SOBRE
LA PRODUCCIÓN
© 2002 Warner Sogefilms
ATRÁS
QUEDA EL PASADO, AHORA EMPIEZA EL FUTURO
Al contar
la historia de nuevo, los realizadores hicieron
algunos cambios, empezando por darle un nombre al
viajero del tiempo: Alexander Hartdegen. Una vez
que tuvo un nombre, tenía que tener un rostro,
que resultó ser el del premiado actor
australiano Guy Pearce. Curiosamente, aunque
puramente casual, Rod Taylor, que protagonizó la
versión de Pal, también era australiano.
David
Valdes recuerda, "A todos nos había
encantado el trabajo de Guy en Las aventuras
de Priscilla, reina del desierto y en L.A.
Confidential, pero entonces Walter había
empezado a oír excelentes comentarios de su
interpretación en una película llamada Memento.
Aún no se había estrenado, pero pudimos verla,
e inmediatamente supimos que Guy era nuestro
viajero del tiempo".
Guy Pearce
confiesa que le fascinaba el viaje en el tiempo
desde que había visto El tiempo en sus manos de
George Pal siendo niño, y comenta, "El
viaje en el tiempo sería el tipo de viaje más
extremo que uno podría soportar. Es la máxima
huida; en lugar de enfrentarnos a los problemas
de la vida, nos resulta mucho más fácil, con la
capacidad de nuestra imaginación, refugiarnos en
fantasías del futuro o en recuerdos del pasado.
Lo que tenía interés en hacer entender era la
idea de que para Alexander dirigirse hacia el
futuro era una forma de escape acentuada y muy
tangible. No creo que sepa lo que está buscando
realmente cuando le da al acelerador y observa
cómo el dial del tiempo avanza rápidamente;
simplemente siente que no pertenece a la época
en la que vive
algo que sentimos todos
nosotros en diferentes momentos de nuestras
vidas. Sin embargo, Alexander, mediante la
creación de su máquina, ha conseguido convertir
en realidad lo que esencialmente no existe: el
pasado y el futuro".
Simon Wells
afirma, "Guy era el actor perfecto para
interpretar a Alexander porque da la impresión
de intelectual, y además, hay que decir que
también puede interpretar al tipo de héroe
atractivo de Hollywood. Esa combinación hacía
que resultara creíble la transición desde esa
especie de fenómeno de la ciencia que es al
principio de la historia, hasta la estrella de
acción que es al final. Guy puso mucho empeño
en crear un arco en el que no se considere un
momento fundamental cuando Alexander supera una
dificultad, sino que más bien haya un desarrollo
gradual".
"Guy
aportó una nueva dimensión al personaje",
añade Parkes. "Cuando vemos a Alexander por
primera vez, es una especie de ratón de
biblioteca encerrado en sí mismo, que vive
básicamente en un mundo de ideas. Es a través
de este viaje como encuentra su auténtico lugar
emocional en el mundo y alcanza su plenitud como
persona. Eso es algo que Guy aportó al papel, y
es magnífico".
La
motivación del viaje de Alexander nace de una
tragedia en su vida, que es un enfoque de la
historia único en esta versión de La
máquina del tiempo. Logan explica, "Al
adaptar el material para los espectadores de hoy
en día, pensamos que sería más emocionante y
más interesante crear un contexto emocional para
la construcción de la máquina del tiempo por
parte de Alexander. Comenzamos a pensar en qué
impulsaría a un hombre a hacer todo lo posible
para romper los límites del tiempo".
Comprendiendo
que el amor tal vez sea la motivación emocional
más fuerte que exista, Logan creó el papel de
Emma, la prometida de Alexander, interpretada por
Sienna Guillory. "Sienna es una joven y
prometedora actriz en Inglaterra. Cuando llegó,
nos dejó embelesados", dice Wells.
Una
desgracia que afecta a Emma impulsa a Alexander a
consumirse por una única misión: inventar una
máquina del tiempo y volver al día de la
tragedia en un desesperado esfuerzo por alterar
el pasado. Durante los cuatro años siguientes,
se aísla del resto del mundo, para
consternación de su mejor amigo, Philby, y de su
leal ama de llaves, la Sra. Watchit.
El papel de
Philby está interpretado por Mark Addy, que,
según comenta Wells, "es el actor más
increíblemente cálido y adorable. Conectas
inmediatamente con él y desde el primer momento
crees que tiene amistad con Alexander desde hace
diez años, aunque en realidad, él y Guy nunca
se habían visto anteriormente".
Phyllida
Law, que interpreta a la Sra. Watchit y fue
elegida en Inglaterra, hizo una prueba bastante
atípica. Wells cuenta, "De manera fortuita,
entró en la prueba de otra actriz. Abrió la
puerta, miró y dijo, Ah, lo siento,
y volvió a salir. David Valdes y yo nos miramos
y dijimos, Ahí está nuestra Sra.
Watchit".
Philby y la
Sra. Watchit nunca podrían haber imaginado el
objeto de la obsesión de Alexander, y mucho
menos que tendría éxito
al menos
construyendo la máquina del tiempo. Pero aunque
pueda volver atrás y cambiar las circunstancias,
pronto aprende una terrible lecciónque el
pasado es inmutable. Tal vez, supone, el futuro
tenga la respuesta que busca. Volviendo a la
máquina del tiempo, Alexander viaja hacia el
año 2030, en el que se encuentra con Vox, una
especie de holograma computerizado, programado
para responder a cualquier pregunta sobre
cualquier tema.
"Vox
es Internet con sarcasmo", dice Wells
riéndose. "Está interpretado por Orlando
Jones, que aportó mucho al papel y que se lo
pasó muy bien haciéndolo".
Explicando
lo que quiere decir Wells, Jones dice bromeando,
"Vox es el compendio de todo el conocimiento
humano. Esencialmente sabe todo, por lo que no
hay mucha diferencia entre Orlando Jones y Vox.
Sin embargo, ha sido un placer y he disfrutado
mucho trabajando con Simon. Su aportación fue
crucial para el personaje de Vox. Por supuesto,
si no te gusta Vox en la pantalla, toda la culpa
es suya, y si te encanta, todo el mérito será
mío".
El
encuentro de Alexander con Vox le deja con más
dudas. Pero antes de que pueda volver a su propia
época, un cataclismo futurista le proyecta
800.000 años hacia adelante en el tiempo, donde
se encuentra en medio de una gente que vive en
acantilados y que son conocidos como los Eloi.
Dos de los Eloi, Mara y su hermano pequeño
Kalen, llevan a Alexander a su casa y se
convierten en sus amigos y profesores en este
extraño y nuevo mundo.
Para los
fans del libro, y de la película de 1960, el
personaje de Mara era conocido como Weena; sin
embargo, a los realizadores les parecía muy
importante que la mujer que desafía a su pueblo
y se hace amiga de este extraño de otra época
debería tener una protagonista femenina más
contemporánea. Con su recién descubierta
independencia llegó un nuevo nombre: Mara.
Decir que
la elección de la actriz para el papel de Mara
fue difícil sería quedarse corto. Los
realizadores querían contar con un rostro
desconocido, pero también querían que ese
rostro reflejase el camino evolutivo al que
parece que se dirige la humanidad.
"Queríamos
encontrar a una actriz nueva, joven y fascinante,
y especialmente alguien que pudiera aportar
credibilidad al aspecto que podrían tener los
Eloi en nuestro lejano futuro", comenta
Valdes. "Para extrapolar el aspecto que
vamos a tener dentro de miles de años, hay que
examinar lo que está sucediendo ahora. La
población mundial se está mezclando cada vez
más a medida que el mundo se convierte en un
lugar más pequeño. Queríamos que nuestra Mara
tuviera un toque exótico, por lo que enviamos a
directores de reparto por todo el mundo: a
Sydney, a Londres, a Nueva York, a Los Angeles, a
Jamaica
Empezamos en septiembre y a finales
de enerocon el 5 de febrero como fecha de
comienzo inaplazableaún no teníamos a
nuestra protagonista, lo que era, no me importa
decirlo, bastante aterrador".
Fue por esa
época cuando la directora de reparto Mindy Marin
estaba haciendo pruebas a Samantha Mumba. La
cantante irlandesa ya había conseguido llegar a
los primeros puestos en las listas de éxitos de
Gran Bretaña y estaba a punto de hacerse famosa
en los Estados Unidos. Marin la grabó
inmediatamente en vídeo y envió la cinta a
Wells, Parkes y Valdes.
Parkes
recuerda, "Mi esposa (la productora
ejecutiva Laurie MacDonald) y yo estábamos
viendo la cinta y diciendo, Esto es
sencillamente fantástico, y entra mi hija
y dice, ¡Eh, ésa es Samantha Mumba!; es
una gran estrella pop. No teníamos ni
idea. Pero el hecho es que no había actuado
antes y está increíble
tiene un talento
innato".
Wells está
de acuerdo, "Fue una de esas cosas que te
llama la atención. Samantha estaba
extraordinaria; nos entusiasmó. Su capacidad
para asumir una sutil dirección emocional e
incorporarla en su interpretación era pura
inspiración. Daba el cien por cien todos los
días".
Mumba
comenta que conseguir su primer papel como actriz
fue "un sueño hecho realidad. Cuando
recibí la llamada diciéndome que había
conseguido el papel, me quedé en estado de
shock. No podía creerlo. Y es un papel
maravilloso. Fue estupendo interpretar a Mara; es
un personaje muy fuerte con una cabeza muy
sensata sobre sus jóvenes hombros".
La
elección de Samantha Mumba llegó con un plus
añadido. Wells explica, "Por una total
coincidencia, el hermano pequeño de Samantha,
Omero Mumba, tenía exactamente la misma edad que
el hermano pequeño de Mara, Kalen, en nuestra
historia. Pensando que era casi demasiado bueno
para ser verdad, dijimos, Bueno, ¿por qué
no? Hagámosle una prueba. Resultó ser un
actor tremendamente natural por derecho propio,
y, sobra decir que tenía el aspecto perfecto
para interpretar a Kalen".
Al
principio, al enterarse de que su parte de la
historia transcurría 800.000 años en el futuro,
Samantha Mumba se sorprendió obviamente al
comprobar que el mundo de los Eloi era cualquier
cosa menos futurista. "Es todo lo
contrario", comenta. "Todo ha vuelto a
ser completamente natural. Los Eloi son una raza
encantadora
pero hay mucho terror en sus
vidas".
Ese terror
lo personifican los Morlocks, unas criaturas
feroces y caníbales que emergen de su mundo
subterráneo sólo para dar caza a los Eloi.
Siglos de evolución han dividido a los Morlocks
en castas de espías y cazadores, liderados por
un gobernante extrañamente brillante pero
espantosamente parecido a los humanos, llamado el
Uber-Morlock.
Es posible
que los aficionados a La máquina del tiempo
piensen que el Uber-Morlock es totalmente una
invención de John Logan, pero Simon Wells aporta
un hecho de interés sobre la obra de su
bisabuelo. "El Uber-Morlock es el cerebro de
la organización. Ejerce una forma de control
mental, que, casualmente, descubrí que era una
idea que aparecía en una de las primeras
versiones de La máquina del tiempo de H.
G. Wells. Él decidió quitarlo de la
versión final publicada, pero nosotros lo hemos
recuperado para que hiciera de singular y digno
adversario de Alexander".
El papel
del Uber-Morlock se redujo a un solo nombre para
el director y los productores: Jeremy Irons.
"El Uber-Morlock tenía que ser alguien que
fuera fascinante y magnético, al tiempo que
aterrador. La lista de actores que puedan
personificar todas esas cualidades es muy corta,
y nuestra primera elección fue Jeremy
Irons", afirma Valdes.
Parkes
añade, "Lo que imaginamos es que cuando
llegas al fondo de ese horrible sistema, lo que
encuentras es un ser humano autoritario,
seductor, inteligente, articulado y aterrador.
Así que, no se trataba de prótesis, sino del
propio actor, y Jeremy Irons es sencillamente uno
de los mejores actores del mundo".
Jeremy
Irons dice que una de las cosas con las que más
disfrutó interpretando al Uber-Morlock fue poder
participar en la concepción propiamente dicha
del personaje final. "Quería que fuera una
sorpresa, que no fuera lo que esperaban los
espectadores. Originalmente estaba concebido como
un malvado, pero a mí siempre me interesan las
cosas buenas de los personajes malos y las cosas
malas de los personajes buenos
los tonos
grises. El Uber-Morlock tenía que cumplir una
cierta función, pero dentro de ese marco
tratamos de exagerarlo, tanto para hacer gracia a
los espectadores como para hacerles sentir
incómodos
para hacerles cuestionarse sus
creencias y las creencias de su héroe sobre el
objeto de su búsqueda, la posible inutilidad de
su búsqueda y tal vez la condición humana. Una
vez que empezamos a rodarlo, incluso nos
sorprendió a nosotros, a veces nos divirtió y
otras nos horrorizó. Para mí, fue una gran
experiencia el proceso de creación del
Uber-Morlock junto con todas las personas que
participaron en dicha creación".
Crear los
personajes de los Morlocks cazadores y de los
Morlocks espías fue más cuestión de diseño
que de elección de actores. Al proceder del
mundo de la animación, Simon Wells sabía cómo
dar forma a los personajes sobre el papel. El
director hizo los bocetos iniciales de los
personajes y luego los pasó al estudio del
famoso artista de maquillaje de efectos
especiales Stan Winston, ganador de varios Oscar.
"La
dirección que tomamos con los Morlocks estuvo en
gran medida influida por los bocetos de
Simon", comenta Winston. "Nos dimos
cuenta inmediatamente de que no podíamos
simplemente poner maquillaje sobre un actor,
debido a la estructura del cráneo de los
Morlocks y a la posición de los ojos y la boca.
En lugar de eso, creamos un rostro totalmente
animatrónico, capaz de mover las cejas, los
ojos, los labios, la mejilla, etc., para dar a
sus caras la mayor expresión posible".
Las cabezas
de los Morlocks espías y de los Morlocks
cazadores eran bastante similares, con 32
servomecanismos aproximadamente en cada una.
Fueron necesarios tres marionetistas para activar
las funciones faciales de cada una de las cabezas
animatrónicas. Los ojos de los Morlocks eran
artificiales, por lo que los actores que había
en su interior sólo podían ver mediante una
diminuta cámara situada dentro de la nariz, que
les transmitía una diminuta imagen en blanco y
negro del mundo "exterior".
Los trajes
de los Morlocks se hicieron creando un molde
perfecto del cuerpo de cada actor, en el que
luego se vertía goma espuma. A continuación la
goma conformada se vulcanizaba en el horno, se
unía y se cerraban las costuras. Usando una
pintura de goma con base de cemento, el
departamento de pintura aplicaba el color, y a
continuación se insertaba el cabello
individualmente, pelo a pelo. Una vez terminados,
los trajes de los Morlocks pesaban alrededor de
12 kilos, lo cual suponía todo un reto para los
especialistas.
El
coordinador de especialistas Jeff Imada
atestigua, "El sobrecalentamiento y el poder
respirar adecuadamente son siempre factores a
tener en cuenta en cualquier tipo de traje
protésico, pero también había que hacer frente
a cuestiones de privación sensorial. No tienes
manos, en cuanto tales, por lo que no puedes
tocar ni agarrar cosas, y tu visión está
limitada; ves a través de una pequeña imagen en
blanco y negro, y la percepción de la
profundidad está muy distorsionada".
El
resultado final justificó todos los
inconvenientes, como dice David Valdes, "Lo
mejor es que cuando veas a los Morlocks en la
pantalla, resultarán tan aterradores como lo
fueron para mí hace 40 años".
Samantha
Mumba está de acuerdo. "Cuando los vi por
primera vez, me asusté de verdad. Y cuando ves
que vienen corriendo hacia ti, es realmente
aterrador".
Aunque los
que interpretaban a los Eloi no tenían que
llevar nada parecido a los agobiantes trajes de
los Morlocks, llevaban tatuajes que exigían que
el departamento de maquillaje pintara con
aerógrafo tatuajes de la cabeza a los pies a un
número de hasta 120 actores y extras al día.
Sigue:
Cuatro
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