CÓMO SE HIZO "SCHOOL ROCK
BAND"
Notas de producción © 2009
Aurum
Cuando llegó
el momento de elegir a los tres protagonistas principales de
School Rockband, los cineastas sabían que necesitarían actores
que poseyeran una extraordinaria habilidad tanto interpretativa
como musical. Para el personaje de Sa5m (“el 5 es mudo”), una
chica extravagante y marginada que acaba por encontrar su papel
en esta historia de madurez, los cineastas necesitaban a una
actriz con la capacidad para hacer agradable a este personaje
algo extraño e introvertido, además de la aptitud musical para
hacer enloquecer al público en la escena culminante de la
película. No era precisamente una labor fácil y sin embargo era
perfecta para la actriz y cantante Vanessa Hudgens, conocida por
millones de fans que la adoran por su papel de Gabriella Montez
en la franquicia de enorme éxito High School Musical. Además de
su experiencia como actriz en el escenario y en el cine, Hudgens
ha grabado dos álbumes de éxito. “Conocí a Vanessa nada más
empezar el proceso de selección, mientras estaba en Nueva York
con la promoción de High School Musical, y me gustó mucho”,
recuerda Goldsmith-Thomas. “Es una persona muy sincera, sencilla
y encantadora”. Tras obtener reconocimiento mundial por
interpretar a la inteligente y popular Gabriella en la trilogía
de éxito descomunal High School Musical, Hudgens se mostró
encantada ante la oportunidad de ampliar sus dotes
interpretativas. “Sa5m es muy temperamental y distante; está
marginada de la gente”, comenta. “Llevo cierto tiempo
interpretando a chicas dulces y agradables. No me
malinterpretes, es un personaje estupendo, pero es muy similar a
mí; me interesaba mucho probar un tipo de personaje diferente.
Me resultó emocionante como actriz salirme de mis papeles
habituales para interpretar algo opuesto a mí. Tuve ocasión de
divertirme mucho haciéndolo”.
Hudgens
disfrutó trabajando con el director Todd Graff, que es, al fin y
al cabo, un antiguo actor. “Todd nos daba indicaciones que se
podían realmente entender”, se ríe Hudgens. “Nos decía las cosas
como las veía y exploraba todas las opciones que teníamos en una
escena. Todd también tiene una voz asombrosa, es un gran
cantante. Sus conocimientos de música hacen que esta película
destaque sin duda. Todas las referencias de la película, como
escribir cartas a David Bowie, son fantásticas porque se tratan
de un tema que conoce muy bien”.
A la actriz
también le entusiasmaba rodar en una nueva ciudad, Austin,
Texas, con sus jóvenes compañeros de reparto. “Aly y yo nos
conocíamos de antes, pero aquí fue donde realmente tuvimos
ocasión de conocernos de verdad. Nos lo pasamos muy bien juntas.
¡Ejerzo muy mala influencia sobre ella en lo que se refiere a
salir de compras! Además, me enamoré de Austin por su música. Me
encantaba poder salir a cenar o pasear por la calle y que
siempre hubiera algún grupo tocando en vivo. Resultó un cambio
agradable y muy relajante. Todo el mundo se tomaba las cosas con
calma”.
Para encarnar
a la chica popular del instituto, Charlotte Banks, se eligió a
la cantante de pop y actriz Aly Michalka (miembro del dúo de pop
Aly & AJ). A Michalka, que es una brillante compositora y música
en la vida real, le atrajo la combinación de humor y dramatismo
del guión.
“Es un guión
muy divertido e ingenioso”, comenta. “Pero, al mismo tiempo, no
es tan ligero y gracioso que no pudiera ser real. Hay desengaños
y luchas. Es un tipo de película que rara vez se ve y de la que
quería formar parte. Nunca pensé que haría una película que
incluyera música, porque normalmente mantengo mi música y mi
interpretación aparte, pero tenía que hacer ésta porque es muy
diferente y respetaba mucho la visión que tenía Todd de la
misma.
A la cantante
y actriz le atraía además el papel de Charlotte. “Es un
personaje genial. Es sin duda una chica dura que lidera un grupo
musical, pero tiene un lado sensible y puedes ver la evolución
del personaje a lo largo de la película, lo que es fantástico.
Es muy divertida e ingeniosa, siempre está alerta y tiene algo
que decir”.
Michalka
explica que se identifica con el personaje en varios aspectos:
“Es definitivamente testaruda, como yo. También está muy segura
en sí misma, aunque a veces pueda tener dudas”.
Goldsmith-Thomas ve a Michalka como la elección perfecta para el
papel de Charlotte. “Aly es preciosa, fuerte, simpática y
graciosa. Es guapa como Brigitte Bardot en los 60. Aly es la
mujer que todo hombre quiere conocer”.
Michalka se
mostró encantada de formar parte de un grupo tan amplio de
jóvenes actores que tenían tanto en común. “Creo que la razón
por la que congeniamos tan bien como reparto es que pasamos todo
el tiempo juntos, dentro y fuera del plató. Salíamos a ver tocar
a un grupo, a cenar juntos, o pasábamos el rato jugando a Rock
Band en el camerino. Eramos como una familia. Es difícil
encontrar gente con la que puedas conectar de verdad. Nos
entendemos todos muy bien. Somos distintos y extravagantes cada
uno a su modo, pero somos todos músicos y resulta muy divertido.
Hacemos el ganso y componemos música juntos. Es auténtico, se
trata de algo muy sincero y creo que eso puede apreciarse en la
pantalla”.
School
Rockband no es un auténtico musical en el sentido de que los
personajes no se ponen de repente a cantar en mitad de una
escena dramática. En vez de eso, la música surge de forma más
natural, en el marco de una serie de grupos musicales que se
preparan para una competición. “Lo que me resulta realmente
interesante es que Todd lograra incorporar la música en torno a
la historia”, comenta Michalka. “Si se eliminara la música, todo
seguiría teniendo sentido, pero la música habla por sí misma”.
Gaelan
Connell interpreta a Will Burton, un genio de la música que se
traslada al empezar su tercer año de instituto a un instituto de
Nueva Jersey donde los estudiantes están obsesionados con una
competición local triestatal entre grupos musicales llamada
Bandslam. Acostumbrado a no encajar, Will se siente encantado de
descubrir que, por primera vez en su vida, no sólo es perfecto
para participar en algo, sino que también puede marcar
verdaderamente la diferencia.
“Will es un
adolescente un tanto torpe que, aunque no sabe realmente tocar
ningún instrumento musical, sabe mucho de música”, explica
Connell. “Tiene un conocimiento enciclopédico de todos los
clásicos, de lo que hace que una canción sea genial y por eso
convierte en su misión formar ese grupo de rock en su nuevo
instituto”.
Graff ofrece
como director su propia descripción del personaje de Connell:
“Al empezar la película, Will está completamente encerrado en su
propio mundo. Se pasa el día metido en su cuarto, obsesionado
con la música. Ni siquiera trata con ella en modo alguno en el
mundo real, no va a clubes ni acude a actuaciones, no se une a
ningún grupo, no toca ningún instrumento. Para él, la música no
es cuestión de contacto y comunidad. Es cuestión de evasión y
consuelo. Sin embargo, a lo largo de la película se ve forzado,
a rastras, por Charlotte, a interactuar con otras personas. Al
hacerse cargo del grupo para convertirlo en la visión que tiene
en mente del mismo, aprende a conectar con los demás”.
Los cineastas
se sintieron muy afortunados de dar con un joven actor de tanto
talento, que se identificaba con el papel tanto a nivel
emocional como musical. “El material le llamaba de una forma
única y su talento aportó dimensión al papel”, dice
Goldsmith-Thomas. “En cierto modo, todos somos Will. Queremos
escondernos cuando nos sentimos avergonzados. También se trata
de un chico que soporta la carga de los pecados de su padre”.
Graff se
sintió sumamente impresionado por la capacidad de Connell para
interpretar al introvertido e incómodo Will. “Resulta complicado
interpretar a un personaje para el que lo fundamental es su
propia protección y que no quiere más que desaparecer, sobre
todo para un actor joven, porque los chicos suelen llevar sus
emociones a flor de piel. Pero, con el gran corazón que tiene
Gaelan como persona y como actor, logró representar a ese
alguien que trata, aunque sin mucho éxito, de ocultar lo que
siente. Era un matiz muy importante para el personaje”.
Aunque los
temperamentos de Connell y Will son como el día y la noche, sus
intereses musicales se solapan en buena medida. “A Will le
encanta la escena musical independiente y somos bastante
similares en gustos musicales”, explica el actor. “En la
película hay varios grupos, como Clap Your Hands Say Yeah, que
ya escuchaba antes siquiera de empezar a leer el guión. Es
genial decir los diálogos sobre grupos que de todos modos ya
escuchas en casa. Digamos simplemente que Will tiene un gusto
excelente en lo referente a música”.
Aunque
Connell es un músico consumado que toca el chelo y la guitarra y
canta en un grupo, Graff decidió encargarse de ampliar los
conocimientos musicales del actor. “En mi primer día en Austin
me encontré cinco libros sobre rock‘n’roll en mi cuarto”,
recuerda Connell. “Y no hablo de libros delgaditos, sino de
tomos de 500 páginas con todo lo que se necesita saber acerca de
rock‘n’roll”.
Como explica
Graff, “se supone que Will está obsesionado con la música, no
sólo porque se suponga que es un rasgo especial de su
personalidad, sino porque constituye básicamente toda su
persona. Tiene que dedicarse total, absoluta y emocionalmente a
lo que la música representa para él. No sé realmente cómo
hacerlo como actor a menos que te documentes bien, investigues
el tema y conectes de algún modo con él. Dado que Gaelan es
músico, pudo conectar sin problema”.
La educación
musical acabó convirtiéndose en una calle de doble sentido, en
palabras del propio Graff: “Gaelan me preparó una lista de
reproducción de cosas que yo no tenía. Disfrutaba acercándose a
mí y diciéndome: ‘¿Has oído hablar de bla, bla, bla?’ Y, si no
lo conocía, le alegraba el día”.
Connell
encarnaba además a la perfección la inocencia del personaje de
Will, según su compañera de reparto, Vanessa Hudgens: “Gaelan
Connell es una especie de recién llegado en esta industria; éste
es su primer papel importante. También ha llegado más tarde que
todos los demás, aunque la verdad es que se ha metido de lleno.
Se podía ver que estaba nervioso. Tiene mucha gracia, porque no
dejaba de repetir todo el rato: ‘me siento muy incómodo’. Y yo
estaba: ‘Vale, bien. Sigue así’”, comenta riendo.
De hecho,
Connell tuvo que empezar en su primer día de ensayos preparando
no sólo una, sino dos escenas de beso, una con cada una de sus
actrices protagonistas.
“¡Las acababa
de conocer ese mismo día! Tener ocasión de trabajar con estas
dos chicas maravillosas y tener que besarlas a las dos me tenía
totalmente de los nervios. Así que lo que puede verse en la
pantalla es, lo creas o no, auténtica y verdadera emoción”,
explica Connell entre risas. “Todd quería algo de verdad cuando
eligió el reparto de su película y yo estaba aterrado de
verdad”.
A Connell le
tocaba besar a Michalka en la escena en la que, como parte de
los intentos de Charlotte de hacer salir a Will de su caparazón,
le ayuda a preparar una cita con Sa5m. “Es una escena muy tierna
en la que tengo que enseñar a Will a besar”, explica Michalka.
“Yo le voy indicando: ‘pon la mano derecha aquí, junto a mi
cara, despacio, vale, quédate ahí, ahora cierra los ojos’… tiene
mucha gracia. Está nervioso y temblando y es una escena muy
dulce. Es el mejor primer beso que se podría desear. Entonces va
y se cae del coche y resulta absolutamente desternillante”.
Pero es en
Sa5m donde el solitario Will, para su gran alegría, descubre a
su auténtica alma gemela, según explica Graff: “La relación de
Will con Sa5m le resulta emocionante en el sentido de que nunca
pensó que hubiera otra persona en el mundo que fuera como él.
Esta chica entiende que hay otra forma de ver el mundo más allá
de la mentalidad de borrego, de tener que estar metido en el
grupito adecuado, de tener que escuchar música de tal tipo o
llevar ropa de tal otro. La idea de que no está solo en el mundo
le resulta embriagadora y muy emocionante y reconfortante.
“Will ve a
Charlotte, por otro lado, como si fuera algo que se estuviera
cultivando en una muestra de laboratorio”, explica Graff riendo.
“No tiene ni la más remota idea de cómo es una persona así, y
sin embargo no hay manera de que ella lo deje en paz. Ella no le
permite que se quede estancado. No le permite que se quede al
margen de la vida. Toma a Will a su cargo por sus propios
motivos personales, pero en el fondo de su corazón es una buena
persona. Cuando Will tiene que afrontar el hecho de que
Charlotte y Sa5m no se llevan bien, se hace duro porque cada una
de ellas le aporta algo esencial y nuevo y desconcertante y él
intenta aguantar a flote lo mejor que puede”.
Graff vio
trabajar al actor Scott Porter en los escenarios del
off-Broadway unos años antes de que comenzara la producción de
la película y lo mantuvo en mente para interpretar al ex novio
de Charlotte, Ben Wheatley, líder del grupo favorito de
Bandslam, Ben Wheatley and The Glory Dogs.
Porter
comenta que le interesaba el proyecto por una serie de razones,
entre las que se incluía la sensibilidad del director, el
inteligente guión, los originales personajes y la oportunidad de
interpretar música en la pantalla.
“Lo que
distingue a Todd es su atención al detalle”, explica Porter. “Se
asegura de que ensayemos, para que sepamos exactamente de dónde
viene cada uno antes de que empecemos a rodar. Pero entonces,
cuando ya estamos rodando, es capaz de relajarse y dejarnos a
nuestro aire para ver qué pasa. Hagámoslo más natural y vayamos
a por todas. Se aseguraba de que no hubiera ni una pizca de
cursilería ni nada. Quería que todo resultara muy auténtico. Una
vez que haces todo lo más real posible, entonces es cuando
realmente me interesa, y eso es lo que Todd pretende por encima
de todo”.
Porter cree
que los adolescentes están ávidos de historias inteligentes y
humanas. “Esta película supone un gran avance, un enfoque
novedoso. Estos personajes tienen muchas facetas y Todd
desarrolló mucho el personaje de Ben en las sucesivas revisiones
del guión. Podría haberse rodado fácilmente como el típico ex
novio cretino y sin gracia alguna. Pero cuando ahondamos en
serio, nos dimos cuenta de que simplemente estaba algo confuso.
Es un chico y quiere ganar. Se ha quedado muy cerca muchísimas
veces pero no es una persona llena de odio, ni tampoco una
persona celosa. Todos, incluso Ben, se preguntan por qué lo dejó
Charlotte. ¿Qué fue lo que hice? Era un novio estupendo. Era
bueno contigo. Soy una estrella del rock‘n’roll. ¿Qué más se
puede pedir? Está muy confundido y realmente loco por
Charlotte”.
En el
instituto de Nueva Jersey al que asisten Will, Sa5m, Charlotte y
Ben, la música es el centro de atención en lugar de los
deportes, comenta Porter: “Igual que en Texas el fútbol
americano de instituto lo es todo, en Jersey, la música lo es
todo. Bandslam es como las finales de fútbol americano de
instituto. Ben Wheatley ha sido el líder del grupo que su
instituto ha enviado a la competición tres años seguidos. Tras
quedar dos veces en segundo lugar, recluta a unos músicos
megamonstruosos, futuros integrantes del salón de la fama del
rock‘n’roll, unos auténticos prodigios y reemplaza con ellos a
algunos de sus amigos. Ben no es mal tipo. Es un buen tipo de
gran corazón, pero es sumamente competitivo. Es lo más parecido
a una estrella de rock que puede haber en ese instituto. Es un
incomprendido durante buena parte de la película”.
Lisa Kudrow,
actriz ganadora del premio Emmy®, aporta sus fantásticas dotes
cómicas al papel de Karen Burton, la protectora madre de Will,
cuyo nuevo trabajo les obliga a trasladarse a Nueva Jersey.
Además, el batería del grupo de su hijo se cuela totalmente por
ella.
“Lisa
interpreta a su personaje con mucho humor y emoción”, afirma la
productora, Goldsmith-Thomas. “Crees que es una gran madre,
crees que se siente culpable y crees que está haciendo lo que
buenamente puede por su hijo”.
“Lo que me
encantó de esta historia y del personaje de Will es que, con el
maltrato que está sufriendo, goza de madurez y una cierta fuerza
interior para comprender que se trata de algo temporal y que
tendrá que pasar por ello”, explica Kudrow. “El instituto no es
la época más feliz para la mayoría de la gente, pero no dura más
que cuatro años. Tan sólo hay que ser consciente de que en algún
momento se acabará”.
Según Kudrow,
las pasadas experiencias de su personaje la han llevado a
desconfiar del mundo y mostrarse sobreprotectora con su hijo.
“No se fía de nada y desde luego no se fía de Charlotte. Una
preciosa ex animadora se interesa por mi hijo... O sea, algo no
encaja aquí. Sé que él es estupendo, pero no creo que Charlotte
sea lo bastante lista para darse cuenta”.
Kudrow
disfrutó especialmente con la exuberancia juvenil del recién
llegado Connell. “Se muestra tan emocionado de estar aquí y
está: ‘¡Soy protagonista de una película!’ El primer día dijo:
‘No dejan de llamar al primer equipo. ¿Somos nosotros?’ Le
respondí: ‘Sí, nosotros somos el primer equipo’. Lo hace todo un
poco más emocionante. Te hace recordar lo emocionante que
resultaba todo cuando empezabas”.
Para asegurar
la autenticidad de las actuaciones de los grupos musicales,
Graff insistió en que todos los miembros del joven reparto,
tanto principal como secundario, tuvieran que pasar una prueba
musical antes de llegar a la prueba de interpretación. “Si la
música no sonaba creíble, sabía que la base de la película no
aguantaría”, explica Graff. “Mis padres son los dos músicos. Yo
soy músico y he tocado toda mi vida en grupos. Es un mundo que
considero que conozco y no quería mostrarlo incorrectamente”.
Así que Graff
eligió a chicos que supieran tocar instrumentos, o estuvieran
dispuestos a aprender y fueran capaces de hacerlo. “Así no tenía
que preocuparme de enfocar a alguien y ver que su digitación no
coincidía. También son muy buenos actores y tenían que ser
adecuados para los papeles y tener una química excelente. Pero
musicalmente tenían que ser realmente fenomenales, y lo son”.
Graff
describe el grupo de Charlotte, I Can’t Go On, I’ll Go On, como
“un trío de rock de garaje lleno de energía que se convierte,
bajo la tutela de Will, en un grupo de nueve, al estilo de
Arcade Fire, con chelo, teclados y viento, que también abraza el
ska y el reggae”.
Los restantes
miembros de I Can’t Go On incluyen a Charlie Saxton (The Lovely
Bones, El incidente (The Happening)), originario de
Pennsylvania, en el papel de Bug, el bajista resentido; Timothy
Jo, recién llegado criado en Texas, como Omar, el guitarrista de
Nueva Jersey que ha desarrollado de algún modo acento inglés; y
Ryan Donowho (“The O.C.”, Cook County), nacido en Houston pero
residente en Brooklyn, como Basher, el batería de talento que
marca el ritmo del incipiente grupo. Elvy Yost es Irene, la
chelista, y Lisa Chung es Kim la teclista. Benjamin Kessler,
Andrew Glen Rector y Juan López tocan el saxo, el trombón y la
trompeta, respectivamente.
Los
archirrivales de I Can’t Go On son el grupo ficticio Ben
Wheatley and The Glory Dogs, un grupo de rock obrero de Nueva
Jersey fuertemente influenciado por auténticos puntales como
Bruce Springsteen y Bon Jovi. Además de Porter como vocalista
principal y guitarrista, los Glory Dogs están formados por
miembros de Joker, un trío real de Austin: J. W. Wright como
Dylan Dyer en la guitarra principal, Kai Roach como Eddie
Álvarez en el bajo y el batería Chris Copeland, a los que hay
que sumar el saxofonista James Hairston.
Además de
Joker, se eligieron a otros cuatro excelentes grupos de Texas
sin contrato discográfico, integrantes de la floreciente escena
musical de Austin, para que figuraran como competidores en la
competición de grupos que conforma el clímax de la película: The
Burning Hotels, grupo de rock alternativo de Fort Worth,
Straightfork, grupo de arena rock, The Daze grupo de rock de
garaje con influencias del blues y el grupo de hip hop Zeale &
Phranchyze, con la participación de Candice Jackson.
“Me encanta
contar con todos estos grupos geniales de Austin en nuestra
película”, afirma Graff, que escuchó a docenas de formaciones
antes de decidirse por las cinco que aparecen finalmente en el
filme. “También me parece genial que tengamos a dos actrices,
Vanessa y Aly, conocidas por su trabajo en Disney Channel,
metidas en una película con David Bowie, temas de rock
producidos por el tipo que grabó al grupo Clap your Hands Say
Yeah y filmadas por el director de fotografía que hizo Juno. El
material dista mucho de lo que la mayoría de nuestro reparto
había hecho hasta el momento, lo que en cierto modo subvierte
las expectativas de todo el mundo”.
El rodaje de
School Rockband comenzó el 9 de febrero de 2008 en Austin.
Después de invertir un año en la elaboración del guión, la
propia producción pasó de recibir luz verde a celebrar la fiesta
de fin de rodaje en unas vertiginosas 14 semanas.
Aunque la
película está ambientada en Nueva Jersey, Graff estaba
convencido de la importancia de rodar en un lugar con una amplia
variedad de excelente música en vivo entre la que poder elegir.
“Soy un gran partidario de las escenas locales”, afirma. “Creo
que son el alma de la música. Austin es una ciudad conocida por
su música y con toda la razón. Tienen una enorme cantidad de
grupos estupendos que intentan dar a conocer su música. Así que
fue fenomenal tener la oportunidad de usar a varios grupos
locales de Texas sin contrato discográfico”.
Como cabría
esperar, la película cuenta con material original, como
“Pretend”, “Someone to Fall Back On” y “Phil’s Song”, así como
versiones modernas de clásicos del rock como “I Want You To Want
Me”, de Cheap Trick, “Amphetamine”, de Steve Wynn, y una animada
versión ska/reggae de “Everything I Own”, grabada originalmente
por David Gates, de Bread.
“School
Rockband es una inspiradora historia sobre apreciación musical
para una generación de fans que es más probable que descubran
‘su’ música a través de Internet que de la radio”, explica la
productora Elaine Goldsmith-Thomas. “Trata de un momento de la
vida en el que te encuentras entre quién eres y quién vas a ser.
La película celebra la música como inspiración para el cambio,
el catalizador para que los personajes maduren y den el
siguiente paso en sus vidas”.
Para ayudar a
Graff a llenar la película de música significativa y potente y
ayudarle a trabajar musicalmente con el reparto, los cineastas
reunieron a un equipo musical de talento que incluía al veterano
supervisor musical Lindsay Fellows, la supervisora musical Linda
Cohen, el conocido productor musical independiente Adam Lasus y
el compositor Tom Holkenborg, alias Junkie XL.
El hecho de
que varias de las canciones de la película fueran originales en
lugar de simples versiones supuso que el reparto tuvo que
esforzarse mucho más para aprender la parte que le correspondía
a cada uno durante los ensayos. “‘Someone to Fall Back On’ no
era algo que pudieran decir: ‘oh, esto suena como tal o cual’”,
explica Fellows. “Todd estuvo muy listo y les dijo: ‘esto tiene
que sonar un poco como ‘One’, de U2, necesita esa clase de
emoción. Necesita ir en aumento’. En cuanto ofrecimos a los
chicos ese punto de referencia, les resultó sencillo agarrarse a
él”.
“Hay que
quitarse el sombrero ante la visión de Todd de hacer estos
números en vivo”, comenta Fellows, supervisor musical. “No suele
hacerse así en el cine porque es mucho más sencillo pasar antes
por el estudio, donde tienes total libertad y flexibilidad para
editarlo más tarde. Pero no tiene la misma autenticidad. Esos
momentos en vivo van a servir de motor de la película”.
La
competición culminante entre grupos se rodó a lo largo de cuatro
días y cubría a seis grupos diferentes ante un público de hasta
1.200 extras en el Auditorio Hogg de la Universidad de Texas.
Durante la preproducción, Adam Lasus, el director musical,
produjo a los grupos competidores, grabó sus temas en el Estudio
de Grabación Bismeaux, propiedad del famoso grupo de swing
western de Austin, Asleep At The Wheel.
Lasus también
estuvo presente en el rodaje de las escenas importantes de
actuaciones con público. “Parecían conciertos reales y parte de
mi trabajo consistía en hacer que pareciera un concierto real.
Los chicos estaban en el escenario, tocando y a lo suyo. Todo el
mundo sentía las vibraciones y tocaron las canciones muchas
veces, pero seguían conservando el entusiasmo. Los grupos
hablaban incluso de quién debía ganar. Me recuerda a cuando
estaba en el instituto y tuve ocasión de ir a mi primer par de
competiciones de este tipo”.
Vanessa
Hudgens se dejó llevar enseguida por la energía de esa gran
escena. “La verdad, estaba muy nerviosa porque normalmente hago
música pop y R&B. No soy la chica rockera que toca la guitarra,
así que estaba: ‘voy a quedar como una completa idiota’. Y Adam
y los demás decían: ‘Créeme. Si se te ve ridícula, te
avisaremos”’. Así que subí allí, con los extras y todo y me dejé
llevar. Me sentí como una estrella de rock”.
Schmidt
comenta que supo que las cosas iban musicalmente por buen camino
cuando vio a los miembros del equipo de rodaje disfrutar de la
música junto con los grupos. “Creo que la música eleva nuestra
película a un nuevo nivel. No es simple material de relleno, ni
una agradable banda sonora. Es importante para la historia y
ayuda a que la película avance. Todd puso claramente de
manifiesto que quería asegurarse de que no pudieran etiquetar al
filme como otra agradable películita de instituto. Quiere que
esté ambientada en el mundo real, con los problemas reales de
adolescentes reales”.
Hasta llegar
a la competición de Bandslam, Graff lleva a los espectadores y a
los actores por una divertida educación musical. Todo, desde los
diálogos a los decorados, está lleno de referencias musicales,
algunas más conocidas y otras más oscuras. “Me gusta la idea de
que los fans de Aly & AJ vayan a venir a la película y oigan
hablar a la gente de Sonic Youth y tocar canciones de Steve
Wynn. Hasta cierto punto, es una locura que uno de los puntos
culminantes emocionalmente de la película es cuando los
personajes de Vanessa Hudgens y Gaelan Connell van en
peregrinación a CBGB y hablan sobre Bad Brains”.
CBGB, el club
nocturno ya desaparecido del East Village sinónimo de la escena
musical underground de Nueva York durante 35 años, es un momento
importante de la historia y lugar de filmación de la película.
“Todd pensó que era muy importante usar ese club y no cualquier
club”, explica Schmidt. “Se crió allí, así que quería
corresponder un poco y mostrar parte de la historia de la escena
musical de Nueva York”.
“Había una
vez, hace muchos años, algo llamado punk rock y la cuna del
punk, al contrario de lo que comúnmente se cree, no fue Londres
y no empezó con los ‘Sex Pistols’. En realidad empezó en Nueva
York, en una serie de clubes, el más famoso y probablemente más
importante de todos era uno llamado CBGB & OMFUG”, explica
Graff, que tocó en ese pequeño local hace muchos años con su
grupo The Pedantics. “Lo verdaderamente importante de CB es que
generó una escena que cambió la cultura”.
“CBGB era un
hogar para gente que no tenía hogar”, agrega Fellows. “Ofrecía
esa clase de ambiente. De allí salían formaciones como The
Pretenders y Talking Heads o Iggy Pop. Esos grupos no se oían
nunca en la radio por aquel entonces. Era algo completamente
underground. Los Ramones y Patti Smith, todos los grupos de ese
tipo, aunque ahora se consideran aptos para el gran público,
fueron, en su momento, revolucionarios. El objetivo de la
película siempre ha sido dirigirse a los marginados y cómo los
chicos de instituto siempre se sienten al margen. Estos grupos
eran todos marginados en su propia época, eran completamente
alternativos. Eso demuestra que puedes ser independiente, ser
diferente y aun así conseguir triunfar y perseverar”.
Como el
legendario club ya no funciona como local de actuaciones, se
recreó el exterior y el interior de CBGB en un plató y en un
escenario de Austin. Jeff Knipp, responsable del diseño de
producción, y su equipo pasaron varias semanas recreando el
interior cubierto de graffitis, pósters y pegatinas, hasta la
ubicación de la barra y el escenario y el enorme sistema de
megafonía.
“CBGB tiene
una gran historia, hay libros y referencias, así que nuestro
departamento artístico lo recreó fundamentalmente a través de
fotos”, explica Schmidt. “Todd, que básicamente vivía allí, nos
dio un montón de detalles. Es importante para Todd recrear el
ambiente de Nueva York y CBGB es el icono del mismo”.
La producción
se desplazó a Nueva York para un intenso día de rodaje, que
incluía exteriores como la propia fachada donde se encontraba
antaño CBGB (ahora una tienda de ropa John Varvatos), y otros
lugares de filmación en Greenwich Village, como un café donde
rodar la escena con la estrella especial invitada, el legendario
artista David Bowie. En la película, Will escribe innumerables
cartas a Bowie, su ídolo musical, sobre todo tipo de cosas,
desde sus problemas en el instituto a su confusa y embarazosa
vida amorosa.
Rodar en
Nueva York con Bowie resultó emocionante para todo el equipo de
la película. “Fue una experiencia extracorporal. Perdí todo mi
aplomo en ese momento”, admite Graff. “Fue increíblemente amable
y simpático y alucinante y generoso y divertido e irónico y
auténtico y estaba encantado de formar parte de la película, lo
que resultó increíble y emotivo. Casi me da algo.
“Para mí y
muchas otras personas, David Bowie es un icono y un héroe”,
prosigue Graff. “Es un tipo que nunca comprometió su arte ni su
visión para alcanzar el éxito. La idea de lograr que aceptara
aparecer en la película me resultaba algo surrealista”.
Imágenes y notas
de cómo se hizo "School rock band" - Copyright © 2009 Summit Entertainment,
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