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MADAGASCAR 2
(Madagascar: Escape 2 Africa)


cartel
Dirección y guión: Eric Darnell y Tom McGrath.
País:
USA.
Año: 2008.
Duración: 89 min.
Género: Animación, comedia.
Doblaje original/español: Ben Stiller/Paco León (Alex, el león), Chris Rock (Marty, la cebra), David Schwimmer (Melman, la jirafa), Jada Pinkett Smith/Belén Rueda (Gloria, la hipopótamo), Tom McGrath/Manel Fuentes (Skipper, el pingüino), Chris Miller/Arturo Valls (Kowalski, el pingüino), Sacha Baron Cohen (rey Julien), Cedric The Entertainer (Maurice, el lémur), Andy Richter (Mort), Bernie Mac (Zuba), Alec Baldwin (Makunga).
Guión: Eric Darnell, Tom McGrath y Etan Cohen.
Producción: Mireille Soria y Mark Swift.
Música: Hans Zimmer.
Montaje: H. Lee Peterson.
Diseño de producción: Kendal Cronkwhite.
Estreno en USA: 7 Noviembre 2008.
Estreno en España: 28 Noviembre 2008.

CÓMO SE HIZO "MADAGASCAR 2"
Notas de producción © 2008 Paramount Pictures Spain

  En el verano de 2005, “Madagascar” funcionó tremendamente bien tanto con el público norteamericano como con el internacional, ingresando más de 500 millones de dólares en las taquillas de todo el mundo, lo que la convirtió en la comedia familiar del año. Una vez que el extravagante león, la cebra que habla muy deprisa, la jirafa ansiosa y la inteligente e insolente hembra de hipopótamo fueron estrenados en los cines de todo el mundo, esto cuatro amigos de Nueva York, más conocidos como Alex, Marty, Melman y Gloria, se convirtieron en el cuarteto más famoso de la temporada. El escritor y director Eric Darnell recuerda haberse sentido aliviado ante la recepción de “Madagascar”, pero no muy sorprendido. Dice que “’Madagascar’ fue un éxito porque contaba con esos personajes agradables y entretenidos con los que la gente se podía identificar, pues se conectaban con ellos también a un nivel humano. Y a pesar de sus defectos, sus manías, sus ansiedades, o de cualquier problema al que se enfrenten, uno siempre simpatiza con ellos y quiere que salgan adelante”. El escritor y director Tom McGrath continúa: “Sencillamente, nos enamoramos de los personajes que creamos junto con Ben Stiller, Chris Rock, David Schwimmer y Jada Pinkett Smith, y está claro que el resto de la gente también se enamoró. Teníamos ese estupendo reparto coral que nos encantaba. Tomamos el tema de la civilización contra el salvajismo, y lo convertimos en una historia sobre la amistad de estos animales del zoo, en la que sus vínculos son puestos a prueba en cuanto llegan a la selva. Cuando terminamos la primera película (antes de que tuviera este enorme éxito), ya pensábamos que podíamos hacer muchas más cosas con estos personajes”. También la productora Mireille Soria aduce: “Hay algo en su diseño que le encanta a la gente. Y creo que es parte de ello, ya que son muy gráficos, y a la vez son inteligentes y graciosos. La primera película era sobre la importancia de la amistad y lo que significa ser un buen amigo. Una de las cosas que pienso que enaltecen a Nueva York es su diversidad, y eso se ve reflejado en nuestro grupo: un león, una jirafa, una cebra y una hipopótamo que son muy amigos. Y eso era algo que creíamos que podíamos seguir explorando. Y también podíamos celebrara eso”.

 

  Fue ese deseo de continuar la exploración de los cuatro habitantes del zoo lo que llevó en un avión a los realizadores de “Madagascar” y al director general de DreamWorks Jeffrey Katzenberg rumbo a su estreno europeo. McGrath explica: “Antes incluso de que la película tuviera tanto éxito como tuvo, ya queríamos hacer otra película con los personajes. Íbamos de camino a Europa, y en ese avión empezamos a hilvanar una historia: ¿Qué tal si nuestros personajes viajasen a África, la tierra a la que supuestamente pertenecen? Era una forma estupenda de continuar esa historia estilo ‘pez fuera del agua’: cuatro neoyorquinos en las llanura de África”.

  Mientras los directores originales y el productor comenzaban a explorar esta nueva línea argumental, “Madagascar” seguía recibiendo la respuesta entusiasta de los espectadores de todo el mundo. A medida que el nuevo proyecto comenzaba a tomar forma, el productor Mark Swift se unió al equipo.

  Dice Swift: “Mientras Mireille estaba ocupada rodando ‘Madagascar’, yo trabajaba en el corto de los pingüinos llamado ‘Una travesura de Navidad’. Así que supongo que los pingüinos me metieron en la segunda película”.

  Para Darnell y McGrath suponía la continuación de una relación profesional que ya había demostrado ser buena. Según Darnell: “Creo que la razón por la que Tom y yo trabajamos tan bien juntos es porque podemos tomar las ideas del otro, darles la vuelta y llevarlas a un nivel superior: las hacemos rebotar una y otra vez y al final obtenemos algo que es más fuerte que la suma de los aportes de ambos. Intentamos reunirnos tan a menudo como sea posible, aprobar juntos las cosas, y trabajar como una sola mente en la medida de lo posible. Sabes, a menudo las necesidades de la producción nos separaban, uno de nosotros a la animación, y el otro a las sesiones de grabación, y lo hacemos así cuando tenemos que hacerlo. Pero francamente, cuanto más tiempo pasamos juntos en el mismo lugar, mejor para nosotros”.

  Los dos se conocieron en DreamWorks hace más de ocho años, y sintieron una instantánea conexión artística. “Madagascar” les dio la oportunidad de trabajar en equipo. Dice Tom McGrath: “A menudo nos intercambiábamos los papeles (mientras trabajábamos en lo dramático de la escena o lo cómico de la escena) e intercambiábamos las tareas. Puesto que colaboramos escribiendo, nos ayuda el crear una visión singular de la película. Y luego, en nuestras tareas en la película, intentamos acerarnos uno al otro lo más que podemos, dividiéndonos las tareas cuando hace falta, pues hay cientos de personas trabajando en la película y no siempre podemos estar los dos en el mismo lugar. Pero cuando llega el momento del montaje, es cuando al fin podemos sentarnos juntos y concentrarnos en nuestra película, y tenemos la fortuna de haber hecho ya dos películas juntos”.

  Para Soria, el trabajo en equipo era esencial: “Al ser los escritores y directores, ambos personifican “Madagascar”. Cada uno aporta una sensibilidad diferente, y nosotros teníamos que aprovechar el enorme talento de ambos. Una de las cosas buenas de esta secuela es que pudimos contar con Tom y Eric, y muchos de nuestros responsables estaban ya en la primera película (los escritores y directores Darnell y McGrath, el diseñador de producción Kendal Cronkhite, el supervisor de efectos visuales Philippe Gluckman, el director de animación de personajes Rex Grignon, el responsable de supervisión de animación Denis Couchon, el productor musical Sunny Park y la propia Soria). Teníamos la oportunidad de volver a algo que nos encantaba y continuarlo. Y ya teníamos experiencia, en el sentido de decirnos: ‘¡Oh, vaya, perdona si te piso el terreno!’ ¡Ya habíamos pasado por eso, ya lo habíamos hecho antes!”

  Aparte de quién estuviera en el equipo, los realizadores sabían que, sin una buena historia en la que trabajar, continuar con la experiencia iba a ser bastante infructuoso. Observa Mark Swift: “La historia es siempre lo primero. Y en ‘Madagascar’, a todo el mundo le encantan esos personajes, así que había que hacer volver a esos personajes. Son como una familia. No sería lo mismo si no estuvieran ahí. Así que teníamos que concentrarnos en una historia que fuera integral. Y Tom y Eric y Etan Cohen escribieron un guión maravilloso”.

  El escritor y director Darnell añade: “Es algo así como una reacción en cadena. Cuando los neoyorquinos se suben en Madagascar al avión que va a despegar, ¿quién va a bordo? Bueno, es Aerolíneas Pingüino, así que son ellos quienes tienen que arreglar el aparato y pilotarlo. Así que los pingüinos siguen. No se puede dejar atrás a Julien, Maurice y Mort. Son graciosos. Son parte del grupo, como los chimpancés Phil y Mason. Y de golpe, se tiene un séquito formidable. Así que necesitábamos servirnos de estos personajes, pero también de los personajes que iban a conocer en África, y eso requiere un gran equilibrio”.

  Así pues, era precisamente la popularidad de esos personajes (no sólo los del zoo, sino también Julien y su cohorte, los pingüinos, los chimpancés) la que presentaba uno de los mayores retos. El escritor y director McGrath explica: “Puesto que uno quiere a esos personajes, uno quiere pasar un rato con todos ellos, pero es muy difícil hacer malabarismos con líneas argumentales independientes. Así que eso era siempre un reto. Y creo que lo conseguimos. Todas nuestras historias secundarias apoyan la historia principal, lo cual es difícil de conseguir con un reparto de, ¿cuántos, 13 personajes?”

  Los escritores pusieron a Alex en el núcleo de la película, junto con su historia de encontrar a sus padres, que resultan ser completamente diferentes. Alex es el rey de Nueva York, un hombre-espectáculo, una estrella: cualidades con las que probablemente no llegará muy lejos en las inmensas llanuras africanas. En cuanto a Marty, que siempre ha soñado con correr con la manada, ¿qué se siente al ser parte de un enorme grupo de cebras que son… exactamente iguales a ti? Gloria, ya un poco más crecida, siente llegado el momento de intentar tener una relación sentimental, y justamente tiene esa ocasión. Melman no sólo se ve incluido en una torre de jirafas (¡sí, ése es el nombre oficial del grupo!), sino que también ha de enfrentarse a sus auténticos sentimientos hacia Gloria… justo a tiempo para ver cómo ella es cortejada por otro.

  Los escritores pensaron que, mientras que la primera película tenía abundantes momentos generales, tenía también instantes sutiles y tranquilos, en los que los personajes descubrían cosas en su interior. Con esa línea argumental por explorar (el formar parte de una familia, de un grupo), había más oportunidades para momentos así. Cada miembro del zoo pasa por una especie de exploración interior (¿Quién soy en realidad? ¿Qué es lo que quiero en realidad? ¿Es amor, o se trata sólo de un encaprichamiento?) que implicaba mayores retos para los animadores: plasmar esas búsquedas emocionales para que se vieran desde fuera. En resumen, los miembros del zoo tendrían que mostrar a fondo sus cualidades interpretativas, por cortesía de sus creadores.

  McGrath lo remata así. “Son retos muy diferentes, pero eso es lo que nuestros animadores están acostumbrados a hacer. En realidad, todos son actores en el fondo, pero que puede que no quieran salir a escena, sino que lanzan ahí a sus criaturas animadas para ver lo que son capaces de hacer”.

Preparativos completados. Cuatro amigos despegan… de nuevo

  El deseo de los creadores de “Madagascar” de llegar más al fondo de sus personajes, con líneas argumentales que siguieran siendo cómicas, pero teñidas ahora con un matiz más emotivo, ¿atraería en primer lugar a los actores que ayudaron a crear esos personajes? A todos los actores les explicaron la historia, y se les inculcó la idea de que la chispa estaba ahí, así que volvió el reparto original.

  Los realizadores razonaron también que, para conseguir llevar más lejos a los personajes, y revelar con más claridad las cosas que les motivan, tenían unas valiosísimas herramientas justo delante de ellos (es decir, hablando en sentido figurado): los propios actores. Habiéndoles dado vida por primera vez, conocían a fondo a los miembros del zoo, por así decir. Y la clave para continuar explorando a Alex, Marty, Gloria y Melman era algo que poseían todos los actores que les habían prestado su voz: la capacidad para explorar un personaje, junto al don de la improvisación.

  Darnell lo describe así: “Simplemente, le dimos a estos tipos la ocasión de hacer lo que se les da mejor: convertirse en esos personajes y hacer que surgiera material. Conseguimos un material genial e hilarante, y a veces conmovedor. Sabes, es como estar en la mejor localidad del cine. No hay sitio mejor que al otro lado del cristal durante una sesión de grabación. Es mejor que cualquier cine o teatro”.

  Sin embargo, además de los estribillos, tiene que haber unos cimientos que sostengan a los actores: unos parámetros argumentales. Así que, al tomar la decisión de hacerles caer en el continente africano, surgieron otros desarrollos lógicos del guión… iban a conocer a otros de su misma especie, lo que proporcionaría a los neoyorquinos la ocasión de ver quiénes son, les permitiría resolver el acertijo de naturaleza-contra-educación y, finalmente, averiguar adónde pertenecen”.

  Pero para Alex, el león, los realizadores querían acercar el viaje a su hogar: de hecho, llevar a Alex a casa, donde se reúne con su padre y su madre, que le perdieron por culpa de unos cazadores furtivos cuando era un cachorro. Puesto que su padre es el macho alfa de la manada, tanto él como su padre albergan ciertas expectativas con respecto del otro: ¿cómo va a encajar un león del mundo del espectáculo en el rudo e inestable mundo africano?

  “Digamos simplemente que Alex no se siente muy a gusto cuando algo le desconcierta”, explica Ben Stiller. “Aunque haya pasado por una experiencia singular en Madagascar, el listón está mucho más alto en África, y el mundo es mucho más grande. Y puesto que su familia biológica está allí, y resulta que su padre es el macho alfa de la manada, las expectativas son también muy altas. Al principio, Alex cree que todo está bajo control: sólo tiene que hacer lo mismo que hacía en casa, y eso bastará para demostrar su valía. No consiguió ser el rey de Nueva York, la estrella del zoo, por la cara”.

  Lo que sigue es un malentendido, una diferencia de culturas, y Alex tiene que jugar de acuerdo con las reglas de este nuevo y bravío mundo, donde los perdedores (por utilizar el argot del mundo del espectáculo) no consiguen el papel. Todo esto le produce un gran choque a Alex.

  Para Marty, la cebra, su viaje no consiste tanto en explorar las diferencias como las similitudes. En casa, Marty soñaba con estar en la naturaleza, galopando con los de su especie. Ahora, tiene esa oportunidad… vaya que si la tiene.

  Dice Chris Rock: “Hay personas en el mundo que siempre piensan que hay algo más grande y mejor que lo que ellos tienen. No es que Marty no aprecie a sus amigos y eso, pero se le ha metido en la cabeza que galopar junto a los de su especie es lo mejor de lo mejor. Lo que quiero decir es que es razonable: es un tipo enrollado, así que, ¿no sería todo mucho mejor si estuviera rodeado de un montón de tipos enrollados como él que compartieran sus intereses?”

  En apariencia, esa lógica parece acertada. El viejo dicho de que cuantos más, mejor. Pero los psicólogos nos dicen que son las diferencias las que enriquecen al conjunto del grupo.

  Y Rock añade: “Es como si tu mejor amigo empezase a actuar como tú, a vestirse y a hablar como tú. Al principio, probablemente es un subidón para tu ego, vale, imitación y halago, o lo que sea. Pero luego, empezaría a volverse irritante, y muy pronto empezarías a acariciar la idea de utilizar un arma de fuego. Ahora, tomemos eso y multipliquémoslo por cientos, todos ellos actuando exactamente como Marty. No es raro que el tipo se venga abajo. ¿Cómo eres tú tú cuando todo el mundo es también tú?”

  La mayor parte del tiempo, Melman, la jirafa hipocondríaca, probablemente quisiera ser menos él. Lejos de su régimen (y de sus medicinas) del zoo de Central Park, Melman maduró un poco en el mundo homeopático de Madagascar, bueno, quizás sólo se volvió un poco menos neurótico. Pero todavía tiene que enfrentarse a varios asuntos, sobre todo a sus sentimientos hacia Gloria… y a su salud, por supuesto.

  Cuenta David Schwimmer: “Esta vez, a Melman le ocurren cosas ciertamente dramáticas. Cuando está seguro de que el avión en el que viaja se va a estrellar, confiesa por fin su amor por Gloria, que está profundamente dormida, por desgracia. Luego, todos sus conocimientos médicos, aprendidos por su cuenta, le convierten en el médico hechicero de las otras jirafas. Y cuando de nuevo cree que su vida se va a acabar, se ofrece voluntario para salvar a Gloria y a sus amigos. Me parece que es mucho para una película”.

  Aunque el actor agradece la ocasión de volver al personaje, así como la libertad para improvisar, es una preocupación logística lo que supone un reto para él al interpretar a Melman: “Aún me asombra ver cómo el montaje puede hacer que parezca que los actores estamos juntos en una escena. Puesto que no rodamos juntos, supone un reto no ser capaz de improvisar lo del otro actor, así que mi estrategia consiste en darles a los directores el máximo posible. Así, cuentan con una flexibilidad suficiente en la sala de montaje para montar juntas las actuaciones. Al final, lo que resulta realmente extraño es ver el resultado y darse cuenta de que los animadores le han dado a Melman algunas de mis cualidades y comportamientos. Sin embargo, en cuanto al comportamiento de las jirafas, realicé mi investigación la primera vez, pero no hice ninguna nueva investigación para esta película. Espero que no se note”.

  Gloria, la hembra de hipopótamo, no tiene problemas con su imagen. Es perfectamente consciente de quien es, hasta ahí podíamos llegar. Está segura de sí misma, y es descarada y tierna. Cuando se encuentra con un rebaño de obesos hipopótamos en la charca, les recibe tan de buen grado como ellos a ella, y algunos la reciben realmente de buen grado, como el rompecorazones Moto Moto.

  A Jada Pinkett Smith le entusiasmó volver al personaje de “Madagascar”. “Esa película fue la primera que hice que pudiera ser vista por mis hijos. Bueno, creo que para las mujeres siempre es importante ver imágenes diferentes de sí mismas, y comprender que todo depende de lo que proyectes desde tu interior. Gloria tiene muchísima seguridad en sí misma, y le encanta ser quien es. Espero que la película transmita a las chicas el mensaje de que lo que realmente importa es el modo en que una se percibe a sí misma. En esta película, llego a divertirme, y quizás también a enviar un pequeño mensaje”.

  Tras haber estado en África, Pinkett Smith está sobrecogida por el territorio: “África es un sitio muy difícil de describir. Tiene más que ver con el sentimiento que te provoca que con la contemplación de sus paisajes. Lo que digo es que, bueno, es enormemente bella, y yo hice un auténtico safari. Mi marido lo explica mejor de lo que yo podría cuando dice: ‘Dios visita todos los demás lugares del mundo… pero en realidad vive en África’. Y ésa es la única manera en que puedo explicarlo. Es algo muy espiritual, y uno se siente muy enraizado”.

  Puesto que “Madagascar 2” tiene mucho que ver con las raíces y la identidad, probablemente se espera que los espectadores puedan echarles un vistazo a nuestros personajes cuando eran cachorros. ¿Y quién mejor para interpretar a Alex de pequeño que Quinlan, el hijo del propio Stiller?

  Tom McGrath nos cuenta: “Ben Stiller no tenía hijos cuando empezamos la primera película, y ahora tiene dos. Así que le preguntamos: ‘Oye, ¿podría Quin ser tú de cachorro?’ Así que su esposa trajo a Quin y le metió en el estudio. El personaje en realidad no habla mucho, es más bien risas y cosas así. Quin estuvo perfecto. Cuando se graba con niños, nunca se consigue lo que se quiere de ellos pidiéndoselo… es el material recogido entre grabaciones lo que al final se termina usando”.

  Los actores normalmente se sientan en altas sillas de director cuando graban, y cuando estaba en el estudio, Quinlan decidió que la silla era demasiado alta, y cuando empezaba a gemir o a lloriquear un poco, los ingenieros estaban preparados, y captaban todos los sonidos… muchos de los cuales formaron el personaje de Alex de cachorro.

  La hija de Jada, Willow, fue asimismo la voz perfecta para Gloria de cachorro. Los realizadores se quedaron impresionados por su aplomo y su descaro, algo que comparte con su madre. De tal madre, tal hija, las sesiones de grabación resultaron también un campo de juego para la diversión. Willow Smith se explica: “Porque las frases… bueno, si nos confundíamos, era divertidísimo, porque yo me reía, y ellos también se reían… y entonces era muy divertido”.

Realeza portátil, pingüinos voladores y primates mimados: pasajeros adicionales de Aerolíneas Pingüino.

  A propósito de personajes con aplomo a los que les encantan unas risas (incluso se podría decir personajes egocéntricos que exigen que uno se ría) ¿cómo no acordarse de Julien, el jefe de los lémures, tan amante de las fiestas?

  Para acoplarse con los neoyorquinos en su viaje, Julien les informa de que el avión reparado resulta ser suyo (a los animadores no les importaba el motivo, ¡simplemente querían que también viniese!). Su auténtica motivación es expandir su reino, ¿y qué lugar mejor que Nueva York? Sin embargo, al poner el pie en África, no pierde un ápice de entusiasmo, ya que ahora tiene un continente entero para conquistar… pero nada más lejos de las intenciones de Julien que realizar una campaña militar. Es tan fabuloso, que su mera presencia debería bastar para atraer a legiones de seguidores… ¿o no?

  Eric Darnell nos declara: “Julien es un personaje estupendo, gracias al carácter y al punto de vista trastornado que puede aportar. ¿Y quién podría hacer a Julien sino Sacha Baron Cohen? Está esa locura controlada en lo que aporta, en cómo lee las frases y en lo que añade al personaje. Da igual lo que diga, uno no puede evitar reírse y quererle”.

  Y como ningún rey puede funcionar sin un asistente, ningún ayudante mejor que el propio primo del rey, Maurice. De nuevo con la pausada voz de barítono de Cedric The Entertainer, el personaje resulta un estupendo contrapunto al a veces frenético Julien: los realizadores decían que eran un dúo tipo el Gordo y el Flaco. Por motivos que sólo él conoce, Maurice quiere a Julien, a pesar de sus defectos y sus acciones descabelladas, y es capaz de hacer a un lado todas las carencias de Julien y estar a disposición de su rey.

  Cedric tiene su propia teoría acerca de la relación entre los dos: “Creo que Maurice está buscando el reconocimiento del rey, algo así como ‘Oye, hombre, tú sabes que aprecio mucho tus años de servicio. Eres mi mejor hombre y te aprecio’. Y al mismo tiempo, él está un poco cómodo en su posición, le gusta estar cerca del gran hombre. Siempre eres el primero en pasar por la puerta cuando estás con el rey, vas a tener un trato de primera. Todo el mundo se va a desvivir por ti. Y aunque a veces piense que el tipo está un poco chiflado… bueno, es mi primo”.

  No existen excusas familiares para el comportamiento experimentado por el monarca de su súbdito, el lémur Mort, de ojos como platos, incluso aunque el tipejo sea sumamente devoto de Julien… pues por desgracia, Julien no es tan devoto de Mort. Apartado del vuelo de Aerolíneas Pingúino con destino a Nueva York (con una amplia escala en África), el rudimentario y tenaz Mort encuentra el modo de llegar por su cuenta hasta el grupo de viajeros con problemas: atraviesa a nado las aguas infestadas de tiburones del canal de Mozambique. Andy Richter regresa como la voz de Mort, quien milagrosamente puede soltar una parrafada entera en falsete y seguir pareciendo lindo.

  Según Richter, “Obtengo las mayores reacciones de niños muy pequeños, debe ser por lo pequeño y bonito que es… y probablemente por la naturaleza ligeramente irritante del personaje, algo que también atrae a los niños. En realidad (y no quiero morder la mano que me da de comer) es una de las formas más absurdas que he tenido de ganar dinero. Estar en una habitación sin ventanas, gritando como una niñita y que encima me paguen, bueno, no puedo decir que sea un sueño hecho realidad, porque no tuve el buen juicio de tener ese sueño. Si tuviera una máquina del tiempo, retrocedería y soñaría con eso. Y entonces estaría haciéndose realidad”.

  ¿Y qué sería de las Aerolíneas Pingüino sin pingüinos? El cuarteto militar salió de “Madagascar” con una sólida base de fans, lo que tuvo como consecuencia un corto y una inminente serie de dibujos animados. No está mal para unas aves que no pueden volar y que, en la película anterior, están deseando ir a la Antártida, sólo para descubrir que el frío no es de su agrado. De vuelta en Madagascar con los otros habitantes del zoo, los cuatro utilizan su magia organizativa, reparan el avión abandonado, y luego se ponen a los mandos del vuelo, que por desgracia sólo cruzará el canal hasta África. Una vez allí, se dedican de lleno a la tarea de volver a montar el avión utilizando “saliva, mugre, y mucha cinta adhesiva”. Sin embargo, necesitarán también piezas (gracias a un todoterreno de turistas secuestrado) y muchos pulgares oponibles (gracias a las huestes de chimpancés reclutadas por Phil y Mason).

  El escritor y director McGrath (que también resulta ser la voz de Skipper, el jefe de los pingüinos) comenta: “Sabes, los pingüinos son graciosos, y a la gente realmente le gustan los pingüinos en la primera película. Es estupendo ponerles en diferentes situaciones y ver cómo reaccionan sus pequeñas mentes militares. Supongo que terminé en el papel de Skipper porque soy barato. Soy una especie de versión a lo pobre de Charlton Heston y Robert Stack, como un hombre, o un pingüino, que piensa mucho las cosas. La película representa una ocasión única para Skipper, quien ya tiene a su equipo, y ahora se interesa por un amor. Ella es una muñeca de salpicadero de coche: pensamos que sería la talla perfecta, y llega incluso a temblar durante la escena del accidente. Empezó siendo una broma, pero la mantuvimos”.

  A Chris Miller también “le mantienen” como el pingüino Kowalski: “No me extraña su éxito: hay que ser muy duro de corazón para que no te guste un pingüino. Recuerdo cuando estaba trabajando en la primera película (como actor de reparto) y Tom de repente apareció con la idea de los pingüinos y escribió una escena. Cuando fue a grabarla, cogió un poco al azar a algunos de nosotros, y resulta que yo estaba en esa habitación. Y creo que es así como conseguí en realidad el trabajo. No hay otra razón para seguir siendo un pingüino, excepto que resultó que estaba allí cuando Tom dijo, ‘Ven aquí que te grabemos’”.

  Christopher Knights, que presta su voz a Private, también se considera afortunado. Había interpretado algunas voces secundarias en “Shrek”, y al final hizo las voces del Verdugo y de uno de los Ratones Ciegos. Desde entonces, su voz se ha oído en prácticamente todos los estrenos de animación de DreamWorks. Knights observa: “Probablemente han doblado la cantidad de tiempo que los pingüinos aparecían en pantalla en la primera, y pienso que su papel es más importante: el avión es clave en la película. Ahora, tienen un papel muy importante en esta película. No infravaloréis el poder de los pingüinos”.

  Por más poder que tengan, no son los candidatos ideales para manejar un destornillador. Así que enrolan a Mason y Phil, los chimpancés, quienes claramente no quieren hacer el trabajo… así que subcontratan a sus nuevos conocidos, los chimpancés africanos.

  Eric Darnell lo explica: “Los monos traen a otros 10.000 monos, que empiezan a desmantelar lo que queda del antiguo avión. Los de Nueva York discuten, separándose por caminos diferentes en ese extraño mundo nuevo. Al final, los monos hacen huelga, porque creen que están siendo explotados, y se les niegan cosas como el permiso de maternidad o un plan de salud dental”.

  A Mason le presta de nuevo su voz Conrad Vernon, historietista, escritor y director, que dirige actualmente la producción en 3-D de DreamWorks “Monstruos contra aliens”, a estrenar en 2.009. Vernon admite: “Cuando la gente se entera de que es mi voz, no se lo pueden creer. Empecé a hacer esa especie de voz a lo James Mason con acento cursi, que de alguna forma se convirtió en la voz de un chimpancé de clase alta con una voz propia. Es interesante, pero no parezco yo. Creo que es por eso por lo que mucha gente se sorprende al enterarse de que soy yo quien hago la voz. El doblaje es para mí un trabajo secundario en DreamWorks, pero me encanta hacerlo”.

Algunas caras nuevas en la manada... y en la charca

  La llegada a un país nuevo implica conocer caras nuevas. Nunca se sabe a quién se puede conocer o qué oportunidades pueden surgir cuando te presentan a otros de tu especie, como amigos que compartan tu estilo, una posible vocación nueva, un potencial amorío… o tus padres, perdidos hace tiempo.

  Dice el productor Swift: ”La primera ‘Madagascar’ trataba básicamente de quiénes eran esos personajes y de lo que los unos significaban para los otros. En la sabana, nuestros cuatro protagonistas se enfrentan a otros de su especie, a muchos como ellos. Así que ahora hay comparaciones con otros leones, cebras, jirafas e hipopótamos, y así pueden ver en qué se parecen y en qué se diferencian de otros como ellos. Y encima, su amistad también se ve puesta a prueba”.

  El diseñador de personajes Andrew Bialk afirma. “El aspecto básico de los personajes de ‘Madagascar’ se inspiró en un estilo de ilustración de tebeos infantiles de los años 50. Tiene muchas líneas rectas, en contraste con otras curvas, obteniéndose así una ilustración gráfica muy bonita. Llevar eso a la pantalla originalmente era un reto. Ahora, nuestro reto es continuar con ese lenguaje para los personajes ya existentes, así como para los nuevos personajes”. Y acerca de los padres de Alex… Dice McGrath. “Queríamos que el padre de Alex fuera el macho alfa, duro y machote. Pero no queríamos que fuera como una especie de sargento, así que pensamos mucho en quién podría hacer esa gran voz: quién podría ser rudo, pero también transmitir una emoción paternal por debajo. Queríamos asegurarnos de que hubiera algo de calor paternal, incluso aunque el guión exigiese algunas frases que suenan un poco rudas”.

  Y aquí aparece Bernie Mac, de quien los realizadores pensaron que tenía el equilibrio perfecto entre rudeza y calidez paterna en su tono y sería la voz ideal para Zuba, el león alfa de la manada. En cuanto al parecido familiar… bueno, está ahí, pero los años pasados como líder de la manada le han dejado a Zuba una melena grisácea, ligeramente menos tupida, y unas cuantas cicatrices.
Eric Darnell nos cuenta: “Cuando estábamos escribiendo a Zuba y pensábamos en ese personaje, era muy difícil encontrar el tono justo, lo que iba a ser exactamente esa relación padre-hijo. Pero cuando Bernie Mac se incorporó, tenía tal calidez, tal cualidad paternal en la forma en que interpreta el papel de Zuba, que uno le perdona. Se le perdonan sus faltas, se le perdonan sus errores como padre. Y ya uno sólo quiere que Alex y Zuba se reconcilien”.

  Cuando los realizadores estaban metidos de lleno en la posproducción en agosto de 2.008, se enteraron del fallecimiento de Bernie Mac a la edad de 50 años. La pérdida de uno de los miembros más recientes de la familia de “Madagascar”fue profundamente sentida por todos los que estaban relacionados con la película. Jeffrey Katzenberg, director de DreamWorks Animation, habla por todos al decir: “Era impensable que nos despertásemos un día y nos enterásemos de que había desaparecido inesperadamente de nuestras vidas un talento extraordinario, un hombre maravilloso con una grandísima personalidad. Es imposible obviar lo importante que han sido sus dotes y aportaciones para nuestra película”.

  Para la madre de Alex, los directores y los productores buscaban esa clase de madre televisiva: un mullido regazo, cuentos antes de dormir y galletas caseras los fines de semana (si la leonas hiciesen galletas). Pero tampoco querían que fuese como el felpudo de Zuba. Así pues, el objetivo era dulce pero fuerte, una compañera para Zuba con algo de rudeza y compasión en su corazón.

  Tras escuchar las voces que les presentaban los encargados del casting (los directores rara vez ‘ven’ a los actores, se trata sólo de su voz), los realizadores eligieron a Sherri Shepherd por la calidad de su voz y por su risa cálida y sincera.

  Según McGrath: “Sherri Shepherd aportó una gran calidad a la voz de la mamá de Alex. Es crucial, porque tiene que mantenerse entre el padre y el hijo que se pelean y ser fuerte sin ser gritona. Sherri consigue mezclar un poco de carácter y fortaleza, de manera que puede enfrentarse a Zuba y simpatizar con Alex, puede poner a ambos en su sitio cuando la situación lo requiere”.

  El accidente del vuelo inaugural de Aerolíneas Pingüino resulta ser una bendición para Gloria, quien llevaba tiempo deseando relanzar su vida amorosa. Espera volver a Nueva York y apuntarse a los programas de intercambio del zoo, para buscarse un poquito de amor. Pero, una vez en África, se le abre todo un mundo de posibilidades. Y una chica tan especial como Gloria necesita un tipo especial…para el objeto del deseo de Gloria, los realizadores y animadores crearon la respuesta a los sueños de toda hembra de hipopótamo: un cachas fornido llamado Moto Moto (literalmente, “caliente caliente” en swahili).

  Andrew Bialk, diseñador de personajes, explica: “Sabíamos que Moto Moto sería un mujeriego y un poco sexista, así que combinamos las formas macizas y corpulentas de un luchador de los años 50 con la vanidad de un personaje estilo Fabio”.

  Cuando buscaban al actor adecuado para insuflar vida verbal al don de Dios a la charca, el equipo se inclinó por alguien recomendado por la realeza (de clase). Fue algo así…

  El artista musical will.i.am de los Black Eyed Peas había estado colaborando con Justin Timberlake en un material nuevo. will.i.am iba a llegar tarde a la sesión de grabación, así que llamó por teléfono, con su voz aún ronca por el sueño, y dejó un mensaje en el contestador automático de Timberlake.

  A Timberlake le llamó la atención el mensaje, y a partir de entonces, los dos se intercambiaban mensajes utilizando voces diferentes. Cuando Timberlake fue contratado para dar voz a Artie, el heredero al trono de “Shrek Tercero”, le comentó a Jeffrey Katzenberg que will era sorprendente haciendo voces. Después, cuando Katzenberg y will se conocieron, el jefe de los estudios le dijo al músico que debería plantearse hacer doblaje. Luego, cuando empezó el casting para “Madagascar 2”, will recibió una llamada telefónica de Katzenberg preguntándole si querría leer.

  Dice Eric Danell: “Cuando will.i.am llegó, nos dijo que le había encantado “Madagascar•”, y que sería estupendo poder hacer una de las voces. Y de pronto surgió esa voz viril estilo Barry White, y nos quedamos mirándonos unos a otros sin poder creerlo. Sería perfecto tener esa voz saliendo de Moto Moto”.

  Will.i.am comenta: “Madagascar es una de mis películas favoritas. La habré visto, no sé, unas 500 veces. Estábamos en Johannesburgo, en el aeropuerto, y va nuestro manager de gira y dice: “¡venga, chicos, tenemos que ‘move it, move it!’. Como el equipo, nosotros decimos ‘¡move it, move it!’ todo el rato. Es con diferencia nuestra película familiar favorita”.

  Una vez contratado, la progresión natural era que will colaborara con el compositor ganador de un Óscar Hans Zimmer en la banda sonora y las canciones de “Madagascar 2”, tarea que asumió… un poco sobre la marcha.

  El artista musical se encontraba en el estudio de doblaje (como cualquier actor que ponga voz a un personaje animado). En el momento en que su personaje sale del agua y ve a Gloria por primera vez estaba en la página que tenía delante. will.i.am pensó que sería divertido hacer alguna rima, y alguien presente en la sesión sugirió que ese primer momento tan especial incluyera una canción.

  Recuerda will.i.am: “Pensé, oh sííí, una canción sería genial… sería imponente. Así que empecé con un ritmo, como un montón de hipopótamos suspirando, y algunos golpeándose el pecho, haciendo un ritmo. Otros animales podían dar palmas, ¿vale? Quizás unos monos golpeándose en la cabeza. Se consigue todo un conjunto de percusión utilizando su anatomía. Moto Moto sería el director de la jungla, por así decir, como si fuera una banda, mientras le declara su amor a Gloria. ‘¡Me gustan grandes, me gustan gorditas, mi nombre es Moto Moto, quiero que lo repitas!. ¡Di mi nombre, chica, Moto Moto! ¡Dilo otra vez, Moto Moto!

  Claramente inspirado, will.i.am dispuso cada pista por separado y de forma extemporánea: la percusión, los suspiros, las voces. Toda la canción se grabó en 30 minutos… y todo sobre la marcha.
Él afirma: “Normalmente, es así como funcionan, esas rápidas y veloces. En cuanto empiezas a profundizar mucho, piensas demasiado. Y cualquiera puede pensar demasiado”.

  Pero cualquiera no es capaz de componer una canción de amor para un hipopótamo en media hora, o aparecer con una canción sobre la búsqueda de una casa desde el punto de vista de un hipopótamo: “Pensando en Moto Moto, en expresar su amor y sus deseos… con mi interpretación de su personalidad, me ofrecía una nueva perspectiva una vez en el estudio. Las más de las veces, si escribo para Usher, pienso como Usher, o si escribo para Fergie, pienso en Fergie. Pero, como escribía para un personaje que en realidad no existe, podía llegar tan lejos como quisiera. Le dice cosas a las chicas que yo nunca podría decir”.

  Trabajar con Zimmer sacó lo mejor de ambos y originó una singular colaboración: una banda sonora hábilmente producida, dramática y como de una “gran película”, salpicada de ritmos urbanos de percusión, cantos africanos, coros, armonías y ritmos. Y una base de guitarra sencilla, como de folk.

  Continúa will: “Hans Zimmer me pasó la canción “The travelling song” y me dijo: ‘Escucha bien esto’. Y empecé a… ‘ver’ mi vida, ¿sabes? Viajar por todo el mundo en barcos y aviones, sintiéndote fuera de lugar, sintiéndote realmente un extraño. ‘Llévame a algún sitio donde conozcan mi nombre, porque no he encontrado a nadie que se me parezca. Soy un pez fuera del agua tirado fuera de la selva, un pez fuera del agua tirado fuera de la selva’. Yo aporté la perspectiva de quien está siempre viajando, sin saber realmente lo que es un hogar, ¿sabes?”

  Esa perspectiva incluía su experiencia criándose como hijo único de una familia afroamericana en su barriada del sur de California, a una hora en coche del instituto al que will asistía en Pacific Palisades, próspera localidad poblada mayoritariamente por blancos en aquella época. Sus amigos eran de todas partes… “y en cierto modo, así es como veo a los animales de ‘Madagascar’. Viven en un zoo y no están en su hábitat ni junto a otros como ellos”.

  Las diferencias entre los músicos les afectaron a ambos de manera diferente. Observa will.i.am. “No sé si yo le enseñé algo, pero él me enseño en cantidad, te lo digo de verdad. Su estudio es muy pulcro, y su marcha es bastante acelerada. Yo soy un cretino y me encanta la marcha, así que saqué un par de ideas de la forma en que está montado su estudio. Él era asombroso. Estaba trabajando en nuestra película a la vez que trabajaba en ‘El caballero oscuro’. Increíble”.

Rencillas en África: Alex se enfrenta a un viejo rival... y a una vieja dama

  Años antes de la llegada de los neoyorquinos a África, cuando Alex era un cachorro, un león llamado Makunga jugó un papel decisivo en la desaparición del joven león. Makunga había desafiado a Zuba, distrayendo su atención y haciendo que Alex se separase. Para Makunga, fue una pequeña victoria que daría frutos a largo plazo: un competidor menos en la pugna por ser el macho alfa. Ahora que Alex ha vuelto, Makunga no siente ningún temor. De hecho, está decidido a conseguir que Alex y su familia sean expulsados para siempre, lo que no le dejaría otra alternativa a la manada que nombrarle macho alfa. Así pues, ¿quién podría hacerle justicia a Makunga, un león joven y un poco vanidoso, pagado de sí mismo, hábil, liante y, se mire como se mire, una mala persona integral?

  Tom McGrath explica: “Alec Baldwin, a quien alguien de DreamWorks llamaba ‘el delicioso Alec Baldwin’ por su prodigiosa voz, que es la mejor, sobre todo para la animación. Cuando se le escucha, suena con una gran riqueza y un amplísimo registro. Así que cuando apareció este personaje en la historia (el enemigo del padre de Alex), queríamos a alguien con un tono autoritario, con una especie de cualidad arenosa. Pero no queríamos un personaje muy duro, sino alguien que fuera capaz de aportar un toque cómico. Alec puede aportar ese punto duro y malvado, pero luego le da la vuelta, creando esa faceta del personaje tan única y divertida. Eso es una gozada. No hay maldad, sino diversión en su centro”.

  Preguntado cómo se implicó, Alec contesta. “Porque la primera película era muy divertida. Y luego ves a la otra gente relacionada con la película y te dices: ‘Caramba, si han conseguido a esta gente para la película, tiene que ser realmente buena’. Jeffrey y todo el mundo en DreamWorks están haciendo las películas de animación más sofisticadas, creativas y elaboradas que se puedan hacer hoy en día. Y cuando es la gente de DreamWorks quienes lo piden, uno sabe que va a ser un buen proyecto”.

  Sobre su personaje, bromea: “Makunga es uno de esos personajes realmente vanidosos, obtusos, egocéntricos y francamente patéticos. Pero creo que eso hace que sean aún más gracioso cuando, al final, les tiran de la alfombra bajo sus pies. Es una película para niños, así que no creo que nadie esté realmente en peligro, no creo que vaya a hacer que le den una paliza a alguien con una barra de hierro. Esto no es “Los Soprano”. Así que creo que, de una manera encantadora, inteligente y risible, hace desgraciadas las vidas de miles de personas”.

  Y hablando de gente desgraciada, ¿se acuerdan de la anciana señora que sacude a Alex a base de bien en la estación central de Nueva York, la del bolso en ristre? Bueno, ¿adivinan quién viaja en el primer todoterreno de turistas que se encuentran los habitantes del zoo tras embarrancar de nuevo? Glups, es Nana, a quien presta de nuevo su voz Elisa Gabrielli (nada que ver con el personaje), que se tropieza de cara con Alex.

  Según la productora Mireille Soria, “Elisa era parte del grupo base y tenía unas frases que utilizamos en “Madagascar”, y su anciana señora llegó y le metió una buena tunda a Alex. Cuando empezamos la segunda película, fue Tom quien dijo ‘¿Qué tal si, cuando los habitantes del zoo llegan a África, ven al todoterreno lleno de gente, lo persiguen, lo que les lleva hasta un risco desde donde ven por primera vez las grandes llanuras? ¿Y qué tal si Nana fuera en ese todoterreno?’ Pensamos que sería gracioso hacerla volver, aunque sólo fuera para una escena o dos”.

Cualquier cosa menos sencillo: crear (y poblar) África

  Lo que Alex, Marty, Melman y Gloria ven cuando llegan a esa vista es su primera ojeada realmente incitante al hermoso e inmenso paisaje africano. Los cineastas pensaron que en su anterior película, el entorno de Madagascar era algo así como un salvoconducto para crear una tierra fantástica… pero cuando uno se enfrenta a uno de los paisajes más bellos y fotografiados del mundo, bueno, un poco de realismo no vendría mal. Así que recurrieron a la investigación, buscando en películas, fotografías, libros y en internet. Pero se impuso un criterio más sabio.

  Dice Eric Darnell: “Jeffrey (Katzenberg) nos dijo que teníamos que ir allí y verlo por nosotros mismos. Algunos de nosotros se imaginaban que, bueno, mucha hierba y árboles, sería un poco como un valle cualquiera de California, ¿no? Pero cuando llegamos allí, nos dimos cuenta de que no se parece a nada. Nunca imaginé que llegaría a hacer un safari auténtico por África, pero fue una experiencia asombrosa, que creó también vínculos entre los miembros del equipo. Todos los principales creativos fueron juntos, y pasaron varios días por ahí, viviendo en tiendas de campaña en la sabana. Poder experimentar ese paisaje y ese lugar juntos, como un grupo creativo, fue algo valiosísimo. Porque luego, cuando regresamos, y durante los siguientes dos o tres años, podíamos decirnos: ‘¿Te acuerdas de cuando estábamos en el Masai Mara, el sol se estaba poniendo y había unas cebras andando por la hierba?’ Todo el mundo se acordaba y se conectaba a eso, y luego introducíamos en la película los componentes importantes de esa experiencia. El viaje fue impagable”.

  Continúa Tom McGrath: “Cuando uno llega a África, se da cuenta de lo inmensa que es. Lo que quiero decir es que hay árboles, hierbas y plantas como en cualquier otro lugar, pero cuando se llega allí, se expande y es casi como si se pudiera sentir la curvatura de la Tierra. Y en ese punto, nos dijimos: ‘Caramba, tenemos que hacernos con la escala si queremos vender África en esta película’. Y dos tercios de lo que se ve cuando se está allí es cielo. Y nos dimos cuenta de que tenía que ser una gran parte de nuestro decorado… ¿pero cómo hacerlo?

  Nos cuenta el productor Mark Swift. “Los principales creadores de la película visitaron unas cinco localizaciones diferentes en África. Cuando uno llega a África (y muchísima gente lo dice), es un sitio mágico. Uno saca de ella cosas que nunca se imaginó al verla en televisión o en película. Con lo que todos nos quedamos impresionados fue con la inmensidad de su cielo. La tierra es sumamente llana, y además hay unos volcanes preciosos a lo lejos. Pero el cielo y las nubes se convirtieron en unos elementos de gran importancia para nosotros. Y además, ver a toda esa enorme cantidad de animales juntos nos hizo pensar que íbamos a necesitar un nutrido equipo técnico para esta película”.

  Así que la producción se concentró en utilizar el arsenal de DreamWorks para crear escala, según explica la productora Soria: “El gran reto de esta película eran las multitudes, donde quiera que fuéramos. Porque, en el lugar adonde les lleva esta historia, se encuentran con rebaños de cebras, un gran número de hipopótamos, una manada de leones. La cuestión era que había un montón de animales de diferentes tamaños… ¿y cómo íbamos a rodar eso? Así que todo era más grande: el cielo, las multitudes. Terminó siendo un problema de escala”.

  A Kendal Cronkhite, encargada de la producción tanto de la original como de “Madagascar 2”, le encargaron la orquestación visual de toda esa… escala. En la primera, sus diseños eran más fantásticos, simples pero estilizados. Para la continuación, el mundo tenía que ser un poco más tangible, más sofisticado, y sin embargo, la diseñadora fue capaz de transmitir la simplicidad y los elementos globales del diseño ya visualizados en pantalla en la primera y “africanizarlos”, produciendo una África como no se había visto antes, enraizada en el realismo pero contemplada a través del filtro de la lente de un animador. Fue también capaz de incorporar la escala del entorno, sobre todo de la hierba, y de crear una cualidad épica.

  Gran parte del trabajo de Cronkhite lo dedicaba a encajar un África realista con unos animales estilizados. Su manera de conseguirlo eficazmente fue establecer un entorno relacionado con cada personaje. Nos explica: “Para cuando el avión se estrella en la sabana, los directores querían una sensación de verdadera tierra de nadie. Volvemos a ese escenario muchas veces, mientras los pingüinos reconstruyen el avión con la ayuda de los chimpancés, y se convierte en una gran planta de construcción: el follaje circundante es francamente tosco y escuálido. Alrededor de la charca tenemos distintas zonas para los miembros del zoo y sus grupos. Tenemos la zona de las jirafas, con esbeltas acacias altas y curvadas, con esa corteza color amarillo verdoso que es realmente bonita. La zona de los hipopótamos utiliza aloes surafricanos (que tienen un aspecto verdaderamente extraño, como grandes cálices), y muchos helechos, palmeras y árboles de tipo más lujurioso, porque es una especie de zona de spa. Está al borde de la charca y tiene pequeños charcos separados por piedras”.

  “Y luego, al llegar a la zona de las cebras”, continúa la diseñadora de producción, “hay hierba, para que puedan sencillamente correr, básicamente hierba, piedras e, irónicamente, árboles cebra, que es una especie de acacia. La zona de los leones es una roca, un pequeño afloramiento rocoso con pedruscos de lava. La zona también tiene muchas especies de plantas, como los árboles paraguas, que son una especie de cactus con forma de paraguas”.

  El salto en avión a un nuevo emplazamiento de los miembros del zoo implicó también más problemas y retos. La mayor parte de la primera película se desarrollaba en selvas, presentando a los personajes frente a paredes vivientes de flora. África es prácticamente el extremo contrario, donde las paredes caen y se revela una vista de 150 kilómetros hasta el horizonte.

  Además, debido a sus líneas argumentales más personales, la continuación tenía que seguir manteniendo los aspectos más amplios y divertidos de la primera, pero también tener la capacidad de cambiar de ritmo y producir un estilo de animación más sutil y sofisticado cuando el tema lo requiriese. El tono consistía en ser divertido, pero a la vez con una sensación de peligro.

  Rex Grignon, encargado de nuevo de la animación de los personajes, explica: “No hemos abandonado el estilo que establecimos en la primera película. Es una parte realmente muy importante de ese mundo. Pero lo que esta película nos ofrece es la posibilidad de darle un toque más personal a los personajes, y cuando eso ocurre, realmente no es el momento de hacer un material a lo grande y alocado. Pero tampoco queríamos inundar la película con demasiados detalles. Hay todavía muchos detalles tontos y divertidos, pero hay momentos en los que nos ponemos más íntimos (cuando Alex se entera de su pasado), así que hay un material sincero con el que queríamos ser realistas. Pero, por supuesto, cuando los pingüinos secuestran el todoterreno, y hay una gran escena final, hay que incorporar ese material realmente gracioso. Nunca hemos perdido eso de vista. Simplemente, nos esforzamos por mantener la continuidad de los personajes a la vez que les permitíamos explorar un poco más”.

  Algo que tendría un gran efecto en el esfuerzo de los realizadores por mantener la comicidad y añadir a la vez un poco de emotividad iba a ser la fotografía. A medida que va disminuyendo la diferencia entre la animación y la imaginería creadas por ordenador, aumenta el trasvase de talento entre los mundos de la animación y las imágenes reales. Guillermo Navarro, ganador de un Óscar de fotografía por “El laberinto del fauno”, se apuntó al viaje a África con el equipo de “Madagascar 2”.

  McGrath detalla: “En nuestra primera película, teníamos que cortar los planos, y terminó pareciendo como una serie de postales. Y sabíamos que queríamos hacer una cámara en movimiento desplazándose por muchos de esos espacios. Un fotógrafo de cine de personajes reales sería capaz de ayudarnos a desarrollar un lenguaje más cinematográfico para esta película. Mark Swift trajo a Guillermo, que es fantástico, y nos abrió los ojos a un montón de cosas”.

  Continúa Darnell: “Todo lo que se puede hacer con una cámara de verdad en el mundo real, puede hacerse con nuestras cámaras virtuales: zoom adentro, zoom afuera, incorporar distintas lentes, mover las cámaras en la dirección que se desee. Y podemos hacerlo incluso más a menudo, porque no tenemos que pagar un helicóptero o una cara plataforma rodante, si es eso lo que se necesita. Y puesto que la fotografía era tan crucial, sobre todo para esta película (con toda esa escala y el tamaño del entorno, así como la acción), necesitábamos a alguien con una mentalidad acostumbrada a las películas de acción real”.

  Navarro comenzó con una clase de “Introducción a la fotografía” para los realizadores y el equipo. Comenzó con el fotógrafo sosteniendo una cámara de carrete y mostrando cómo toma fotos en los rodajes de acción real. Luego, pasó la cámara a todos los presentes, primero a los directores, luego a los otros, pidiendo a los estudiantes que sacasen sus propias fotografías. El metraje resultante estaba repleto de momentos de descubrimiento: su experiencia en un ambiente libre, suelto y desenfadado resultaría impagable cuando se trasladaran al ordenador, en donde las condiciones exigen un mayor gasto de tiempo y un trabajo intensivo.

  Cuando el equipo pasó al tablero plano de los dibujos en 2D, en el que querían introducir una cámara en movimiento, Navarro les aconsejó que juntasen a un grupo de gente en una habitación, les proporcionasen el guión, y explorasen la escena a través de la cámara. De nuevo obtuvieron valiosos resultados, a medida que descubrían cómo las escenas iban (o no) funcionando: los participantes eran a la vez los animadores, que ahora tenían un mayor conocimiento de los arquetipos emocionales de los personajes en esas escenas. Una de las secuencias en las que practicó ese ejercicio fue en la de la discusión entre los cuatro amigos, que va en aumento mientras la deconstrucción del avión por parte de los monos se va haciendo más frenética.

  McGrath dice riendo. “Debemos tener la versión de toda la película en directo, estilo función escolar, grabada en video. Aquellos ejercicios de rodaje real y de solucionar problemas sobre la marcha tuvieron un impacto real sobre la forma en que hicimos finalmente la película”.

  La idea de los “animadores como actores” fue llevada aún más lejos, al ser metidos en varios días de talleres para retarse a sí mismos como artistas. Los personajes fueron diseccionados mediante conversaciones y preguntas, como en la preparación que un actor tendría que llevar a cabo para explorar el trasfondo del personaje que va a interpretar. Luego, antes de ejecutar ni un solo plano, el animador interpretaba la escena repetidas veces con variaciones, interpretando cada vez al personaje en el plano. Esto aportó una mayor aproximación al interior de los propios personajes, y un mayor acercamiento a las emociones que los cineastas estaban ávidos por descubrir, proporcionando a los animadores claves de expresiones más sutiles, tanto de las reacciones superficiales como del subtexto.

  El supervisor de animación Cassidy Curtis afirma incluso: “Yo trabajé en casi todos los personajes, y es muy divertido explorar a algunos de los nuevos. Tom y Eric han sido muy receptivos a todas las ideas que aportábamos, y el proceso de comunicación ha sido en ambos sentidos, y con mucha colaboración. Ver a los animadores proponer una idea nueva a los directores, y verles ensayarla y oír decir a los directores. ‘Vale, está bien, vamos a probarlo’, y luego ver las caras de los animadores al salir de la reunión, viendo realizada su idea, es simplemente estupendo y una forma fantástica de trabajar”.

  Para coordinar con precisión los esfuerzos de cientos de artesanos cinematográficos, DreamWorks volvió a utilizar la tecnología, diseñada por HP, que conecta sus dos estudios de California (uno en Glendale, al sur, y el otro en Redwood City, al norte), el sistema de Colaboración Virtual de Estudios (VSC en sus siglas inglesas). Dicho enlace, esencialmente, pone a los trabajadores de DreamWorks en la misma habitación, con unas pantallas de video de 10 metros cuadrados. Esta tecnología resultó ser especialmente útil sobre todo para la productora Mireille Soria, cuyo marido y familia la retenían en el sur de California. Habiendo tenido acceso a la ocasión de volver a producir la continuación, sus viajes se vieron sustancialmente reducidos a Redwood City (donde trabajaba la mayoría del equipo), gracias a las video-conferencias que mantenían a todo el personal en la misma página y al mismo ritmo.

Haciendo más eficaz la película

  Philippe Gluckman, que vuelve a ser el supervisor de los efectos visuales, pensaba que los efectos de la primera película habían sido difíciles de conseguir… hasta que se dio cuenta de los retos que implicaba “Madagascar 2“.

  Gluckman explica: “Crear toda la selva en la primera, con esa densidad de plantas, fue un gran logro para esa época, sobre todo porque era selva más multitudes y cosas como pieles. Pero en algunos aspectos, la selva de antes (aunque hubiera un montón de plantas) a partir de cierto punto obstruía la vista y, por tanto, no había que producir tantas plantas, porque terminarían oscurecidas. Pero en los paisajes de esta película, que al ser tan abiertos permiten que se vea básicamente hasta el horizonte, el elemento que adquiere una mayor complejidad es en realidad la hierba. Se ve todo cubierto de hierba hasta el horizonte. También se ven multitudes alejándose en la distancia. Y la hierba es muy difícil, principalmente porque el ordenador tiene que generar cada brizna de hierba… y eso supone una barbaridad de datos que hay que procesar”.

  Como resultado del viaje a África, Gluckman también se dio cuenta de que no sólo el inmenso cielo iba a resultar problemático, sino también las nubes, que a veces jalonan y a veces inundan el espacio. Encontró especialmente fascinante el modo en que se iluminan las nubes. “Hay un elemento de imprevisibilidad en todo ello”.

  Para ayudar a reproducir esa naturaleza imprevisible y su forma mercurial de jugar con la luz y las nubes, fue creado un programa de software para producir las nubes como elementos en 3-D, lo que luego permitiría a los ordenadores iluminarlas, siendo una tarea muy difícil y que consume mucha memoria.

  Continúa Gluckman: “Forzamos los límites de la tecnología, intentando hacer que la luz brillase a través de las nubes para conseguir un efecto traslúcido único. Esto nos proporcionó unas imágenes francamente asombrosas que, o bien eran usadas directamente, siendo las nubes en realidad objetos en 3-D, o bien como base para que los pintores empezasen a trabajar sobre ellas. Y nos dieron unos encuadres que eran realmente fascinantes”.

  Comenta Darnell: “Imagínatelo como estar dentro de un globo rodeado de nubes pintadas en su interior. Pero decidimos hacer esas nubes en 3D, que son mucho más difíciles de programar y suponen un mayor desafío técnico. Pero dar un auténtico sentido de la escala y el tamaño, y ver a esas formas móviles interactuar las unas con las otras en perspectiva, bueno, es algo muy difícil de hacer con una pintura o un telón. Y esas nubes tridimensionales realmente nos dieron la oportunidad de darle vida al cielo, al mismo tiempo que le dábamos la misma clase de escala, tamaño y perspectiva que teníamos en nuestros paisajes de África”.

  Pero el trabajo de incorporar esas nubes a los planos, y hacer que ayudasen realmente a la composición del plano, recayó en los pintores planos. McGrath dice: “Tenemos un plantel de pintores increíblemente buenos que llegaron y crearon para nosotros esos cielos, que pueden moverse y también reflejar la luz. Y puesto que en gran parte de la película dos tercios de la pantalla están coronados por ese cielo, realmente dependíamos muchísimo de los pintores para sostener los escenarios que elaboramos y las composiciones de los planos”.

  Dentro de esos planos, se iban a desplazar otros retos (por ejemplo miles de animales) y otros solamente estarían ahí, como el agua en movimiento o, lo que quizás es aún más difícil, un billón de briznas de hierba. Esa hierba de un metro de alto no sólo cubre la sabana, también tiene que “actuar”: compactarse bajo las pezuñas y las pisadas, o hacerse a un lado cuando pasan los animales. De nuevo, la tecnología vino al rescate, con otro sistema para hacer crecer y controlar individualmente cada brizna de hierba. Este avance hizo que la película original pareciese estar a años luz de distancia, pues los personajes de “Madagascar” no podían coger un objeto ni tocarse el pelo al principio de su primera película. Los artistas del ordenador de DreamWorks siguieron forzando las posibilidades y avanzando: el pelo de los personajes se movía, y cuando caían al suelo, su pelo se comprimía.

  El jefe de efectos Scott Peterson comenta: “Hacemos muchas cosas con la hierba. Lo más peliagudo es cuando la hierba se encuentra con los personajes. Teníamos que proporcionar animación a la hierba, de manera que si un personaje la pisa, la hierba reaccione correctamente, y descubrimos que hacer que la hierba chocase correctamente en realidad no quedaba muy bien. Así que tuvimos que embellecerlo con un montón de rachas de viento dirigidas, lo que le da un movimiento secundario”.

  Ese tratamiento tan minucioso de los efectos de cosas como la hierba, la animación del follaje y el polvo, se llama efecto invisible, en el sentido de que tiene que encajar orgánicamente en la escena sin llamar la atención. Se emplearon innumerables horas intentando hacer real esa animación e integrarla en la escena.

  Otra cosa que también hay que planificar cuidadosamente es el control de las multitudes, algo que tendría especial importancia para todas las manadas de animales en movimiento por la sabana africana. Dice Darnell: “Desde el momento en que se ponen cientos de personajes diferentes en un plano, hay que encontrar la forma de hacer que parezca orgánico. Si se tiene un pequeño ciclo de un personaje haciendo “¡huy!, es fácil. Pero si ese plano dura demasiado, se empieza a ver que se repite. Y si no se han hecho suficientes variaciones de eso, muy pronto ese tipo está haciendo eso, y tres tipos más allá, está haciendo lo mismo. El ojo capta fácilmente esos patrones. Así que es un verdadero reto, tanto técnico como creativo, animar a esas grandes poblaciones de forma que parezca natural y orgánico. Pero a veces es más difícil para nosotros hacer que un animal salga de de esas grandes masas de animales. Es sabido que las cebras tienen ese diseño en blanco y negro por una razón muy concreta: es para que, cuando corren en manada, no se las pueda distinguir unas de otras. Así que, para poder distinguir a Marty, a veces le poníamos un poco más de luz, u oscurecíamos a las otras cebras con polvo o suciedad, o las desenfocábamos un poco. Terminamos creándonos los mismos retos que la Naturaleza crea intencionadamente: soltamos a nuestros leones en la auténtica sabana africana, ¿y qué pasa con ellos? Pues que no se les ve, porque hacen lo que se supone que tienen que hacer, fundirse con la hierba para que sus presas no les vean. Así que teníamos que hacer cosas para realzar el color de nuestros leones y apagar el color de las hierbas, para desafiar a la Naturaleza y hacer que nuestros personajes se vieran en la pantalla”.

  Ese minucioso trabajo para captar todos los detalles y movimientos otorgó sin quererlo a “Madagascar 2” un récord sobre la película anterior. Llevó 12 millones de horas completar “Madagascar”, mientras que la continuación requirió cerca de 30 millones.

Bueno, al menos fue un vuelo sin escalas

  El proceso para conseguir una gran secuencia de acción en una comedia no se produce de la noche a la mañana, sino que es un proceso de añadir y quitar que puede llevar meses… cambiando la fotografía, las diversas líneas de diálogo y otras variables. Pero da igual las horas que empleen los realizadores intentando conseguir una gran secuencia, esa magia que se busca no surgirá a menos que sea buena la idea que la originó… como un avión pilotado por pingüinos que permanece por poco tiempo en el aire, sólo para caer a continuación sobre el continente africano.

  Cuenta Tom McGrath: “Una noche, me bullían las ideas en la cabeza, así que bosquejé rudimentariamente la idea de cómo podría funcionar esa secuencia del accidente de avión. En realidad fueron solamente unos cuantos trazos. Pero todo el tiempo que estuvimos desarrollándola, volvíamos una y otra vez a esos bosquejos”.

  Añade Eric Darnell. “Es una muestra inequívoca del talento de Tom el hecho de que la secuencia terminara casi exactamente igual que como él la había dibujado aquella noche”.

  A ese proceso en grupo, Mireille Soria lo llamaba “los Caballeros de la Tabla Redonda, cuando todo el mundo se reunía y se intercambiaban aportaciones… desde el principio, fue así como íbamos resolviendo los problemas que surgían”.

  A los realizadores no les importaba utilizar cualquier herramienta o sugerencia a la hora de crear o de improvisar sobre lo creado, siendo un perfecto ejemplo la secuencia del accidente. Emplearon la técnica de Navarro de jugar con la cámara atando a los animadores y artistas a un sofá del revés y filmándoles con una cámara tambaleante, estudiando los posibles ángulos y movimientos. Los de efectos visuales añadieron realismo mediante detalles como cortinas que se mueven con el aire, el viento azotando las melenas, y piezas del avión que se van desprendiendo, como una cápsula espacial en su reentrada a la atmósfera terrestre.

  El objetivo final era conseguir que este accidente avión de proporciones cómicas fuese de nivel 10: el avión va ganando velocidad a medida que pierde el control, un chorro de humo adquiere la forma de un sacacorchos perfecto, la cámara tiembla mientras capta las diversas reacciones) de los pasajeros, las llamas se ven por las ventanillas a medida que el avión cae en picado, la luz dentro del avión va rolando a medida que el propio fuselaje cae girando hacia el suelo. Darnell observa:”Es como si uno estuviera en ese accidente de avión con esos tipos. Y sin embargo es algo muy entretenido y gracioso, porque está orquestado por los personajes, junto con los grandes y sólidos conceptos de acción cómica que formaban parte de la génesis de la idea en los mini esquemas de Tom”.

  Scott Peterson lo resume: “En cualquier plano de la secuencia del accidente, podíamos tener de 15 a 30 efectos especiales. Podíamos pasarnos hasta tres semanas trabajando en un plano, que a lo mejor sólo duraba un par de segundos. Aún a riesgo de subrayar lo obvio, los planos del accidente de avión son muy minuciosos”.

Mientras el sol se pone sobre la llanura africana...

  En cuanto a los cineastas que dedicaron varios años de su vida a completar “Madagascar 2”, cada uno tenía sus propias metas dentro de la película, pero todos estaban centrados en la historia de los reiterados esfuerzos de los miembros del zoo por regresar a su hogar en Central Park.

  Mark Swift opina:”Todos los personajes crecen en esta película. Para Alex, se trata de descubrir cómo puede ser él viviendo como un león en África. Para los otros personajes, son sus líneas argumentales cuando conocen a otros de su especie. Matty consigue, por primera vez, galopar con una manada, algo con lo que siempre ha soñado, pero… ¿cómo se siente de verdad la primera vez que se encuentra con todas las cebras? Para Gloria, es momento de de empezar una relación, quizá incluso de enamorarse, y esta es la primera vez que va a conocer de verdad a unos hipopótamos macho. Y la historia de Melman es en realidad una historia de descubrimiento, de que está enamorado de Gloria y siempre lo ha estado”.

  Mireille Soria opina: “Siempre serán neoyorquinos. Son neoyorquinos de corazón. Es de ahí de dónde son. Es adonde finalmente van a regresar. Tuvimos un gran debate entre nosotros: ¿se quedan en África, o regresan? Alex ahora tiene una familia, y yo tengo una familia. Aunque mis hijos vayan creciendo, no quiero que se vayan nunca de casa. Sí, ése es el objetivo (criar niños independientes), así que recorremos esa línea de los padres de Alex siendo capaces de reconocer que puede que su camino les aleje de ellos, pero eso no significa en sí mismo que se vayan a separar como familia. Y no significa que no se quieran. Así que implica un gran reto, porque una gran parte de nuestro público, o sea los niños, no lo va a entender. Pero los padres… ¡vaya que si lo van a entender!”

  Tom McGrath cree que: “La película es más grande, mejor, más divertida, pero creo que tiene una historia con la que la gente puede relacionarse un poco mejor. El público va a encontrarse con situaciones con las que puede identificarse mejor, seguramente no con el avión en picado, sino con temas de paternidad, de identidad, de amor. Lo que quiero decir es que seguimos queriendo que la gente se ría (ése es nuestro principal objetivo), pero también queremos conmoverles un poco. Y creemos que esta película tiene una oportunidad de oro para contar una gran historia y para conmover al público más que la primera”.


Imágenes y notas de cómo se hizo "Madagascar 2" - Copyright © 2008 PDI y DreamWorks Animation. Distribuida en España por Paramount Pictures Spain. Todos los derechos reservados.

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