SOBRE
LA PRODUCCIÓN
© 2002 Lolafilms
Realidad,
evocación y ficción en la luz
Recrear en
la pantalla EL EMBRUJO DE SHANGHAI ha supuesto un
doble desafío, según su director de
fotografía, José Luis López Linares: "Las
películas clásicas de los años treinta y
cuarenta han funcionado como marco de referencia
para este trabajo, puesto que ocupan la
imaginación de nuestros personajes. En lo que a
mí respecta,eso ha representado unos problemas
específicos. Por ejemplo, el rodaje se llevó a
cabo en Barcelona durante los meses de julio y
agosto, expuestos a una luz natural
extraordinariamente intensa y dura. Los
exteriores eran muy numerosos y,por razones
obvias, parecía inviable rodarlos en las escasas
horas en las que el sol permanece bajo. Sin
embargo, era preciso huir de los contrastes
fuertes para conseguir un ambiente que remitiera
al del cine clásico. El reto ha consistido en
lograr que ningún espectador sienta que esos
exteriores se han rodado al mediodía en pleno
verano."
Si darle
luz a la Barcelona de 1948 representaba un reto,
recuperar la atmósfera de las películas en
blanco y negro para seducir a los dos niños ha
representado otra apuesta diferente.
"En la
película dentro de la película , rodada
en blanco y negro," explica López lInares,
"la inspiración clásica ha sido aún más
marcada:luces dirigidas,ausencia de
justificación naturalista... La iluminación nos
la planteamos más en función de los efectos que
produce en cada momento que de crear un clima de
realidad. Se trataba de acercarse a lo que podía
haber sido una película rodada en esa
época."
Quizá la
apuesta más arriesgada, sin embargo, haya sido
reflejar en la película la emoción de
experimentar un viaje en el tiempo. "Hemos
intentado dar con el color de esa mirada hacia
atrás de Marsé. " Señala el director de
fotografía."De acuerdo con el director de
arte y la diseñadora de vestuario, hemos optado
por una gama restringida de colores: todo
apagado,tirando a ocres y amarillos en los
exteriores día. Dentro de la película rodada en
color, sólo la habitación de la niña
constituye una luz aparte. Esto se debe a que en
ese espacio funcionan claves específicas: la
fascinación, la imaginación, el descubrimiento
del deseo, que había que tratar de manera
diferente." Ese viaje a través de la
memoria ha transcurrido por dos vías distintas,
aunque el destino fuera el mismo.
"Barcelona
y Shanghai suponen no sólo dos espacios, sino
dos niveles de la historia. Para marcar
expresivamente ese cambio de registro, Barcelona,
donde tiene lugar la historia "real ",
está rodada en color, mientras que a Shanghai,
ámbito de la historia soñada, le corresponde el
blanco y negro." Explica José Luis López
Linares. "Paradójicamente, en este caso
utilizamos el color para contar una historia
triste y melancólica y reservamos el blanco y
negro para lo que es producto de la fantasía. En
la parte de Barcelona se ha llevado a cabo un
trabajo minucioso de reconstrucción del barrio
de Gracia. La luz es más realista, a veces
recurriendo a la penumbra, que es una forma de
expresar nuestra posguerra. El espectador puede
reconocer el paisaje que le mostramos.Y Shanghai
es el territorio de la imaginación. En realidad
constituye una excusa o una contraseña. La
palabra mágica, "rosebud ". Espacio
ficticio, hemos podido construirlo de nueva
planta.Y en este punto tengo que referirme al
magnífico trabajo de Salvador Parra y de Emilio
Ruiz, que han hecho un decorado lleno de
relieve,de profundidad y de vida. En mi caso, he
buscado una luz poco real que estuviera al
servicio de los sueños de la niña enferma.
Iluminar
Barcelona y Shanghai ha sido una labor
considerable. He tenido que desdoblarme a diario
en dos operadores. Quizá el Dr. Jeckill lo
hubiera hecho mejor. Pero no lo creo.
Barcelona
Tanto en la
novela de Juan Marsé como en la película de
Fernando Trueba, dos ciudades se acercan al rango
de personaje:Barcelona y Shanghai. Sin embargo,
ni en la novela ni en la película aparecen las
ciudades del siglo XXI que conocemos con los
mismos nombres.
"Era
un reto.Teníamos que conseguir combinar la
visión de la Barcelona vivida y recordada por
Juan Marsé, con la Barcelona imaginada por
Fernando, con lo que queda de la Barcelona de
1948. "Explica Salvador Parra, director
artístico de la película. "Encontrar las
localizaciones ha sido un proceso largo y
complicado. Tanto que en algunos casos hemos
tenido que construir decorados que se ajustaran
al mismo tiempo a las necesidades del rodaje y a
la atmósfera buscada por Fernando."
Lo primero
fue visitar los lugares reales inmortalizados por
Marsé en la novela,y comprobar que comprobar que
todo estaba muy transformado. "Barcelona es
una ciudad impresionante -confiesaTrueba -.
Cuanto más la conoces, más te gusta. Los
barrios tienen una personalidad arquitectónica y
humana muy especial. Me encanta Gracia. Creo que
es uno de los barrios más hermosos del mundo. Es
un barrio que me gustaría que se reconstruyera y
se respetara. La idea de hacerlo revivir por un
momento en la película me llena de
felicidad."
Salvador
Parra y su equipo pusieron manos a la obra para
levantar las dos ciudades. Diez personas fueron
contratadas para elaborar la ambientación. A
ellas se sumaron un equipo de pintores, siete
escultores, dos regidores, y un especialista en
coches de época que no sólo se encargaba de
suministrarlos, también colaboró en la
transformación de los mismos y en mantener el
racord automovilístico (evitar que se produzcan
incongruencias entre los planos por la falta o el
cambio de lugar de un vehículo), y al final se
convirtió en lo que en el cine americano se
conoce como picture car department. Se
necesitaron también tres personas para el
departamento gráfico, dedicadas a recuperar la
gráfica de la época, desde publicidades a
rótulos. Y un dato curioso, cuatro personas
formaban el departamento de adoquines. Ni a
Fernando Trueba ni al director artístico de la
película les convencía la idea de tapar con
arena los suelos, una práctica habitual en las
películas de época de bajo presupuesto, así
que se hicieron también los adoquines.
El escritor
Juan Marsé colaboró dando ideas para sustituir
los escenarios nombrados en su novela, por
localizaciones reales similares distribuidas por
gran parte de la geografía catalana.
Un
compendio de todas ellas le ha permitido a
Fernando Trueba, rodar en el escenario adecuado
la aventura iniciática de Dani. "La plaza
Rovira, tiene un significado especial en la
novela, como lo tiene para Marsé; incluso lo
sientes en el propio barrio. "Afirma
Fernando Trueba. "Me gustaba la idea de
volverla a la vida, que volviera a tener el cine
donde estaba el cine, que volviera a pasar el
tranvía. Había algo mágico en ese viaje al
pasado de Rovira. En otras localizaciones no
hemos tenido más remedio que tomarnos la
libertad de recrear. Por ejemplo, la torre de
Susana es la casa que tenía en la cabeza
mientras imaginaba la película a medida que
hacia la adaptación de la novela para el guión;
es un resumen de miles de casas que vimos
mientras localizábamos, adaptada especialmente
para la película."
Como
explica el director, para algunos decorados como
la torre, fue necesario combinar hasta tres
localizaciones diferentes. Una para el exterior
en Palo Alto en Barcelona, otra para los
interiores en Cardedeu, a media hora de
Barcelona, y una tercera para la galería,
que hubo que construir también en plató, en
Madrid según referencias de varias casas de la
época, y con un gigantesco forillo que
representaba la calle construida en Palo Alto.
Para dotar de total verosimilitud al decorado, el
equipo de Salvador Parra recorrió almonedas y
casas de coleccionistas, donde encontraron
abundantes muebles y objetos de la época. Y la
decisiva colaboración de Juan Marsé se hizo
extensiva al conjunto de ambientación y a los
detalles de atrezzo.
"Mucho
de lo que nos platicó Marsé, el conjunto de sus
vivencias y sus evocaciones como escritor, están
ahí. Le hablábamos de la secuencia y le
mostrábamos la referencia de los decorados, y
él nos apuntaba detalles, como que pasara por
delante un colchonero cargando con la
mercancía." Recuerda el director
artísitico.
Shanghai
Si
reconstruir el barrio de Gracia en 1948
representó un desafío, recrear el Shanghai de
1948 fue, en palabras del director artístico, un
auténtico trabajo de chinos, en el mejor sentido
de la expresión. "El atrezzo hubo que
traerlo de China en contenedores." Explica
Salvador Parra.
Pero
gracias a la magia de los decorados, la calle de
Shanghai que aparece en la película, y que mide
150 metros de largo se construyó en el matadero
de Legazpi de Madrid. También en Madrid se
hicieron el fumadero de opio y el interior del
Yellow Sky. Los exteriores de este y el puerto de
Shanghai se hicieron en el viejo puerto de
Barcelona, donde también se ambientaron los
interiores del Hotel Cathay en la Estació del
Nord. Y toda esa construcción al estilo clásico
de Hollywood se completó con antiguas técnicas
de retroproyección que contribuyen a recrear una
ciudad oriental con el viejo sabor de las
películas de Hollywood de los años treinta y
cuarenta.
Pero, a la
hora de rememorar el tremendo esfuerzo que todo
el equipo técnico de la película hizo para
recrear esas dos ciudades mágicas, Salvador
Parra quiere destacar un aspecto especial del
trabajo de decoración, la vuelta al trabajo
artesano. Según Parra, España es un país que
goza de prestigio internacional por su
artesanía, con especialistas en oficios
ancestrales que aún se utilizan en la industria
cinematográfica de cientos de países. Unos
países que no dudan en contratar a nuestros
artesanos para que enseñen el oficio a las
nuevas generaciones del cine. En especial, el
director artístico de EL EMBRUJO DE SHANGHAI,
quiere destacar la labor de un maestro español
de fama internacional.
"Las
maquetas de Emilio Ruiz, que son
fantásticas." Asegura."Otro
descubrimiento que me ha hecho muy feliz, porque
trabaja según una técnica que solo controla
él. Creo que debería entrenar a alguien para
que no se pierda esa experiencia. Tenemos que
ponernos las pilas, porque los técnicos
españoles en este tipo de oficios son los más
famosos y valorados de todos los tiempos, y eso
no se puede perder. He aprendido mucho de la
gente mayor en esta película, y ha sido
delicioso trabajar con ellos."
Vestuario,
maquillaje y peluquería también han doblado sus
esfuerzos para EL EMBRUJO DE SHANGHAI. Los
figurines de Lala Huete viajaron hasta
Inglaterra, Francia, Italia y el Lejano Oriente
para completar un guardarropa de época, pero
multirreferencial y sofisticado. Y con la
dificultad añadida de encontrar vestuario para
los cerca de 3000 figurantes que aparecen en
diferentes secuencias de la película.
También el
trabajo de maquillaje de Gregorio Ros, y la
peluquería de Pepito Juez, sufrió una sana
esquizofrenia artística, porque tuvieron que
diseñar una línea de personajes realista,
decadente y hasta doméstica por un lado,
mientras que para el cuento chino se dejaron
llevar por la espectacular influencia de
Hollywood y el lejano oriente.
"Para
mi trabajo, por ejemplo, han sido fundamentales
el maquillaje, la peluquería, y el vestuario
" .Confirma Ariadna Gil. "Ya desde las
primeras pruebas que hicimos con pelucas,que no
eran las definitivas, todo ese envoltorio me
ayudaba a diferenciar los personajes. Porque
Anita es una mujer rubia, voluptuosa, muy
sensual, bastante curtida por la vida. Y la otra,
una china maravillosa, guapa, altiva. Y eso,
aparte de lo que una pueda hacer con el propio
desarrollo dramático del personaje, que es
importante, claro, necesita este tipo de ayuda
externa para apoyar la interpretación."
A punto de
proyectarse en los cines, el equipo
técnico-artístico de EL EMBRUJO DE SHANGHAI
recuerda los largos meses de preparación previa
al rodaje de la película, y las once semanas de
filmación,como una experiencia única. El
director artístico lo expresa de la siguiente
manera: "Me siento orgulloso
de haber trabajado con Fernando. Creo que es un
maestro sin darse cuenta. Es un director que sabe
de tantas cosas, que en seguida te hace volar,
despertar a una manera nueva de hacer las cosas.
Basa el trabajo en conversaciones entre amigos.
Me alegro de haber sido receptivo a todo esto, y
creo que ese entusiasmo común por lo que hemos
hecho se refleja en la película."
Imágenes
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