CRÍTICA
por Pablo
del Moral
(Cinencanto.com)
México
Varios
libros han cambiado mi vida. Si eso es bueno o
malo, no lo sé. Tal vez indica sólo que soy una
amiba amorfa, fácilmente influenciable y con una
débil ideología. Sea como sea, el libro "The
Mothman Prophecies" es una de
las obras literarias que, por usar una metáfora,
han "realambrado" mi cerebro y han
conseguido que cambie el modo en que percibo al
mundo.
El libro,
en el que se basa la película "Mensajero de
la Obscuridad" (título en México de
"The Mothman Prophe-cies")*, relata
los supuestamente verídicos hechos que
transpiraron a fines de los sesentas en el
pequeño pueblo Point Pleasant, ubicado al norte
de los Estados Unidos. Según el escritor John Keel, reportero
y testigo de lo que narra en el libro, la
comunidad se vio afligida por una interminable
serie de eventos que podrían clasificarse como
"paranormales" y que iban desde sueños
proféticos hasta aparicio-nes de OVNIs, sin
olvidar, desde luego, al epónimo
"Mothman", un ser pesadillesco descrito
como un humanoide alado con hipnoti-zantes ojos
rojos, que podía volar sin batir sus enormes
alas, y que tenía especial preferencia por una
cierta área en las afueras del pueblo, donde
años más tarde se reveló que existía un
depósito de material radioactivo. Pero para mí
lo importante del libro no son los relatos de
encuentros cercanos, ni los recuentos de primera
mano de visitas de los siniestros "hombres
de negro". Lo importante es la
increíblemente saludable actitud que Keel adopta
al tratar con toda la paranormal parafernalia con
la que se topó durante el tiempo que vivió en
Point Pleasant.
Atacando
veladamente a los rabiosos "ufólogos"
y "contactados", Keel se limita a
describir los hechos, proponiendo teorías de
carácter más perceptual y espiritual que las de
sus colegas, poniendo todos los eventos dentro de
un contexto más grande, que no sólo suena
lógico, sino que incluye en la ecuación la
primigenia percepción que el hombre tiene del
mundo y las diferencias en la explicación de
esas percepciones que se han hecho a través de
los siglos.
Pero no
hablaré más del libro... no es para todos los
gustos, pero definitivamente lo puedo recomendar
como uno de los pilares de esa exótica
disciplina.
La
película, por su parte, ha hecho algo similar a
lo que hizo el escritor; en vez de llevar
fielmente a la pantalla los hechos que Keel
relata, prefiere bajar el grado de
sensacionalismo y abstraer la esencia de la obra:
la falibilidad de la percepción humana y la
contemplación de esferas de existencia muy
separadas del cansado y predecible contexto
humano. Y qué bueno que fue así, pues los
hechos son tan bizarros que de otro modo hubiera
quedado una cinta ridícula. En "Mensajero
de la Obscuridad" conocemos a John Klein (Richard
Gere), un reportero que aún lucha por
superar los amargos eventos de su vida reciente.
Por azar o algo más, llega al pueblo de Point
Pleasant, en el estado de Virginia, Estados
Unidos, y es recibido con una mezcla de odio y
desconfianza, motivados por cosas que han
ocurrido en la pequeña población. Klein
comienza a interesarse en los extraños
acontecimientos y en poco tiempo forma una
amistad con Connie Parker (Laura
Linney), la jefa de policía, quien le
ayuda en su esfuerzo por investigar los reportes
de los ciudadanos, quienes aseguran que un
extraño ser ha sido visto en sus granjas y
patios. Adicionalmente, una enigmática persona,
con el curioso nombre de Indrid Cold, parece
tener que ver con las apariciones y con una serie
adicional de inexplicables eventos. Conforme
Klein y Parker se sumergen en la investigación,
su idea de lo que es la realidad cambia a cada
paso, y los proféticos sueños que ambos sufren
podrían indicar que una catástrofe se
aproxima...
En general
la película "Mensajero en la
Obscuridad" funciona bien como un thriller
con tinte paranormal. Los hechos que enfrentan
los protagonistas van desde los clichés típicos
del género (como un teléfono que suena aún
desconectado) hasta lo genuinamente siniestro e
intrigante. Richard Gere y Laura Linney,
enfrentados con un argumento que pone a prueba la
credulidad del público, han optado sabiamente
por retratar a sus personajes basándose en su
humanidad y no en los arquetipos que representan.
Es decir, el reportero y la policía no son
definidos por sus ocupaciones, sino por su
auténtica personalidad, lo que agrega gran
realismo a una película que lo necesita, por el
extravagante tema.
El
guión logra mantener el miste-rio durante la
cinta, pero por la misma naturaleza de la
historia no consigue una conclusión satisfac-toria.
A diferencia de las convencio-nes del género, en
ningún momento Gere, en la mejor tradición de
Scooby Doo, arranca la máscara del viejo
intendente que pretende quedarse con algún
tesoro; tampoco llegan Mulder y Scully a iluminar
con sus linternas la escena de algún crimen; ni
aparece Buffy para clavarle una estaca a Mothman.
En vez de todo eso, la cinta concluye en una nota
melancólica y confusa. Igual que la vida.
Quien
espere una película de horror con monstruos de
goma, o peor aún, hechos por computadora, mejor
espere "Resident Evil". Quien
prefiera una película de auténtico
suspenso, con una interesante trama,
hará bien en ver "Mensajero de la
Obscuridad", a pesar de su poco
satisfactorio y oblicuo final. Así, al menos se
preserva la magia del mito de Mothman.
Calificación:
8

*Nota del editor.
Imágenes
de Mothman, la última profecía - Copyright ©
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