CRÍTICA por Darth
Sidious:
Puntuación: 6
Banda Sonora Original: 
Dudo mucho que las sucesivas películas que
Hollywood nos ha presentado sobre el Universo, su
exploración, peligros y misterios, vayan a
servir para acallar las demagógicas voces de
aquéllos que ven un gasto inútil en todo
aquello que hace referencia a la investigación
espacial. Pero como la sociedad se mueve a
través de tendencias, imitaciones y modas (antes
del estreno de Deep Impact
se oían noticias de posibles asteroides que
caerían en la Tierra dentro de 30 años; todo
eso se olvidó o matizó después), las
repercusiones que Misión A
Marte pueda tener serán nulas; el
desinterés por el planeta rojo se vio reflejado
en la taquilla estadounidense, aunque algo de
culpa tendrán los de la NASA y sus fallidas
incursiones en Marte (con misiones, por cierto,
que cuestan poco más que la película de la que
ahora escribo).
El problema que tiene Misión A Marte
es su parte final. Mientras que la primera hora
camina a través de un sendero de realismo, la
segunda mitad se decanta claramente por el
terreno fantástico, pero, por alguna razón, lo
hace de una forma tan sencilla que no deja
ninguna huella en el espectador. Y es
una pena que exista ese acusado contraste. Todas
las aventuras que viven los astronautas, ya sea
en Marte o en la nave de rescate que
posteriormente viaja hacia dicho astro, son
visionadas con interés y aportan una gran
dignidad a la historia, siendo la película
durante estos minutos muy entretenida. Incluso
las relaciones personales de los protagonistas,
nada novedosas, no molestan, tal y como ocurría
(en parte) en Deep Impact. Pero cuando intentan
descubrir los misterios de Marte algo falla,
puesto que no sentimos la trascendencia de dicho
momento. La explicación que se nos da es
tremendamente infantil, no como en Desafío Total, mucho más
creíble en este aspecto, o en, más
recientemente, Contact.
No obstante, y en general, el filme no aburre y,
teniendo en cuenta sus interesantísimos
primeros sesenta minutos (atención a
las escenas en las que los astronautas tienen que
abandonar su nave), merece la pena verla aunque
sólo sea por curiosidad.
Brian De Palma es
un magnífico director. A estas alturas nadie
puede negar que su técnica es prodigiosa, y
ejemplos de ello los encontramos en la
presentación de personajes (donde la cámara
recorre con naturalidad una fiesta) o cuando se
nos muestra el habitáculo circular en el que los
protagonistas viajan hacia Marte. De Palma no
sólo sabe cómo mover la cámara, sino que
siempre ofrece al espectador una realización
limpia, para que no haya lugar a dudas sobre lo
que está pasando. En fin, mientras tanto habrá
que seguir aguantando a aquéllos que veneran a John Woo y, aún peor, a Michael Bay.
Es curioso lo distinto que son los
efectos especiales según nos encontremos en una
u otra secuencia de la película.
Mientras que todo aquello que se resuelve en el
espacio exterior o en el propio planeta Marte
está muy bien, una vez que los protagonistas se
adentran en una estructura marciana las cosas
cambian. Aparece un alienígena que,
sinceramente, parece sacado de un videojuego
barato, "canta" muchísimo (vamos, que
no es el casi perfecto Jar Jar Binks de La Amenaza Fantasma), al
igual que su nave y la siguiente destrucción de
la citada estructura. Pienso que esto tal vez sea
debido a las prisas que existieron para terminar
la película a tiempo y poder estrenarla antes
que Red Planet. No
obstante, la explicación de cómo se formó la
vida en la Tierra es magnífica.
En cuanto a los actores, todos están muy
correctos, destacando a Gary Sinese, Connie Nielsen y Tim Robbins. El joven Jerry O'Connell hace lo
que puede para mantener el tipo ante las por
suerte escasas frases "ingeniosas" que
los guionistas le hacen decir (para comprobarlo
me remito a la sandez que dice cuando descubren
las tumbas en el suelo marciano).
Finalmente, llegó la hora de hablar de uno de
los aspectos más controvertidos de la película.
No sé lo que le pasa a Ennio
Morricone, pero en estos últimos años
encuentro una similitud en sus obras que me
produce una incómoda indiferencia en un autor
que tanto ha aportado al mundo de las bandas
sonoras. Tal vez sea porque últimamente está
trabajando demasiado para la televisión, no sé,
pero el caso es que su partitura, aunque
siempre correcta, se atisba muy mejorable.
Por supuesto que sabe hacer bien su trabajo
(sólo hay que escuchar la música que ambienta
los momentos de mayor tensión, a pesar del
órgano), pero se echa en falta una mayor
contundencia en los momentos más señalados de
la película (algo así como lo que hizo el
maestro Williams en E.T. El Extraterrestre y Encuentros en la Tercera Fase).
Por otra parte, y como comentaba, uno cree estar
escuchando fragmentos de Los
Intocables e incluso de Lobo. En fin, una música
que generará polémica; yo me inclino por
situarla en un término medio, desde luego no
merece ser despreciada.
Imágenes
de - Copyright © . Todos los derechos
reservados.
< Volver a índice de
«Misión a Marte»
|