CÓMO SE HIZO "RAF: FACCIÓN
DEL EJÉRCITO ROJO"
Notas de producción © 2008
Aurum
1. Entrevista con el productor
Bernd Eichinger
¿Qué te llevó a adaptar al
cine el libro de Stefan Aust “Der Baader Meinhof Komplex”?
Ya en 1978 quise hacer una película sobre Ulrike
Meinhof. Pero entonces el tema del terrorismo alemán no estaba
suficientemente documentado. Además, la verdad es que en 1978 no
me sentía lo bastante competente para abordar un tema tan
complejo y con tantas facetas. Sólo ahora puedo decir con
seguridad que dispongo de la experiencia suficiente como
cineasta para ocuparme de este capítulo fundamental de la
historia de la Alemania de la posguerra. Pero, en realidad, este
proyecto lleva gestándose en mi interior desde antes incluso de
1978. El terrorismo alemán y la historia de la RAF es un tema
que ha ocupado mi mente desde mis días como estudiante de cine
en Múnich a principios de los 70. Experimenté el movimiento
estudiantil de finales de los 60 como algo muy positivo. El
desmantelamiento de las estructuras autoritarias, una
solidaridad recién descubierta entre los jóvenes, la búsqueda de
nuevas formas de vivir y relacionarse unos con otros, todo esto
me fascinaba y dejó en mí una profunda impresión. Pero entonces
la gente empezó a hablar de usar la violencia como instrumento
político y ya no pude continuar respaldándolos. No le veía
sentido. Cuando el movimiento se volvió militante, también se
hizo autoritario y eso me resultó inaceptable. Si alguien se
planta ante mí presuponiendo su propia autoridad, no puedo
tomarlo en serio. No obstante, hubo mucha gente en mi círculo de
amistades que apoyó esta postura militante. No entendía su punto
de vista pero, precisamente por ello, nunca ha dejado de
resultarme fascinante. Por otro lado, me resulta repugnante,
pero al mismo tiempo no puedo quitármela de la cabeza, porque es
un misterio que me gustaría resolver. Así que, podría decirse
que mi motivación para hacer RAF FACCIÓN DEL EJÉRCITO ROJO fue
la misma que para hacer EL HUNDIMIENTO.
¿Por qué basaste la película
en el libro de Stefan Aust?
La obra de Stefan Aust, “Der Baader Meinhof
Komplex“, se ha convertido en referencia obligada. Su libro es
el único que recoge de manera realmente competente lo sucedido
entre 1967 y el “Otoño alemán” de 1977 en lo referente a la
historia de la RAF.
¿Por qué decidiste hacer
que Uli Edel se encargara de dirigir RAF FACCIÓN DEL EJÉRCITO
ROJO?
En primer lugar, me pareció absolutamente
imprescindible contar con un director alemán familiarizado con
la materia. Además, sabía desde el primer momento que la
película iba a romper algunas de las reglas más fundamentales de
la estructura narrativa y la dramaturgia en el cine: en este
filme no hay héroes, nadie con el que el público se pueda
identificar. Tampoco hay una trama en el sentido más estricto,
no es una narrativa lineal. En vez de eso, queda únicamente la
monstruosidad de los hechos, que atrapa la atención del público
y hacen que la historia siga avanzando. Sabía que la película
tendría que ser como un río de aguas bravas, que envuelve al
público y lo mantiene en vilo, un río en el que el público
siempre sabe que, al final, le aguarda una estruendosa cascada y
todo llegará a una violenta conclusión. Para crear semejante
vorágine cinematográfica, se necesita un director que pueda
mantener una cierta sensación de presión creativa a lo largo de
la producción de la película. Es necesario crear esa clase de
intensidad en el set de rodaje a diario, no hay sitio para la
relajación. Se necesita un director que pueda manejar la
descomunal maquinaria cinematográfica que exige una producción
de este tipo (que incluye un gran equipo técnico, un numeroso
grupo de actores y varios miles de extras) a velocidad de
vértigo y sin perder el control. Sólo hay un puñado de
directores así en todo el mundo, y Uli Edel es uno de ellos. Nos
conocimos el primer día de la escuela de cine en Múnich, en
1970. Dicho de otro modo, somos amigos desde el mismo instante
en que ambos nos convertimos en cineastas. He visto cada
centímetro de celuloide que Uli ha expuesto jamás; incluso he
visto sus películas caseras y la de su boda. Hicimos YO,
CRISTINA F y ÚLTIMA SALIDA, BROOKLYN juntos. Tengo total
confianza en él y en su capacidad como cineasta. Sé lo que lo
motiva y puedo decir, sin temor a equivocarme que, de todos los
directores de cine que trabajan actualmente, Uli es uno de los
mejores.
Como en el caso de EL
HUNDIMIENTO, también has escrito el guión de RAF FACCIÓN DEL
EJÉRCITO ROJO. ¿Qué clase de retos tuviste que afrontar?
Para empezar, me encontré con el problema de cómo
condensar 10 años de historia en un simple largometraje. Era
imposible seguir un enfoque tradicional. En vez de eso, decidí
usar una forma de dramaturgia inconexa a la que llamo
“Fetzendramaturgie” (“dramaturgia triturada”). En lugar de una
narrativa lineal, la película consta de una serie de piezas de
un rompecabezas, que el público debe reconstruir para conseguir
la imagen general. En términos prácticos, eso supone que los
personajes aparecen, para permanecer a menudo sin nombre, y,
cuando no tienen más papel que desempeñar en la historia,
vuelven a desaparecer. No hay nadie con quien el espectador se
pueda identificar, porque no queríamos que la película
dependiera emocionalmente de un único personaje. Ponernos
emocionalmente del lado de un personaje habría supuesto
automáticamente una cierta interpretación de la película, que es
precisamente lo que pretendía evitar. Por el contrario, quería
que el filme formulara preguntas sin ofrecer respuestas. No iba
a ser una historia didáctica, ni una moderna historia con
moraleja sobre el terrorismo alemán. No tenía intención de
ofrecer a la gente respuestas simples fácilmente digeribles a
preguntas complejas. Al fin y al cabo, se llama THE BAADER
MEINHOF COMPLEX, no "The Baader Meinhof Simplex“.
¿Cuántas licencias
artísticas se toma el guión?
Cuando estás tratando con acontecimientos
históricos, donde ha muerto gente y otros se han convertido en
asesinos, tienes la responsabilidad como cineasta de ser lo más
preciso y estar lo mejor documentado posible. Solamente hay un
personaje en la película que sea inventado, y es el ayudante de
Horst Herold. Siempre que me fue posible, basé los diálogos en
documentos originales y declaraciones de testigos. Sin embargo,
sí que reduje la cantidad de jerga política que se usaba entre
los miembros de la izquierda alemana de los 70 a fin de hacer el
diálogo accesible a los espectadores actuales.
¿Cómo elegisteis Uli Edel y
tú a los tres actores protagonistas?
No había muchos actores entre los que elegir,
porque no hay muchos actores que puedan interpretar a personajes
tan complejos y de múltiples facetas como Ulrike Meinhof,
Andreas Baader y Gudrun Ensslin. Además, tenía que haber cierto
parecido entre el actor y la persona real. También buscábamos
que hubiera una química muy marcada entre los tres actores,
porque si Meinhof, Baader y Ensslin no se hubieran conocido, la
historia podría haber resultado muy diferente.
La película no se centra
tanto en las teorías de la RAF como en los actos del grupo. ¿Por
qué?
Eso fue una decisión absolutamente consciente.
Primero, comparto el interés principal de Stefan Aust como
historiador, que es preguntar: ¿qué sucedió aquí exactamente, de
verdad? Segundo, la RAF decidió dar la espalda al debate
político y recurrir a la violencia; por tanto es lógico que la
película siga su ejemplo y se concentre no tanto en lo que dijo
la RAF como en lo que hizo. Además, creo firmemente que no nos
definimos como seres humanos por lo que decimos, sino por lo que
hacemos.
2. Entrevista con el director
Uli Edel
¿Qué te atrajo de RAF
FACCIÓN DEL EJÉRCITO ROJO?
Cuando Bernd me preguntó si quería dirigir RAF
FACCIÓN DEL EJÉRCITO ROJO, mi primera reacción fue: ¿quién si
no? Se trata de la historia de nuestra generación, y es una
historia que me ha ocupado como ninguna otra. A mi entender, fue
la mayor tragedia de la historia de la Alemania de la posguerra.
Bernd y yo nos conocemos desde 1970, cuando estudiábamos los dos
en la Academia de cine de Múnich. Al ser dos años mayor que él,
ya había pasado 1968 y 1969 en la Universidad de Múnich
estudiando arte dramático y literatura alemana antes de pasarme
a la escuela de cine. Durante esos dos años, fui miembro de un
grupo de teatro político y andaba metido en manifestaciones o
mítines políticos un día sí, otro no. Esos días estaban
sumamente cargados de emoción, que es algo que he tratado de
reflejar en la primera parte del filme. Yo mismo fui un
romántico revolucionario sin remedio, como tantos otros jóvenes
de entonces. Seguí los comienzos de la RAF con gran interés.
Resultó emocionante ver que había gente por ahí dispuesta a
llegar a tales extremos. La sorpresa y la enorme desilusión no
llegaron hasta 1972, cuando estallaron las primeras bombas y
empezaron a producirse muertos y heridos.
¿Cómo abordaste el
material?
Antes de nada, hice memoria para ver lo que podía
recordar. Luego leí todo lo que pude encontrar sobre el tema.
También hablé con antiguos terroristas, a veces largo y tendido.
Lo que hay que tener en cuenta al hablar con antiguos
terroristas es que la mente puede jugar malas pasadas a la
gente. 30 o 40 años después de los acontecimientos reales,
algunos de ellos recuerdan los hechos de manera que reducen su
propia participación y culpabilidad. Me recordó a las
conversaciones que había tenido con la generación de mi padre.
Apenas 15 años después de la 2ª Guerra Mundial, ya no podían
recordar su participación en el Tercer Reich. Supongo que es lo
que se llaman recuerdos reprimidos, un proceso que permite a la
gente vivir con su pasado.
¿Cómo enfocaste visualmente
RAF FACCIÓN DEL EJÉRCITO ROJO? ¿Qué clase de película querías
hacer?
Quería evitar todo lo que se asocia típicamente al cine de género.
En cambio, la autenticidad era el factor clave. Los franceses lo
llaman "cinéma vérité“. Por un lado, eso suponía que, cuando
preparábamos la iluminación del plató, sólo realzábamos la luz
ya disponible o la natural, en lugar de añadir “iluminación de
cine” dramática. Y evitamos ‘travellings’ o ángulos de cámara
artificiosos. La mayor parte de la película se ha rodado cámara
en mano, dando a los actores toda la libertad posible. No tenían
que seguir a la cámara porque la cámara los seguía a ellos.
Siempre que me era posible, rodaba en las localizaciones
originales, por ejemplo, la manifestación del 2 de junio de 1967
en la Ópera Alemana de Berlín, el Congreso de Vietnam en la
Universidad Politécnica de Berlín y el juicio de la RAF en la
sala de tribunal original de la prisión de Stammheim. También
traté de evitar los efectos visuales y la infografía.
Sin embargo, algunos de los
tiroteos de la película son sumamente violentos y ofrecen el
tipo de violencia con armas de fuego habitual del cine de
género...
Basamos el número de balas que usamos en esas
escenas en los informes policiales. Por ejemplo, en el caso del
secuestro de Schleyer, la policía encontró hasta 25 heridas de
entrada en los cuerpos de la escena del crimen. Los
secuestradores realizaron su labor con una brutalidad increíble.
Efectuaron un total de 119 disparos contra el equipo de
Schleyer. En el caso del asesinato de Buback, efectuaron 15
disparos, que es exactamente lo que mostramos en la película.
También contamos los disparos efectuados durante el arresto de
Andreas Baader y mostramos únicamente lo que figura en los
informes policiales. No exageramos los tiroteos; mostramos
solamente los disparos que se efectuaron realmente.
¿Cómo fue rodar en los
escenarios reales de la historia?
Cuando rodamos la muerte de Benno Ohnesorg cerca
de la Ópera Alemana de Berlín, exactamente en el lugar en el que
le dispararon el 2 de junio de 1967, se me formó tal nudo en la
garganta de la experiencia que apenas podía dirigir la escena.
Cuando rodábamos la escena en la que disparan a Rudi Dutschke,
todo el equipo se emocionó tanto que algunos de ellos tuvieron
que marcharse. En la Universidad Politécnica de Berlín, donde se
celebró el Congreso de Vietnam y Rudi Dutschke ofreció su famoso
discurso, tuvimos a 1.500 jóvenes berlineses en el auditorio
gritando “Ho-Ho-Ho-Chi-Minh” un día entero. Tal era su
entusiasmo que no se te podía culpar por pensar que volvía a ser
1968. Poder rodar el juicio de la RAF en la sala de tribunal
original de la prisión de Stammheim nos proporcionó a los
actores y a mí una auténtica sensación de seguridad. Martina
Gedeck, Johanna Wokalek, Moritz Bleibtreu y Niels Bruno Schmidt
se sentaron en los mismos sitios que ocuparon hace 30 años
Ulrike Meinhof, Gudrun Ensslin, Andreas Baader y Jan-Carl Raspe.
Precisamente, al rodar nosotros allí interrumpimos un auténtico
juicio por terrorismo: curiosamente, ahora son miembros de
al-Qaeda los que se juzgan en Stammheim...
¿Hay alguna conexión entre
YO, CRISTINA F, ÚLTIMA SALIDA, BROOKLYN y RAF FACCIÓN DEL
EJÉRCITO ROJO?
Para mí, RAF FACCIÓN DEL EJÉRCITO ROJO es la
tercera parte de una trilogía sobre la violencia. ÚLTIMA SALIDA,
BROOKLYN trata sobre la violencia social; RAF FACCIÓN DEL
EJÉRCITO ROJO trata sobre la violencia política. Y YO, CRISTINA
F trata sobre la violencia que cometemos contra nosotros mismos.
Si te fijas bien en YO, CRISTINA F, verás una única foto colgada
sobre la cama del apartamento de drogadicto. ¡Es un retrato de
Ulrike Meinhof! Yo mismo lo puse allí entonces, sin saber
exactamente por qué tenía que ser precisamente Ulrike. ¡Ahora sé
por qué!
Más entrevistas
>>
Imágenes
y notas de cómo se hizo "RAF: Facción del Ejército Rojo" - Copyright © 2008 Constantin Film
Produktion, Nouvelles Éditions de Films y G.T. Film Production.
Distribuida en España por Aurum. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "RAF: Facción del Ejército Rojo"
Añade esta película a tus películas favoritas
Recomienda
esta película a un amigo
|