SOBRE
LA PRODUCCIÓN
© 1982 Universal Pictures
RODAR...
HACER CREÍBLE LO INCREÍBLE
El rodaje
de E.T, el Extraterrestre empezó el 8 de
septiembre de 1981 en Los Angeles y alrededores,
en los estudios Laird (ahora estudios Culver) en
Culver City y en las ciudades suburbanas de
Tujunga y Northridge. Las escenas en el bosque de
secuoyas se rodarían cerca de Crescent City, al
Norte de California y cerca de la frontera con
Oregón. El rodaje debía durar 65 días. Por
razones de seguridad y para mantener en secreto
el proyecto, el título anodino de rodaje fue La
Vida de un Chico (A Boys Life).
El primer
día se presentó un gran reto tanto para el
director como para el joven actor. ¿Cómo
conseguir que Henry Thomas, de 10 años, besase a
una chica en los labios en la escena en la que
Elliott libera a todas las ranas en clase para
salvarlas de su terrible destino, la disección?
"Henry no quería hacerlo a ningún
precio", dice Spielberg, "y, si tenía
que hacerlo, no quería ser actor. En ese
momento, le vi abandonando toda su carrera, ¡por
un simple beso!"
Thomas
confirma los recuerdos de Spielberg: "Era la
parte del guión que me causaba problemas.
Recuerdo que cuando lo leí pensé: Una
nave espacial, mola. Un alienígena, mola. Pero,
¿besar a una chica? ¡Ni hablar! ¿De verdad
tengo que hacerlo?"
Finalmente,
Thomas hizo de tripas corazón, puso morritos y
la escena salió a la perfección. (La joven
actriz a la que besa, Erika Eleniak, como él, ha
crecido y ha seguido su carrera de actriz).
La imagen y
el sentimiento de la película fueron
cuidadosamente vigilados por Spielberg y el
director de fotografía Allen Daviau, que ya
había colaborado con el cineasta en el corto Amblin
y para quien E.T. sería su gran debut en
el mundo del largometraje. Decidieron que
querían tener una imagen muy natural a la que
añadirían un elemento de fantasía cuando E.T.
interactuaba con Elliott y su familia.
Daviau
también trabajó muy de cerca con el diseñador
de producción James D. Bissell, que creó el
mundo apropiado, tanto el conocido (el mundo
doméstico del suburbio) como el desconocido (la
escena inicial llena de niebla en la que E.T. y
sus colegas botánicos examinan muestras del
bosque de secuoyas).
"Una
de las cosas que Steven tenía claras desde el
principio", dice Daviau, "es que E.T
sería un personaje cubierto de sombras y que
apenas se vería al principio de la película,
que nos llevaría un tiempo descubrirle.
Experimentamos con distintos tonos de color para
ello, su piel marrón con reflejos púrpura
salió a consecuencia de esos primeros
experimentos. Para la primera parte de la
película decidimos usar un contraluz muy fuerte
sobre E.T. que dejaba su rostro en la sombra y
que sólo nos dejaba divisar el brillo de sus
ojos".
"Una
vez que teníamos colocada la luz de E.T.",
continua Daviau, "entonces nos trabajábamos
con la luz del resto de la escena para ver cómo
lo encajábamos todo. Una de las primeras cosas
que dije después de leer el guión fue que todo
lo que tuviese que ver con la casa de Elliott,
con el barrio y con su familia, tenía que ser
muy real. Todo debía ser muy natural porque la
magia tenía que arrancar con la presencia de
E.T. La casa permanecería igual cara al
exterior, pero la habitación de Elliott se
vería transformada en un lugar mágico".
Uno de los
detalles curiosos de la producción fue cómo los
modelos de E.T. fueron tratados por el equipo y
por el reparto, como si fueran de carne y hueso.
Esto fue sobre todo grato para su diseñador
Carlo Rambaldi. "Durante el rodaje todo el
mundo olvidó que su interior era
mecánico", dijo. Un día, un invitado ajeno
a la producción se mofó de E.T. en el decorado.
Fue castigado inmediatamente por el silencio del
equipo y del reparto que no le veían la gracia.
En otra ocasión, el ayudante de maquillaje
encargado de repasar el modelo a escala real de
E.T. para que su piel no diese aspecto de
sequedad, le pidió que girase la cabeza... y los
operarios accedieron, dándole un susto de muerte
al maquillador.
Da igual de
lo que estuviera hecho, E.T. era un personaje con
presencia propia. "Era emocionante verle
cobrar vida", recuerda Mathison. "El
personaje se había ganado el respeto de todos,
así que todos trataban al trozo de goma con
respeto".
"Tratábamos
con un alienígena que los tres chicos de la
película, Henry, Drew y Robert, creían que era
real", dice Daviau. "A pesar de ver a
los operarios, los cables y los técnicos de
efectos especiales al fondo, a pesar de que por
su visión periférica veían que una palanca
significaba un guiño, los chicos le trataban
como a un ser de carne y hueso".
"Lo
alucinante era que una vez que todo estaba listo,
que las cámaras rodaban y que estabas dentro de
la escena, todo era increíblemente real",
recuerda Henry Thomas. "A mitad del rodaje,
había trabajado tanto con E.T. que para mí todo
era muy tangible. Me apoyaba en el aquí y ahora
más que en experiencias previas".
"No
creo que me costase menos llorar en ningún otro
momento de mi vida", dice Drew Barrymore de
sus momentos más tiernos con E.T.
"Una
de las cosas que realmente ayudó a los chicos y
a todo el equipo fue el hecho de que me empeñé
en rodar la película con total
continuidad", dice Spielberg. "Así,
los chicos siempre sabían, emocionalmente,
dónde habían estado el día anterior y no
tenían ni idea de dónde iban a acabar al día
siguiente. Así, como en la vida real, cada día
era una sorpresa; y todas sus experiencias,
acumuladas de un día para otro, se apilaban en
sus corazones hasta que, finalmente, cuando E.T.
se moría, Henry, Robert y Drew realmente creían
que se moría. Su interpretación ya no se podía
denominar actuación llegados a este punto.
Simplemente estaban reaccionando al hecho de que
su mejor amigo del universo se marchaba y les
dejaba".
Los 12
operarios de E.T. también realizaron papeles
únicos. "Siempre sentí que E.T. tenía 12
corazones", dice Spielberg, "y cada
corazón pertenecía a cada uno de los operarios
que debían mover un músculo en la mejilla,
crear una sonrisa, un guiño o hacer que la
sangre recorriese las venas de su cuello".
Los que
también prestaron su corazón y su talento para
dar vida a E.T. fueron los "intérpretes
especiales de movimiento de E.T.", que
llevaron en distintos momentos el
"traje" alienígena. Pat Bilon (antiguo
funcionario de la oficina del sheriff de
Youngstown, Ohio, 85,45 centímetros de alto y
apenas 45 kilos de peso que realizó la mayoría
de escenas de E.T. caminando), Tamara De Treaux,
Matthew De Merritt (que interpretó la escena de
la borrachera de E.T.), Tina Palmer, Nancy
MacLean y Pam Ybarra.
Uno de los
retos a los que se enfrentaron Spielberg y
compañía al articular al pequeño alienígena
fue el de conseguir total destreza en las manos y
brazos de E.T., para que pudiese realizar
funciones como coger una flor con delicadeza o
coger los pequeñísimos caramelos Reese (aunque
originalmente se iba a usar otra marca según el
guión, la compañía en cuestión declinó el
honor de participar en la película y por tanto
dieron un empujón fortísimo a sus
competidores). "Los brazos mecánicos que
diseñó Carlo Rambaldi fueron realmente
geniales", recuerda Spielberg, "pero
siendo la tecnología de principios de los 80 lo
que era, tenían lo que yo llamo un efecto
wogga wogga. El brazo se paraba y
hacía wogga wogga como dando
sacudidas, y yo necesitaba que E.T. tuviese
brazos gráciles, casi como de ballet".
Entonces se
les ocurrió la idea de usar las manos de un mimo
insertadas en unos brazos de E.T. especialmente
hechos para ello en varias escenas. Diseñaron
unos guantes que parecían las manos de E.T a
base de un látex muy fino; por la zona del codo
había cremalleras, cables y tubos que permitían
insuflar aire para simular el pulso.
Se hicieron
pruebas a varios mimos y finalmente eligieron a
la talentosa Caprice Rothe, con resultados
impresionantes y a menudo inesperados.
"Recuerdo un momento maravilloso", dice
Spielberg, "Caprice había bebido mucho
café esa mañana y cuando empezamos a trabajar
le temblaban las manos. ¡Había descubierto
parte del carácter de E.T.! Durante esa misma
escena hubo otro momento maravilloso. E.T. comía
sandía y se le quedó un poco de fruta pegada en
el labio. Caprice levantó la mano y quitó el
trocito de sandía de los labios de E.T., era la
cosa más natural del mundo. Es decir, ¿a quién
se le habría ocurrido hacer eso aparte de a
alguien que está muy en contacto con el
comportamiento y tiene un gran entendimiento de
lo que realmente hacemos con las manos, la cara y
el cuerpo? Es una parte minúscula dentro de la
película que la mayoría ni siquiera se da
cuenta de que ha visto, pero estoy muy orgulloso
de lo que Caprice aportó a esa escena. Dio vida
a E.T. En ese momento estaba vivo, no le manejaba
nadie. No había cables ni motores, nada. Era
como si Caprice estuviese canalizando a
E.T.".
Aunque los
efectos visuales, ganadores de un premio de la
Academia, realizados por Industrial Light &
Magic bajo la supervisión de Dennis Muren
jugaron un papel clave en E.T., El
Extraterrestre, Kathleen Kennedy destaca:
"Creo que uno de los motivos por los que
esta película sigue siendo actual es que nunca
fue concebida como una película de
efectos. Desde el principio, Steven se
concentró en los personajes y en la historia,
entretejiendo los efectos especiales.
Sin
embargo, sí es cierto que los efectos visuales
creados por ILM dieron lugar a algunas de las
imágenes más inolvidables de la película: La
primera aparición de la nave espacial (diseñada
por Ralph McQuarrie) y sus singulares habitantes;
el efecto más famoso de todos, el genial vuelo
en bicicleta de Elliott y E.T. con la Luna,
enorme y detallada, detrás de ellos (una luna
que finalmente acabaría siendo el símbolo más
emblemático de Amblin Entertainment de
Spielberg); la huida aérea llena de suspense de
E.T., Elliott, Michael y sus amigos en bicicleta
en su intento por escapar de la policía y de los
agentes del gobierno en el momento culminante de
la película; y el arco iris mágico al final.
ILM, con Dennis Muren al timón del equipo de
efectos visuales, comenzó a trabajar en E.T.
en mayo de 1981 y, siguiendo la tradición de
Spielberg y ILM, de nuevo revolucionaron los
efectos visuales en el cine con la creación de
varias técnicas innovadoras.
La nave
espacial diseñada por Ralph McQuarrie tenía un
aire casi retro, a lo Jules Verne, y se tardó
más de tres meses en construirla. La cúpula de
la nave, que reflejaba el cielo y el paisaje, fue
idea de Spielberg. El director de maquetas
Charlie Bailey (puesto y responsabilidad que
compartía con Mike Fulmer) construyó dos naves
por distintos motivos de filmación. Una de
aproximadamente 60 centímetros de diámetro, con
todos los detalles y articulada, que se
controlaba mediante un joystick y un ordenador; y
una segunda de unos 90 centímetros de ancho con
el propósito de resaltar su forma y sus luces
ante la cámara.
Todo el
mundo se divirtió a pesar de todo el trabajo
duro, en parte debido al ambiente de libertad que
Spielberg creó en el rodaje. La guionista
Melissa Mathison también fue nombrada productora
asociada por el director y estaba en el rodaje
cada día para ensayar con los chicos. "Me
pillaban las faltas, o me daban la paliza por
algo de los diálogos, o se les ocurría algo que
a ellos les parecía mejor", ríe Mathison
al recordarlo. "Al final, ¡tenía que
recordarles quién era el jefe!"
A Henry
Thomas le costó un poco repetir uno de sus
famosos diálogos, el momento en que llama a su
hermano mayor "aliento de pene".
"Me educaron para creer que los niños no
dicen esas cosas, pero al final decidí que no
era tan malo porque era un término anatómico.
¡Pensé que la abuela podría soportarlo!"
Con su
forma de dirigir, Spielberg permitió a los
chicos un cierto nivel de libertad, todo para
intentar llegar a un diálogo y a una
presentación más realista. "Les preguntaba
a Henry o a Drew qué dirían si realmente
estuviesen en esa situación para ver si podía
conseguir que se inventasen su propio diálogo.
Cuando Gertie ve y estudia a E.T. por primera
vez, no se pone histérica y dice: No me
gustan sus pies. Ese diálogo es creación
de Drew Barrymore. Muchos de los chicos
encontraron cosas geniales para incorporar a los
diálogos, cosas que provenían de ellos
mismos".
"Steven
no tenía miedo de permitir a los chicos ser
chicos y aportar algo nuevo a la película",
dice Henry Thomas. "En la escena en la que
Elliott lleva a E.T. a su cuarto por primera vez,
Steven había colocado una mesa con todos los
juguetes e inventos de La Guerra de las
Galaxias, y luego me explicó la situación.
Steven me dijo que entráramos y le enseñase
todos los juguetes a E.T., así que básicamente
tuve que improvisar toda la escena. Nos daba la
oportunidad de contar las cosas a través de los
ojos de un niño".
La
relación entre el director y el joven fue de
colaboración y apoyo. "Henry pasaba de
creer que era su mejor amigo a creer que era su
profesor, porque nunca le dejaba de hablar.
Hablé tanto con Henry mientras las cámaras
rodaban y él decía sus diálogos que cuando vio
la película por primera vez creyó que aún oía
mi voz dirigiéndole".
Cuando iban
a rodar la escena de Halloween, Spielberg se
enteró de que los chicos iban a sorprenderle
llegando al decorado ya disfrazados, así que él
decidió sorprenderles también y apareció en el
rodaje disfrazado de profesor, más bien de
profesora, ¡con velo, los labios pintados,
sombrero y zapatos ortopédicos!
Una
anécdota de la escena de Halloween fue la
aparición sorpresa de Yoda, el viejo y sabio
alienígena de las películas de La Guerra de
las Galaxias, una aportación de Spielberg
para sorprender a su amigo George Lucas.
"Creí que sería divertido que E.T.
intentase seguir a Yoda porque, ya sabes, la
galaxia es un lugar bastante reducido entre
cineastas".
Al final de
la producción, en el decorado del bosque cuando
Elliott y sus hermanos se despiden de E.T.,
Spielberg recuerda que: "Los chicos
simplemente intentaban aguantar. Si hacía tres o
cuatro tomas, los chicos se derrumbaban, sabían
que era su último día con E.T. y que nunca le
volverían a ver. Justo antes de que E.T. le dice
a Elliott: Siempre estaré aquí, me
acerqué a Henry y le susurré al oído: Se
acabó, es la última vez que os vais a
ver. Y en ese momento se le partió el
corazón a Henry, pero aguantó; cuando dije:
Acción, fue como abrir las puertas
al diluvio".
Sigue: Encontrar la voz de E.T y la
música >>
Fuente: UIP
España
Imágenes
y notas de producción de E.T. El extraterrestre
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