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“La forma del agua”, película de Guillermo del Toro ganadora de los Oscars 2018

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“La forma del agua”, película de Guillermo del Toro ganadora de los Oscars 2018

Llega a los cines el estreno con más nominaciones a los Oscars de este año, “La forma del agua”, de Guillermo del Toro, título candidato a 13 Premios de la Academia, incluyendo el de Mejor Película.

Tras ganar 2 Globos de Oro, el León de Oro en el Festival de Venecia y muchos más premios a lo largo de todo el mundo, se estrena en cines una de las grandes películas de la temporada, “La forma del agua” (The shape of water, 2017), una de las principales favoritas para triunfar en la próxima edición de los Oscars 2018, donde parte con nada menos que 13 nominaciones: Mejor Película, Dirección, Actriz Protagonista, Actor de Reparto, Actriz de Reparto, Guion Original, Banda Sonora Original, Fotografía, Montaje, Vestuario, Montaje de Sonido, Mezcla de Sonido y Diseño de Producción.

Cartel de “La forma del agua”

El principal creador de esta nueva maravilla del género fantástico es todo un especialista, el cineasta mexicano Guillermo del Toro, que ya estuvo nominado al Oscar por otra de sus mejores películas, la fenomenal “El laberinto del fauno” (2006) y que ha dirigido otros conocidos títulos como “La Cumbre Escarlata” (2015), “Pacific Rim” (2013), “Hellboy II: El ejército dorado” (2008), “Hellboy” (2004), “Blade II” (2002), “El espinazo del diablo” (2001), “Mimic” (1997) y “Cronos” (1993).

Sally Hawkins (Elisa Esposito), Michael Shannon (Richard Strickland), Richard Jenkins (Giles), Doug Jones (hombre anfibio), Michael Stuhlbarg (Dr. Robert Hoffstetler) y Octavia Spencer (Zelda Fuller) protagonizan este moderno, particular y conmovedor cuento de hadas que transcurre en Norteamérica alrededor del año 1962, con el telón de fondo de la Guerra Fría. En el laboratorio gubernamental de alta seguridad donde trabaja, la solitaria Elisa se halla atrapada en una vida regida por el aislamiento. Pero la vida de Elisa cambia para siempre cuando, junto con su compañera Zelda, descubre un experimento clasificado como secreto.

Sally Hawkins en “La forma del agua”

«El agua adopta la forma de lo que sea que la contenga en ese momento, y aunque el agua puede ser algo muy apacible, también es la fuerza más poderosa y maleable del universo. Así es también el amor, ¿verdad? Independientemente de la forma que tenga aquello en lo que depositamos nuestro amor, éste se adapta, ya sea a un hombre, a una mujer o a una criatura», explica Del Toro para adentrarnos en el espíritu de esta fascinante película basada en una historia escrita por él mismo y cuyo guion ha escrito junto a Vanessa Taylor, una de las creadoras de la serie de televisión “Juego de tronos” (2012-2013) y de “Alias” (2001-2002), así como también autora de los libretos de las películas “Divergente” (2014) y “Si de verdad quieres…” (2012).

La de “La forma del agua” es una historia que enraiza con clásicos como el de “La bella y la bestia” y para cuya traslación a la gran pantalla se ha contado con un extraordinario equipo en el que destacan nombres como el del brillante compositor de la banda sonora Alexandre Desplat, el director de fotografía Dan Lausten, el diseñador de producción Paul D. Austerberry, el montador Sidney Wolinsky y el diseñador de vestuario Luis Sequeira, todos ellos nominados al Oscar por sus respectivos trabajos en este film junto a los intérpretes Sally Hawkins (Mejor Actriz Protagonista), Richard Jenkins (Mejor Actor de Reparto) y Octavia Spencer (Mejor Actriz de Reparto). Además, por supuesto, del propio Guillermo del Toro, triplemente nominado como productor, director y guionista del largometraje.

Michael Shannon y Michael Stuhlbarg en “La forma del agua”

La intención del director era crear algo más que una sencilla película con monstruo al fusionar la historia con el cine negro y la pasión de un atípico romance lleno de fantasía donde se tocan temas cruciales como el bien y el mal, la inocencia y el peligro, la curiosidad y el asombro, lo histórico y lo eterno, la belleza y la monstruosidad, para intentar explorar la idea del amor y sus barreras.

«Mi intención era crear una bella y elegante historia sobre esperanza y redención como una especie de antídoto contra el cinismo de nuestros días. Quería que la historia tuviera la forma de un cuento de hadas en el que tenemos a un humilde ser humano que tropieza con algo más grandioso y transcendental que cualquier otra cosa de su vida. Y entonces pensé que sería una gran idea yuxtaponer ese amor con algo tan banal y nocivo como el odio entre naciones, que eso es la Guerra Fría, y el odio entre personas por razones de raza, color, capacidad y género», comenta Del Toro.

Imagen de “La forma del agua”

Para ello se inspiró en el romanticismo de los monstruos clásicos de la Universal, en el involuntario Hombre Lobo, el ingenuo Frankenstein, el seductor Drácula y, sobre todo, en el trágico humanoide anfibio de “La mujer y el monstruo” (Creature from the Black Lagoon, 1954), título dirigido por Jack Arnold donde la criatura conseguía asustar a la vez que conmover a los espectadores.

Duración: 123 min.
Género: Drama, fantástico, aventuras, romántico.
País: Estados Unidos.
Año: 2017.
Estreno en España: 16 febrero 2018.
Distribuidora: 20th Century Fox España.
Calificación por edades: No recomendada para menores de 12 años.

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4 Comentarios

4 Comments

  1. Xabier

    18 febrero, 2018 at 7:19 pm

    Muy buena pelicula ,ambientada en los años 68 con sus cadillad de epoca y dogge ,vestuario ,esteriores y caracterizacion de diez ,con grandes actor@s que en ningun momento defraudan al espectador
    una historia que aunque parezca similar al Fauno es totalmente diferente y nueva ,con sensibilidad y buen gusto
    un 9 de 10

  2. Macià

    4 marzo, 2018 at 3:50 pm

    ¿A quién no le gusta disfrutar de un cuento, bien explicado, hecho desde la pasión y con unas imágenes consistentes cargadas de una fantasía sugerente y magnética ?. Os la perderá? (8/10)

    http://bit.ly/2CGkxkz

  3. Charly Barny

    21 marzo, 2018 at 9:02 pm

    EN POS DE LA DIVERSIDAD
    Guillermo del Toro es un director mexicano con una dilatada carrera en cine y televisión, tanto de su país como de España, y principalmente en los Estados Unidos. Para el cine, algunos de sus trabajos más conocidos nos remiten a Cronos (1993), Mimic (1997), El Espinazo del diablo (2001), y El Laberinto del Fauno (2006).

    En setiembre de 2017, la película tuvo su estrenó formal en la 74ª edición del Festival de Venecia. En ella se hizo acreedora del León de Oro, máximo premio del evento. Esta semana se estrenó en Buenos Aires con buen suceso de público encontrándose en plena carrera por los premios Oscar que se otorgan la próxima semana en Hollywood.

    La Forma del Agua tiene las virtudes de una narración clásica realizada con estilo y variedad de recursos narrativos. Estamos ante un film casi imposible de calificar dentro de un género, aunque lo podríamos definir como un film fantástico, o incluso, un cuento de hadas toda vez que aceptemos que en los primeros aparecen personajes o criaturas irreales y que en el cuento de hadas encontramos normalmente el ansia de libertad, la búsqueda de la felicidad y la necesidad de soñar despiertos como nervio motor de los sucesos que se narran. En todo caso, debe quedar claro que no nos estamos refiriendo a una película de ciencia ficción ni de terror.

    Transcurre en los Estados Unidos en la década del 60. El país se encuentra tanto en plena Guerra Fría con la Unión Soviética como en una carrera espacial con el propósito de ver quién es capaz de llegar primero a la luna. Por otro lado, en el frente interno, la cuestión por los derechos de la gente de color está en plena ebullición. En este marco, los espías aparecen por doquier. La desconfianza hacia el otro provoca que la amenaza aparezca siempre presente.

    En la película, la mayor parte de los protagonistas son personas diferentes. Sally (notable Sally Hawkins), el personaje principal, es muda. Su amiga Zelda (Octavia Spencer) es de raza negra. Giles (Richard Jenkins), su compañero de cuarto es homosexual, el Sr. Strickland (Michael Shannon), jefe de seguridad, pierde dos dedos de su mano, el Dr. Hofftstetler (Michael Stuhlbarg) es ruso, y finalmente el Hombre Pez (Doug Jones) es anfibio.

    En ese marco donde todo el mundo parecería estar representado por una condición de inferioridad que los iguala, se produce una trama de acción y suspenso cuyos personajes parecen salidos del cine de los 50 y los 60 como El Monstruo de la Laguna Negra (1954), Espera la Oscuridad donde Audrey Hepburn era ciega (1967), el malo del Sr. Strickland parece extraído de uno de los primeros films de James Bond, incluso se lo toma desde abajo como en aquellos films.

    En consecuencia, La forma del Agua se transforma en una especie de canto hacia la inclusión social, donde ningún impedimento físico o intelectual pueda dar lugar a la discriminación. Lo hace de una manera muy particular, como homenajeando a un cine que paradójicamente se atrevía muy poco y de vez en cuando solo en la cuestión del color de piel.

    El film encuentra en el personaje de Sally, una mujer muda solitaria que trabaja como empleada de la limpieza en un laboratorio donde encuentra a un ser anfibio. Ella es el único ser capaz de establecer una comunicación con el monstruo que es objeto de investigaciones. El film derivará en una carrera hacia la libertad del anfibio. En dicha carrera arrastrará al resto de los personajes que se unirán a una lucha en común. El final dará mucha tela para cortar.

    La labor del fotógrafo Dan Lausten es extraordinaria. Ya trabajó con Del Toro en Mimic, por lo cual se conocen y se entienden bien. Su labor con la steadycam es realmente formidable, al igual que el uso de la luz y la conformación de los colores de la película. También es destacable la relación entre movimientos de cámara y la música de Alexandre Desplat, una verdadera maravilla que acompaña las imágenes. Desplat es el músico francés autor también de la banda de La Reina, El Escritor Fantasma, Argo, y La Noche más Oscura.

    No obstante lo comentado, con el film terminado, incluso disfrutado, queda como que sobran piezas del rompecabezas que se ha armado. Al principio, el film parece un cuento sobre la soledad de la protagonista. En el medio, sorprendentemente, hay toda una escena de un musical que parece de otra película. Hacia el final, el film adquiere la fisonomía de un film de espionaje en el cual los bandos luchan en torno del monstruo de la laguna.

    Es como si el film careciera de una lógica y se enamorara de imágenes que sin lugar a dudas se expresan por si mismas pero que no se unen en el todo. Como si el director Del Toro quisiera dar muestra de su capacidad mostrando estilos narrativos que cuesta conectar, fundiendo la historia principal con las historias paralelas. Consecuencia de ello, se hace difícil llegar a una conclusión concreta sobre lo que se ha visto.

  4. Ignacio Maza

    22 marzo, 2018 at 5:22 pm

    Sin lugar a dudas un guión creativo y buena producción, pero aunque suene a tópico no como para ganar un premio de la academia.

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