CÓMO SE HIZO "FAST &
FURIOUS: AÚN MÁS RÁPIDO"
Notas de producción © 2009
Universal Pictures
1. El proyecto
Un artículo publicado en la
revista Vibe en 1998 acerca de los clubes de carreras urbanas
puso en movimiento los engranajes que llevarían a la realización
de la serie de películas más popular y taquillera en la historia
de Universal Pictures. En 2001, el mundo conoció al campeón de
carreras ilegales Dominic Toretto y a su enemigo jurado, el
agente de la policía de Los Ángeles Brian O’Conner. En las dos
horas de duración de The Fast and the Furious/A todo gas, vimos
a dos hombres en el lado opuesto de la ley compitiendo con
vehículos asombrosos, peleándose y acabando, muy a
regañadientes, más o menos como amigos. Aunque al final de esta
primera entrega se separaban, Dom huía a México y Brian se
trasladaba a Miami para trabajar en el FBI, seguimos al último
en la segunda entrega, 2 Fast 2 Furious/A todos gas 2, y Dom
apareció brevemente al final de la tercera, A todo gas: Tokio
Race. Con cada nueva entrega, la fama de la saga crecía, los
fans aumentaban y la recaudación era cada vez mayor. Sin
embargo, la imagen de Dom cruzando la frontera mexicana a toda
pastilla había dejado a los fans con ganas de ver al antihéroe
en otras aventuras, acompañado por su chica Letty y su hermana
Mia, el gran amor de Brian. Han transcurrido ocho años desde que
el público aplaudió las espectaculares carreras y se conmovió
ante la pasión de Dom por Letty, y de Brian por Mia. El
productor Neal Moritz tenía ganas de hacer otra película que se
apoyara totalmente en la cultura pop. Intuía que era el momento
oportuno para ofrecer la cuarta entrega a los espectadores.
Había llegado la hora de volver a casa. Pero nada garantizaba
que la idea recibiría luz verde. “Nos lo pasamos muy bien y
obtuvimos un gran éxito con las primeras tres entregas. Pero si
queríamos pasar al siguiente nivel, Vin y Paul debían volver”,
dice el productor. Fue necesaria mucha planificación y una
coordinación perfecta para conseguirlo. Neal Moritz explica:
“Llevábamos años hablándolo. Nos reunimos en varias ocasiones,
pero era básico contar con una muy buena historia para hacer
factible su regreso. Hemos tenido mucha suerte”.
La idea de reunir a los
cuatro protagonistas originales, Vin Diesel, Paul Walker,
Michelle Rodriguez y Jordana Brewster, nació con el tremendo
éxito que generó la breve aparición de Vin Diesel en el acto
final del tercer episodio (A todo gas: Tokio Race).
Fue la ocasión para que el
director Justin Lin y el actor se conocieran. La atención al
detalle y el don de desarrollar personajes fuertes dentro de la
acción gustó a Vin Diesel, conocido por crear héroes (o
antihéroes) en películas de acción como xXx y las entregas de
Las crónicas de Riddick.
Basándose en la reacción
del público ante la reaparición de Vin Diesel, el productor Neal
Moritz entendió que los fans se morían de ganas de volver a ver
a la pareja formada por Dom y Brian. “La combinación de estos
dos hombres, y la forma en que se enfrentan a las escenas no se
inventa”, dice. “Una química semejante existe o no existe,
punto”.
El productor Michael
Fottrell está de acuerdo: “Hay un sentimiento fraternal entre
los dos. Unos de ellos crece en el barrio equivocado, el otro en
el bueno. Pero Brian se mete en el mundo de Dom y los dos se
protegen. Hay un pacto de sangre entre los dos, siempre se
protegerán mutuamente, no importa cuál de los dos tenga razón”.
Vin Diesel, que regresa en
el papel del musculoso Dom Toretto y en el de productor, dice:
“Las secuelas sólo me gustan si son una continuación de la
historia original. El guión de FAST & FURIOUS: AÚN MÁS RÁPIDO
reunía todos los requisitos”.
También le influyó la
reacción de los fans al verle en el pequeñísimo papel que
interpreta en la entrega anterior: “Después de aparecer en el
tercer episodio, entendí que me decían: ‘Oye, Vin, no te pases
de comedido, mójate y haz una peli, queremos verla’”. Está claro
que el hecho de reunirse con unos cuantos viejos amigos también
tuvo algo que ver: “Me gustaba la idea de hacer esta película
con personas que habían formado parte de mi presentación en
Hollywood”, añade.
Para escribir esta última
entrega, los productores decidieron recurrir a Chris Morgan, el
autor del guión de A todo gas: Tokio Race, en 2006 y, más
recientemente, de la exitosa Wanted/Se busca. Al igual que
ellos, el guionista deseaba reunir a la familia. “Me gustan los
coches, la acción, la cultura de esas carreras”, dice, “pero The
Fast and the Furious/A todo gas es algo más, por la relación
entre ellos dos. Cuando me ofrecieron la posibilidad de trabajar
con este material, me pareció un sueño hecho realidad”.
A continuación empezó una
intensa fase de desarrollo durante la que Chris Morgan se
encargó de crear una base creíble para reunir a los cuatro
protagonistas. Mientras el guionista se ponía manos a la obra,
los productores se centraron en convencer a los otros tres
actores principales para que rodaran una secuela. Gracias al
entusiasmo de Vin Diesel, Neal Moritz y Michael Fottrell, no fue
difícil convencerles.
“No creí que trabajase en
otra”, dice Paul Walker, hablando de la tercera vez que se mete
en la piel de Brian O’Conner, un policía aficionado a los coches
trucados. “Pero Neal me explicó el plan y pensé: ‘¿Por qué no?
Me lo pasaré bien rodando y estaré en compañía de gente que me
gusta’”.
Brian y Dom tienen dos
estilos muy diferentes de conducción, que reflejan su
personalidad y su visión del mundo. El actor dice que les pasa
lo mismo en la vida real: “Es la costa este contra la costa
oeste. Él es típicamente neoyorquino, y no hay más californiano
que yo. Pero, por alguna razón, nos llevamos muy bien, como
Brian y Dom”.
El primero que tuvo la
idea de reunir a todos los personajes principales fue el
director Justin Lin. En 2001, siendo estudiante de Cine, pudo
disfrutar de la película en su noche de estreno. Como cineasta,
el proyecto le daba la ocasión de hacer otra película de la saga
y presentarla a una nueva generación.
“Era lógico”, dice. “Vin y
Paul regresaban a sus papeles, Michelle y Jordana debían hacer
lo mismo. Me gustó tener la oportunidad de volver al pasado y, a
la vez, explorar y añadir elementos a esos personajes. Toda una
generación de adolescentes se entusiasmó con The Fast and the
Furious/A todo gas. Me parece genial ir un poco más allá”.
Su aproximación al
material encajaba muy bien con la de Vin Diesel y de Paul
Walker. Ambos tenían ideas muy concretas acerca de la historia,
los coches y la acción. Los tres compartían la misma visión. No
cabía la menor duda de que haber escogido a Justin Lin para
llevar el timón había sido una sabia decisión.
Justin Lin está de acuerdo
con los productores en cuanto a la conexión que existe entre los
dos protagonistas: “Paul y Vin tienen un gran sentido del
respeto mutuo, pero a la vez, son muy competitivos, algo que
siempre viene bien en la pantalla. Nos entran ganas de seguirlos
y ver hasta dónde van a llegar”.
La lealtad familiar y el
sacrificio siempre han formado parte de la saga, y los cineastas
saben que estos conceptos han tenido mucho que ver con el éxito
de las películas. Era clave el renacimiento de la amistad rota
entre Dom y Brian, recordando así la relación que hubo entre el
policía y Mia.
Dom y Brian, cuya amistad
se trabó encima del motor de un coche, están unidos por un
código secreto. Brian echa de menos este sentimiento fraternal,
complicado por su respeto a los deseos de libertad de Dom.
Consciente del peligro que supone reanudar su amistad con Dom y
enfrentarse a la cólera de Mia, Brian está dispuesto a correr
cualquier riesgo cuando Dom vuelve a Los Ángeles.
Después de cruzar la
frontera mexicana, Dom acabó en la República Dominicana, donde
los coches trucados y las carreras ilegales florecen al calor
tropical y al ritmo del reggaeton. Vive con Letty y ha empezado
desde cero, pero le persigue la inseguridad de ser un fugitivo
con una orden de busca y captura internacional.
Las mujeres de FAST &
FURIOUS: AÚN MÁS RÁPIDO tienen mucho carácter y tanto talento
como sus hombres. Desde el momento en que apareció en la primera
película, nadie ha podido olvidar a Michelle Rodriguez en el
papel de la sexy conductora, un personaje al que Vin Diesel
describe como “su primer amor cinematográfico”.
A la actriz le apetecía
desarrollar la relación entre Dom y Letty en esta última
entrega: “Hay mucho más en juego”, explica. “Letty y Dom son
fugitivos, siempre están fuera de la ley. Hay una ligera
sensación tipo Bonnie & Clyde. Siempre flota la duda de si Dom
arriesgará su gran amor por la adicción a los coches”.
Jordana Brewster también
se alegró de volver a compartir momentos con unos viejos amigos.
Además, para ella era la ocasión de trabajar otra vez con el
realizador Justin Lin, que la había dirigido en El
desafío/Annapolis.
A pesar del dolor que le
causó la huida de su hermano y la marcha de su amante, Mia había
seguido en Los Ángeles. La actriz no tardó en comprender que
volver a meterse en la piel del personaje no iba a ser todo lo
fácil que creía. Imaginaba que Mia sacaría su amargura a la luz
ante el regreso de Dom y de Brian, pero el director no lo veía
así.
“Como actriz, siempre
tiendo al dramatismo”, dice Jordana Brewster. “Después de perder
tanto, pensé que Mia estaría enojada. Pero Justin quería que las
protagonistas femeninas fueran fuertes, resistentes, y Mia había
rehecho su vida. Esto prueba la habilidad de Justin como
director. Se ocupa tanto de los personajes como de la acción”.
2.
Matones, diosas y coches
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Imágenes
y notas de cómo se hizo "Fast & furious: Aún más rápido" - Copyright ©
2009 Universal Pictures, Relativity Media, Original Film y One
Race Films. Fotos por Jaimie Trueblood. Distribuida en España por Universal Pictures
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reservados.
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