, comenta. “Pero no sabía que se llamaba Holocausto. Casi me puse a llorar cuando leí el guión”. Sobre el casting para Shmuel, el niño judío del otro lado de la alambrada, Herman comenta: “Vi a Jack Scanlon cuando el proceso de selección ya estaba bastante avanzando y habían pasado cientos de niños. Jack puede emocionar sin ser demasiado sentimental; tiene cierta dignidad natural. Pero era necesario comprobar que se producía química con nuestro Bruno antes de elegirle para interpretar el papel de Shmuel. Cuando reducimos el grupo de aspirantes a sólo tres, probamos diferentes parejas con Asa. Jack y Asa lo hacían muy bien juntos". Jack Scanlon, de ocho años, debuta en la gran pantalla en el papel de Shmuel. Su relato de esa época lo completa con una conclusión que demuestra que ha comprendido a la perfección la injusticia que vivieron las víctimas: “Los alemanes perdieron ante los ingleses en la Primera Guerra Mundial. Así que Hitler quiso vengarse cogiendo a todos los judíos y a la gente que estaba en contra de los alemanes metiéndolos en ‘guetos’. Luego los llevaron a los campos de concentración. Y Bruno cree que se debe a que los judíos son los que mejor trabajan. Pero en realidad, Hitler los interna para castigarles. Aunque no debería haber sido así, porque ¿qué mal han hecho?” Para Gretel, el papel de la hermana de Bruno, Herman eligió a la joven actriz Amber Beattie. “Estuvo fantástica en las audiciones”, recuerda Herman. “Y al igual que Asa, Amber se convirtió en el modelo que sirvió de comparación para el resto de las candidatas. Pero ninguna consiguió superarla; se mantuvo en cabeza del pelotón durante todo el proceso. Amber es muy sincera, y al igual que Gretel, a pesar de que desprecia Bruno y se sienta atraída por la Juventud Alemana, a medida que la historia va desarrollándose, consigue ganarse nuestra simpatía”.

 

  La adolescente Amber Beattie forma parte del reparto central de The Boy in the Striped Pyjamas (El Niño con el Pijama de Rayas). Lloró leyendo el libro y cuando vio la película por primera vez. Su mensaje es sencillo pero acertado: “Creo que la Iección de la película es no juzgar a los demás, tratar a todos como iguales. Porque en realidad todos somos iguales”.

  Al productor David Heyman le impresionó la buena relación de Mark Herman con el reparto, y en especial su habilidad para comunicarse con los miembros más jóvenes. “Es muy fácil consentirles o tratarles con condescendencia”, dice Heyman, “pero Mark no lo hizo. Trataba a los niños como personas maduras con sus propias decisiones e ideas; les trataba con el respeto que merecen y creo que los niños respondían de acuerdo a ese trato. Se daban cuenta de que estaban haciendo algo serio y dramático, algo que requería esfuerzo y atención, que merecía la pena y tenía un gran valor. Como resultado, trataban el trabajo con el mismo respeto con el que Mark les trataba a ellos. Mark Herman es un director muy compasivo – siente una verdadera compasión por los personajes sobre los que escribe y por lo actores a los que dirige”.

  La actriz estadounidense Vera Farmiga interpreta a Elsa, la madre de Bruno y esposa del comandante. El director Mark Herman quería sacar provecho a las cualidades camaleónicas que habían despertado el interés de directores de la talla de Martin Scorsese y Anthony Minghella: "Lo que más me atrajo de Vera fue la forma de ponerse en la piel de los personajes que interpreta. Es totalmente diferente, casi irreconocible en todas sus películas. Aparecía todas las mañanas en el plató como una dama de los años 40 y era prácticamente imposible reconocer a Vera Farmiga. Tiene un físico muy europeo y es una fantástica actriz. Ha conseguido captar la ambigüedad moral y aporta una humanidad y una compasión muy particulares al papel de la esposa del comandante que va descubriendo poco a poco las cámaras de gas. Creo que Vera y David han hecho un trabajo mucho mejor de que lo nunca hubiese esperado”.

  Vera Farmiga llevó a cabo una investigación exhaustiva para su papel, y su interpretación de Elsa es una amalgama de todos los diarios y periódicos que leyó: “Es una especie de mezcla de todas las mujeres del Tercer Reich, desde Paula Hitler hasta Emmy Goering, Magda Goebbels, Eva Braun o Leni Riefenstahl, de todas ellas. También estudié mucho la propaganda sobre la maternidad, el culto a la maternidad y lo que eso significaba, lo que se exigía a las madres y cuál era su posición en aquella época”.

  “En cierto modo, Elsa es la guardiana de la alambrada; su misión es esconder su existencia y lo que hay detrás de ella, y cuando Bruno descubre la alambrada, su misión es impedirle que se acerque”, afirma Farmiga. “Hay un diálogo en la novela que, en mi opinión, es la clave del personaje de Elsa: poco después de llegar a la casa junto al campo de concentración, Bruno dice: ‘Pienso que esto no ha sido una buena idea’. Y su madre contesta: ‘No podemos permitirnos el lujo de pensar’”.

  Farmiga continúa: “Elsa no piensa. No tiene opiniones propias, no analiza nada. Decide ignorarlo todo y preocuparse únicamente de la seguridad de su familia y de su posición social; todo lo demás queda al margen. Es una especie de cómplice y ayudante en lo que se refiere a los ideales de su marido, sus deseos, sus valores y sus ambiciones. Pero cuando empieza a abrir los ojos y a darse cuenta de lo que está sucediendo, cuando empieza a investigar, comienza a perderle el respeto a su marido y a desconfiar de él. Al final se rebela. Decide condenar lo que está sucediendo. Incluso intenta hacer ver a su marido el horror del que es responsable. Pero es demasiado tarde: creo que su comportamiento inicial al negarse a ver lo que estaba sucediendo delante de sus narices, al otro lado de la alambrada, le cuesta una vida. En cierto modo ella labra el destino de sus hijos, porque cuando empieza a investigar ya es demasiado tarde. Intuye algo; sabe que están tratando muy mal a la gente que está internada. Pero no quiere saber; no quiere verlo porque eso implicaría a su marido y a ella”.

  Farmiga opina que la película atraerá e interesará al público actual en muchos sentidos: “El personaje de Elsa, con su indiferencia, apatía e ignorancia iniciales, es crucial a la hora de saber cómo se pudo asesinar a tantas personas ante los ojos de todo el mundo sin que nadie lo supiera. Porque esto está sucediendo en todo el mundo. Esta historia podría haberse basado en Irak, Afganistán, Kosovo o Darfur. Ese odio racial sigue existiendo”.

  David Thewlis interpreta al padre de Bruno, el comandante del campo de concentración. "Siempre he sido un gran fan de David”, afirma Herman. “Su papel es uno de los más difíciles, porque en la primera parte interpreta a un padre muy cariñoso y humano. Aunque los espectadores saben exactamente lo que hace este padre. En estas circunstancias interpretar a un hombre que lleva una vida familiar normal es muy complicado. David borda el papel de hombre cariñoso. No comprendes que alguien así pueda tener una parte oscura”.

  “Creo que la diferencia en este guión es que está visto desde un punto de vista alemán, a través de los ojos de un niño alemán. Al principio parece que mi papel, el de un padre cariñoso (a pesar de que el espectador sabe desde el principio cuál es su trabajo), puede inspirar cierta compasión”, comenta David Thewlis. “El desafío no es interpretar a un típico y malvado nazi que tiene dos caras. En mis investigaciones descubrí que mi personaje estaba basado en hechos reales. En la película no se menciona qué campo de concentración es, pero es obvio que no es Auschwitz, porque entonces tendría que interpretar a Rudolf Hoess, que tenía cinco hijos que crecieron en Auschwitz, donde podían ver el crematorio. Y tampoco interpreto a Joseph Goebbels que se llevó a sus seis hijos al bunker al final de la guerra. El y su esposa los envenenaron y luego se suicidaron. No es impensable que una historia como esta fuera real. Es una obra de ficción, pero está basada en situaciones bastante verosímiles. Sólo hemos aumentado la distancia entre la casa y el campo, que en realidad sólo estaban a unos metros”.

  Thewlis continúa: “Hace años que no investigaba tanto para una película. Pero me sentía obligado a hacerlo. Normalmente me inspiro en alguien que forma parte de mi vida de alguna manera o en alguna persona que he conocido y la comparo con el personaje intentando aplicar sus características. Pero nunca he conocido a nadie que se parezca al personaje que interpreto en esta película. Resulta bastante complicado pensar en un padre cariñoso que se despide de sus hijos después del desayuno, y se va (literalmente) a la puerta de al lado para pasarse el día rodeado de terribles atrocidades. ¿Cómo se puede acostumbrar uno a eso?”

  Al igual que Vera Farmiga, Thewlis leyó muchos documentos privados escritos por arquitectos y autores de la Solución Final a la hora de prepararse para su papel de comandante del campo de concentración: “Me dieron una carta que Rudolf Hoess había escrito a sus hijos justo antes de su ejecución. La carta estaba en la mesa de la cocina, y unos vecinos habían venido a verme. No les había contado en qué estaba trabajando. Vieron la carta y empezaron a leerla, y cuando la terminaron me miraron y me dijeron: ‘¡Qué carta más bonita y entrañable ha escrito este hombre a sus hijos! ¿Quién era? ¿Por qué iba a morirse? ¿Estaba enfermo?’. Les respondí: ‘Sí, ¡estaba MUY enfermo!’. No hay duda de que la carta está escrita por un hombre que siente un gran amor por sus hijos; todo está muy bien expresado y es muy conmovedora, casi poética. Intenten comprender a un ser humano, un ser humano sensible que sea capaz de hacer algo así. Yo no he encontrado nada con que justificarlo o perdonarlo. Pero mi trabajo consistía en encontrar algún rastro de humanidad en el personaje y no como lo que son, monstruos. Pero eran seres humanos. Y hoy en día, sigue habiendo gente como ellos”.

  “Para mí, The Boy in the Striped Pyjamas (El Niño con el Pijama de Rayas) es interesante en muchos sentidos”, afirma Thewlis. “Está mi papel, que es bastante directo; luego está el de mi mujer, que acepta la idea de un campo de concentración pero que poco a poco empieza a darse cuenta de que estoy implicado en el genocidio, y se aprecia el efecto que eso tiene en nuestro matrimonio. También está mi hija, Gretel, que se siente atraída por la retórica, la política, la patria. Su flirteo con el joven soldado es casi una seducción ideológica. Su padre apoya totalmente al Reich, pero su madre odia todo lo que significa el fascismo y lo dice abiertamente. Así que dentro de una misma familia tenemos cinco o seis puntos de vista diferentes que van evolucionando a lo largo de la película. Además está Bruno, cuyo punto de vista cambia varias veces durante el curso de la historia hasta el final. En la película vamos asistiendo a la paulatina desintegración de la familia, y ese es el castigo por los pecados del padre”.

  Para el papel del teniente Kotler, Mark Herman eligió al joven actor británico Rupert Friend. “Es un actor que pude hacer cualquier cosa”, afirma Herman. “Puede interpretar a una persona muy agradable y a otra absolutamente horrible. Y en este papel, es una persona horrible. Ha hecho un trabajo fantástico. Es escalofriante y peligrosamente seductor. Comprendemos perfectamente que una niña de la edad de Gretel pueda sentirse atraída por él y por lo que representa. Al mismo tiempo, Rupert pone al descubierto la gran vulnerabilidad del teniente Kotler en el 'interrogatorio' de su padre que se desarrolla durante la cena”.

  El Teniente Kotler es el catalizador del romance de Gretel con la ideología nazi (descrito memorablemente por Sir Hugh Trevor-Roper como ‘una gigantesca aberración nórdica’) así como de la destrucción del matrimonio del comandante del campo de concentración. Friend describe su personaje como un miembro del “círculo íntimo” de la familia: “Es Kotler quien cuenta a la madre que lo que están haciendo es quemar los cuerpos de los judíos”, comenta. “Por lo tanto, el padre culpa a Kotler de la desintegración de su familia. Por supuesto, el padre es el que supervisa las atrocidades, pero culpa a Kotler de que su mujer se entere de lo que ocurre. Es el fin de la carrera de Kotler, porque el padre le envía a primera línea de fuego, lo que es prácticamente una sentencia de muerte”.

  Junto con sus compañeros de reparto, Friend se dedicó a investigar para interpretar su papel estudiando de primera mano relatos y otros documentos que pudieran hacerle comprender el funcionamiento de las mentes de los asesinos: “El tema de la película es muy delicado, y por eso debíamos tratarlo con mucho cuidado”, nos cuenta. “Tenía que encontrar la forma de comprender la mentalidad del Partido Nazi, comprender por qué alguien querría obedecer las órdenes de implicarse en un genocidio sin hacer ninguna pregunta. Entre muchas cosas, leí una biografía del Comandante de Auschwitz, Rudolf Hoess, y las maravillosas memorias de una niña que vivía en las montañas de Hitler. También leí algo sobre la psicología de la guerra y la forma en que los soldados se enfrentaban al acto de matar. Lo más aterrador de la gente que cometía estos crímenes es que eran seres humanos, eran hombres reales, que respiraban y pensaban. No estaban trastornados. Tal vez no tenían los mismos límites morales que nosotros, pero no hay duda de que eran seres humanos. Creo que es importante observarlos, sin simpatizar con ellos, con cierta humanidad para que podamos recordar que sólo estamos a un paso de una atrocidad como aquella”.

  Al igual que John Boyne, autor de la novela, el actor David Hayman, que interpreta a Pavel, el simpático preso pinche de cocina, había visitado el campo de concentración de Auschwitz: “Hace muchos años estuve de gira en Polonia con una compañía de teatro y fui a Auschwitz”, comenta. “La visita me produjo un gran impacto. Dicen que los pájaros no cantan y que las flores no crecen Auschwitz. . Y no es una leyenda, es la verdad. Cuando sales de allí sientes que algo ha cambiado en tu interior. Sientes la necesidad de hacer algo, cualquier cosa para desprenderte del horror que sientes. Creo que todos los colegios del mundo deberían llevar a sus alumnos a Auschwitz y decirles: ‘Esta es la inhumanidad del hombre con el hombre’. De esto es capaz el hombre, y no debemos dejar que vuelva a suceder nunca’. Por desgracia, sigue pasando. Está pasando ahora”.

3. La producción >>


Imágenes y notas de cómo se hizo "El niño con el pijama de rayas" - Copyright © 2008 Heyday Films, BBC Films y Miramax Films. Fotos por Lukács Dávid. Distribuida en España por Buena Vista International Spain. Todos los derechos reservados.

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