CÓMO SE HIZO "COCO, DE LA
REBELDÍA A LA LEYENDA DE CHANEL" © 2009
Warner Bros. Pictures
A la directora Anne Fontaine
siempre le ha fascinado la figura de Coco Chanel. “No fue tanto
el mundo de la moda como las características de esta excepcional
mujer lo que me atraía,” afirma Fontaine. “Me sentía
especialmente conmovida por el hecho de que se trataba de una
persona que logró alcanzar su posición por sus propios méritos.
Esta niña, procedente del mismo corazón de la campiña francesa,
pobre, inculta, pero dotada de una extraordinaria personalidad,
estaba destinada a adelantarse a su época”. Años después de que
despertara su imaginación por primera vez, la oportunidad de
hacer una película sobre esta legendaria mujer surgió por sí
misma. “Tuve que pensar si era o no posible mantenerse fiel a la
primera época de su vida—los años de formación, lo que había
sucedido antes de que la propia Chanel fuese consciente de su
deslumbrante destino,” explica la directora. “Entonces, volví
sobre el tema y leí su biografía escrita por Edmonde
Charles-Roux, El Siglo de Chanel: Amistades, Moda y Fama. La
otra condición fundamental consistía en encontrar una actriz que
encarnase un personaje de esta talla, y no simplemente una
persona que copiase o fuese una burda imitación de Chanel”.
Fontaine pensó que la figura de Chanel quedaba perfectamente
personificada en Audrey Tautou. ”En mi primer encuentro con
Audrey, me impresionó su voluntad, su audacia y la profundidad
de su mirada que te llega a traspasar,” recuerda Fontaine.
“Chanel observaba todo. Su cultura no era una cultura basada en
el conocimiento, se trataba de una cultura basada en la
observación. Todavía no había escrito ni una sola línea del
guión cuando conocí a Audrey, pero ya entonces supe que si
depositaba su confianza en mí y si la producción aceptaba
mantenerse fiel a los años de aprendizaje, podría embarcarme en
la aventura de realizar mi primera película de época”. Tautou se
sentía fascinada por Chanel de igual forma, y aunque la
posibilidad de hacer el papel le había estado rondando mucho
tiempo, se sintió cautivada por la visión de Fontaine. “Esperaba
en secreto recibir una oferta con un punto de vista particular,
porque la modernidad de este personaje—su espíritu y la posición
que dio a las mujeres—me fascina,” afirma Tautou. “Además,
cuando Anne Fontaine me explicó cómo pretendía tratar el tema,
acepté de inmediato”.
“Anne me ha
permitido desarrollar el carácter de Chanel investigando
diferentes aspectos de este personaje, fundiendo las emociones,
mostrando fragilidad y dulzura y, al mismo tiempo, autoridad y
orgullo,” continúa comentando la actriz. “El hecho de que sea
una mujer la que dirija la película supone una gran ventaja para
expresar lo difícil que resultaba pertenecer al “sexo débil” en
aquella época. La inteligencia de Anne Fontaine, su delicadeza,
su visión global del personaje y la historia son factores de
suma importancia para la dirección de la película”.
Para realizar
con éxito este ambicioso proyecto y este retrato fiel de los
años de formación de Coco Chanel, Fontaine estaba decidida a
reunir a responsables expertos y aclamados para el departamento
creativo. "Era la primera vez que me embarcaba en la realización
de una película de época, por eso quería trabajar con técnicos
que tuvieran experiencia en sus respectivos campos," afirma.
Fontaine
trabajó durante mucho tiempo, previamente, con los principales
miembros de su equipo y propuso un estudio de las distintas
grandes películas de la época en la que se desarrolla la
historia. "Algunas son clásicos, otras fueron realizadas por
directores de talento aunque ahora se consideran pasadas de
moda," afirma Fontaine, mientras añade, "El cine histórico es un
género muy complicado porque es fácil caer en la trampa de
flirtear con las convenciones de una película de televisión.
Desde el principio, tuvimos que adoptar una actitud radical
contra los graves inconvenientes pintorescos del cine de época”.
El diseñador
de producción, Olivier Radot, fue el responsable de los
decorados en El Amante, La Reina Margot, Amor en tiempos de
guerra y Gabrielle (ganadora del Premio César de la Academia del
Cine francés en 2006).
“Desde
nuestro primer encuentro, Olivier Radot me atrajo con su visión
destructiva del diseño de los decorados,” afirma.
“Inmediatamente sentí que estaríamos de acuerdo en lo que
respecta a la estética".
Radot estudió
detenidamente la vida de Coco Chanel. "Debes procurar centrarte
siempre más en el tema que en la época y dedicar el mundo que
crees a la historia, a los sentimientos y al punto de vista del
director,” afirma Radot. “Eso es lo que le da cuerpo a una
película. En lugar de simplemente copiar los archivos, prefiero
interpretar, transponer y sentirme libre para mantener la
esencia, las sensaciones. En cualquier caso, muy pocos
documentos muestran a Chanel durante la época de su aprendizaje.
Lo que me pareció más interesante al final fue recurrir a los
orígenes para descubrir qué era lo que había influido en su
creación. Prestamos especial atención a los decorados del
orfanato y de Aubazine al comienzo de la película, haciendo
especial hincapié en el aspecto gráfico y en el del blanco y
negro. El uniforme de Aubazine, con sus faldas negras y blusas
blancas, también influyó en su estilo. Esta austeridad reaparece
al final, cuando Coco Chanel contempla un triunfante pase de
modelos desde las escaleras de la Maison CHANEL".
Fontaine
quería que los decorados iniciales—el orfanato donde creció, el
cabaret de Moulins donde ella y su hermana actuaban—apareciesen
enmarcados en planos herméticos para crear una sensación de
opresión. Después, la libertad se pone de manifiesto cuando Coco
llega al château de Etienne Balsan’s en Royallieu, que ofrece un
contraste total a la severidad de Aubazine. "¡Visitamos muchas
villas pero, finalmente, elegimos la primera que vimos!"
recuerda Radot. "Algunas eran demasiado recargadas, otras
demasiado ostentosas. Finalmente nos decidimos por la villa de
Millemont del siglo XVIII en Yvelines, porque pensamos que su
exterior blanco con su elegante simplicidad bien podría haber
inspirado a Coco. Fue en este entorno de Balsan's donde
descubrió el mundo".
El otro
motivo de preocupación que compartía la directora con su
diseñadora de producción era encontrar exteriores que les
permitieran rodar la película enteramente en Francia. "Chanel
encarna la elegancia francesa,” afirma Radot. “Su personaje es
tan parisiense que habría resultado vergonzoso no rodar en
Francia”.
Fontaine y
Radot colaboraron también a la hora de encontrar modos creativos
de incorporar naturalismo a la atmósfera representada en la
película. “Una de las cualidades de Anne es negarse a recurrir a
las convenciones vanas,” explica. “Para las escenas más
espectaculares en las que se hace uso de gran cantidad de
extras, prefiere las condiciones naturales, reales, a los planos
con tecnología de banda ultra ancha donde se despliegan
numerosos medios en la pantalla para causar el máximo efecto.
Surge una mayor sensibilidad cuando sientes que algunas cosas
suceden fuera de plano. Anne tiende más a hacer uso del
minimalismo y de los efectos naturalistas que de la ostentación.
De hecho, el suyo es un enfoque muy contemporáneo. De manera
similar, entendemos la imagen pintoresca del “beuglant”—el
cabaret, bastante vulgar, colorista y bullicioso. Tomé como
modelo el American Café de París, con sus paneles de madera
oscura. Sentíamos que teníamos que atenuar un lugar que iba a
servir de escenario a Mademoiselle Coco Chanel”.
Para Radot,
la recompensa fue comprobar cómo toda la visión cobraba vida.
“Recuerdo el día que rodamos en el taller del sombrerero, el
primer decorado parisiense, que fue el escenario del éxito
inicial de Chanel,” observa. “Cuando vi a Audrey Tautou con un
nuevo peinado a base de rizos hechos con los dedos, con un
cigarro en la boca, colocando los adornos de un sombrero, tuve
la impresión de estar viendo realmente a Coco Chanel. ¡Fue
increíble!"
Para crear el
extremadamente importante vestuario de la época de Chanel
reflejada en la película, Fontaine recurrió a Catherine
Leterrier (ganadora del Premio César de la Academia del Cine
francés en los años 2000 y 2004), quien demostró su talento
trabajando con la propia Fontaine en su anterior película, The
Girl From Monaco (La Fille de Monaco), además de colaborar con
cineastas tan aclamados como Alain Resnais, Louis Malle, Robert
Altman, Luc Besson, Jonathan Demme, André Téchiné, Bertrand
Blier y Ridley Scott. Leterrier inició su carrera en el mundo de
la moda (se licenció en la École de la Chambre Syndicale de la
Haute-Couture Parisienne) antes de adentrarse en el mundo del
cine y convertirse en una de las más deseadas diseñadoras de
vestuario de la industria cinematográfica.
"Todo el
equipo estaba seguro de que evitaríamos las trampas de la
imaginería, la representación o lo pintoresco, en concreto, en
lo que se refería al vestuario," afirma Fontaine.
“El objetivo
no consistía en hacer una película sobre la historia de la
moda,” afirma Leterrier. "En ocasiones, tuvimos que tomarnos
libertades con el tiempo. Para adaptarse al argumento, el famoso
suéter marinero de rayas que Chanel llevaba en las legendarias
fotos de la década de 1930 aparece antes en la película, en la
escena en la que Coco camina por la playa con Boy y se fija en
los suéteres de los pescadores cuando recogen sus redes. En otro
momento, cuando Anne quería que me imaginara cómo podía haber
surgido el bolso de CHANEL de fama mundial, dibujé una
cartuchera con costura acolchada en forma de bolso e hice que lo
hicieran con una lona de algodón moteada, negra y vieja que se
utilizaba para hacer la ropa de los campesinos, como si la joven
Coco lo hubiera hecho con un retazo que hubiera heredado de sus
tías”.
Un elemento
fundamental para el diseño del vestuario fue mostrar las
influencias que dieron forma al estilo de CHANEL. “En moda, cada
diseñador tiene sus propios códigos de líneas, colores y
materiales,” continúa Leterrier. “El código de CHANEL se
reconoce al instante. Lo que Karl Lagerfeld hizo para adaptar el
estilo de CHANEL al futuro, yo lo hice al contrario para
adaptarlo al pasado. Retrocedí en el tiempo, diseñando los
primeros modelos que Chanel podría haber creado y que podrían
haber dado forma a su estilo. El estilo de CHANEL es
inconfundible en su corte, la caída flexible de su tejido y la
simplicidad perfecta de su acabado. El vestuario diseñado para
la película tenía que ajustarse a las normas exactas de la Haute
Couture”.
Leterrier
creó un taller provisional para la película, lleno de aprendices
de modistas y trabajadores, que trabajaban a jornada completa
para fabricar el amplio vestuario exigido para la película.
“Para las escenas en las que se requería una gran cantidad de
extras—el salón de baile, el hipódromo, el teatro de Emilienne
etc.— hicimos, además del vestuario, casi 800 sombreros
diferentes, creados por dos grandes sombrereros, Stephen Jones y
Pippa Cleator. Antes de que diseñase vestidos, Chanel fue una
sombrerera de éxito, y sus sombreros eran más arquitectónicos y
menos recargados que los de la época. Ella se burlaba de los
sombreros excesivamente ornamentados que llevaban algunas
mujeres: “¡Cómo pueden pensar con eso en sus cabezas!”
Un reto
concreto consistió en incorporar los estilos más contemporáneos
a la época en que Chanel los introdujo. “En mi caso, la
dificultad residía en contrastar la elegancia del estilo
sencillo y fluido de Chanel con la moda de 1900,” explica
Leterrier. “Quería conservar su belleza, con las blusas que
realzaban el busto, las cintas, los encajes, las plumas y los
volantes, a la vez que mostraba su lado formal, ostentoso y
excesivo de manera que pudiera contrastarlo con las líneas
sencillas y fluidas de CHANEL”.
Para la
escena final de la pasarela, Leterrier optó por modelos
auténticos y joyas de diferentes épocas del Conservatorio
CHANEL. “La colaboración de CHANEL fue fundamental para
nosotros, especialmente para la secuencia final en la que
resultaba impensable no contar con ropa con el sello CHANEL",
afirma Fontaine. “En esta secuencia, toda la ropa procede del
Conservatorio de CHANEL. Me reuní con Karl Lagerfeld en varias
ocasiones; le mostramos los esbozos del vestuario que Catherine
estaba haciendo”.
Para llevar a
cabo los complementos, la diseñadora del vestuario llevo a cabo
una caza de tesoros. “Busqué los galones de algodón, las cintas
de seda, los botones y otros accesorios de la época, en
mercadillos y tiendas de antigüedades,” recuerda. “Incluso
encontré un collar de platino y diamantes que perteneció a
Mademoiselle Chanel en el Louvre des Antiquaires. En la
película, esta espléndida pieza adorna el elegante cuello de
Audrey Tautou en la escena del restaurante en la que aparece con
un traje de noche negro con lentejuelas. Audrey se interesó
mucho por el vestuario y, durante las sesiones de las pruebas,
la veía concentrarse y era entonces cuando se producía la
metamorfosis y se transformaba en Coco Chanel”.
Leterrier
también disfrutaba integrando elementos de CHANEL en el
vestuario de los hombres. Tal y como observa, “Para el fondo de
armario de Balsan, introduje el tweed que era otro de los
códigos característicos de CHANEL y para su bata, pedí a
Bianchini-Ferier, en Lyon, que rehiciese un tejido de seda con
un diseño antiguo de Raoul Dufy en el que se mostrasen los
caballos y que me permití recolorear”.
“Todo mi
equipo, desde los responsables hasta los aprendices, se sentían
muy motivados y todo el mundo consideraba extremadamente
inspirador realizar el vestuario de Coco Chanel. ¡Es como
representar a Molière cuando eres actor, para nosotros, CHANEL
es un mito!"
Para rodar la
película, Fontaine reclutó a Christophe Beaucarne, cuyo trabajo
detrás de la cámara se puede apreciar en París, dirigida por
Cédric Klapisch; Pintar o Hacer el Amor de los hermanos Larrieu
y en la última película de Jaco Van Dormael. "Christophe
Beaucarne es un director de fotografía que es capaz de conseguir
cualquier reto,” Fontaine se entusiasma. “Reúne una
extraordinaria combinación de humor e inteligencia”.
Fontaine
colaboró con Beaucarne para reflejar siempre el punto de vista
de Chanel en la cinematografía. “La película tenía que ser como
el personaje de Coco Chanel,” explica. "Se trataba de una mujer
joven que nunca estaba quieta. El rodaje tenía que vibrar y el
enfoque requería una determinada sensualidad y un determinado
movimiento. Solíamos utilizar una cámara portátil para rodar.
Christophe Beaucarne es un cámara muy físico y adaptable. La
transparencia e integridad con la que trató la película me
sirvieron de gran ayuda".
El realizador
y su directora de fotografía decidieron rodar con dos cámaras
para mantener el ritmo y la velocidad y dar a las escenas una
determinada modernidad. "La idea era acompañar siempre a Chanel
en su evolución y seguir su aventura interior, su historia de
amor. La película casi siempre se rueda desde su punto de vista,
salvo en dos o tres secuencias vinculadas a sus sentimientos,"
afirma Beaucarne, añadiendo, "Con Anne, nos negamos a recurrir
al aspecto contemplativo y complaciente de las películas de
época; no existen movimientos descriptivos de grúa, manteniendo
la grandiosidad del decorado con sus desfiles de coches de
caballos y cohortes de extras. El lujo de la película reside
precisamente en no hacer alarde de nuestros recursos. En la
escena del hipódromo, por ejemplo, hay unos 300 extras en la
pantalla, pero no hemos realizado tomas descriptivas
prolongadas. El aspecto principal era retratar el ambiente de
los hipódromos en aquella época. Estaban repletos de gente,
porque se trataba de uno de esos lugares en los que tenías que
hacerte ver".
Beaucarne
decidió rodar las escenas en Royallieu a la luz del sol para
acentuar la deslumbrante blancura de la villa. "Aunque nació en
el campo, Coco fue llevada al orfanato siendo muy pequeña,”
cuenta Beaucarne. “Después, vivió en el desván de una sirvienta
y en un cabaret lleno de humo, y, de repente, en la villa,
descubrió las maravillas de la naturaleza. Intenté reflejar, a
través de los encuadres y de la iluminación, la sensación de
liberación que Chanel debió haber sentido allí. Después de la
austeridad de Aubazine, donde utilizamos mucho el blanco y
negro, necesitábamos luz solar, encuadres más amplios y un
ambiente festivo que se correspondiese con la personalidad de
Balsan. Para reflejar este aspecto desenfadado y luminoso, con
el diseñador de decorados Olivier Radot, teníamos en mente El
Gran Gatsby como una de nuestras referencias remotas”.
Beaucarne
también se entusiasmaba reinterpretando las fotos icónicas de
Chanel de Cecil Beaton, “tales como Chanel en su taller, por
ejemplo,” afirma. “En la secuencia final, en el hueco de la
escalera de la Maison CHANEL de rue Cambon, la iluminación que
concebí juega con la luz residual para dar una sensación
elíptica a la escena, en la que las fabulosas modelos de la
pasarela se ven como meros reflejos en los espejos. Lo
importante aquí era sugerir el lado íntimo de Chanel".
Beaucarne
confiesa que se inspiró en la calidad extremadamente fotogénica
de Audrey Tautou. "Jugué con el contraste entre la luminosidad
de su piel y la oscuridad de sus ojos y de su cabello,”
reflexiona. “Sus ojos acaparan toda la atención… Evité poner la
luz directa sobre ella para hacer hincapié un cierto aspecto
delicado a la vez que contrastado, un toque sutil que también me
permitió obtener los contornos que quería para el vestuario y
los materiales. Audrey se identificó profundamente con su
personaje, apoderándose totalmente del espíritu fuerte y
decidido de Chanel. Fue un verdadero placer filmarla, porque,
además de su fantástico físico, Audrey presta gran atención a la
técnica. Sus cambios de gestos y movimientos a la hora de actuar
son extremadamente precisos".
El elemento
final—la música—recayó en el compositor nominado a los Oscars,
Alexandre Desplat (El Curioso Caso de Benjamin Button, La
Reina), que ha compuesto la banda sonora de más de 60 películas.
Este prolífico y talentoso compositor reparte su tiempo entre
producciones francesas (Largo Winch, The Singer, El Juego de los
Idiotas), y películas internacionales. Su excelente banda sonora
para la película El latido de mi corazón ganó el Premio César de
la Academia del Cine francés a la mejor banda sonora y un Oso de
Plata en el Festival de Cine Internacional de Berlín.
Respecto a
los aspectos físicos de la producción, Fontaine y Desplat
colaboraron para reflejar a la propia Chanel en la música. ”Creo
que Coco Chanel tenía unos ojos que eran muy particulares en el
mundo real, y lo mismo le ocurre a Audrey Tautou,” Desplat
comenta. “Ambas tienen la misma intensidad y gravedad. Ella no
se limita a mirar. Escudriña y observa todo intensivamente.
Aprovecha el más mínimo detalle, un color, una forma que hace
propia una vez que traspasa su filtro. Por eso, supongo que lo
el principal aspecto que intente aplicar a la banda sonora
consistió en mantener siempre la intensidad de su personalidad,
no simplemente el aspecto divertido. Se trata de una mujer muy
valiente y con un profundo deseo de cambiar las cosas. Y eso es
algo que me gusta mucho—el hecho de que las artistas muestren un
camino, un camino diferente, otra perspectiva y no que se
limiten a seguir el curso del río. Mi música debería ajustarse a
esto”.
El resultado
final, espera Fontaine, será una interpretación completa de una
joven al inicio de su trayectoria para reinventarse a sí misma.
“Lo que me interesaba especialmente era ver cómo Coco construía
su destino ante nuestros propios ojos, inventando a medida que
aprendía,” afirma. “Nada estaba programado con ella; no sigue un
camino para alcanzar el éxito; inventa continuamente. No tiene
la ambición ni las herramientas para adaptarse al mundo de la
burguesía—sus puertas estaban cerradas para ella—por lo que
centró en ella misma para situarse en la cima de la provocación.
No quiere atenerse a las imposiciones de este mundo sino
adaptarlo a su propia personalidad. También le gusta asumir
riesgos. Me gustaba mucho la idea de que se trataba de una
clandestina cuando inició su viaje en el mundo. Cuando llega a
Royallieu, Balsan la prohíbe salir de su habitación. Se fraguó
su emblemática imagen a partir de los secretos de sus orígenes;
siempre adornó la historia de su infancia”.
Imágenes y notas
de cómo se hizo "Coco, de la rebeldía a la leyenda de Chanel" - Copyright ©
2009 Haut et Court, Ciné@, Warner Bros. Entertainment France y France
2 Cinéma. Fotos por Chantal Thomine-Desmazures. Distribuida en España por Warner Bros. Pictures
International España. Todos los derechos reservados.
Página
principal de la película
Añade esta película a tus películas favoritas
Recomienda
esta película a un amigo
|