CRÍTICA
Pedro
Luis Pascual Lacal
Silencio.
Un disparo. Y toda la vida de una familia se pone
patas arriba. Así de sencillo y así de
complejo. Tan dura como la vida misma se desnuda
antes nuestros ojos En la habitación,
un film que se rebela ante lo
convencional y que no cae en el fácil
llanto ante un drama de tales dimensiones
como la pérdida de un hijo.
Aclamada
por la crítica internacional y ganadora
indiscutible en el Festival de Cine Independiente
de Sundance En la habitación se nos
presenta como una cinta pausada, sin prisas, con
un ritmo constante pero lento y que muestra una
de las mayores tragedias que puede sufrir un ser
humano: la muerte de un ser tan querido como es
un hijo.
La trama es
simple, no entra en enrevesadas historias
paralelas sino que sigue un hilo argumental muy
lineal. Verano en la costa de Maine. Matt Fowler
(Tom Wilkinson) es un
médico que ejerce en su Maine natal y está
casado con Ruth Fowler (Sissy
Spacek), una profesora de música coral.
Su único hijo, Frank (Nick Stahl), en casa
durante las vacaciones estivales, está
trabajando como pescador de langostas a tiempo
parcial para ganar dinero para sus estudios.
Está manteniendo una relación amorosa con una
madre soltera de la localidad (Marisa
Tomei). Este hecho desembocará en el
asesinato de Frank por parte del angustiado ex
marido de Natalie.
A partir de
ese instante, la relación de pareja entre los
personajes de Tom Wilkinson y Sissy Spacek se
deteriora hasta límites insospechados.
En ese
tramo del film salen a flote los dos grandes
protagonistas. Wilkinson nos sorprende
por la fuerza de sus expresiones y por la
capacidad de transmitirnos sentimientos a través
de largos e incontables silencios. Un
silencio que se hace con las riendas de la
película y que, ayudado por la imagen, enriquece
de una forma inusual un producto no apto para los
que están acostumbrados al
cine-rápido hollywoodiense.
Por
su parte Spacek, es la hostigadora en la sombra,
la que mueve los hilos y la que finalmente
consigue lo que precisamente buscaba. Su papel es
llevado a la pantalla con una maestría propia de
las grandes actrices y con una
expresividad que deja helados a los que ya la
vimos interpretar a la aterradora Carrie. Una
grandísima actriz que sale a la luz después de
varios años en el ostracismo y que puede ver
recompensada su excepcional interpretación con
un Premio de la Academia.
De amor y
justicia, de odio y venganza ¿Cuál de estos dos
binomios se imponen en En la habitación'?
Es una simbiosis perfecta de ambos la que lleva a
cabo Todd Field. Su
sencilla trama del principio se complica y ahí
es donde entra el espectador. Es un film de
reflexión personal y de intentar penetrar en la
mente de los angustiados padres, ya que el mundo
interior de estos marca un camino paralelo que el
espectador ha de recorrer si quiere inmiscuirse
de lleno en la historia. Aquí entran de nuevo en
escena los interminables silencios, los largos
fundidos, las amplias panorámicas y las calles
solitarias...
El
mérito de En la habitación es el de
hacernos reflexionar sobre los límites que
seríamos capaces de sobrepasar en una situación
que supera la capacidad de raciocinio de un ser
humano. Field nos aproxima a una
tragedia y nos pregunta ¿Qué harías después
del silencio tras el disparo? La respuesta se
encuentra en el interior de cada persona.
Imágenes
de En la habitación - Copyright © 2001 Good
Machine, Green Street Films y Miramax Films.
Fuente: Lauren Films. Todos los derechos
reservados.
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