CÓMO SE HIZO "G.I. JOE"
Notas de producción © 2009
Paramount Pictures Spain
1. El proyecto
G.I. Joe: la
sola mención de su nombre evoca inmediatamente imágenes de
heroísmo, de patriotismo y de la clase de severo rigor que se
necesita para hacer bien el trabajo. Esos son los G.I. Joe que
han conocido millones de niños desde que fueron lanzados por
primera vez por Hasbro en 1964. “Todo el mundo lo reconoce
inmediatamente cuando dices ese nombre”, dice Lorenzo di
Bonaventura, uno de los productores de “G.I. JOE: The Rise of
Cobra”. Cuando apareció en escena G.I. JOE, dice el presidente y
director general de Hasbro, Brian Goldner, quien también ejerce
de productor en la película, “el concepto de ‘muñeco articulado’
era realmente algo nuevo. A los chicos nunca se les veía jugar
con muñecas a la moda, pero se nos ocurrió la idea de un muñeco
articulado o un héroe articulado, y prendió de verdad. Para un
niño, era la personificación de un héroe que podía hacerle
sentir que formaba parte de la acción”. La popularidad de G.I.
JOE persistió durante la época de la guerra de Vietnam y más
allá, introduciendo nuevos artefactos, pero fue en 1983 cuando
los G.I. JOE experimentaron su mayor cambio. Ese año pasaron de
tener un tamaño de unos 30 centímetros al entonces más común de
unos 10 centímetros que los niños ya habían empezado a
coleccionar en otras series. G.I. JOE pasó también de un equipo
masculino a uno mixto: un equipo de soldados de súper élite
procedentes de todo el mundo, cada uno con su propia
especialidad y un equipo de última generación para que les ayude
a hacer su trabajo. En “G.I. JOE: The Rise of Cobra”, están
RIPCORD, un consumado tirador y especialista en armas, SNAKE
EYES, un guerrero ninja armado con espadas katana y una pistola
Glock, experto en artes marciales, reconocimiento e
infiltración, SCARLETT, dura y brillante, también experta en
artes marciales y armada con una Pistola Ballesta de gas,
BREAKER, especialista en descifrar electrónica y tecnología
secretas, HEAVY DUTY, el especialista en armamento del equipo,
el GENERAL HAWK, que es el jefe del equipo, COURTNEY “COVER
GIRL” KREIGER, una antigua modelo reconvertida en espía y
asistente del GENERAL HAWK, y por supuesto, DUKE, un veterano
combatiente con valor de sobra: es la personificación del jefe y
soldado G.I. JOE.
“Cada uno tiene una
destreza especial en la que es realmente bueno, y el equipo
cuenta con esa destreza”, dice di Bonaventura. Aunque en 1985
debutó una popular serie de dibujos animados, fue una serie de
cómics que llevaba mucho tiempo publicándose la que realmente
ayudó a actualizar a G.I. JOE y a suministrarle su atractiva
mitología. La combinación de nuevos muñecos articulados, cómics
y una serie de televisión ayudó a impulsar a G.I. JOE más lejos
de lo que nunca había llegado. “Inflamaron la imaginación
colectiva de los fans de la época”, dice Goldner. “De hecho, los
G.I. JOE de los años ochenta tuvieron más éxito en todo el mundo
que los originales”.
Para el cómic, Hasbro tomó
la decisión obvia de asociarse con Marvel Comics. A un joven
editor de plantilla llamado Larry Hama le encargaron la tarea de
crear una serie de cómics para G.I. JOE partiendo de la nada. En
esa época, dice Hama, lo único que existía eran dibujos de las
figuras, pero ninguna historia. “Convocamos una reunión y
dijeron: ‘Bueno, tenemos estas diez figuras’, y eso era todo lo
que tenían”, recuerda. “Tenían unos dibujos del aspecto que se
suponía que debían tener. Había un tipo con un rifle y se leía:
‘Infantería’, y había una chica con una ballesta, y ponía:
‘Inteligencia’. Nosotros dijimos: ‘Vale, ¿donde está todo el
resto?’. Y dijeron: ‘Bueno, esto es lo que tenemos’”.
También la historia iba a
ser claramente unilateral. “Les preguntamos: ‘Vale, pero, ¿qué
es lo que van a hacer, solamente desfilar? Tiene que haber
alguna clase de conflicto’. Así que nos decidimos por el cómic,
pondríamos a esos tipos que se llaman COBRA y que serían los
malos. Les dijimos: ‘Lo empezamos a partir de aquí’”.
Aunque Hama se consideraba
a sí mismo “un patoso” (en contraposición con un superhéroe) en
su empresa, aceptó el encargo a regañadientes, calculando que la
serie no duraría más de un año como mucho. “Era algo común en
esa época pensar que un cómic de juguetes no duraría mas de tres
años”. Documentándose él sólo con materiales recogidos de
tiendas militares y otras fuentes, al final creó unas carpetas
de cada personaje para fijar a cada uno de ellos en su mente,
así como en la de los fans. Esas notas terminaron en la parte
trasera del envoltorio de los muñecos, ayudando a definir
claramente a los personajes que se grabarían firmemente en la
tradición de los G.I. JOE.
Abarcando 155 números, el
cómic de Hama, dice Goldner, “contaba una historia asombrosa
acerca de un equipo de G.I. JOE enfrentándose a las fuerzas de
COBRA. Para toda una generación, esa fantasía total fue un
auténtico fenómeno”.
Con décadas de éxito y una
base de fans muy extensa, parecía algo natural el que G.I. JOE
terminase por abrirse camino hacia la gran pantalla. Así que,
¿por qué tardó tanto? “Hasbro se lo había planteado en el pasado
y había hablado con muchos realizadores diferentes”, explica
Brian Goldner. “Sencillamente, creo que la empresa no tenía una
idea clara de cómo contar la historia manteniendo intacta la
mitología, y de cómo ayudar a los realizadores a ver las
posibilidades que tenía la historia de G.I. JOE contra COBRA”.
En 2000, la empresa empezó
de nuevo a sopesar formas de reinventar sus marcas, incluida
G.I. JOE. “Habíamos sido fuertes en el negocio de los chicos.
Teníamos TRANSFORMERS, teníamos G.I. JOE. Así que empezamos a
concentrarnos en qué clase de historias podíamos contar que
fuesen relevantes hoy en día”, observa Goldner.
El influyente productor de
Hollywood Lorenzo di Bonaventura y su productora, di Bonaventura
Pictures, sentían un gran interés por la idea de una película
sobre G.I. JOE, y comenzaron a negociar el proyecto con Hasbro.
“Lorenzo re reunió con Brian Goldner, y hablaron de hacer de
G.I. JOE un largometraje de gran presupuesto”, asevera el
productor ejecutivo Erik Howsam. El propio Howsam era un niño
G.I. JOE desde el principio. “Desde los cuatro años de edad, no
sólo crecí con los G.I. JOE de 30 centímetros, sino que también,
cuando tenía 11 años, reinventaron los G.I. JOE de los años
ochenta. Iba corriendo del colegio a casa, a ver los dibujos
animados, a comprar los cómics, a comprarlo todo. Así que cuando
Lorenzo dijo: ‘Una de las cosas en las que estoy trabajando es
G.I. JOE’, se me iluminaron los ojos”.
Aunque Paramount fue la
primera en comprar los derechos de G.I. JOE, fue el éxito de di
Bonaventura con otra de las marcas de Hasbro, TRANSFORMERS, el
taquillazo de 2007, el que finalmente puso en marcha el
proyecto. “En realidad, TRANSFORMERS era la segunda cosa en la
que nos implicamos”, recuerda. “El espíritu de ese cómic de los
G.I. JOE era algo que sencillamente a mucha gente no le entraba
del todo en la cabeza”. El enorme éxito de TRANSFORMERS cambió
todo eso. “Rápidamente, a todo el mundo se le hizo evidente la
clase de éxito que se puede lograr con ese tipo de mitología tan
profundamente asentada. Entonces todo el mundo dijo: ‘Ah, sí, ya
lo veo, ya lo veo. La realidad y la fantasía hacen una mezcla
realmente buena’. Eso es lo que puso en marcha a G.I. JOE, y
Paramount han sido unos estudios increíbles con los que
colaborar en esto”.
El productor ejecutivo
David Womark añade: “Lorenzo es de esa clase de personas que,
cuando decide que va a hacer una película, puede tardar un año,
o puede tardar diez, pero la película termina por hacerse”.
Para encargarse de una
historia que contiene tanto acción de primera como mitología, di
Bonaventura se puso en contacto con un hombre que prácticamente
ha remodelado ambos géneros: Stephen Sommers. Su diestro manejo
de las miríadas de elementos de las películas de continua acción
“La Momia” y “El regreso de la Momia”, desde pesadas piezas
móviles de decorado hasta aventuras por todo el mundo, pasando
por un humor discreto, caracterizaciones desmesuradas y romances
conflictivos en medio de situaciones de vida o muerte,
convirtieron a ambas películas en oro en las taquillas de todo
el mundo.
“Conocía su trabajo en
toda la serie de “La Momia”, dice Goldner. “Es una combinación
genial de las tramas de la mitología, pero llevada a un lugar
completamente diferente, y con un gran sentido de la acción y la
aventura”. Di Bonaventura añade: “Steve es gracioso, con una
gran energía, y muy apasionado por lo que hace”.
La película le planteaba
un reto extraordinario al director. “Lo que avivó mi interés fue
la idea de que iba a ser una mezcla entre un cómic y una
película de James Bond”, dice. “La idea era que podíamos contar
con un lienzo gigantesco y con unos personajes desmesurados y
una gran mitología, que ya existían en el mundo de G.I. JOE”.
Lo que hacía que esa
premisa fuera extraordinaria para Sommers era la inclusión de
esa mitología. “Steve entendía perfectamente el mundo de los
G.I. JOE originales de 30 centímetros, pero cuando empezó a
comprender la historia de G.I. JOE contra COBRA, se ilusionó
mucho, y eso ayudó mucho a darle impulso a la película”, dice
Goldner.
“Los G.I. JOE con los que
crecí eran algo muy diferente a los de esta película”, dice
Sommers. “La reinvención y el reforzamiento que hizo Hasbro en
los años ochenta relanzaron básicamente todo el concepto, y lo
apoyaron con esa rica mitología procedente de los cómics y la
serie de dibujos animados. Nos pareció que estaba llena de un
gran potencial para una película”.
Dar vida a la historia de
G.I. JOE significaba algo más que simplemente remplazar a un
muñeco articulado por seres humanos. “Aunque somos respetuosos
con la historia de los G.I. JOE originales de 30 centímetros,
ésta no es una película de juguetes”, dice di Bonaventura. “En
realidad, se basa en la serie de cómics de los años ochenta, que
contiene una intrincada mitología y un conjunto completo de
personajes totalmente definidos”.
Para ayudar a esos
personajes a enfundarse sus uniformes de combate, di Bonaventura
recurrió primero al guionista Michael B. Gordon, quien escribió
la historia mano a mano con Stephen Sommers. Más tarde, se
incorporaron los guionistas David Elliot y Paul Lovett. La
pareja había colaborado previamente en el thriller de acción de
gran éxito “Cuatro hermanos”, protagonizada por Mark Wahlberg.
Entonces los realizadores recurrieron a Stuart Beattie, cuyo
éxito en la trilogía de “Piratas del Caribe” le otorgaba una
cualificación extraordinaria para insuflar vida a estos iconos
culturales.
Dice Beattie: “Lorenzo me
llamó de repente y me dijo: ‘Oye, vamos a hacer G.I. JOE’. Y yo
dije que sí, y una de las razones era por Lorenzo. Sabe cómo
apretar las tuercas y hacer que se mueva la gente que le rodea.
Sabía que se llegaría a hacer. Yo soy de Australia y no me crié
con los G.I. JOE, así que cuando lo conocí lo encontré un mundo
irresistible”.
“Mucha gente pasó mucho
tiempo de su infancia y también ya adultos con estos
personajes”, dice Sommers. “Tenemos cierta responsabilidad al
realizar eso. Nos disgustaría decepcionar a alguien que ha
invertido 20 ó 30 años en G.I. JOE”.
Arnold Bolso, veterano
actor de las películas de “La momia” de Sommers y que interpreta
a ZARTAN en G.I. JOE, lo sabe de primera mano. “Siempre que se
hace algo que tiene una continuación es duro, porque uno no
quiere decepcionar a los fans. Si lo fastidias, te van a parar
por la calle para decírtelo”. Marlon Wayans, que interpreta a
RIPCORD, añade: “¡Si lo hacemos mal, va a haber un tipo loco por
los cómics en la puerta de mi casa vestido de G.I. JOE e
intentando darme una patada en el culo!”, dice riendo. “Pero
creo que van a estar contentos con cómo ha quedado”.
Para que una película
tenga éxito, tiene que atraer no sólo al núcleo duro de fans que
han estado décadas hirviendo de impaciencia por ver a sus héroes
cobrar vida, sino también a los potenciales nuevos fans que han
salido sencillamente a pasárselo genial. “En cierto sentido
nosotros, como realizadores, tenemos que servir a dos amos”,
dice el productor ejecutivo David Womark. “Tenemos que
satisfacer a los fans recalcitrantes, pero también queremos que
la película atraiga a gente que no sepa nada de G.I. JOE”.
Stephen Sommers es alguien
particularmente ducho en conseguir ese difícil equilibrio,
observa Womark. “Ése es uno de los aspectos de la película que
Stephen ha resuelto a lo grande, manteniéndose en el estrecho
margen entre hacer algo que honre a los fans pero que, al mismo
tiempo, tenga un componente de aventura moderna y emoción igual
al que tienen muchas de sus películas”. Howsam añade: “Creo que
eso es algo que Stephen entiende a lo grande, y era una
auténtica prioridad para él”.
Sommers entiende muy bien
cómo tratar la historia para respetar a ambos públicos. “Creo
que hemos sacado lo mejor de estas coloridas personalidades.
Hemos sido respetuosos, pero en ningún caso les hemos tratado
con guante de seda”, explica. “Lo que llena una página de cómic
o una pequeña pantalla no tiene por qué llenar necesariamente la
gran pantalla, así que hemos pintado a la vez con brocha gorda y
a pincel. En algunos casos, les hemos puesto muchos más detalles
e historias de su pasado que los que aparecían en los cómics y
en la serie”.
Beattie estudió también la
terminología militar y la jerga de los auténticos G.I. JOE. “Hay
ciertas frases que utilizan los personajes y que les identifican
rápidamente ante los fans como personajes de G.I. JOE” dice
Beattie. “Esto no es sólo una película de militares, es una
película de G.I. JOE”.
La investigación inicial
de Beattie finalmente dio sus frutos cuando recibió la llamada
para “reengancharse”. “Fue bueno que yo ya conociese tan bien a
los G.I. JOE porque no hubiera habido tiempo para agilizarlo.
Tenía que llegar y ponerme a escribir”.
Todos los escritores de
“G.I. JOE: The Rise of Cobra” tuvieron buen cuidado de seguir el
esquema argumental que los fans ya conocen y que les encanta: el
equipo G.I. JOE está transportando un arma secreta y tiene que
impedir que caiga en manos inapropiadas.
Sin embargo, el
extraordinario conocimiento que tenía el guionista del mundo de
los G.I. JOE contribuyó a hacer que la historia fuese única.
Beattie entendió las armas secretas de nanotecnología del
equipo: aparatos robóticos microscópicos. “Queríamos algo que
sólo pudiera existir en el mundo de los G.I. JOE y en ningún
otro”, observa Beattie. “Son los fans quienes han hecho de G.I.
JOE lo que es, así que, cuando uno asume un proyecto como éste,
hay que escucharles y comprender qué es lo que quieren, y la
única forma de conseguir eso es convertirse uno mismo en un
fan”.
2.
Reparto y personajes
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Imágenes y notas
de cómo se hizo "G.I. Joe" - Copyright © 2009 Paramount Pictures,
Spyglass Entertainment, Hasbro y Di Bonaventura Pictures.
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