Joaquín
R. Fernández
Puntuación:
4
/10
Banda Sonora Original: *****
John
McTiernan forma parte de un escaso grupo de
realizadores que ha dignificado el cine
comercial. Depredador, Jungla
de Cristal y La Caza
del Octubre Rojo son una palpable prueba de
ello, mostrándose como entretenimientos muy
eficaces que, a pesar de sus exageradas
propuestas, jamás caen en la desfachatez. Aunque
este autor anda un tanto apagado últimamente,
jamás había participado en una cinta tan
discreta como Rollerball, una
producción de la Metro-Goldwyn-Mayer que se
ha estrenado no sin pocos problemas, pues su
debut debería haber acontecido el pasado verano.
El retraso se ha debido a que los pases de prueba
fueron desastrosos, algo que alarmó
considerablemente a los responsables de semejante
producto, decidiendo al final cambiar el montaje
del filme.
A pesar de
lo dicho, no se puede afirmar que Rollerball sea
un auténtico bodrio. Cierto que su primera mitad
es un tanto inaguantable, con esa ruidosa
visualización de un "deporte" que al
espectador cinematográfico le interesará más
bien poco; las brutales competiciones que se
suceden ante nuestros ojos se desarrollan de
forma rutinaria, sorprendiéndonos el innecesario
empleo que hace el director de los montajes
vertiginosos y la música machacona (me recuerda
a lo mismo que ha hecho Harlin en la
espantosa Driven, todo con
la intención de mimar al público más joven). A
pesar de la vibrante (y algo desaprovechada)
introducción, en la que Jonathan desciende por
las calles de San Francisco en un monopatín, el
aburrimiento nos acompaña justo hasta el
instante en el que los protagonistas abandonan el
hospital. El realizador nos muestra su
huida a través de unas tonalidades verdosas que
simulan el uso de unas gafas infrarrojas, y
aunque no es algo que me parezca muy acertado, se
percibe la calidad de las secuencias de acción.
A partir de aquí, McTiernan intenta
involucrarnos en la particular venganza que
Jonathan fragua en su mente, pues ya se ha dado
cuenta de que a Alexi, el promotor del
«rollerball», no le importa que sus jugadores
mueran con tal de que crezcan los índices de
audiencia.
Del
reparto, destacar a Jean Reno, que
otorga a su personaje el cinismo necesario,
aunque tampoco es que tenga muchas oportunidades
para lucirse. Rebecca Romijn-Stamos está
bastante bien como Aurora, demostrándonos
nuevamente que es una de las actrices que mejor
se desenvuelven en el cine de acción. Por
último, Chris Klein
tiene un rostro demasiado juvenil como para
otorgarle credibilidad a su personaje, que sin
duda merecería ser interpretado por un actor de
mirada más cruda.
Eric Serra continúa
engendrando despropósitos, siendo su...
¿música? un molesto pegote que en muy pocas
ocasiones resulta eficaz (quizás sólo lo sea
cuando Alexi llega al hospital para visitar a
Marcus). Por si fuera poco, la banda sonora se
completa con canciones y ritmos que se vuelven
tan insoportables como los temas compuestos por
el francés. En fin, supongo que en una tarde lo
compuso todo y... ¡a cobrar! Que le aproveche.
Imágenes
de Rollerball - Copyright © 2002 Metro Goldwyn
Mayer y Columbia Pictures. Fotos por Attila Dory.
Todos los derechos reservados.
|