CRÍTICA
por Mateo
Sancho Cardiel
En 1995, "Toy
Story" no
sólo se convirtió en un hito en la historia de
la cinematografía por el hecho de estar
íntegramente realizada por ordenador, sino que
además supuso, con más de trescientos sesenta
millones de dólares en todo el mundo, la
película más taquillera del año y la tabla de
salvación de una Disney que había pinchado con "Pocahontas". Además, hizo las
delicias de los críticos más exigentes e
incluso la Academia de Hollywood se rindió a sus
pies nominándola al Oscar al mejor guión
original. Cuatro años después, y tras repetir
la fórmula con gran éxito en Bichos, Pixar, la empresa de John
Lasseter,
principal artífice de estos filmes, y la Disney
han decidido lanzar a las pantallas una secuela
que mejora los defectos de su antecesora
y sofistica su sentido del humor y sus escenas de
acción, no sin añadir ciertos toques de
cinefilia.
En principio, y siguiendo los pasos
de otros grandes éxitos como "La
Bella y la Bestia" o "El rey león", esta segunda parte estaba
pensada para salir directamente en el mercado del
vídeo, pero al ver la brillantez de los primeros
bocetos, vislumbraron la posibilidad de volver a
repetir la jugada de las anteriores aventuras de
Woddy y Buzz Lightyear. Así que reiniciaron el
proyecto ya en formato de cine y no escatimaron
en medios (Tom Hanks cobró la desorbitada cifra de un
millón de dólares por prestar su voz al vaquero
protagonista). El resultado, si bien bajo mi
punto de vista ha sido sobrevalorado (el Globo de
Oro a la mejor comedia del año más lo merecía
cualquiera de las otras candidatas: Una terapia
peligrosa, Cómo ser
John Malkovich,
Man on the Moon o incluso "Notting
Hill"), no
deja de ser en ningún momento entretenido.
Pero lo que sí me ha parecido completamente
exagerado por la crítica en general ha sido la
tan renombrada carga de profundidad de la
película. La historia de la "crisis
existencial" de un juguete al darse cuenta
de que su dueño algún día lo olvidará, no
deja de ser un punto secundario en la trama
dibujado con trazo gordo y absolutamente
simplificado. ¿Es que a nadie se le ha
ocurrido comparar su profundidad con la de "La
Sirenita" o
"El rey león"? Creo que "Toy
Story 2" sale
bastante mal parada. Y es que, además, tampoco
se le pide eso a este tipo de películas, pero si
se empeñan en resaltar esa faceta para atraer a
un público más adulto, estos se encuentran con
la decepción más absoluta. Siendo que muchas
veces también los mayores disfrutan
convirtiéndose en niños por una hora y media,
siguiendo con agrado un argumento cargado de
escenas trepidantes y con unos personajes
secundarios que ya empiezan a hacerse
entrañables, como los Señores Patata o Rex el
tiranosaurio.
Por último, lo que sí me parece
hortera y tremendamente repetitivo son las tomas
falsas que, desde que en "Bichos"
entusiasmaron, no han parado de explotar. Fueron
añadidas unas cuantas más en la edición en
vídeo, y ahora, en "Toy Story 2",
vuelven a aparecer tras los títulos de crédito,
lo que suena ya a abuso. Pero en conjunto, la
película es ideal para acompañar a los niños
en este verano, pues la disfrutarán en cada
momento, y para los adultos, si no es altamente
recomendable, sí que tiene guiños que cuentan
con su complicidad y que a los más pequeños se
les escaparán.
Imágenes
de - Copyright © . Todos los derechos
reservados.
< Índice de Toy
Story 2
|