CÓMO SE HIZO
"REVOLUTIONARY ROAD"
Notas de producción © 2008
Paramount Pictures
2. El reparto
Frank Wheeler es también uno
de los personajes más complejos de la literatura norteamericana.
A los 29 años, ya contaba con muchos logros: graduado por la
universidad de Columbia, veterano de guerra y ascendiendo en el
escalafón en su trabajo en Knox. Apegado a su época, toma muchas
de sus decisiones más importantes partiendo de la base de “ser
un hombre”, de demostrar su valía a los amigos, los vecinos, los
colegas del trabajo, y sobre todo a April. Sin embargo, Frank
siente el deseo de no caer en la misma trampa que su padre, un
representante comercial: que no es ni por asomo el hombre que
finge ser ante los demás, que puede que resulte no ser la joven
promesa llena de talento y potencial de la que se April se
enamoró. Así que, cuando April denuncia sus contradicciones, él
se tambalea. Quiere a April con todo su frágil corazón, pero a
medida que ella le presiona para empezar de nuevo y que él se
repliega hacia la vida que ya conocen, sus caminos se van
separando dolorosamente. Aunque ha sido nominado tres veces al
Óscar por sus papeles en DIAMANTES DE SANGRE de Edward Zwick, EL
AVIADOR de Martin Scorsese, y ¿A QUIÉN AMA GILBERT GRAPE? de
Lasse Hallstrom, la película representa la primera ocasión para
Leonardo DiCaprio de interpretar a un marido y padre. Dar vida a
Frank requeriría la capacidad de personificar a la vez su
carisma, su bravuconería masculina y su terror al fracaso. Dice
el guionista Justin Haythe: “Leo interpreta a Frank de una
manera que uno puede ver todo su potencial y su inteligencia,
pero uno entiende también que comparte con nosotros muchas de
nuestras características más oscura: la manera en que las cosas
le reconcomen, la naturaleza de sus ansiedades subyacentes, la
manera en que termina por encontrarse a sí mismo convirtiéndose
en su propio padre”. Para DiCaprio, lo que le cautivó fue la
complejidad de la historia, tanto en la novela como en el guión.
“Nunca antes había leído algo como esto acerca de dos personajes
que no son heroicos, que no salen victoriosos al acabar el día,
sino que son dos personas intentando desesperadamente conseguir
que las cosas funcionen”, dice, “y debatiéndose con lo que creen
que deberían ser sus vidas”.
También se sentía atraído
por la época, tanto por lo que decía del presente como del
pasado. “La época de los años 50 parece muy rara y diferente
cuando se la recuerda. Pero al mismo tiempo nos hemos aferrado a
muchos de los mismos sentimientos morales con los que aún nos
identificamos: de lo que es el sueño americano, de lo que se
supone que tiene que hacer una familia, de cómo se supone que
tiene que ser el estilo de vida norteamericano, de cómo se
supone que tienen que actuar y reaccionar entre sí los miembros
de una familia”, observa DiCaprio. “Ése fue el punto de partida
del código moral que tenemos ahora”.
DiCaprio se sentía además
intrigado por el reto de profundizar en las complejidades de un
matrimonio. “La dinámica entre Frank y April es tan realista,
que uno se siente como una mosca en la pared contemplando cómo
se desintegra una relación íntima”, dice. “Pero uno ve también
que nuestros personajes están totalmente enamorados y se aportan
mutuamente energía, hasta que se vuelven a imponer las
realidades de la vida que hemos elegido. Así que es un retrato
psicológico realmente competo de una relación de pareja”.
Sobre todo, DiCaprio
estaba deseando explorar esas profundidades con Kate Winslet.
“Somos muy buenos amigos desde hace mucho tiempo, así que me
pareció que podíamos obtener algo muy realista del diálogo de
estos personajes, algo muy excepcional e intenso”, dice él.
“Sabía que podíamos sacar eso el uno del otro, y creo que ella
también lo sabía. Hay un auténtico factor de confianza que nos
permite presionarnos mutuamente. Y no he visto nunca una actriz
que se preocupe tanto como Kate, no sólo de mejorar su
actuación, sino también la de todos y la propia película”.
El proceso, según confiesa
DiCaprio, fue a veces absorbente. “Nunca he formado parte de una
película en la que hablásemos tanto de los personajes y les
analizásemos tanto”, dice. “Eso se debe en gran medida a la
experiencia teatral de Sam, su talento para trabajar con los
actores, su atención a los detalles en las interpretaciones. Se
preocupa de verdad por conseguir un retrato del personaje lo más
ajustado posible. Eso a veces puede ser conflictivo, o agotador,
pero él tiene una habilidad realmente asombrosa para extraer
cosas de los actores. Sam es capaz de sacar a la luz la voz
inconsciente de las mentes de cada uno de los personajes, y
hacer que el público saque partido de ello”.
April Wheeler es una mujer
joven e idealista sustentada por sus sueños en una época en la
que los sueños de las mujeres rara vez salían a relucir.
Aspirante a actriz y joven idealista en Nueva York, se debate
contra la estrechez de su papel como ama de casa en Connecticut
(pese a su amor hacia su familia) y que, al igual que muchas
mujeres de finales de los años 50, desea ardientemente ser algo
más. Es ese ferviente deseo el que impulsa a April a imaginar
una nueva vida en París, en donde mantendrá a su marido (con la
esperanza de que él también realizará sus propias aspiraciones y
su potencial de alguna manera extraordinaria), y llevar una vida
llena del sentido y la satisfacción que se les niega a la
mayoría de las mujeres que conoce. La necesidad perentoria de
romper, de salirse del molde, de creer en la futura grandeza de
su marido, se convierte en lo único importante para April, hasta
que todo se trastoca a causa de un embarazo inesperado.
Sintiéndose atrapada, su osada firmeza se resquebraja para
revelar una patética debilidad, a medida que lucha por encontrar
la manera de recuperar la felicidad con su marido y su férreo
convencimiento sobre su futuro.
Interpretando a April está
Kate Winslet, cuyas interpretaciones nominadas al Óscar incluyen
la de la joven Iris Murdoch de IRIS, la estrafalaria Clementine
de ¡OLVÍDATE DE MÍ!, y de la joven madre Sarah Pierce de JUEGOS
SECRETOS. Este personaje la lleva a nuevos sitios: a interpretar
a una joven vibrante y vivaz que no quiere ceder, bajo ningún
concepto, en su convencimiento de que ella y su marido están
destinados a llevar una vida especial fuera de las reglas del
conformismo. “Al poner a Kate, que tiene esa personalidad
intensa y efervescente, en medio de todas las restricciones para
las mujeres que había en esa época, uno siente inmediatamente el
patetismo de April”, dice Justin Haythe.
Para Mendes, el papel
parecía encajar extraordinariamente con Winslet. Según él, “ha
interpretado siempre personajes complejos y llenos de
conflictos, manteniendo a la vez su humanidad y calidez. Así que
pensé que sería capaz de caminar por la cuerda floja de April y
ayudar al público a comprender por qué hace lo que hace”.
Mendes afirma que la
complejidad de dirigir a su mujer en una historia que examina la
intimidad de un matrimonio realmente le paralizaba, pero no
podía librarse de la idea de que el material era perfecto para
ambos. “Es un papel muy misterioso y difícil, y dado que Kate es
mi esposa, pensé que tenía que estar aún más seguro de que ella
era la adecuada, y tenía razón. Es también de la misma edad que
Yates describe. Así que en cierto modo todo coincidía, y parecía
que si había una buena oportunidad para trabajar juntos, ésa era
esta película”.
Winslet estaba encantada
con la novela y con el guión de Haythe antes incluso de que su
marido hubiera oído hablar de ello. “Me encantó su honestidad y
su integridad, con su maravillosa visión de la realidad de un
matrimonio”, explica. “La historia está llena de personajes que
intentan averiguar quiénes son y cómo quiere le gente que sean.
Entonces, para mí era como un sueño poder hacer esta película
con mi marido dirigiendo y mi amigo interpretando a mi marido”.
Sin embargo, Winslet era
muy consciente de que April le llevaría a situaciones exigentes
a medida que el personaje se aferra a una vida idílica que todo
el mundo le dice que no está a su alcance. “April es alguien que
espera mucho de la vida”, observa. “No es nada convencional en
la forma en que lo eran entonces las mujeres. Y cuando conoce a
Frank, ella representa para él la aventura, la emoción, y todo
ese bello mundo de gente inteligente y encantadora que ella va
buscando. Él es una persona embriagadora y con talento que la
adora, y se embarcan en este magnífico romance”, dice. “Pero
entonces ella se queda embarazada, y de repente se convierte en
una madre y un ama de casa, y parece que sus sueños van quedando
atrás. Sin embargo, sus deseos para sí misma y para su
matrimonio no se acaban ahí. No puede soportar la idea de que
eso es todo lo que sus vidas van a ser”.
Eso, dice Winslet, es lo
que hace que April elabore los planes para ir a París, lo que al
final les llevará a ella y a Frank por caminos diferentes. “Una
vez que April sugiere París, le parece que han recuperado su
relación. Tienen una sensación de finalidad”, explica, “y una
oportunidad completamente nueva en su vida. Durante esos pocos
días, ella siente que se ha recuperado a sí misma, que puede
tener de verdad esos sueños salvajes y apasionados, lo que
supone una profunda transformación para ella. Por primera vez en
mucho tiempo, siente que interpreta un papel real en su
matrimonio, alejado de los convencionalismos de que los maridos
son los maridos y las esposas, las esposas”.
Pero todas las esperanzas
de April tanto por París como por la renovación de su relación
con Frank se van al garete cuando se entera de que está
esperando un hijo. Al ser también madre, Winslet intentaba
comprender las reacciones de April, tan ancladas en la
mentalidad más estrecha de la época. “Toma decisiones que yo
nunca tomaría como madre, pero lo trágico de April es que yo
creo que si tuviera ocasión de abrirse, de ir a París y de ser
más libre, hubiera sido una madre muy diferente como
consecuencia de eso”, observa.
Para Winslet, fue una
revelación trabajar en un material tan vivificantemente honesto
y al mismo tiempo colaborar por primera vez con su marido.
“Siempre he creído que es un director extraordinario, pero
estaba ese pedacito de él que yo no conocía, ¿sabes? Oía decir a
los otros actores lo bueno que era trabajar con él, y había
llegado a un punto en que quería saber lo que yo sentiría. Y
así, al hacer esta película, fue como si se me descubriese por
fin ese último pedacito de él”.
Su relación con DiCaprio
fue algo también muy orgánico. “Leo y yo tenemos un fuerte
vínculo, en parte a causa de la experiencia de TITANIC, en donde
tuvimos que unirnos de verdad y cuidarnos mutuamente”.
Tener tanto apoyo y cariño
alrededor marcó realmente la diferencia para Winslet al
sumergirse de lleno en el papel. “Tuve que poner mucho de mí
misma en este papel”, admite. “Pero fue muy gratificante.
Interpretar a April, algo que estaba deseando desde que leí la
novela, y ver cómo el proyecto iba surgiendo de esta manera, fue
algo increíble”.
En Revolutionary Road,
April y Frank Wheeler están rodeados de vecinos que tienen sus
propios anhelos secretos por una vida mejor. Entre los más
importantes está la Señora Givings, la metomentodo local, una
agente inmobiliaria que vende el sueño americano, ocultando al
mismo tiempo sus desgarradoras crisis familiares. Los
realizadores pensaron en Kathy Bates, ganadora de un Óscar por
su papel en MISERY y nominada al Óscar por PRIMARY COLORS y A
PROPÓSITO DE SCHMIDT, y una actriz conocida por aportar matices
sutiles que iluminan cada personaje que interpreta.
Dice Sam Mendes: “Según la
interpreta Kathy, la señora Givings es muy graciosa, pero
también le rompe a uno el corazón. Es alguien que quiere que
todo en su vida esté bellamente organizado y dispuesto, y no
puede soportar la idea de que su hijo no forme parte de eso”.
Bates se sintió
inmediatamente atraída por el personaje. “Estaba muy interesada
en interpretar a la señora Givings, porque debajo de esa mujer
brillante y alegre que vende casas hay una tremenda cantidad de
dolor”, explica. “También me pareció que el guión que escribió
Justin Haythe era muy fiel a la novela: el sentimiento de la
historia y los personajes literalmente se desbordaban por sus
páginas”.
Por más que la señora
Givings anhele una existencia doméstica perfecta, la enfermedad
mental de su hijo John lo impide constantemente, lo que lleva a
la desastrosa escena de la cena con los Wheeler. “Creo que la
señora Wheeler vive en una realidad apartada de los sentimientos
que tiene hacia su hijo”, observa Bates. “Prefiere considerarle
un brillante matemático que es muy impresionable, y no sabe cómo
disimular el tema ante los Wheeler. Sus intenciones están bien
encaminadas, pero está equivocada”.
Bates había actuado
previamente con DiCaprio y Winslet en TITANIC, y le encantó
volver a trabajar con ellos diez años después, siendo plenamente
consciente de los lejos que ambos habían llegado. “Creo que Kate
está ahora en la cumbre de su carrera”, comenta Bates. “Es
increíblemente experimentada y muy concienzuda, buscando siempre
la forma de hacer elecciones más profundas como actriz. También
ha sido maravilloso ver cómo Leo ha desarrollado su talento, y
ver el poder y la concentración de de su trabajo en su papel
como Frank Wheeler”.
Es John Givings, el
matemático y enfermo mental, quien proporciona algunas de las
escenas más cataclísmicas de REVOLUTIONARY ROAD al sondear la
verdad que se esconde tras la fachada de los Wheeler, sintiendo
la tensión que hay en su unión, cuestionando su conformismo y
escapismo, y planteando provocativas preguntas acerca de los
costes personales que tiene para ambos “jugar a las casitas”.
Dice Mendes: “Como suele
suceder a menudo en la literatura, el loco de la historia parece
decir la verdad. John Givings ensancha la brecha entre Frank y
April”.
Interpretando a John
Givings está Michael Shannon, que es igualmente famoso por su
trabajo tanto en teatro como en cine, habiendo protagonizado
últimamente la película de Sydney Lumet ANTES DE QUE EL DIABLO
SEPA QUE HAS MUERTO con Phillip Seymour Hoffman y Ethan Hawke.
Shannon observa que John
pone en primer plano uno de los temas más fascinantes de la
historia.”Muchas veces, la gente que lee el libro piensa que
John es el más cuerdo de todos, así que plantea la cuestión de
cuál estilo de vida es una locura y cuál no”, subraya Shannon.
“Para sobrevivir en el mundo, ¿hay que ser insensible o no
prestar atención o estar dispuesto a renunciar a todo sentido de
descubrimiento en la vida, o más bien hay que hacer lo
contrario?”
Sin embargo, pese a todas
las fugaces revelaciones acerca de Frank y April que hace el
personaje, Shannon tiene cuidado de no pasar por alto lo
realmente perturbado que está Johny, pues es un hombre incapaz
llegar a nada en la vida por culpa de sus graves delirios. “Da
igual que mucha gente se identifique con lo que dice, Johny es
una persona realmente deteriorada, y eso tiene que notarse”.
Ya de entrada, Shannon le
confió a Kate Winslet su ilusión por conseguir el papel.
Recuerda que: “Le dije el primer día que estaba muy nervioso
porque este libro y el personaje de verdad significaban mucho
para mí. Tanto ella como Leo son actores maravillosos. Fue
intimidante, pero también emocionante trabajar con ellos”.
DiCaprio se sintió a su
vez inspirado por Shannon. “Le dio una energía impresionante al
papel y se convirtió en la chispa de ignición entre Frank y
April de una manera asombrosa”, dice. “Donde quiera que vayan
Frank y April, nadie más dice realmente la verdad, todo el mundo
tiene una sonrisa beatífica en sus caras, y todo se pasa por
alto, y llega John Givings y representa la verdad”.
Los vecinos y mejores
amigos de los Wheeler, Shep y Milly Campbell, ponen al
descubierto otro aspecto del matrimonio: el aspecto social, en
el que las parejas se asocian con otras parejas, lo que aumenta
la complejidad. Los Campbell claramente admiran, e incluso
envidian, a los bellos y geniales Wheeler, pero al mismo tiempo
parecen sostener un espejo delante de ellos, reflejando todo
aquello en lo que los Wheeler no quieren convertirse. Aunque las
dos parejas tienen mucho en común, Frank y April creen que los
Campbell, por más agradables que sean, están atrapados en un
matrimonio gris y monótono, a diferencia del suyo propio. Sin
embargo, sus destinos irán entrelazándose cada vez más, sobre
todo a medida que Shep va perdiendo su profundo deseo hacia
April.
Dice Sam Mendes: “Para mí,
Shep y Milly son unos de los personajes más interesantes de la
película, porque cuando aparecen los Wheeler, creen que su
amistad le da sentido a sus vidas, que las hace emocionantes y
glamorosas. Es una situación precaria, y entonces Frank y April
sueltan el bombazo: se marchan. Se van a París y dejan atrás la
vida que compartían con ellos. Y eso básicamente destroza a los
Campbell. Me encanta el modo en que Yates toma ese pequeño
detalle y lo convierte en un terremoto, explorando las formas en
repercute sobre un matrimonio sus relaciones con los vecinos,
los amigos y la sociedad”.
Interpretando a Shep está
David Harbour, un actor nominado al premio Tony y famoso por su
trabajo en teatro, que también ha aparecido últimamente en la
reciente película de James Bond, QUANTUM OF SOLACE. E
interpretando a Milly está Kathryn Hahn, otra estrella de
Broadway que ha aparecido recientemente junto a Hill Ferrell en
la comedia HERMANOS POR PELOTAS.
Shep Campbell puede
parecer el prototípico marido de zona residencial, pero en el
fondo, en un lugar que reprime con todas sus fuerzas, desea a
April Wheeler, y a toda la salvaje feminidad que representa, con
una pasión obsesiva. Dice David Harbour: “Creo que cuando Shep
conoce a April y Frank, piensa que lo ha encontrado y que April
es el ideal de mujer con la que siempre hubiera querido estar.
Es una criatura extraordinaria que ha caído en su mundo de zona
residencial: la forma en que se mueve, la forma en que habla, la
forma en que viste representa todo lo que él en cierto modo
piensa que no tiene con Milly.
Harbour dice que su
interpretación se vio enriquecida por su colaboración con
Winslet. “La inteligencia y la fuerza de Kate se notan de verdad
en April. Se ve exactamente por qué es tan atractiva para
alguien como Shep, que se siente tan a la deriva en la vida”,
comenta.
De igual modo, Kathryn
Hahn sentía mucha empatía hacia Milly Campbell, pese al hecho de
que en apariencia es la persona menos segura de sí misma de los
cuatro, y la única que parece haber aceptado sin cuestionárselo
su convencional papel. “Me gusta Milly porque intenta ser la
mejor esposa que puede en un matrimonio con un hombre por el que
a ella le parece que nunca puede hacer bastante”, explica. “Sabe
que no es sofisticada, ni tiene clase ni glamour, ni ninguna de
esa cosas que tiene April Wheeler. Pero ella ve el aspecto
positivo y se siente afortunada de ser la amiga íntima de los
Wheeler”.
Hahn considera a Milly
como alguien que está más allá del ama de casa de los años 50,
alguien que apela a un sentimiento que perdura aún hoy. “Está
todavía ese miedo a ser diferente”, observa, “ese miedo a
destacar en sociedad, y eso juega un gran papel en el mundo de
Milly”. Pero Hanh también dice que su retrato de la reticencia
de Milly sólo podía funcionar en contraste con el retrato que
hace Kate de la intrepidez de April. “Kate aportó la pasión y el
ansia de un ama de casa que se desgarra por las costuras”,
resume.
Cuando Frank Wheeler se
siente frustrado en casa, reacciona con una tarde de infidelidad
con su secretaria, Maureen, una inocente joven neoyorquina
locamente enamorada de su fuerza y su virilidad, en contraste
con las altas expectativas de su mujer. Para interpretar a
Maureen, Mendes propuso a Zoe Kazan, quien a sus 23 años tenía
la misma edad que el ingenuo personaje al que interpreta. Nieta
del ilustre cineasta Elia Kazan, Zoe ha realizado trabajos
premiados en teatro y ha hecho una gran labor en la gran
pantalla.
Igual que los otros
miembros del reparto, a Kazan le emocionó la novela de Yates.
Dice ella: “Para mí, trata de la crisis a la que se enfrentan
los hombres y mujeres modernos en cuanto a cómo debería ser su
comportamiento. ¿Cuáles son las medidas? ¿Cuáles son las reglas?
En cuanto a Maureen, está sola en la ciudad intentando descubrir
cuáles son esas reglas para ella misma. Hay una especie de
amabilidad y dulzura en ella, pero también una necesidad muy
real de contacto humano. Actúa desde el corazón, y por eso es
tan vulnerable”.
Sin embargo, cuando Frank
se interesa por Maureen, aunque por poco tiempo, su mundo se
ilumina, observa Kazan. “Para ella, es lo más romántico y
emocionante que le ha pasado jamás. Pero para Frank, creo que
debe parecerle la incauta más blanda y fácil del mundo, que
nunca le va a juzgar, ni a pensar que él pueda ser otra cosa que
el hombre maravilloso que quiere ser”.
3.
La producción
>>
Imágenes
y notas de cómo se hizo "Revolutionary Road" - Copyright © 2008
DreamWorks Pictures, BBC Films, Evamere Entertainment y Neal
Street Production. Fotos por François Duhamel. Distribuida en España por Paramount Pictures
Spain. Todos los derechos
reservados.
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