CÓMO SE HIZO "HOME"
Notas de producción © 2009
Karma Films
Yann Arthus-Bertrand y sus
equipos han necesitado casi tres años para realizar una película
que marca el punto culminante de más de treinta años de trabajo
y de compromiso con el planeta. Cuando le surge la idea de esta
película en 2006, Yann Arthus- Bertrand contacta con el
productor Denis Carot (Elzévir Films), que inmediatamente cree
en el proyecto... a pesar de la increíble idea del director:
¡que la película sea gratis! Enseguida se impone, por tanto, la
necesidad de salirse del esquema clásico de explotación y de
encontrar un sponsor capaz de financiar la película. Segundo
imperativo: asociarse a un distribuidor internacional, capaz de
soportar la vocación mundial del largometraje. "Cuando se
conoció el proyecto entre la gente de la profesión, recuerda
Denis Carot, todos los distribuidores de por aquí nos llamaron -
hecho bastante inaudito para una productora independiente como
la nuestra – incluidos los representantes de la industria
americana. Pero todos se bloqueaban en cuanto abordábamos la
cuestión de la gratuidad de la película. Al final, fue Luc
Besson, con EuropaCorp, quien creyó en el proyecto, y quien le
propuso a PPR que se asociara para financiar la película". En
ese momento, pudimos organizar el planning de rodaje: cuyas
cifras serían, al final de la aventura, 54 países, 217 días de
rodaje y 488 horas de escenas rodadas. Aprovechando las
numerosas localizaciones que ya había efectuado por necesidades
de sus libros (sobre todo para el best-seller La Tierra Vista
Desde el Cielo, con 3 millones de ejemplares vendidos, más de la
mitad en el extranjero) y de sus programas para televisión
(Visto Desde el Cielo para France 2), Yann Arthus-Bertrand se
rodea de los asesores técnicos y editoriales con los que suele
trabajar. Entre ellos, Isabelle Delannoy, que coescribirá el
guión de la película, y Dorothée Martin, periodista y
colaboradora de Visto Desde el Cielo, que se convierte en la
primera ayudante de dirección del proyecto. A su lado, un
director de producción (Jean de Trégomain) y un productor
general (Claude Canaple), encargados de organizar el increíble
planning de la película que ha tenido a tres equipos de rodaje
filmando durante veintiún meses de manera simultánea en los
cinco continentes.
Como resume Dorothée
Martin: "puede parecer muy sencillo dar la vuelta al mundo en
helicóptero, pero en realidad, cada misión, cada rodaje nos ha
exigido un enorme trabajo”.
Con una gran experiencia
en imágenes aéreas (en particular en El Pueblo migratorio), Jean
de Trégomain consideraba cada una de las misiones como "una
película independiente, acompañada de una búsqueda del tesoro
para encontrar el contacto adecuado in situ, el helicóptero
adecuado y el piloto adecuado”.
Salvo en lo tocante a
localizaciones, el grueso de la organización se preparaba desde
París, para entregar una hoja de ruta precisa a los equipos
desplazados. Por lo que respecta al equipo técnico, estaba
compuesto, en el helicóptero, por el realizador o uno de sus
ayudantes, un cámara Cineflex y un ingeniero de imagen. Ya que
el rodaje de imágenes aéreas implica un sinfín de exigencias
técnicas, empezando por la utilización de una cámara muy
específica: la Cineflex, cámara HD giroestabilizada que permite,
como su propio nombre indica, regular los problemas de
estabilidad y, además, eliminar las vibraciones, para obtener un
resultado similar al que se logra con un movimiento de grúa.
Esta cámara - originalmente desarrollada por el ejército como
asistencia al tiro y, por lo tanto, con una capacidad de zoom
enorme - también es sinónimo de autonomía, porque las cintas
podían cambiarse a bordo del helicóptero. En total, 120 kilos de
material, que no es moco de pavo, para instalar en un espacio
muy reducido.
Entre los cámaras
seleccionados para el rodaje de Home, Tanguy Thuaud con 12 años
de experiencia en tomas aéreas y varios vuelos con Yann
Arthus-Bertrand para el programa de televisión Visto Desde el
Cielo. Él también insiste en la constante adaptación que han
exigido estas tomas: "no siempre podíamos elegir los
helicópteros, ni tampoco los pilotos, y no hay que olvidar que,
en las imágenes aéreas, el 60% del resultado obtenido depende de
la destreza del piloto para manejar su máquina, así como de la
potencia del aparato". Sin contar los problemas de material, de
meteorología o de comunicación con el director: "como Yann hacía
fotos mientras que nosotros rodábamos, a veces, en las primeras
misiones sobre todo, nos mostraba el resultado en su cámara para
que entendiéramos el encuadre que buscaba".
En cada misión, el cámara
trabajaba en tándem con un ingeniero de imagen: Stéphane Azouze,
uno de ellos, insiste por su parte en las increíbles
prestaciones que ofrece la cámara Cineflex, que él tenía que
transportar y verificar, antes de instalarla en el helicóptero y
ayudar al operador. Particularidad de los rodajes: las imágenes
se grababan en la cinta en calidad “bruta” para ofrecer el
máximo de libertad en el etalonaje. "Te da una imagen bastante
gris, plana, y poco reconfortante, obligatoriamente frustrante.
Pero el ojo se acostumbra rápidamente a este resultado
transitorio" (Stéphane Azouze).
Sin embargo, la mayor
dificultad del rodaje en helicóptero reside en la escasa
autonomía del aparato, como explica Dorothée Martin, "el motor
gira, el carburante es limitado, el minuto muy caro y las
posibilidades reducidas. Cuando sabes que la autonomía de un
helicóptero es, de media, de 2 horas, 2 horas 30 máximo, y las
localizaciones del rodaje suelen estar lejos del punto de
reaprovisionamiento, tienes una media hora en el sitio elegido
para rodar las imágenes que quieres. Evidentemente, esto quiere
decir que hay que ser lo más preciso y eficaz posible".
Más que la “pesadez”
técnica, los equipos han tenido que luchar, sobre todo, contra
la lentitud administrativa. Jean de Trégomain, que se ocupaba de
toda la preparación antes del rodaje, explica que para cada país
de rodaje, había que "comprender su cultura, su manera de
trabajar y adaptarse al máximo”. Según el grado de "seguridad"
exigido por el país contactado, eran necesarios varios niveles
de autorización; la India se situaba, sin duda alguna, entre los
países más exigentes. "Tuvimos que hacer una solicitud previa
simultáneamente al Ministerio de Defensa, al Ministerio de
Exteriores, a la Embajada, al Ejército y a la Aviación",
recuerda Dorothée Martin, "una vez superada esta primera etapa
desde Francia, había que ir allí para establecer las
localizaciones precisas. Teníamos que entregar la referencia GPS
exacta del lugar en el que queríamos rodar. Luego, teníamos que
esperar la respuesta de cada una de las instituciones…” En
total, un año de preparación para 2 minutos 30 en la película, y
una vigilancia permanente: "en el momento del rodaje, un oficial
de seguridad nos acompañaba a bordo para verificar el plan de
vuelo, los puntos GPS y los planos que rodábamos en directo; por
la noche, visionaba las escenas rodadas con nosotros. Tuve que
irme sin las cintas requisadas por la censura: de las 15 cintas
entregadas, 2 y media fueron borradas…” Una precaución
consecuencia de la especificidad del rodaje aéreo, puesto que la
capacidad del zoom de la cámara Cineflex la asimila a una cámara
de espionaje. Algunos países prohíben incluso rodar con esta
cámara, por ejemplo, Siria.
Otra originalidad de este
proyecto, y nada baladí: ¡el rodaje de Home se inició sin guión!
Y al final, después de un año de rodaje, Isabelle Delannoy,
periodista y fiel colaboradora de Yann Arthus-Bertrand, se
encargó de coescribir con él la historia de la película. "Al
final, me pareció algo positivo, porque las imágenes cuentan
mucho por sí mismas, en particular por el ritmo”, nos explica
ella. Y, mirando las escenas rodadas, se fue imponiendo la
lógica de la narración: "Me acuerdo del shock que me produjo una
imagen que resumía la alianza del agua, del cielo y de la
Tierra. Yann y yo nos dimos cuenta en ese momento de que era ese
lazo indefectible entre los elementos, ese lazo del hombre con
la Tierra el que nos fascinaba: esto nos llevó a remontarnos a
los orígenes de la Tierra. ¡Porque el hierro de nuestros cuerpos
procede de las estrellas que explotaron en la Tierra hace
millones de años!”
Otro imperativo derivado
de la naturaleza del proyecto: “No caer en el catastrofismo, que
no lleva a ninguna acción. Porque el mensaje de la película
puede resumirse en la siguiente paradoja: nunca hemos dependido
tanto de los recursos naturales y, al mismo tiempo, nunca nos
hemos separado tanto de la naturaleza. Nos confundimos
dramáticamente de modelo y tenemos que cambiar de comportamiento
de manera inmediata. El cambio sólo será posible si nos
concienciamos todos de ello, si todos lo entendemos. Y las
imágenes aéreas aportan esta concienciación, ofreciendo, al
mismo tiempo, la distancia necesaria para reflexionar”.
La preocupación pedagógica
de Isabelle Delannoy también se observa en los comentarios en
voz en off, que ha escrito junto a Toufik Fares, y que terminan
con un mensaje incitativo: ahora nos toca a nosotros escribir la
continuación de nuestra historia. Todos juntos.
Están las imágenes. Está
el texto. Y está la música, que acompaña, sobrevuela, despierta
una emoción, nunca es redundante, no carga las tintas con su
propia sensibilidad de la narración sencilla y punzante que
posee la película de Yann Arthus-Bertrand.
Su experiencia, su
sincretismo y su cultura universal han enriquecido el proyecto
con una dimensión poética única. Armand Amar tuvo que realizar
varios viajes para grabar con la orquesta sinfónica de Budapest
y el Shanghai Percussion Ensemble. Ha integrado en la partitura
canciones e instrumentos de varios continentes (Mongolia,
Armenia, Irán, etc...)
"Para crear la música de
una película tienes que plegarte a un sinfín de condiciones.",
explica Armand Amar. "Todo se calcula a partir de una escena, de
unas intenciones... La idea consiste en comprender lo que siente
el realizador, pero desarrollando una visión personal de la
película, aunque sin llegar a subrayar la narración. La
partitura cuenta algo, las escenas otro algo distinto y el
diálogo habla un tercer lenguaje diferente, pero todo tiene que
mezclarse en una sinfonía, de manera armónica. Componer la
música para una película fabricada a partir de imágenes sin
guión era todo un reto para mí. La música también aportaba su
movimiento a las imágenes y la emoción producida por la visión
se exaltaba a través de los sonidos.
El ritmo de la película es
contemplativo. Por eso me dejé llevar, aunque respetando esas
exigencias... Había que dejar respirar a las imágenes. Son
imágenes muy silenciosas. Volamos por encima de paisajes y
necesitamos silencio. De la orquesta, sólo me quedé con la
cuerda y los pianos. No buscaba un efecto demasiado "sinfónico”.
He dado prioridad, como en las músicas tradicionales, a una
escritura horizontal, más que vertical.
Habida cuenta de la
amplitud del proyecto, y también porque Yann Arthus-Bertrand no
podía estar presente en todos los rodajes, todas las noches,
cuando finalizaba la misión efectuada durante el día, se
procedía a un primer desbastado de metraje. En cada misión, se
ponía a disposición de Yann Arthus-Bertrand un best-off
con el que podía ajustar los rodajes siguientes.
Esta preselección también
facilitó la inmensa tarea de la montadora de la película, que,
aún así, recuperó no menos de 488 horas de escenas rodadas. Yen
Le Van se unía a la aventura en septiembre de 2007 y se puso
manos a la obra, aunque el rodaje había empezado 5 meses atrás:
descubrió las imágenes que ya se habían rodado, las clasificó y
sacó una primera visión de conjunto, “optando por jugar con los
contrastes, más que con los efectos".
"Es la primera vez que se
rueda una película 100% en aéreo, que es la imagen de marca de
Yann Arthus-Bertrand. Esta película es realmente la culminación
de todo lo que ha visto desde hace 20 años y el objetivo es
realmente que lo vea el mayor número de espectadores posible"
(Dorothée Martin).
"La película muestra bien
el genio del hombre, su capacidad para adaptarse a su entorno...
o para adaptarlo a su persona. Y todo se resume a esta pregunta:
“¿Qué queremos hacer con ese genio?” (Isabelle Delannoy).
Imágenes y notas
de cómo se hizo "Home" - Copyright © 2009 Elzévir Films y EuropaCorp.
Fotos por Yann Arthus-Bertrand. Distribuida en España por Karma Films. Todos los derechos reservados.
Página
principal de "Home"
Añade "Home" a tus películas favoritas
Recomienda
"Home" a un amigo
|