CRÍTICA
Pablo
del Moral
(Cinencanto.com)
México
No podría
siquiera contar las películas que, año con
año, repiten argumentos de éxitos pasados,
tratando de explotar fórmulas supuestamente
probadas para mejorar las posibilidades
comerciales del producto fílmico. Por eso es
motivo de celebración la llegada de una
película que vale la pena a pesar de su
convencional trama, pues con sus actuaciones y
diestra dirección eleva la típica historia a
niveles artísticos superiores.
"Crimen
Imperdonable" (título en México de
"In the bedroom")* es
una de estas películas, y aunque dista de ser
perfecta es una excelente muestra de lo que el
arte cinematográfico puede hacer, sin importar
el argumento que desarrolla, cuando hay gente con
talento enfrente y detrás de las cámaras.
La
película retrata vivamente la vida y tragedias
de un grupo de gente sencilla viviendo en el
estado de Maine, al norte (muy al norte) de los
Estados Unidos. En el pequeño pueblo de Camden
vive la familia Fowler, cuyo hijo único Frank (Nick Stahl), de edad
universitaria, mantiene una relación romántica
con Natalie (Marisa Tomei), una
mujer mucho mayor que él y con dos hijos.
Natalie está separada de su esposo Richard (William
Mapother), pero no se ha divorciado.
Evidentemente Richard no está muy contento con
la nueva pareja de Natalie, como tampoco lo
están los padres de Frank. El Dr. Fowler (Tom
Wilkinson) y su esposa Ruth (Sissy
Spacek) creen que la relación de su hijo
con la mujer no llegará a ningún lado, y pone
en peligro la futura carrera universitaria del
muchacho. Entonces, entre todos esos conflictos,
ocurre una tragedia que cambia la vida de todos y
los lleva a cometer actos muy lejanos a lo normal
en sus bucólicas y pacíficas existencias.
Este
argumento melodramático y aparentemente
unidimensional es rescatado por las excelentes
actuaciones de los protagonistas, por la precisa
dirección de Todd Field y por la fascinante
ambientación de la cinta. El sabor del
minúsculo pueblo pesquero va mucho más allá de
los pintorescos muelles y las blancas casas;
todo, desde las pasivas personalidades de los
habitantes, hasta el sonido ambiental, contribuye
a la atmósfera de la película y permea cada
evento y reacción en la historia. Realmente
vemos un superior trabajo de dirección de arte,
ambientación y fotografía. El director Field
usa a su vez un estilo muy sutil y restringido
para expresar el drama familiar. Su
estructuración de escenas me recordó a Steven
Soderbergh, pues ambos eligen en muchas
ocasiones cortar las secuencias antes de que se
resuelvan, de modo que pocas veces vemos los
desenlaces dramáticos que son tan comunes en
cintas similares. Eso, lejos de romper el drama,
lo acentúa, pues cuando por fin presenciamos una
explosión de emociones es mucho más intensa y
significativa.
Sissy
Spacek ha recibido gran notoriedad por su trabajo
en esta película como la dominante madre de
Frank Fowler. Aunque indudablemente se trata de
una gran actriz es injusto que sólo ella reciba
las palmas; creo que Tom Wilkinson y Marisa Tomei
tienen igualmente perfectos desempeños, y sus
papeles son mucho más complejos que los de la
dolida madre. No estoy hablando mal de Spacek,
sino de quienes, impresionados por su gran
carrera, tienden a fijarse en "la
estrella", menospreciando al resto del
elenco, que funciona igual de bien o hasta mejor.
Pero a
pesar de todas estas virtudes, "Crimen
Imperdonable" termina por no dejar
totalmente satisfecho; su ritmo es muy
lento, y aunque no aburre definitivamente se
hubiera agradecido un tono más ágil. Y
por muy bien realizado que esté, es innegable
que hemos visto ya decenas de variaciones sobre
el mismo tema. Aun así se trata de una cinta
intensa e interesante que recompensará a quienes
busquen un producto fílmico pausado y
contemplativo, en el que los personajes y sus
emociones tomen preponderancia sobre la trama y
ritmo. Recomendada con confianza, aunque no con
mucho entusiasmo.
Calificación:
8

* Nota
del editor.
Imágenes
de En la habitación - Copyright © 2001 Good
Machine, Green Street Films y Miramax Films.
Fuente: Lauren Films. Todos los derechos
reservados.
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