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E.T. EL EXTRATERRESTRE [20º Aniversario]
(E.T. The extra-terrestrial)


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Dirección: Steven Spielberg.
País:
USA.
Año reestreno: 2002.
Año cinta original: 1982.
Duración reestreno: 120 min.
Duración cinta original:
115 min.
Interpretación: Henry Thomas (Elliott); Dee Wallace Stone (Mary), Peter Coyote (Keys), Robert MacNaughton (Michael), Drew Barrymore (Gertie), Thomas Howell (Tyler), Sean Frye (Steve), .
Guión: Melissa Mathison.
Producción: Steven Spielberg y Kathleen Kennedy.
Música: John Williams.
Fotografía:
Allen Daviau.
Montaje: Carol Littleton.
Diseño de producción: James D. Bissell.
Decorados: Jackie Carr.
Vestuario: Deborah L. Scott.
Creador de E.T.: Carlo Rambaldi.

SOBRE LA PRODUCCIÓN
© 1982 Universal Pictures

EL COMIENZO DE UNA LEYENDA

"Tiene miedo. Está completamente solo. Está a 3.000.000 de años luz de su casa".

Así rezaba el anuncio original de promoción de E.T, el Extraterrestre. Prometía ser un film de aventura, sentimientos y epopeya celestial, y lo que el público finalmente vio en la gran pantalla fue más allá de lo que prometía la campaña promocional.

Pero, como tantas veces ocurre con las leyendas, E.T. no nació completamente formada y definida, sino que vio la luz por primera vez como una historia muy distinta y posteriormente fue mutando orgánicamente hasta convertirse en la historia que conocemos tan bien hoy en día. En un primer momento, Steven Spielberg sintió curiosidad por una historia que había encontrado mientras investigaba para su película anterior acerca del primer encuentro del ser humano con seres de otro planeta, Encuentros en la Tercera Fase.

"Tenía que ver con una familia granjera que una noche fue aterrorizada por pequeñas criaturas extraterrestres tipo Gremlin que no hacían más que intentar asaltar la casa, montar a las vacas en el corral y, en general, volverles locos", recuerda Spielberg. Se llegó a escribir un primer guión de esta historia que se tituló Cielos Nocturnos (Night Skies). "Pero cuando leí el guión, me di cuenta de que no era la película que yo quería dirigir. Me obligaba a volverme contra mí mismo y mis creencias".

Ya desde niño, Spielberg se sentía intrigado por la idea de que los extraterrestres, si visitaban nuestro planeta, pudiesen ser entes amistosos en lugar de hostiles. "Vi mi primera lluvia de meteoritos cuando tenía 4 ó 5 años", recuerda. "Mi padre me llevó a la mitad de ninguna parte en Nueva Jersey, sacamos una manta y la extendimos, nos tumbamos mirando hacia el cielo y vimos un montón de rayos de luz que cruzaban el cielo. Nunca se me ocurrió que eso podría dar miedo. Mi padre leía mucha ciencia-ficción, normalmente trataba sobre horribles alienígenas que querían apoderarse de la Tierra; pero mi padre siempre me decía que si los alienígenas tenían los conocimientos para viajar años luz de un sitio a otro, él no entendía por qué iban a hacerlo para ser agresivos u hostiles, sino que lo harían porque sentirían curiosidad y querrían compartir sus conocimientos con otros sistemas planetarios y otras especies menos avanzadas. Mi padre siempre me inculcó que si hay algo ahí fuera es bueno, no malo".

Pero había un detalle del guión de Cielos Nocturnos (Night Skies) que atraía mucho a Spielberg, al final de la historia uno de los alienígenas se quedaba abandonado en la Tierra. Spielberg guardó el proyecto en un cajón, pero siguió dando vueltas a la idea de hacer una película sobre un encuentro entre dos mundos. Finalmente, recurrió a sus pensamientos y recuerdos más íntimos para empezar a trazar lo que en última instancia se convertiría, y sigue siendo hoy día, su obra más personal. "Siempre había querido contar la historia de cómo reacciona un niño cuando sus padres se separan y él sólo tiene 10 años", dice Spielberg, "y de cómo esto afecta a su vida. Quizá E.T. fuera una fantasía mía desde la niñez, para que me sintiese menos solo en la vida. Es el sueño infantil de un amigo especial que rescata a un niño de la tristeza del divorcio".

Estas ideas imprecisas finalmente se plasmaron en algo concreto un día que Spielberg miraba unas conchas de mar mientras se encontraba rodeado de dunas a miles de kilómetros de casa.

"Estábamos rodando En Busca del Arca Perdida. Un director solitario sentado en mitad del desierto de Túnez rodando una película para el público de la primera sesión de los sábados. Me sentía un poco aislado de mí mismo, lo que ocurre a menudo cuando diriges, y de repente se hizo la luz y tenía el concepto. De un momento a otro, la historia de E.T. inundó mi cabeza y durante los siguientes días tomó más forma, con un principio, un desarrollo y un final".

Spielberg recuerda que le encantaba El Corcel Negro (The Black Stallion), la historia de la amistad que se forja entre un niño y un caballo cuando se encuentran abandonados tras un desastre en alta mar, una película con la dirección elegante y, a menudo, silenciosa de Carroll Ballard. La autora del guión de esa película era una joven escritora llamada Melissa Mathison que casualmente se encontraba en el rodaje de En Busca del Arca Perdida en Túnez junto a su marido (ex), Harrison Ford. "Trabajaba en un guión basado en un libro del que había comprado los derechos y me sentía bastante descontenta con el resultado y conmigo misma", recuerda Mathison. "Un día, Steven y yo estábamos dando la vuelta a unas piedras buscando escorpiones cuando me preguntó si consideraría escribir un guión para él. Le contesté que no pensaba volver a escribir, me sentía francamente fracasada por el resultado del proyecto en el que estaba trabajando. Pero Steven me contó la idea de todos modos. ¿Y si un pequeño alienígena llegase a la Tierra y le acogiesen unos niños?"

"Me pareció que Melissa era una elección genial para escribir E.T.", recuerda Spielberg. "Le encantan los niños, los cuentos de niños, las fábulas y los cuentos de hadas, aparte de su conexión con la naturaleza."

Y Mathison no pudo evitar sentir algo de curiosidad. "La idea de una película para niños sobre alguien del espacio exterior me pareció tan única y tan intrigante que quería hacerlo", dice ella.

Spielberg y su socia desde hace años, Kathleen Kennedy, convencieron a Mathison de que por lo menos intentase escribir un primer borrador cuando volviese a Los Angeles. "Recuerdo que escribía durante cuatro o cinco días en un pequeño despacho de Hollywood, luego me metía en el coche e iba a Marina del Rey donde Steven montaba en un pequeño piso de la playa", dice Mathison. "Le traía unas cuantas páginas y nos sentábamos a hablar sobre cómo sería el próximo trozo a escribir. Tardamos unas ocho semanas en conseguir un primer borrador, lo que es relativamente poco tiempo. La historia evolucionó y se desarrolló de un modo increíblemente orgánico".

"Melissa venía a verme donde estaba montando En Busca del Arca Perdida, traía una grabadora y nos poníamos a hablar sin parar. Básicamente, yo tenía claro la estructura y el desarrollo narrativo, pero todos los momentos mágicos, como la conexión psíquica entre E.T. y Elliott, son obra de Melissa, además del diálogo. Ella puso palabras a mi historia y es un guión increíble".

Para cuando Mathison empezó a escribir ya tenía un boceto de cómo sería E.T. En las primeras reuniones con Spielberg habían decidido que el pequeño alienígena sería feo, aunque no daría miedo, se parecería a una tortuga sin caparazón. "El amor que iba a recibir no sería porque era mono", explica Mathison.

Mathison entregó el primer borrador de 107 páginas a Spielberg. "Lo leí en una hora", recuerda el director, "lo que no es normal para mí, porque soy un lector lento. Me dejó sin aliento. Era muy honrado, y la voz de Melissa me llegó directamente al corazón. Estaba listo para rodar el mismo día que leí el guión".

De hecho, después de leer el guión, Spielberg fue en busca de Kathleen Kennedy, la encontró en un comedor del estudio y le dijo: "No pidas postre, ¡el guión de Melissa es el postre!".

Acto seguido, Spielberg llevó el guión de Mathison a su amigo y mentor Sidney Sheinberg, director de Universal Pictures, junto a un busto en arcilla de E.T. y algunos dibujos realizados por Ed Verreaux. Al día siguiente, Sheinberg llamó al joven director y le dijo que adelante.

Sigue: Crear y construir E.T. >>

Fuente: UIP España


Imágenes y notas de producción de E.T. El extraterrestre - Copyright © 1982 Universal Pictures. Todos los derechos reservados.

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