SOBRE
LA PRODUCCIÓN
© 1982 Universal Pictures
CREAR
Y CONSTRUIR E.T.
Elegir un
actor es una cosa, pero encontrar el diseño
exacto y perfecto para un alienígena de
fantasía, además de la tecnología necesaria
para construirlo a principios de los años 80, es
otra. Spielberg y su ayudante Kathleen Kennedy,
ahora ascendida a productora, empezaron a visitar
a los mejores diseñadores de efectos especiales
para lograr lo casi imposible. Ya habían
trabajado duro con el ilustrador de producción
Ed Verreaux para llegar al concepto de E.T.
"Fue
muy difícil encontrar la imagen perfecta para
E.T. porque quería que fuese muy especial",
añade Spielberg. "No quería que se
pareciese a los alienígenas de otras películas.
Quería que fuera tan distinto anatómicamente
que nadie pudiese pensar que había una persona
dentro de un traje que se cerraba con cremallera.
Establecimos estos principios cuando empecé a
trabajar con Ed Verreaux".
Uno de los
mayores retos era que Spielberg quería que E.T.
sólo midiese 90 centímetros, que tuviese un
cuello telescópico y pies pequeños y
rechonchos. Esto eliminaba la posibilidad de que
una persona adulta de estatura media llevase el
traje de E.T. Entre los diseñadores con los que
habló Spielberg estaba Carlo Rambaldi, el
talentoso italiano que había diseñado el
alienígena de largos brazos y piernas que se
comunica con el científico, François Truffaut,
en el momento culminante de Encuentros en la
Tercera Fase (apodado "Puck" por el
director).
"Le di
a Carlo unos seis bocetos que Ed Verreaux había
dibujado", añade Spielberg, "y me
encantaron los primeros diseños que se le
ocurrieron para E.T."
"Lo
que más recuerdo de cuando trabajaba con Steven
en el diseño de E.T.", recuerda Verreaux,
"es ir a su oficina y ver todos los libros
que usaba como referencias. Steven mostraba una
foto o imagen y señalaba los detalles de los
ojos, de la boca y otras características; lo que
llamaba la atención es que casi todas esas
imágenes eran de personas muy, muy
mayores". De hecho, a Spielberg le
influyeron mucho las fotografías de Albert
Einstein, Ernest Hemingway y Carl Sandburg
durante sus últimos años. "Me encantaban
sus ojos", dice Spielberg, "y le
pregunté a Carlo si podíamos hacer que los ojos
de E.T fuesen tan frívolos, sabios y tristes
como los suyos".
Spielberg y
Rambaldi comenzaron a construir un "retrato
robot" de cómo debía ser la cara de E.T.
Cogieron revistas y recortaron fotos de bebés
para luego pegarles los ojos de Einstein,
Hemingway y Sandburg encima de las fotografías.
Parte de la inspiración también llegó por
medio de los ojos del gato del Himalaya de
Rambaldi, además de una obra pictórica del
italiano titulada Mujeres del Delta (Women
of Delta), un tributo a las mujeres de una lejana
región de su país. Sus cabezas, largos cuellos
y parte superior del cuerpo contribuirían a la
cabeza y cuello de E.T.
A
principios de enero de 1981, seis meses antes de
que estuviera previsto comenzar a rodar, Rambaldi
realizó un modelo a escala real en arcilla de la
cabeza de E.T. y se lo llevó a Spielberg como
sorpresa, una grata sorpresa. El cineasta
realizó una prueba con el modelo de arcilla y
una cámara de vídeo, y descubrió que podía
realzar la efectividad del pequeño alienígena
con la ayuda de las luces.
Para la
obra que suponía realizar el E.T. completo,
Rambaldi contó con el esfuerzo de un equipo de
artistas y técnicos de efectos especiales. La
construcción del alienígena comenzó en marzo
de 1981. Spielberg y Kennedy siguieron pasando
notas muy detalladas a Rambaldi sobre el
alienígena, tales como una petición de que sus
labios fueran húmedos y carnosos, como las bocas
humanas, pero que al mismo tiempo la textura
fuera distinta a la de su piel y que pareciesen
mojados y pegajosos; o que la esquina de los ojos
de E.T. estuviese húmeda, como los ojos humanos.
Craig
Reardon, consultor artístico especial, fue
llamado para pintar a E.T. y crear la luz de su
corazón, para este trabajo se le unió Robert
Short. Spielberg describió la luz de su corazón
como parecida al líquido brillante que genera la
cola de una luciérnaga. Reardon y Short lucharon
con el diseño de la luz del corazón en un
intento de lograr el concepto perfecto hasta que,
finalmente, justo antes de que comenzase el
rodaje, Short decidió fabricar un torso
completamente nuevo de plástico transparente que
recubrió con pintura a excepción del área del
corazón, dejando la zona iluminada transparente.
Luego construyó una estructura en el cuello
sobre la que se podía montar la cabeza de E.T.
Short también creó una segunda luz para el
corazón, un peto de escayola con una lámpara
halógena Tungsten, que se podía incorporar al
traje creado por Rambaldi de E.T. para las
escenas en las que E.T. se movía por el bosque.
Otro de los
grandes retos fue conseguir que la lengua de E.T.
se moviese adecuadamente. El hombre que llegó al
rescate fue el supervisor técnico Steven
Townsend, que fabricó un mecanismo que requería
nada menos que seis cables distintos. Como
Spielberg nunca dejó de insistir en la
importancia de que los ojos de E.T. fuesen
completamente creíbles ya que los ojos
son la ventana del alma Kathleen Kennedy
se los llevó al famoso Instituto Ocular Jules
Stein de Los Angeles (poca gente no estará de
acuerdo en que es el mejor centro de su tipo en
el mundo) y allí encontró a una joven, Beverly
Hoffman, que fue la encargada de pintarlos.
Finalmente
se construyeron tres modelos de E.T. para la
película: (1) El E.T. mecánico de tamaño real
que medía 122 centímetros con el cuello
encogido y 142 centímetros con el cuello
extendido. La cabeza medía 51 centímetros y los
ojos tenían un diámetro de 7,56 centímetros.
Este modelo estaba controlado por 12 hombres
desde unas cajas de control conectadas al cuerpo
del alienígena mediante cables de 6 metros de
longitud. (2) Un modelo electrónico que fue
diseñado y manejado por control remoto para
primeros planos y expresiones faciales. (3) Un
"traje" de E.T. de tamaño real que fue
llevado por distintos artistas de talento
especializados en varias funciones. También se
construyeron cuatro cabezas de E.T., todas ellas
intercambiables y móviles para usarse con los
distintos cuerpos, y todas ellas con el cuello
extensible característico de E.T.
Los modelos
fueron fabricados con esqueletos de aluminio y
acero recubiertos de capas de fibra de vidrio,
poliuretano y goma. El modelo mecánico y el
modelo eléctrico de E.T. tenían 87 puntos de
movimiento; desde levantar un brazo hasta guiñar
un ojo, con 10 puntos de movimiento sólo en la
cara. Era el ejemplo de adónde podían llegar
los efectos especiales físicos en 1981.
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Fuente: UIP
España
Imágenes
y notas de producción de E.T. El extraterrestre
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