
Ampliar
cartel |
Dirección: Chuck
Russell.
País: USA.
Año: 2002.
Interpretación: Dwayne
Johnson 'The Rock' (Mathayus, el Rey Escorpión),
Michael Clarke Duncan (Balthazar), Kelly Hu
(Cassandra), Steven Brand (Memmon), Bernard Hill
(Philos), Grant Heslov (Arpid), Ralf Moeller
(Thorak), Peter Facinelli (Príncipe Takmet),
Sherry Howard (Reina Isis).
Guión: Stephen
Sommers, William Osborne y David Hayter.
Producción: Stphen
Sommers, Sean Daniel, James Jacks y Kevin Misher.
Música: John
Debney.
Fotografía: John R. Leonetti.
Montaje: Michael
Tronick.
Dirección artística: Ed
Verreaux.
Vestuario: John
Bloomfield.
Decorados: Kate J.
Sullivan. |
CRÍTICA
Joaquín
R. Fernández
Puntuación:
5.75
Banda Sonora Original: *****
No soy
precisamente un entusiasta de The
Mummy (La Momia) y The
Mummy Returns (El Regreso de la Momia), así que
no recibí con espe-cial interés la noticia de
que la Univer-sal había decidido rodar un
«spin-off» de tan exitosa saga. Repletas de una
comicidad simplona que lastraba sus respectivos
desarrollos, las películas se beneficiaban, sin
embargo, de una hermosa ambientación y un
acertadísimo sentido de la aventura. Es curioso,
con The Scorpion King. El Rey Escorpión
cambian las tornas, hallándonos ante un filme
más serio que sus precedentes pero mucho menos
majestuoso y épico.
Como
la historia no da para mucho, los autores del
guión van directos al grano y ofrecen al
espectador aquello que en verdad desea ver:
acción sin tregua. Desde el innecesario
prólogo hasta los títulos de crédito finales
apenas hay respiro, algo a lo que ayuda el escaso
metraje de la película. Que nadie espere
extenuantes batallas entre miles de
contendientes, pues aquí no hay presupuesto para
ello (de hecho, apenas bastan un puñado de
hombres y mujeres para acabar con el villano de
turno). Los héroes luchan cuerpo a cuerpo con
sus enemigos, entendiéndose en todo momento sus
movimientos y agradeciendo que, auque no haya
mucha sangre, se presuma la carnicería gracias a
los eficaces efectos sonoros. Si hubiera que
destacar algún momento del filme, me quedaría
con dos: la huida de Mathayus de Gomorra y, por
supuesto, el espléndido enfrentamiento final,
muy divertido aunque no demasiado espectacular.
Otro
de los aciertos de The Scor-pion
King. El Rey Escorpión son
sus personajes y los actores que los interpretan.
Aunque los diálogos que recitan no son ninguna
maravilla, hay en sus miradas y en sus compor-tamientos
un carisma siempre nece-sario en este tipo de
producciones. Así, la rivalidad entre Mathayus y
Balthazar depara pasajes de cierto interés, algo
a lo que sin duda contri-buye el imponente
físico de Dwayne Johnson y Michael
Clarke Duncan. Por su parte, la
inclusión de la hechi-cera Cassandra, aparte de
permitir la irrupción de una sempiterna historia
de amor, logra un nexo de unión entre el
pérfido Memnon y el aguerrido Rey Escorpión. Steven
Brand, que da vida a dicho maléfico ser,
se muestra contenido en su interpretación,
aunque quizás su porte no sea tan intimidante
como debiera ante la presencia de los ya citados
colosos. Una pena que Chow Yun Fat no hubiera
aceptado este papel, pero, ya saben, en Oriente
no desean que sus héroes sean los malos de la
película, qué le vamos a hacer. La previsible
presencia de un traidor (tranquilos, este dato se
conoce casi desde el principio) está
completamente desaprovechada, pues al final no
deja de ser una mera comparsa que termina sus
días de una forma demasiado burda y rápida.
Chuck
Russell logra, por tanto, un
producto sencillo, entreteni-dillo e ideal para
pasar la tarde. Se agradece que haya
dejado a un lado el tono paródico de las cintas
de Sommers, pero uno también tiene la impresión
de que con sesenta millones de dólares se
podrían haber hecho más cosas.
John
Debney compone una banda
sonora que se adecúa con perfec-ción a las
imágenes del filme, des-lumbrándonos
con restallidos de or-questa e impresionantes
coros. Su presencia durante el clímax final es
determinante para su correcto desa-rrollo, y,
aunque en ningún momento nos regala hermosas
melodías como las que en su día nos ofrecieron
Goldsmith y Silvestri, al menos huye de la hueca
aparatosidad de este último. Una pena la
inserción de patéticos ritmos modernos en
determinadas secuencias que describen los
certeros ataques del protagonista. ¿En verdad
era necesario estropear así la partitura?
Imágenes
de El Rey Escorpión - Copyright © 2002 UIP.
Fotos por Darren Michaels. Todos los derechos
reservados.
Página principal de
"El Rey Escorpión"
Añade "El Rey Escorpión" a tus películas favoritas
Opina sobre
esta película en nuestra Lista de Cine
Suscríbete
a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda
esta película a un amigo
|