Pablo
del Moral
(Cinencanto.com)
México
Aunque así
lo parezca, no tengo nada en contra de los
"remakes", cuando sean justificados,
aunque sea vagamente. En casos excepcionales
(como "The Thing", de John
Carpenter y "Scarface" de Brian De
Palma) hay legítima razón para
hacerlos; tal vez la tecnología ha avanzado lo
suficiente como para realizar exitosamente la
visión inicial del autor; tal vez las
circunstancias sociales se prestan para promover
nuevamente las ideas contenidas en la obra
original. Supongo que este último fue el caso
con "Rollerball".
La cinta
original (de 1975) proponía un horrible mundo
futurista, donde sólo la élite económica
tenía derechos e identidad, con los trabajadores
conformando una masa informe de pobreza y
semi-esclavitud, encontrando entretenimiento tan
sólo en violentos encuentros deportivos. Ahem...
nada parecido a nuestro mundo contemporáneo. Sin
duda eso mismo pensaron los responsables de este
remake: los "semi-deportes" extremos
tienen gran aceptación y basan su éxito en el
reempacamiento de violencia para consumo masivo;
por lo tanto, el modo ideal de satirizar esta
situación es con una versión actualizada de la
clásica "Rollerball".
Desafortunadamente,
la película no funciona ni como sátira ni como
cinta seria de acción; vamos, ni como pueril,
vacuo y violento entretenimiento. En la
nueva "Rollerball" conocemos a Jonathan
Cross (Chris Klein),
aspirante a la Liga Nacional de Hockey en los
Estados Unidos, cuyos planes se arruinan cuando
un problema con la ley lo obliga a salir del
país. Por consejo de su amigo Ridley (LL Cool J), Cross
emigra a Europa Oriental, donde se vuelve
estrella de un violento deporte que combina el
motociclismo, el patinaje y la lucha en un
circuito con forma de ocho: los motociclistas
remolcan a los patinadores a través de las
rampas y túneles del circuito para anotar
"goles" golpeando un blanco con una
pelota de metal y provocando una lluvia de
chispas. Y claro, entre más golpes y
encontronazos con el equipo contrario, mejor. El
dueño de la liga de Rollerball es un ruso
llamado Petrovich (Jean Reno), quien
bajo una apariencia de honestidad, sólo está
intesado en incrementar el rating de los partidos
para poder negociar con las televisoras del
mundo. Entonces, algunos de los miembros del
equipo de Jonathan comienzan a sospechar que las
heridas y fatalidades que plagan el pseudo
deporte no son realmente accidentes, sino
planeadas por el desalmado dueño. ¿Logrará el
héroe desenmascarar al villano?. En tres
palabras: no me importa.
Mucho se ha
hablado de los problemas que tuvo la película a
raíz de una desastroza proyección privada de
prueba (de ésas que hacen en Hollywood para
evaluar el potencial comercial de las
películas). De hecho, tan mala respuesta tuvo
que su estreno se retrasó varios meses en un
esfuerzo por reeditarla, filmar nuevas escenas y
de algún modo "mejorarla". De nada
sirvió la espera. La película es un
desastre narrativo; es obvio que está
severamente cortada (para evitar una
clasificación "para adultos", lo que
reduciría su público potencial) hasta el punto
de la incoherencia. La historia da
saltos inexplicables y las acciones de los
personajes no siempre tienen mucho sentido. El
forzado romance entre Cross y la patinadora
Aurora (Rebecca Romijn) es blando
y absolutamente falso; los partidos de Rollerball
son tediosos por estar tan mal editadas.
Centrando la cámara en detalles irrelevantes se
pierde el flujo de la acción y la confusión
resultante aburre rápidamente. Al menos la
música de Eric Serra es bastante buena.
Siento
mucho el potencial desperdiciado por esta
película. El director John
McTiernan ha hecho clásicos del género de
acción (como "La Caza del Octubre
Rojo" y "Duro de Matar"), pero
esta vez le falló el oficio. La acción
es aburrida, las ideas muy pobres y el comentario
social tan evidente y débil que resulta risible
en vez de relevante. Mucha mejor suerte
para la próxima. Cuando menos espero que este
tremendo bodrio sirva para mostrar a Hollywood la
falacia de regurgitar cintas clásicas diluidas
para el público contemporáneo. No creo que
ocurra, pero así lo espero.
Calificación:
3

Imágenes
de Rollerball - Copyright © 2002 Metro Goldwyn
Mayer y Columbia Pictures. Fotos por Attila Dory.
Todos los derechos reservados.
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