CRÍTICA por Darth
Sidious:
Puntuación: 3.5
Banda Sonora Original: **
Aquéllos que juzgan a las
películas principalmente por su contenido
político o ideológico, lo tendrán difícil con
Campo de Batalla: La Tierra.
En ningún momento puede asociarse el contenido
de este filme con la secta a la que actualmente
pertenecen algunas de las estrellas de Hollywood
(ya saben, la Cienciología). En realidad, esta
producción de ciencia-ficción atesora
suficientes defectos por sí misma como para
hacernos olvidar las insulsas disquisiciones que
se preveían, fundamentalmente acerca
del autor de la novela en la que se basa y de sus
pensamientos.
Dejando todo eso a un lado, Campo de Batalla: La
Tierra no deja de ser un producto típico de
cualquier serie de televisión; no causa un
excesivo aburrimiento, pero genera en uno la
sensación de que está viendo una película de
ésas de usar y tirar. Y si no fuera por la
excelente labor de maquilladores, diseñadores de
producción y encargados de efectos especiales,
el asunto hubiera sido áun más preocupante; por
ello, es difícil despreciar totalmente un filme
como éste si tenemos en cuenta que mucha gente
sí se ha esforzado en su realización, asunto
que parece no haber preocupado a sus guionistas y
al director, Roger
Christian. Los primeros hacen que nos
sonrojemos con los estúpidos diálogos que
surgen de la boca de los alienígenas (es más,
sus problemas nos importan bien poco y sus
tropelías políticas hacen que el ingenio del
Senador Palpatine en La
Amenaza Fantasma se valore como tal),
aunque tampoco se esfuerzan demasiado por aportar
un argumento creíble (algo de culpa tendrá la
novela de L. Ron Hubbard en
todo ello, supongo). Escenas como aquélla en la
que Terl y Ker intuyen cuáles son
los gustos alimenticios de los seres humanos, son
buena prueba de ello; o el hecho de que los
extraterrestres, que se supone encontraron algún
tipo de resistencia cuando llegaron a la Tierra,
se extrañen de que los hombres puedan manejar
armas y maquinaria. Son auténticos
despropósitos argumentales que invalidad
cualquier propuesta de credibilidad en el asunto.
En fin, el lector se dará cuenta de que lo mismo
encontrábamos en Independence
Day. Sí, cierto, pero al menos en el
filme de Roland Emmerich existía
un poderío y originalidad visual que aquí en
ningún momento aparece. Es más, el
director se empeña en magnificar cualquier
situación con la cámara lenta, y hay
incluso una secuencia en la que el protagonista
se pasa cerca de un minuto corriendo a dicha
"velocidad" mientras le disparan; si
eso es espectacularidad...
De los actores nada hay que
decir; John Travolta es
el malo de siempre, sobreactúa y se ríe en
exceso; en definitiva, otra caricatura más. Algo
mejor está Forest Whitaker,
pero sólo eso. En cuanto a Barry
Pepper, poco tiene que hacer; su rostro,
permanentemente enojado, crispa los nervios del
espectador, aunque en los momentos de acción
está muy bien.
Curiosa la elección de Elia Cmiral en la
composición. Su trabajo no puede decirse que sea
muy acertado. A las típicas fanfarrias y coros
(muy mal situadas en la acción, por cierto),
cabe unirle un molesto sonido de ambiente que se
adueña de gran parte del metraje; es decir,
realmente no crea música (tal y como hizo David Arnold en
Independence Day), sino que se limita a
meter ruiditos que, combinados con los fabulosos
efectos sonoros, apabullen al espectador.
DARTH
SIDIOUS
Imágenes
de - Copyright © . Todos los derechos
reservados.
|