CÓMO SE HIZO "UNA PAREJA
DE TRES"
Notas de producción © 2008
Hispano Foxfilm
El libro de John Grogan
Marley & Me, y sus temas universales del matrimonio y la
familia, conmovió a millones de lectores, de todas las clases
sociales, que lo elevaron hasta los primeros puestos de las
listas de best sellers. “Gente de todo el mundo me escribía
cartas contándome que el libro reflejaba sus vidas”, dice el
autor“. [Esta conexión fue] en cierto modo fortuita; yo
simplemente di con ello. Pero mucha gente, por supuesto, se
enamora, se casa y construye una familia, y de eso habla Marley
& Me. Aunque el libro y la película tienen en su título el
nombre de un perro, ambas producciones cuentan mucho más que la
historia de tal perro. "[Marley & Me] no es la historia de un
perro”, dice Grogan. “Cuando lo escribí, no pensé que fuera un
libro sobre un perro, y sigo sin pensarlo. Lo consideré un
relato de cómo se forma una familia, con el perro haciendo de
catalizador. Es una comedia con un trasfondo emocional”. El
realizador David Frankel, responsable de la dirección de UNA
PAREJA DE TRES, se hace eco de la opinión del autor. “La
historia trata sobre los pros y los contras de ser joven y
enamorado y enfrentarse a las complicaciones del matrimonio.
También trata de los sueños que hay que sacrificar por el
bienestar de los hijos y sobre la dificultad de conciliar
trabajo y familia. “Sobre todo”, añade Frankel, director de la
popular comedia “El Diablo Viste de Prada”, “habla de la vida,
de la montaña rusa que es la vida y que todos experimentamos”.
“UNA PAREJA DE TRES trata del matrimonio y de conciliar trabajo
y familia”, dice Jennifer Aniston, que interpreta a Jenny
Grogan. “Trata de todas las cosas que afectan a la mayoría de la
gente en sus relaciones personales. Te crees que es una historia
sobre un perro revoltoso –y lo es– pero es muchísimo más que
eso. Hay algo en los Grogan y en Marley que conecta de una
manera universal”. “Trata sobre el viaje que Marley emprende con
los Grogan,” añade Owen Wilson, que interpreta a John Grogan.
“Marley les hace recordar lo divertida que puede ser la vida”.
Si UNA PAREJA DE TRES no
es la “historia de un perro”, el chucho del título es desde
luego un importante personaje en el rabo..., digo, en el relato.
Teniendo en cuenta la definición de Grogan en cuanto a que
Marley es un “catalizador” en la dinámica de la familia Grogan,
Frankel señala que “la historia nos cuenta lo importante que la
perspectiva de un perro puede ser para nosotros, y concretamente
para los Grogan. Los perros son maravillosos porque no piensan
en el futuro o en el pasado; sólo conocen la alegría de vivir el
presente. Y los humanos, desgraciadamente, a menudo lo olvidan”.
Las lecciones que Marley
enseña a los Grogan son muchas, y empiezan incluso antes de que
el cachorro sea acogido por la pareja. Admitir a Marley en su
hogar tiene como objetivo, en principio, prepararse de alguna
forma para la paternidad. John todavía no se siente seguro de
estar preparado para ser padre y aún siente envidia de la
despreocupada vida de soltero de su amigo Sebastian,
interpretado por Eric Dane. “John advierte que Sebastian tiene
más oportunidades profesionales”, dice Owen Wilson. “Las
personas solteras tienen una vida más flexible. Pueden
aprovecharse más de las oportunidades porque tienen menos
responsabilidades y obligaciones [que las personas casadas]”.
“Sebastian lleva una vida
de soltero aparentemente ideal”, dice Eric Dane, quien incorpora
al Dr. Mark “McSteamy” Sloan en “Anatomía de Grey”. “Sebastian
está siempre dispuesto a escuchar a John y a darle consejo,
tanto tiempo como tarde una mujer hermosa y potencial conquista
en pasar a su lado y distraer su atención”.
“Pero al final del día”,
Wilson advierte, “Sebastian está solo, y en John existe una
fuerte convicción de que ha elegido lo correcto [ser un hombre
de familia] y que no hay nada tan poderoso como el amor por –y
de– tu familia”.
John y Sebastian trabajan
en el periódico South Florida Sun-Sentinel, también favorecido
por las “aventuras” de Marley. Marley inspira las columnas que
John escribe para el periódico, un hecho que no pasa
desapercibido a su editor, Arnie Klein, interpretado por el
oscarizado actor Alan Arkin (“Entre copas”). La relación entre
John y Arnie, un huraño periodista de la vieja escuela, es de
mutuo respeto e interés. John, periodista de raza, se ha
convertido en columnista –a su pesar– obligado por Arnie. “Arnie
piensa que John es un tipo decente, algo desorientado, pero un
tipo decente”, dice Arkin. “A Arnie le impresiona el talento
literario de John, incluso en sus relatos sobre Marley, pero
debe afianzar en John la idea de que su destino es escribir
columnas”.
Entre las desventuras de
Marley narradas por John destaca un desafortunado intento de
domesticar al revoltoso labrador llevándole una temporada a una
escuela local de adiestramiento canino. A John y Jenny les dice
la señora Kornblutt (Kathleen Turner), la marcial instructora de
la escuela, que ningún perro ha fracasado con su programa. Pero
la señora Kornblutt aprende que siempre hay una primera vez,
especialmente cuando se trata de Marley. Hasta que Marley
irrumpió estrepitosamente en la clase de Kornblutt, no había
habido nadie –de dos piernas o de cuatro patas– que se hubiera
atrevido a enfrentarse a los severos modos de la instructora.
“Ella es una persona muy sensata”, dice Turner de su personaje.
“Insiste en que no hay perros malos, únicamente malos dueños de
perros, y regaña a los Grogan durante toda la clase”. Es decir,
hasta que Marley da rienda suelta a toda su capacidad de
indisciplina, y la señora Kornblutt le invita a abandonar su
escuela.
El reparto de la película
–en realidad, todo el equipo de producción– se sintió
identificado con los temas que trata la película: amor,
matrimonio, familia y un cachorro con tendencia a causar
problemas. David Frankel sintió una especial empatía con la
historia de Grogan. “Mi familia está llena de gente con perro”,
afirma el director. “Nosotros tenemos cuatro perros increíbles
que nos provocan muchas situaciones de risa. Luego está el
vínculo geográfico: John vivía en el sur de Florida y yo vivo en
Miami”.
Quizás la conexión
autobiográfica más fuerte entre el realizador y la temática del
filme esté esbozada en una escena. Frankel explica: “Marley se
ha comido el collar de Jenny, y Owen, en el personaje de John,
está en la parte trasera de la casa buscando la extraviada joya
entre la caca de Marley. John dice: ‘No es así precisamente como
me había imaginado mi vida, regando la caca en el jardín de
casa’. Pues bien, yo me paso gran parte de los días en el jardín
de casa regando la caca de mis cuatro perros, y se me ocurre el
mismo pensamiento que a John”.
Aparte de las
coincidencias autobiográficas, Frankel dice que lo que
verdaderamente hizo de esta producción algo especial para él fue
la química en pantalla entre Owen Wilson y Jennifer Aniston.
“Ese tipo de magia es la suerte de un espectáculo”, dice
Frankel. “Cuando juntas a dos destacadas estrellas de cine,
ambas brillan de una forma apasionante”.
Esta magia también se hizo
aparente para ambas estrellas. “Owen Wilson es simplemente
sensacional”, dice Aniston. “Es tan bueno en su trabajo, tan
profesional, y es un actor tan generoso. Nos divertíamos mucho
cuando teníamos que enfrentarnos, y en la película consigue
algunos momentos realmente especiales”.
Wilson, a su vez, dice que
admiraba mucho el trabajo de Aniston. “Su instinto es
increíble”, dice el actor. “Ella actúa mejor de lo que nunca
hubiera podido imaginar”.
W.C. Fields es famoso por
haber sido el primero en pronunciar la inmortal frase “Nunca
trabajes con animales o con niños”. Fields probablemente se
habría sentido bastante desdichado en el plató de UNA PAREJA DE
TRES, que contaba con un buen surtido de animales y niños. Pero
tanto el reparto como el equipo de la película no podrían haber
sido más felices por este hecho. “Teníamos bebés, cachorros,
niños, perros adultos, perros viejos, chicos, y todos teníamos
una pelota”, dice Aniston.
Producción empleó 22
perros para representar a Marley, cuya edad en la historia llega
hasta los trece años. Once de los 22 "Marleys" eran cachorros,
un buen número de ellos necesarios por el programa de trabajo de
la película, ya que para rodar una secuencia completa de UNA
PAREJA DE TRES, el cachorro utilizado en una escena concreta ya
habría crecido demasiado para ser usado de nuevo en una escena
rodada semanas más tarde. Otros “Marleys” utilizados en plató
tenían una edad comprendida entre los seis meses y los catorce
años.
Dada la gama de edad de
los distintos Marleys, Frankel y el responsable del
adiestramiento de los animales, Mark Forbes, tuvieron que
planear cuidadosamente qué perro –de qué edad– era el adecuado
para cada escena concreta. (Aproximadamente el 65% de la
historia ocurre cuando Marley tiene de 1 a 6 años).
Pero trabajar con los
Marleys era algo más que listas, gráficos y complicada
programación. Fue una producción que permitió a los perros ser…
bueno, perros. Mark Forbes concreta: “Nosotros no adiestramos a
nuestros perros para hacer cosas que un perro normalmente no
haría. Esta película trata de una familia de verdad que tenía un
perro de verdad. Aquí no hay trucos absurdos o animales que
hablan”.
Llevando esta idea algo
más allá, los adiestradores dejaron a Marley ser Marley, lo que
significa que, dado que el personaje en pantalla era tan
revoltoso, tenía sentido permitir a los “actores”
descontrolarse. “Preparar a los perros [para la película] fue
prácticamente una especie de anti-adiestramiento”, señala
Forbes. “Normalmente intentamos crear unos comportamientos
determinados y los perros están muy bien adiestrados. Con UNA
PAREJA DE TRES, los perros no sólo llegaron a ser perros, sino
que fueron los más rebeldes, indomables y descontrolados perros
del mundo. ¡Nosotros alentamos la mala conducta!
David Frankel, firme
defensor de permitir a los perros ser perros, los filmó incluso
durante los ensayos, en la convicción de que su comportamiento
imprevisible podría dar lugar a la mejor “toma” en un momento
dado. El Marley principal, un perro llamado Clyde, era
previsiblemente imprevisible, justamente como su álter ego
cinematográfico, por tanto, Frankel optó por no ensayar con él
en absoluto. “Es un perro adiestrado para actuar como si no lo
estuviera”, dice el director, “y era apasionante observarlo
trabajar. Cada vez que le filmábamos añadía algo a la escena
realmente divertido y lleno de energía”.
Durante las primeras
semanas del “desadiestramiento”, los perros aprendieron órdenes
básicas como cómo sentarse, incorporarse, tumbarse y ajustarse a
sus marcas. Durante el período siguiente, los cachorros estaban
ya adaptados a las localizaciones del rodaje, y en la parte
final de su preparación habían perfeccionado su “talento”. Los
cachorros de Marley empezaron su adiestramiento a la madura edad
de ocho semanas y rodaron después hasta que tuvieron unas doce.
Posteriormente se adiestraba otra hornada de pequeños Marleys.
Los sucesos que John
Grogan narró en su libro suceden mayormente en el sur de
Florida, donde John y Jenny establecieron su primer hogar, y en
Pensilvania, donde la familia Grogan residió posteriormente y
vive todavía en la actualidad. Estos escenarios son esenciales
tanto en el libro de Grogan como en la película, que se rodó en
localizaciones de estos dos estados. “Invertimos mucho tiempo en
buscar la localización idónea para reflejar a la perfección la
esencia de la historia”, dice el responsable del diseño de
producción Stuart Wertzel. “David Frankel quería que se
reflejase un cierto grado de caos en la película; no deseaba que
[las localizaciones y los decorados] tuvieran una apariencia
perfecta. La vida de John y Jenny está en permanente estado de
cambio, siempre transformándose”.
Inicialmente, John y Jenny
comienzan su vida matrimonial en una casa de la zona occidental
de Palm Beach. A medida que su familia crece, los Grogan se
trasladan a una casa más amplia en Boca Ratón. La última mudanza
de la historia trasladó la producción a Filadelfia, así como a
la zona rural de Pensilvania y a las ciudades del oeste de
Chester, Birmingham Township y Uniondale. “Cuando se mudan a
Pensilvania, Marley y los Grogan ya han crecido juntos”, dice
Wurtzel. “John está finalmente haciendo el tipo de periodismo
que realmente le gusta, Jenny ha encontrado el equilibrio y
Marley ha sido testigo de sus buenos y malos tiempos”.
Para reflejar la madurez y
el aumento de la familia, Wurtzel quería que el hogar de los
Grogan en Pensilvania tuviera un ambiente cálido, sólido y
acogedor. La casa de piedra que Wurtzel y el equipo de
producción encontraron en la zona rural de Birmingham Township
impresionó tanto a los verdaderos John y Jenny Grogan que la
pareja decidió comprar una similar.
Los paralelismos entre la
vida verdadera y la “cinematográfica” de los Grogan no acabaron
aquí. Los Grogan hacen un cameo en la película participando en
la secuencia de la escuela de adiestramiento. Era el arte
imitando a la vida –y viceversa– tener a los Grogan
interpretando una escena que realmente sucedió en sus vidas y
tener a Owen Wilson y Jennifer Aniston recreando ese recuerdo
justamente delante de ellos. “Fue un momento muy divertido, un
‘recuerdo’ que la película estaba plasmando realmente”, dice
John Grogan. “Y es que verdaderamente estaban haciendo una
película sobre Jenny y yo”.
Imágenes
y notas de cómo se hizo "Una pareja de tres" - Copyright © 2008
Fox 2000 Pictures, Regency Enterprises, Gil Netter Productions y Sunswept
Entertainment. Fotos por Barry Wetcher. Distribuida en España por Hispano Foxfilm. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "Una pareja de tres"
Añade "Una pareja de tres" a tus películas favoritas
Recomienda
"Una pareja de tres" a un amigo
|