CÓMO SE HIZO "TRANSPORTER
3"
Notas de producción © 2008
DeAPlaneta
¿Frank Martin jubilado?
¡Inconcebible! No se lo creen ni sus incondicionales ni los
mafiosos que le persiguen y quieren meterle de nuevo en el
ruedo, tanto si quiere como si no. Los tipos como Johnson
(Robert Knepper) no se andan con chiquitas. Así, Frank Martin se
ve obligado a aceptar el encargo… a no ser que quiera volar por
los aires con la pulsera explosiva que lleva alrededor de la
muñeca que se accionará si se aleja más de veinte metros de su
preciado coche. Ése es motivo suficiente para poner rumbo a
Odessa para entregar un cargamento misterioso y aguantar a una
misteriosa compañera de viaje: la joven y libre Valentina. "La
principal diferencia que conlleva esta tercera entrega es el
verdadero peligro al que se enfrenta Frank”, apunta el director
Olivier Megaton. "Por primera vez en su carrera, Frank se
enfrenta a un digno adversario. También se enamora por primera
vez, y al bajar las defensas se pone todavía más en peligro.
Cuando no tenía ataduras, Frank era como una máquina pero ahora
que se ha enamorado es mucho más vulnerable. Se permite expresar
sus sentimientos y, por encima de todo, se niega a dejar a
Valentina en la estacada para salvarse a sí mismo. Hay mucho en
juego, y así se añade otra capa al personaje, le hemos dado otra
vuelta de tuerca. En este cara a cara triangular se combinan
todos los elementos de una magnífica película de acción”. Corey
Yuen, que trabajó con Jet Li y Jackie Chan antes de coreografiar
Arma letal 4, X-Men, Transporter 1 & 2 y El beso del dragón, ha
coordinado las secuencias de lucha. Según Olivier Megaton su
inspiración fue "alejarse de las típicas escenas de las típicas
películas de acción cabecera. Siempre intento hacer algo nuevo e
inventar las escenas que voy a rodar de principio a fin. Quería
llevar la saga un paso más allá. Por ejemplo, en la escena del
taller de Otto, aunque Jason Statham pelea con todas las
herramientas que tiene a su disposición, el estilo de combate no
se parece nada a las peleas de Jackie Chan”.
Esa escena en particular,
en la que el actor se envuelto en una impresionante pelea a
pecho descubierto, también le permitió a Olivier Megaton mostrar
los musculazos de Jason Statham, que se sometió a un estricto
régimen antes del rodaje. "El año pasado se dedicó a ponerse en
forma para lograr ese cuerpo escultural. Se nota mucho que ha
perdido peso, incluso en la cara y eso le da un aire más duro y
carismático. Por supuesto hemos intentado sacar provecho de su
complexión atlética. Para la escena del striptease queríamos que
Valentina viera que Frank era algo más que un matón. Además de
ser un gran luchador que tiene un cuerpo de escándalo, y eso es
lo primero que le llama la atención. Con esas cachas atraeremos
también al público femenino”.
Otra de las escenas que
harán las delicias de los espectadores es la batalla final entre
Frank y Johnson, el explosivo desenlace de la partida de ajedrez
que se desarrolla durante todo el filme. "Quería que en esta
pelea, Frank tuviera un rival digno”, comenta Robert Knepper.
"El público debía sentir que Frank podía morir en esta pelea,
porque esta batalla es como un enfrentamiento entre dos
gladiadores. Cuando me enteré que Corey Yuan sería el encargado
de la coreografía en seguida supe que los combates se centrarían
en algo más que la fuerza bruta. Sabía que sería como una
especie de reto mental con unos toques de filosofía oriental.
Estudié Tai Chi hace unos años y recuerdo que la técnica se
basaba en la imaginería animal, así que utilicé la imagen de la
mantis religiosa, visualicé como camina y luego se lanza al
ataque. Casi toda la pelea la hago yo, pero no conseguí hacer
uno de los golpes así que para esas escenas Corey prefirió
utilizar un doble. Rodamos la escena en dos días y fue agotador,
pero también fue muy estimulante porque eché mano de una
increíble reserva de energía que no sabía que tenía para poder
hacerlo una y otra vez. Era como ser un atleta que compite en
los Juegos Olímpicos".
Tras el enorme éxito de
las dos primeras entregas de Transporter –más de 1,5 millones de
entradas vendidas en Francia y más de 50 millones de dólares
recaudados en las taquillas de todo el mundo– la tercera parte
tenía llevar las escenas de acción un paso más allá. "En
Transporter 1 y 2, a excepción de alguna escena específica, las
secuencias de acción duraban unos 30 o 40 segundos. Desde
entonces, películas como la Trilogía de Bourne o Domino de Tony
Scott le han dado una vuelta de tuerca a la acción. Aunque
nosotros trabajamos con un presupuesto mucho menor, tuvimos que
seguir la estela de esos filmes y demostrar que éramos capaces
de seguirles el ritmo. ¡Si bien no teníamos 75 millones de
euros, lo compensamos con un millón de ideas!" (Olivier
Megaton).
Con un exigente planning
de rodaje que se desarrolló del 18 de febrero al 9 de julio de
2008, en TRANSPORTER 3 acompañamos a Frank Martin en un filme
lleno de escenas de acción que combinan especialistas,
persecuciones y combates a todo gas.
La principal arma con la
que contaron para poder ceñirse al planning y al presupuesto fue
el preciso y meticuloso storyboard preparado por Jonathan
Delerue (Hitman, Frontera(s)). "Dada la cantidad de escenas de
acción que rodamos para la película, no podíamos perder tiempo
en el plató, con lo que todos tenían que saber qué estábamos
haciendo en qué momento. Al final todo lo que sale en la
película se había diseñado en el storyboard original”. (Olivier
Megaton).
Para las escenas de
especialista contaron con otro profesional: Rémi Julienne, que
ha trabajado en seis películas de James Bond, en casi todos los
filmes de Belmondo y, recientemente, en El Código Da Vinci.
Según el director, "Contamos con Rémi para intentar innovar e
impactar a los espectadores mostrándoles algo que no habían
visto y que Rémi no hubiera hecho en ninguna de sus anteriores
películas. Todas las persecuciones de coches se han rodado a
velocidad real, sin maquetas, para captar la sensación de
velocidad e inercia de un coche que trompea sin parar”. Al
contrario que en la mayoría de las películas de acción modernas,
no se ha abusado del 3D, y casi todas las escenas de acción se
realizaron en el plató. "De ahí surgieron las nuevas ideas.
¿Cómo saltar con un coche a un tren sin destrozarlo? ¿Cómo
deslizarse por el lateral de un camión? Cada día nos
enfrentábamos a un nuevo reto y la mayoría de las soluciones se
nos ocurrieron sobre la marcha. Por eso el rodaje fue tan
emocionante y divertido”. (Olivier Megaton).
Casi todas las
persecuciones se han estructurado como sinfonías de acción, de
ahí la enorme cantidad de guardabarros retorcidos, los vuelos de
alto riesgo en helicóptero e incluso la utilización de un quad
especial para recorrer las calles de Marsella a todo gas.
Al igual que en las dos
primeras entregas de la saga, TRANSPORTER 3 vuelve a reunir a
Frank (Jason Statham) con Tarconi (François Berléand). El único
actor francés del reparto no esconde la alegría que le produce
trabajar de nuevo con su homólogo británico – "Nos abrazamos
cada vez que nos reencontramos" – ni el estrés que le causa el
papel bilingüe. "Los primeros días son muy duros porque domino
muy poco el idioma y no se actúa igual en inglés que en francés.
No se acentúan las mismas palabras, así que tengo que trabajar
con un técnico que me ayuda con el acento. Es de las pocas veces
que me pongo verdaderamente nervioso en el plató”.
Le acompañan dos caras
nuevas que trabajan por primera vez en Transporter: el malo,
interpretado por Robert Knepper, el archiconocido T-Bag de la
serie de televisión Prison Break, a quien vimos recientemente en
la gran pantalla en Hitman. "Lo que más impresiona de Robert
Knepper”, dice Olivier Megaton, "además de su evidente carisma,
es que tiene una manera muy precisa de hablar y de moverse.
Cuando se tiene la suerte de contar con un actor de tanto
calibre, todos y cada uno de los detalles cobran gran
relevancia. Combinó multitud de gestos y particularidades para
crear un personaje que fuera tremendamente desconcertante. Le
puse “Última llamada” para que se hiciera una idea de lo que
buscaba, y le dije que se centrara específicamente en la voz de
Kiefer Sutherland cuando le susurra a Colin Farrell. Frente a un
actor tan increíble, Jason sabía que iba a tener que dar un paso
más en sus dotes interpretativas. Recuerdo el primer día de
rodaje, cuando se encontraron cara a cara por primera vez. Jason
percibió en seguida que Knepper había subido las apuestas y
aceptó el reto”.
Ciertamente, para
prepararse para el papel –tanto mental como físicamente– Robert
Knepper no dejó nada en manos del azar. "Lo que me interesa es
la complejidad del personaje. Hace años, en clase de
interpretación, tuve un profesor buenísimo llamado Bill Esper
que me decía, "No se interpreta a un médico haciendo de médico,
no se interpreta a un malo haciendo de malo, hay que interpretar
a un malo como si fuera uno de los buenos. Has de ser plenamente
consciente de que estás haciendo lo correcto. Si no crees en lo
que estás haciendo, si te parece mal la forma de obrar de tu
personaje, no serás capaz de vivir con él. Ese tipo de gente
siempre encuentra la forma de justificar sus acciones”. Los
tipos como Johnson no tienen dilemas morales. Todo lo contrario,
de hecho. Creo que Johnson tiene una extraña concepción del
patriotismo y cree firmemente que –al limpiar los trapos sucios
de su gobierno– está contribuyendo al bien de su país y del
mundo en general. Me imaginé que había crecido en un aburrido
barrio de las afueras en un típico pueblo estadounidense y sabía
que había algo dentro de él que no iba a durar mucho en un
pueblo tan pequeño. Seguramente haya estudiado en Harvard o Yale
porque es un tipo bastante erudito y sofisticado. Cuando rodé
“Hitman" pensaba en Putin, y para Johnson trabajé con la imagen
de un diplomático al que el gobierno estadounidense hubiera
enviado a Irak, me lo imaginé bajando del avión con pinta de
empresario distinguido, como Johnson en la película, con su
traje caro, con esa ropa tan elegante, como si fuera candidato a
Presidente. Así veo a Johnson en la película. Es muy elegante.
Sin duda preferiría estar en una tertulia sobre un libro del
siglo XVIII antes que sacar una pistola y cargarse a alguien”.
Natalya Rudakova, Sasha,
añade un toque de feminidad a este mundo tan masculino. Luc
Besson se fijó un día en ella cuando cruzaba la calle en Nueva
York y debuta en el cine en Transporter 3. "Iba caminando por la
calle y me crucé con Luc que me propuso dar unas clases de
interpretación y vi que no se me daba mal. Luego fui a mi primer
casting y me enfrenté a una cámara por primera vez. Me temblaba
el cuerpo entero”. A Olivier Megaton le cautivó su frescura, que
ha querido trasladar a la gran pantalla para transmitir la
espontaneidad del personaje de Sasha, Valentina. El director
dice Valentina que es "todo lo contrario a Frank, siempre tan
sereno. Ella vive al día. Trabajar con una debutante se parece
un poco a dirigir a un niño, lo más importante es la frescura
que añaden al rodaje”. "Valentina está enamorada de la vida”,
añade Sasha. "Está loca, como toda joven de su edad. Al ser el
único personaje femenino de la película, le añade espontaneidad
y un toque picante. Es un volcán en erupción. Sin ella sería
bastante aburrido, ¿verdad?"
Imágenes
y notas de cómo se hizo "Transporter 3" - Copyright © 2008
EuropaCorp, TF1 Films Production, Grive Productions, Apipoulaï
Productions y Current Entertainment. Fotos por Magali Bragard.
Distribuida en España por DeAPlaneta. Todos los derechos
reservados.
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