 |
Dirección: John
McTiernan.
País: USA.
Año: 1999.
Duración: 111 min.
Intérpretes: Pierce
Brosnan (Thomas Crown), Rene Russo (Catherine
Banning), Denis Leary (Michael McCann ), Frankie
Faison (Detective Paretti), Faye Dunaway (la
psiquiatra), Ben Gazzara (Andrew Wallace), Esther
Cañadas (Anna).
Guión: Leslie
Dixon y Kurt Wimmer, según la historia de Alan
Trustman.
Música: Bill
Conti.
Fotografía: Tom
Priestley Jr. |
CRÍTICA por Ismael
Alonso
La mona vestida de
seda
Me encantan esas películas de
robos meticulosamente planeados incluso cuando
son malas. Me dejo seducir por argumentos
románticos sin importarme si son descabellados.
Admiro profundamente a John McTiernan y le considero uno de los mejores
directores del genero de acción. No siento
especial aversión por Pierce Brosnan y Rene
Russo y me gustan algunas
de sus interpretaciones. ¿Qué pasa entonces con
"El
secreto de Thomas Crown" para que casi me quedase en la butaca
tan dormido como cuando veo un documental en la
sobremesa?. ¿Qué falla en esta película?.
Una vez devuelto al estado de
vigilia en la escena del robo final (y no desvelo
nada, hay dos robos, únicamente dos,
interesantes pero que por si solos no merecen ir
a ver la película) me doy cuenta de qué es lo
que esta fallando en este remake de la obra que Norman Jewison dirigiera y Steve McQueen y Faye
Dunaway interpretasen en
los sesenta. Falla todo, pero en
dosis pequeñas, lo que hace que el resultado
final sea aparentemente bueno y esté más
podrido que la mente de un critico de cine en un
festival de cine erótico birmano. Ni Brosnan,
cuya cara bonita tiene tantos matices dramáticos
como un boniato disecado, ni Rene Russo, que esta
pasadísima de vueltas en su papel de "femme
fatale" yanqui dan la talla, por lo que la
pareja de presuntos vividores se presenta ante el
respetable como dos perfectos imbéciles, snobs,
aburridos y despilfarradores.
Si la intención de la obra era
mostrarnos a dos ricachones recalcitrantes
amantes de la buena vida hastiados por lo vulgar
de sus desahogadas existencias lo consigue
plenamente y, por lo que a mí respecta, su
enamoramiento me importa tanto como la vida
sexual de las esporas. Pero no es sólo
que los intérpretes no den la talla, ni que el
guión se haga antipático, sino que, además, el
director, un tipo que rueda magníficamente
persecuciones, tiroteos, saltos, piruetas y
explosiones, aquí se ha propuesto darle un
"toque artístico" a su trabajo y
maldita la gracia que tiene el asunto.
McTiernan se empeña en utilizar recursos como
los primerísimos planos (de esos en los que
podemos contar los poros de la piel de los
protagonistas), las largas secuencias que oscilan
entre la estética "Evax fina y segura"
del vuelo en planeador al rotundo estilo
"buscando el café Saimaza" que el
director emplea para mostrarnos la llegada a la
villa caribeña del millonario Crown o el empleo del desenfoque hasta cotas
de saciedad pocas veces vistas en el cine
comercial reciente. Da la sensación de que
"El secreto de Thomas Crown" pretenda
ser una dama elegante y sofisticada ataviada con
distinguida delicadeza pero sus resultados se
acercan más al de un tipo zafio y tosco vestido
con un smoking púrpura.
ISMAEL
ALONSO
Imágenes
de - Copyright © . Todos los derechos
reservados.
|