CÓMO SE HIZO "EL
IMAGINARIO DEL DR. PARNASSUS"
Notas de producción © 2009
Sony Pictures Releasing
1. El proyecto
En noviembre del 2006, Terry Gilliam y Charles McKeown empezaron
el guión de su tercera colaboración juntos, después de ‘Brazil’
y ‘Las Aventuras del Barón Munchausen’. Gilliam había decidido
volver a escribir algo original, después de una serie de
proyectos basados en guiones ya terminados o adaptaciones de
libros. “Resultó agradable ver que todavía éramos capaces de
empezar de cero”, explica. Se puso a hurgar en su cajón de
materiales sin utilizar, ideas de películas que no se habían
hecho, y que se habían quedado al fondo del cajón y empezó a ver
si había algo que pudiera usarse. Le apetecía explorar la idea
de un grupo de teatro itinerante, basado en el Londres de hoy en
día, que entrara en un mundo exótico y fantástico. Gilliam ideó
un personaje central masculino que se encuentra un poco perdido,
fuera de su tiempo, y sin conexión con un público que no quiere
seguir oyendo las historias que cuenta, cuando a McKeown se le
viene a la cabeza el nombre de Parnassus. “Es su propia
aventura, creo. No estaba del todo cerrado, pero Terry lo tenía
muy claro. Me vino a la cabeza Dr. Parnassus como un
evolucionado doctor occidental. Pero no creo que Terry tuviera
ese mismo punto de partida”. El siguiente paso fue sentarse y
devanarse los sesos, aunque tal y como admite Gilliam, no había
un plan como tal. McKeown era de la opinión de que el hecho de
poder elegir, debía de ser clave en la trama. Entrar en este
extraordinario mundo implicaría una serie de elecciones que
regirían la vida de los personajes. Los dos escritores
trabajaron con sus ordenadores y a golpe de correo electrónico.
“Nos volvimos a sentar”, comenta Gilliam. “Y poco a poco dimos
con algo. Nos sentamos y fuimos esculpiendo el gran bloque de
mármol hasta que el resultado fue algo muy digno”. “Le dimos
vueltas durante un par de semanas, de manera muy abierta”,
cuenta McKeown. “Pasamos un día entero hablando de todos y cada
uno de los temas, y finalmente, dimos con ello y sobre cómo se
relacionaría con los acontecimientos actuales. Estudiamos todos
y cada uno de los puntos durante dos semanas hasta que empezamos
con el tema”.
“De hecho,
insistí que Terry empezara ya que él tenía una mejor idea de lo
que quería y tenía las cosas más claras que yo en ese momento.
En aquel instante, no lo entendí. Aunque resultaba divertido y
podía intuir la historia, pensé que Terry lo tenía más claro.
Entonces empecé a escribir historias, diálogos, personajes,
escenarios, etc y comencé a verle la forma. Solía enviarle por
mail seis o siete páginas para que él trabajara. El lo cambiaba,
lo embellecía, quitaba y ponía según le parecía. Mientras tanto,
le envié otro montón de hojas y él me las devolvía para que
viera lo que había hecho”.
“Todo iba
rodado. Paramos cuando llegamos al final del guión y hablamos
sobre la dirección que habíamos tomado y sobre en qué punto
estábamos en ese momento”.
Según
Gilliam, “parecía un partido de tenis, peloteándonos cosas, y
poco a poco, fuimos desarrollando la trama. Te van viniendo
ideas y empiezas a encajarlas y de repente, das con una
historia. Me ha encantado trabajar con Charles de nuevo, ya que
ha pasado mucho tiempo desde ‘Munchausen’”.
“Creo que la
historia final no tiene mucho que ver con lo que empezamos”
admite McKeown. “Quizás el Doctor Parnassus sí está bastante
cerca de lo que pretendimos, pero el resto de los personajes
cambiaron a medida que avanzamos. Desde luego, el personaje de
Valentina, la hija de Parnassus, cambió un montón, así como el
resto variaron un poco cuando no encajaban como debían”.
“Rompimos la
reglas un poco. Se supone que te tienes que centrarte en un
personaje principal. Esa es una de las recetas del éxito, tener
un personaje central con quien la audiencia se identifique. Pero
ésta es una pieza grupal y aunque aquí se llame Dr. Parnassus, y
sea él el centro de atención, donde todo gira alrededor suyo, la
historia del resto también engancha”.
“La
imaginación es el eje central. La importancia de la imaginación
a la hora de vivir y de pensar, etc, es algo muy de Terry.
Durante algún tiempo, ha cogido otros guiones y libros y los ha
hecho suyos, es decir, consiguiendo que se identifiquen como la
obra de Terry Gilliam. Pero creo que esta vez va mucho más allá
que cualquiera de sus trabajos más recientes. Ha sido algo más
que una contribución. Se ha involucrado mucho más,
identificándose aún más. Esta es la película más Terry Gilliam
de los últimos tiempos. Terry siempre se lanza a todo aquello
que hace con una tremenda energía y vigor, pero tiene que
compensarle. Le tiene que recompensar y creo eso es lo que
ocurrió con ‘Brazil’ y en cierta manera con ‘Munchausen’. Tiene
una cualidad muy visceral que le impide refrenarse cuando se
compromete con algo. En esta película se ha comprometido al 120%
y, tiene todas las papeletas para dar más de él que en ningún
otro de sus recientes trabajos”.
“No estoy
seguro de quién es la autobiografía” confiesa Gilliam. “Creí que
se trataba de la mía, pero ya no estoy seguro. Trata sobre la
lucha de la gente creativa, de los artistas… Intentan inspirar a
otros, animándoles a abrir los ojos para apreciar la verdad del
mundo, aunque muchos no lo consiguen. Esa es la verdad”.
“Es una idea
trágica y mágica a la vez. Un grupo de gente fuera de lo común
en un teatro impresionante, que viaja alrededor de Londres, pero
nadie se fija en ellos. Estoy convencido de que en el mundo
moderno la gente no ve ya lo que de verdad es importante. Todo
el mundo está atrapado en sus Ipods, en sus videojuegos o en
jugar a ser bróker, todo ello muy interesante y una gran pérdida
de tiempo, mientras ocurren cosas realmente importantes y
extraordinarias y nadie se repara en ellas”.
“Hice algunos
storyboards por primera vez en mucho tiempo” recuerda Terry
Gilliam alegremente. “Por eso disfruté tanto. Era como volver a
mis primeras películas en las que me encargaba de las
ilustraciones yo sólo. Es una parte del proceso de ejecución de
un guión que me encanta. Sentarse, empezar a dibujar y entonces
todo se transforma y se transforma en algo completamente
diferente. Me encanta. No vuelvo a leer el guión, si no que lo
reescribimos basándonos en lo que he dibujado. Construimos
modelos, utilizamos infografías y mezclamos todo, intentando
confundir al resto, para que no puedan ver el mundo que estamos
creando. Es un truco de magia…
Amy Gilliam
daba sus primeros pasos como productora, trabajando en Vancouver
junto con el oscarizado William Vince, cuando se enteró de que
su padre estaba trabajando en un nuevo guión. “Después de
trabajar en la industria cinematográfica durante más de doce
años, habiéndome hecho un hueco por mí misma, uno de mis más
grandes deseos era producir un día una película junto a mi
padre” recuerda. “Cuando leí el guión, fue como si aglutinara
todo aquello con lo que había crecido, la imaginación y la
aventura, siendo el resultado casi mágico. No es la historia de
mi juventud, pero hay muchos elementos que llevo dentro de mi
corazón y han formado parte de mis vivencias. Terry estaba muy
ocupado buscando financiación y me dije a mí misma que quería
hacerlo. Sería fantástico conseguirlo”. Bill Vince vio el
entusiasmo, la energía y la pasión que puse en el proyecto, y él
es el tipo de hombre que si cree en algo o alguien, quiere que
se haga realidad”.
Samuel Hadida
se unió a Bill y a Amy como productor, que ya había sido el
distribuidor de la película de Gilliam ‘Los Hermanos Grimm’ en
Francia. Le había sorprendido el guión y se quedó maravillado
cuando Terry le presentó el libro de arte guionizado que había
hecho para ilustrarle la historia. “Nos ayudó a visualizar y
coger el sentido que queríamos conseguir. Es una película muy
visual con muchos efectos especiales y resultó genial ver que
todos nos encontrábamos en la misma onda. Estábamos recreando
este mundo en un guión gráfico y pudimos ver un anticipo sobre
cómo queríamos que fuera el concepto de imaginación y el aspecto
del film. Fue un reto enorme”.
“El diseño
del Imaginario probablemente viene de los teatros infantiles de
Pollock en Londres” explica Gilliam. “Cuando vine por primera
vez había una tienda que todavía existe hoy. Hacen estos teatros
victorianos de juguete con trozos de cartón recortado, que
siempre me han resultado muy misteriosos. Fui al Museo de la
Juventud, porque sabía que tenían algunos modelos antiguos,
saqué fotos de varios y jugué con ellos con photoshop”.
“Para los
diseños de la parte exterior del Imaginario, teníamos libros
esotéricos, de símbolos herméticos y de Robert Fludd. Siempre me
han encantado esos temas. No entiendo la mitad de lo que quieren
decir, pero nos provocaban ideas, así que empezamos a juntarlas
todas y a que formaran parte del teatro. Hay serpientes,
demonios, ojos endemoniados, pentagramas, etc. Todo tipo de
cosas, probablemente una mezcla de todo tipo de elementos
arcanos que existen. La imaginería e iconografía medieval es muy
imaginativa. Los alquimistas trataban de describir el mundo,
intentando describir el cosmos, tratando de darle sentido visual
y filosófico a todo. Es completamente lo opuesto a la realidad
actual, pero me impacta mucho más que nuestra visión actual de
la realidad”.
“Ahora que
hemos acabado el rodaje, sé mejor sobre qué va la película que
cuando Charles y yo estábamos con el guión. A menudo tengo la
sensación de que hago un film para saber qué es lo que estoy
haciendo. Sabíamos que nos enfrentábamos a una encrucijada. El
tipo que puede que sea el demonio y el tipo que pueda que sea
Dios, pero no son ni lo uno ni lo otro, están muy por debajo,
son demiurgos (especie de divinidades según Platón). Así que
intercambiamos lo que cada uno ofrece al mundo. Parnassus ofrece
la oportunidad de ampliar tu imaginación, pero eso no quiere
decir que vaya a ser fácil o agradable. Nosotros siempre
elegíamos las opciones que Parnassus ofrece, intentar elegir el
correcto, alcanzando una especie de iluminación, pero siempre
tras un tortuoso camino. El camino más fácil siempre es con Mr.
Nick. Mientras hacíamos el guión, no paramos de cambiar lo que
Mr. Nick vendía. En la versión final, éste vende la idea del
miedo, de la inseguridad. Se ayuda de la debilidad, mientras que
Parnassus juega con que algunas personas son fuertes y están
dispuestas a correr riesgos.
Tony se
pregunta sobre Parnassus que “si tiene ese poder para controlar
las mentes de la personas, cómo es que no gobierna el mundo.”
Anton contesta con una frase que siempre me ha gustado: “No
quiere gobernar el mundo, quiere que el mundo se gobierne solo,
que tenga responsabilidad. Es importante hacer crecer ideas como
ésta”.
2.
El reparto
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Imágenes y notas
de cómo se hizo "El Imaginario del Doctor Parnassus" - Copyright ©
2009 Infinity Features, Poo Poo Pictures Productions, Davis
Films, Imaginarium Films y Parnassus Productions. Fotos por Liam
Daniel. Distribuida en España por Sony Pictures Releasing de España. Todos los derechos reservados.
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