LA BUTACA
Revista de Cine
Películas
Tráilers
Imágenes
 
   
    APUNTA TU CORREO

Cada semana los
últimos estrenos de cine

 

EYES WIDE SHUT


Dirección: Stanley Kubrick.
Año: 1999.
Paises: USA / Reino Unido.
Duración: 159 min.
Interpretación: Tom Cruise (Dr. William "Bill" Harford), Nicole Kidman (Alice Harford), Sydney Pollack (Victor Ziegler), Leelee Sobieski (hija de Milich), Thomas Gibson (Carl), Marie Richardson (Marion). Madison Eginton (Helena Harford), Jackie Sawiris (Roz), Leslie Lowe (Illona), Todd Field (Nick Nightingale), Sky Dumont (Sandor Szavost), Louise J. Taylor (Gayle), Stewart Thorndike (Nuala).
Guión: Stanley Kubrick y Frederic Raphael; basado en la novela «Relato soñado» de Arthur Schnitzler.
Producción: Stanley Kubrick.
Música: Jocelyn Pook.
Fotografía: Larry Smith.
Montaje: Nigel Galt.
Diseño de producción: Les Tomkins y Roy Walker.
Dirección artística: John Fenner y Kevin Phipps.
Vestuario: Marit Allen.
Decorados: Lisa Leone y Terry Wells.
Dirección de producción: Margaret Adams y Lisa Leone.

 

CRÍTICA por
Roberto Pérez Toledo

Con apenas una docena de títulos, Kubrick consolidó un estatus de genio cinematográfico, de extravagante creador, de autor obsesivo y único. "Eyes wide shut" es su legado involuntario, la película que finalizó apenas días antes de su repentina muerte, su último regalo controvertido a la historia del cine. Los kilómetricos ríos de tinta vertidos por el filme desde que se conoció la noticia de su rodaje hacen difícil un análisis justo y ajeno a circunstancias externas. Casi se antoja utópico encontrar a un espectador que se acerque a la sala oscura en estado virginal, sin ideas preconcebidas, sin prejuicios originados por la sobredosis de información mediática, tan cargada de rumores, de mentiras morbosas, o por la tramposa campaña de publicidad puesta en marcha por la Warner, dicen que siguiendo directrices del propio Kubrick. Este factor se suma a la complejidad misma de la cinta protagonizada por el matrimonio Cruise-Kidman, a su largo metraje y a su aridez narrativa, nada nueva en la filmografía de Kubrick pero sí poco condescendiente con los gustos del gran público seguidor de los trabajos del ídolo de "Top Gun" o "Jerry McGuire". Es la última película del director de "La naranja mecánica", por todo ello, un material susceptible de reacciones extremas, de bostezos, desconciertos e irritaciones varias o, por el contrario, de fascinaciones inmediatas y miradas de rendida admiración, o incluso, y en esta tercera reacción está una de las grandezas de "Eyes wide shut", de bostezos entre momentos de arrebatada fascinación.

Kubrick ha dirigido una película malsana, inquietante, envolvente, desasosegante por momentos pero también inclasificable, contradictoria, irregular. Hay errores y baches en "Eyes wide shut", pero también genialidad de la inolvidable, de la que forja los cimientos de las obras maestras. Hay genialidad en mil detalles, en mil matices, en lo que no se dice y en lo que ocultan las máscaras, las de la orgía y las otras, las cotidianas e imperceptibles. Camina "Eyes Wide Shut" en un territorio de irrealidades, de deseos insatisfechos, de fantasmas que se silencian, que atormentan, que desgarran.  Una absurda discusión de celos resquebraja un matrimonio a todas luces perfecto. El relato que Alice-Nicole hace de una fantasía frustrada desencadena en el personaje de Cruise la necesidad de iniciar un viaje hacia los infiernos mismos de la experiencia sexual. "Eyes wide shut" es el viaje de ida y vuelta de Bill-Tom, un viaje en el conocerá parcelas prohibidas para el matrimonio convencional, atado al que dirán. Es así como el médico al que interpreta Cruise roza el límite de lo socialmente imperdonable con una prostituta, con una menor, con una muerta, alcanzando su periplo la cima en la secuencia de la orgía, que Kubrick eleva a la categoría de sublime gracias a un virtuosista trabajo de dirección de fotografía y puesta en escena. La presencia del personaje de Cruise en la orgía desencadena una trama de thriller que no interesa a Kubrick como tal. Da igual la suerte del pianista de los ojos vendados o que la chica enmascarada haya muerto o no por culpa de Bill-Tom. A Kubrick le interesa mucho más mostrarnos el rostro de Cruise en primer plano, su expresión de pavor y arrepentimiento por haber jugado con lo prohibido. Desempeña así Kubrick su papel de verdugo, llenando la mirada de Cruise de remordimientos sin retorno, de incertidumbres eternas, porque merece pagar por su curiosidad y osadía.

Es la secuencia de la orgía epicentro del viaje de Cruise y detonante de su posterior ascenso hacia la redención, culminado con la escena en la juguetería, con el diálogo último entre Bill y Alice.  Este diálogo contiene las claves de las intenciones de Kubrick, contradichas a menudo a lo largo del metraje, atisbadas entre líneas. Porque "Eyes Wide Shut" es su instrumento, a la sazón póstumo, para condenar el juego con fuego, con lo extramatrimonial. Bill y Alice acuerdan olvidar, o fingir que han olvidado, para recuperar su caparazón infalible: una vida en pareja segura a fuerza de tabúes, capaz de silenciar cualquier fantasma desestabilizador. Unidos, superarán sus obsesiones, ella su infidelidad soñada, él sus peligrosos escarceos. "Eyes Wide Shut" se configura, de este modo, como una brutal defensa del concepto convencional de matrimonio y de una vida sexual plena y autosuficiente dentro del mismo.

La palabra con la que se despide la película, puesta en boca de Alice-Nicole, no puede ser más explícita y sirve, en definitiva, de síntesis de lo visto durante las dos horas y media anteriores.  Es el final de un recorrido en el que Kubrick nos ha transportado hacia las entrañas de una pareja en crisis, en lucha con sus miedos y fantasías, dibujados, toma tras toma, repetición tras repetición, en los rostros de Tom Cruise (alma del filme, nuestro guía y nuestros ojos en el viaje gracias a una interpretación valiente y sin fisuras) y Nicole Kidman (inmensa, todo miradas, todo secretos), pareja de estrellas, pero también, y es injusto olvidarlo, de actores soberbios.


< Página principal de Eyes wide shut

Imágenes de Eyes wide shut - Copyright © 1999 Hobby Films, Pole Star y Warner Bros. Todos los derechos reservados.

estrenos | novedades | críticas | cartelera | preestrenos | vídeo y DVD | de compras
reportaje | especiales | carteles | buscar | afiliación | listas de cine
reseñas de un butaquero | quiénes somos | contacto

LA BUTACA
Revista de Cine online
La Butaca © 1999 Ángel Castillo Moreno. Valencia (España)
Prohibida su reproducción sin consentimiento expreso. Todos los derechos reservados.

 

Secciones

Estrenos
Críticas
Novedades
Cartelera
Preestrenos
Vídeo y DVD
De compras
Especiales
Reportajes
Carteles
Buscar
Afiliación
Listas de cine
Reseñas de
un Butaquero

Quiénes somos
Contacto
Añadir a Favoritos