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MATRIX (THE MATRIX)


cartel Dirección y guión: The Wachowski Brothers.
País:
USA.
Año: 1999.
Duración: 136 min.
Interpretación: Keanu Reeves (Thomas A. Anderson / Neo), Laurence Fishburne (Morfeo), Carrie-Anne Moss (Trinity), Hugo Weaving (Agente Smith), Joe Pantoliano (Cifra / Sr. Reagan), Marcus Chong (Tanque), Paul Goddard (Agente Brown), Robert Taylor (Agente Jones), Gloria Foster (Oráculo), Julian Arahanga (Apoc), Matt Doran (Ratón), Belinda McClory (Switch), Anthony Ray Parker (Dozer), Andy y Larry Wachowski (limpiaventanas; no aparecen en los créditos).
Producción: Joel Silver.
Producción ejecutiva: Andrew Mason, Barrie M. Osborne, Erwin Stoff, Andy y Larry Wachowski.
Música: Don Davis.
Fotografía:
Bill Pope.
Montaje: Zach Staenberg.
Diseño de producción: Owen Paterson.
Dirección artística: Hugh Bateup y Michelle McGahey.
Vestuario: Kym Barrett.
Decorados: Lisa Blitz Brennan, Tim Ferrier y Marta McElroy.
Efectos especiales: Amalgamated Pixels, Animal Logic, Bullet Time, DFILM Services, Makeup Effects Group Studio, Manex Visual Effects y Mass. Illusions LLC.

 

CRÍTICA
por Santiago L. Moreno

"Cuando un director acomete en su segundo intento el género de ciencia ficción, el resultado suele ser una gran película". Esta frase, creada por un servidor en un momento de euforia, se ha visto reforzada con la película que nos ocupa. Ridley Scott realizaba como segundo filme la magnífica "Alien, el octavo pasajero"; James Cameron, tras las compartidas desventuras de "Piraña II", nos daba a conocer "Terminator", obra señera de los ochenta. Los hermanos Wachowski, dueños de un apellido poco afortunado en castellano, tras el mediocre pseudo-thriller de tintes lésbicos titulado en nuestro país "Lazos ardientes", han creado una magnífica película más propia del siglo XXI que de éste que termina.

El ataque publicitario de este fenómeno cinematográfico, precedido de una gran expectación debida a las favorables críticas y éxito de público estadounidenses, nos bombardeaba con una repetitiva pregunta: ¿Qué es la Matriz,...perdón; qué es Matrix?. "Matrix", como ya muchos han comentado acertadamente, es un popurrí. Es un cajón de sastre abierto a muchas lecturas, y esto es lo que suele investir a un título cinematográfico con la etiqueta de "película de culto". Para el espectador ajeno al género de ciencia ficción, las ideas contenidas en "Matrix" le parecerán originalmente brillantes, y sin duda no se equivocará en cuanto a la brillantez del argumento. El habitual al género, sin embargo, advierte enseguida una historia construida de retazos de otras muchas, tanto cinematográficas como literarias, un homenaje cuyo principal valor es el de unir y reciclar coherentemente un gran conjunto de argumentos creados ya hace tiempo por otros autores. De algo no cabe duda: Larry y Andy Wachowsky son grandes aficionados a la ciencia ficción. Todo lo que han visto y leído lo han volcado en "Matrix", hasta el punto de convertir la película en un ecléctico viaje por muchas de las ideas que han ido surgiendo a lo largo de la historia del género. Así, la corta pero impresionante escena del despertar de Neo (un nombre bastante ilustrativo), cuyo valor ha rondado los 150 millones de pesetas, está claramente basada en "A vuestros cuerpos dispersos", de Farmer; los habitantes de las cloacas de la ciudad máquina no son otra cosa que los "mecs" de Benford; la razón de ser de la Matriz (resumida magistralmente en la imagen de una pila) es la razón de ser de los "cruciformes" de Simmons, sin contar con el espíritu de Dick, que impregna completamente una película claramente "ciberpunk". Cambiando de escenario, también podemos presenciar en el tatami una de las famosas peleas del juego "Street fighter", para cerca del final de la película, ser testigos del nacimiento del "supersaiyajin" de Toriyama, con un Neo que incluso reluce como aquel. Durante unos minutos, el protagonista lleva una criatura en su interior como ya ocurriera en "Alien, el octavo pasajero". El descubrimiento de una realidad falsa, manejada por unos oscuros guardianes, en la que sólo unos cuantos (además de un protagonista de poderes extraordinarios) conocen la verdad, nos remite claramente a la interesante "Dark city", de Proyas. Y desde luego, el argumento central, en el que una IA provoca una guerra contra la Humanidad, nos hace recordar claramente la serie de "Terminator", aunque la IA no tenga el nombre de "Skynet".

El gran mérito de esta película es reunir todas estas referencias y presentárnoslas en un sólo ente coherente y sumamente entretenido. Sin embargo, "Matrix" no es una película perfecta. La ambición de los directores-guionistas es tal que entre todo este guiso han querido introducir otros ingredientes que tratan de ser más grandiosos si cabe. La película adolece de cierto misticismo, que en realidad proviene (otro referente más) del Muad’dib de Herbert: el protagonista es un Mesías que comienza sin saber quién es, pero que acaba siendo el Elegido que logrará trascender la realidad y guiar a su pueblo. Esta vena pseudorreligiosa es sin duda el punto menos logrado de la película, y el que da lugar a su principal defecto. Y es que, utilizando el famoso término de Alfred Hitchcock, el filme tiene un par de "MacGuffins". La mención de pasada al inexplicado e inexplicable origen del primer rebelde, así como la presencia del incongruente "Oráculo" le roban a "Matrix" el valor de obra maestra. Son puntos sueltos que no casan con el resto de la historia, y que se podían haber explicado de una forma más coherente con la marcha de la película. Ese misticismo sobra. A no ser, claro está, que sea la solución de esos misterios lo que nutra las dos continuaciones que los Wachowski tienen pensadas, porque bien es verdad que pocas veces he disfrutado de un filme que se ofreciera tan descaradamente a una continuación.

Donde "Matrix" no ofrece ni un sólo resquicio de su grandeza es en el plano técnico, en el que encontramos, por comparación, un clarísimo referente único: "Terminator II", de James Cameron. Al igual que en aquella película un innovador efecto visual, el "morphing", dejara al público con la boca abierta, en esta, la técnica llamada "tiempo congelado" ha demostrado que su paso del videoclip al cine ha merecido la pena. El efecto, cuyo resultado se podría describir como un travelling circular en velocidad superlenta, aplicado a una estética de cine Hong Kong, deja al espectador con ganas de disfrutarlo bastante más tiempo. Seguramente asistiremos a un "boom" en un futuro inmediato de este truco cinematográfico que tan gratamente ha sorprendido.

Por último hacer referencia a los protagonistas, entre los que destaca un Laurence Fishburne cada vez más comprometido con el género, y la refrescante presencia de un rostro y una figura con mucho gancho: Carrie-Anne Moss.

Un consejo: véanla en pantalla grande. Aunque tengan que desplazarse kilómetros, aunque tengan que aguantar colas de gente. Huyan de los minicines. Merece la pena.

¿Qué es "Matrix"?, preguntaba Neo a Morpheus. La respuesta es evidente: una sensacional amalgama en todos sus componentes; una magnífica película que sin duda creará época. Ni más ni menos.


Imágenes de Matrix - Copyright © 1999 Groucho II Film Partnership, Silver Pictures y Village Roadshow Productions. Todos los derechos reservados.

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