Kick-Ass: Listo para machacar – Cómo se hizo

FichaCartelFotosSinopsisCómo se hizoTráilerNoticias
PreviaCríticasComentarios

No hay un superhéroe sin un supermalo, y esta historia no es la excepción a la regla. Pero aquí, el supermalo no lleva capa, ni vive en un volcán, y tampoco trama para acabar con el mundo. En vez de eso, se dedica a escribir de forma compulsiva cómics con gancho, retorcidos y llenos de humor perverso. Nos referimos al supermalo que se atrevió a reinventar el origen de Superman con Hijo rojo, que hizo su versión de Los vengadores, el primer equipo de superhéroes de Marvel, a los que transformó en The Ultimates, y que inventó “Wanted”, la serie de malos  heroicos con matices punky que dio lugar en 2008 a la película “Wanted/Se busca”, con James McAvoy, Morgan Freeman y Angelina Jolie. Hablamos del supermalo Mark Millar.

[media id=722 width=478 height=289]

Un día se le ocurrió una idea para un cómic y también para un largometraje. “Pensé en dibujar algo y en componer la historia alrededor de esa imagen”, explica el escritor. “Tenía a dos superhéroes, una chica vestida al estilo Robin y un tío grande con aspecto de Batman. Los dos personajes me gustaban mucho, pero me parecían demasiado exagerados para ser los protagonistas”.

“Empecé a trabajar con material autobiográfico. Cuando tenía 14 años, quería luchar contra el crimen en Glasgow. Pensé que si hubiera realizado mi sueño, sería una buena historia. Dibujé unas viñetas con un superhéroe durante su primera noche en el mundo: primero le apuñalan y luego le atropella un coche. Entonces me di cuenta de que las dos historias eran una”.

[media id=723 width=478 height=289]

Así nació KICK-ASS, donde Mark Millar pregunta por qué nadie intenta convertirse en superhéroe, y contesta a su pregunta con una lluvia de violencia, extraños personajes y diálogos de locos. Empezó a trabajar en el cómic con el grafista John S. Romita Jr. Entusiasmado por el éxito de Wanted/Se busca, decidió explorar la posibilidad de llevarlo a la gran pantalla cuando sólo tenían una tira de viñetas.

Llamó a un viejo amigo, el presentador de televisión Jonathan Ross, que es un apasionado de los cómics, y le contó la idea. A su vez, este habló con su mujer Jane Goldman, la coguionista de Stardust.

“Mark ha tenido ciento de ideas brillantes, pero enseguida comprendí porqué estaba tan entusiasmado con esta”, dice la guionista. “Es de las que te hacen pensar: ‘Pero ¿cómo es que no se le ha ocurrido a nadie antes?’”


Jane Goldman contó la idea al coguionista y director de Stardust, Matthew Vaughn, que estaba buscando un nuevo proyecto. KICK-ASS encajaba a la perfección. “Soy fan del trabajo de Mark”, dice el director. “Nos llevamos realmente bien. Me explicó la idea, el concepto me pareció genial, vino a mi casa y pasamos toda la tarde organizando la historia. Al final le dije: ‘Cuenta conmigo’”. Y así fue cómo el supermalo inventó KICK-ASS.

Desde el principio, KICK-ASS era diferente de las otras películas basadas en un cómic, ya que este aún no había sido publicado. Es más, la película y el cómic se desarrollaron casi a la par. Cuando empezó el rodaje, acababa de publicarse la tercera entrega de Kick-Ass, y cuando se rodó la última toma, había llegado a los quioscos la quinta entrega. Kick-Ass 8 coincidió con el final de la posproducción.

Por lo tanto, la línea divisoria entre el cómic y la película es mucho menos nítida. Matthew Vaugh y Jane Goldman trabajaron junto a Mark Millar y el grafista John S. Romita Jr. De hecho, este último dibujó una secuencia de animación para la película en la que se explica el origen de Big Papi y Hit Girl. El trabajo conjunto sirvió, entre otras cosas, para que el aspecto de los persona-jes fuera el mismo en ambas versiones. Matthew Vaughn dice: “Era extraño, pero a la vez muy excitante; un constante ir y venir de ideas y pruebas. Desde luego, ayudó al guión, y creo que al cómic también. Fue como una partida de tenis genial”.

Sin embargo, los dos coguionistas no querían que la película fuera una copia idéntica del libro de Mark Millar. Por suerte, empezaron a escribir mucho antes de que el autor hubiera terminado la serie de cómics, lo que les permitió llevar KICK-ASS en otra dirección. Así, la historia de Big Papi en la película, interpretado por Nicolas Cage, tiene poco que ver con el cómic. Otro ejemplo es el momento cumbre de la historia, que en la película es mucho más explosivo.

Una vez que Matthew Vaughn decidió rodar KICK-ASS, escribió una primera versión, centrada sobre todo en la estructura y en la historia, antes de pasársela a Jane Goldman para que añadiera los diálogos y se ocupara de la caracterización de los personajes. “Me gusta trabajar con Jane”, reconoce el director. “Es como si yo hiciera los planos de la casa. Aparece ella y dice: ‘No está mal, pero se puede mejorar’. Estaría perdido sin ella”.

Con el guión acabado, llegó el momento de dar forma a KICK-ASS. Pero había un problema: nadie se atrevía a producirla. Al igual que Wanted, era un cómic independiente, controlado por su autor, que podía añadir cualquier cosa a la historia. Matthew Vaughn estaba decidido a hacer lo mismo con la película, aunque eso implicaba incluir escenas en las que una niña de 11 años se lleva por delante a numerosos hombres armados. Los grandes estudios de Hollywood no compartían su punto de vista.

“Todos lo rechazaron”, recuerda el director. “Debo reconocer que casi ninguno dudó ni un instante; al menos la negativa fue rápida. A todos les gustaba el concepto, pero siempre y cuando el personaje de Hit Girl desapareciera”.

Decidido a no dar su brazo a torcer, Matthew Vaughn resolvió financiar la película de forma independiente y no tardó en reunir los fondos necesarios. El rodaje empezó en septiembre de 2008 en los estudios Elstree de Londres y en varias localizaciones en Toronto (que hace las veces de Nueva York). Posteriormente, el director pulió la película con tomas adicionales de esta ciudad. Los avances que presentó en julio de 2009 en el Comic-Con de San Diego fueron muy aplaudidos. En agosto ocurrió lo mismo en el Movie-Con, organizado en Londres por la revista Empire, y los avances fueron muy comentados en los chats de fans. “Aunque por un momento pensé que no íbamos a encontrar distribuidor”, reconoce el director.

Una vez acabada la película, Matthew Vaughn empezó a buscar distribuidor. Gracias a las escenas llenas de color, la actitud punky de los personajes, y a un sinfín de chistes y situaciones divertidas, dos grandes distribuidoras aceptaron encargarse de la película, Lionsgate en Estados Unidos, y Universal en Inglaterra.

Habría sido muy difícil hacer Kick-Ass sin Kick-Ass. Pero en plena preproducción, Matthew Vaughn no encontraba al actor idóneo para calzarse las botas amarillas de Dave Lizewski, el héroe más inesperado jamás visto.

“Incluso pensé en retrasar la película seis meses”, explica el realizador. “Teníamos a todos los personajes, pero ¿cómo íbamos a empezar a rodar sin el actor perfecto para Dave? Ni hablar”.

Matthew Vaughn lo tenía muy claro: no quería a un actor británico para en-carnar a Dave, un adolescente neoyorquino. “Estaba obsesionado con la idea de que, al ser un director británico y rodando en Inglaterra con un reparto británico, haría un Dick van Dyke al revés”, dice, riendo. “El problema es que todos eran capaces de hacer de flipados, pero a la hora de expresar emociones, cero”.

Fue entonces cuando las directoras de casting Sarah Finn y Lucinda Syson insistieron para que visionara la prueba de un joven actor llamado Aaron Johnson, que Matthew Vaughn había rechazado anteriormente sin verla. Nada más poner el vídeo, la parte de su cerebro que ayudó a catapultar a la fama a Vinnie Jones, Sienna Miller y Daniel Craig, se iluminó: “Lo supe inmediatamente. Quería decirle: ‘El papel es tuyo’, pero intenté calmarme. Le pregunté de dónde era. ¿Los Ángeles, Nueva York? Y me contestó: ‘Little Chalfont’. Pensé que me estaba gastando una broma. Luego descubrí que era inglés, por eso había rechazado la prueba sin verla”.

Aaron Johnson, al que hemos visto recientemente en Nowhere Boy, de Sam Taylor-Wood, en el papel de John Lennon, estaba encantado de interpretar a Dave Lizewski, llamado así en honor a un fan de Mark Millar que ganó un concurso benéfico. Una de las razones por las que aceptó el papel sin pensarlo fue porque se dio cuenta de que la total incompetencia del héroe no re-quería ningún entrenamiento físico, más bien lo contrario. “Matthew me dijo que dejara de ir al gimnasio”, explica el actor, riendo. “Debía perder un poco de peso para que se me notaran los huesos y para que el traje de buzo me quedara grande. Disfruté mucho entrenándome en el sofá”.

El actor explica por qué le gustó su personaje: “Es un chico joven, flipado por los cómics, al que las chicas intimidan. No tiene mucho a su favor e intenta salir del montón convirtiéndose en un superhéroe. La idea me pareció interesante”.

El personaje de Kick-Ass se hace famoso después de su primera misión. Dos ladrones de coches le apuñalan en el estómago y, acto seguido, le atropella un coche. Después de varias semanas en el hospital, donde le insertan placas de metal en la espalda y con varias terminaciones nerviosas muertas, la capacidad de aguante de Kick-Ass aumenta prodigiosamente.

Envalentonado, vuelve a salir en busca de aventuras e impide un robo. Gracias a un grupo de personas que filman la pelea y la cuelgan en YouTube, se convierte en un fenómeno instantáneo. A partir de entonces, sus aventuras se hacen cada vez más tremendas, especialmente después de llamar la atención de Frank D’Amico (Mark Strong), un mafioso que culpa a Kick-Ass del desbarajuste en su organización. Conoce a Big Papi y a Hit Girl, y se adentra en un mundo donde reina la violencia más estrafalaria con toques de humor surrealista y escabroso. “Es una mezcla de humor adolescente con una buena dosis de violencia retorcida y oscura”, dice Aaron Johnson. “Un poco como Super-salidos y Kill Bill en una misma película”.

De hecho, Matthew Vaughn escogió a Christopher Mintz-Plasse, el inolvidable McLovin en la hilarante comedia de Greg Mottola, para dar vida a Bruma Roja, que se hace amigo de Kick-Ass por razones muy particulares.

Christopher Mintz-Plasse había hecho una prueba para el papel de Dave. “Debo tener demasiada energía y carisma”, dice, riendo. Pero el director le ofreció el papel de Bruma Roja. Lo más curioso es que Aaron Johnson había hecho una prueba para ese papel mucho antes de que le llamaran para la prueba de Kick-Ass.

En la serie de cómics, Mark Millar aún no había revelado la identidad de Bruma Roja, por lo que Matthew Vaughn y Jane Goldman aprovecharon la oportunidad para convertirlo en el hijo del auténtico malo de la película, Frank D’Amico. Más aún, Jane Goldman llamó “Chris” al personaje de Bruma Roja. “Siempre pensaba en Christopher cuando escribía sus diálogos”, dice, “pero nunca se lo dije porque no me habría creído”.

Bruma Roja es un niño rico capaz de cualquier cosa para ganarse el cariño de su padre, pero éste duda de que su hijo sea capaz de hacerse cargo del negocio familiar. Cuando Bruma Roja casi se rompe el tobillo al saltar de un con-tenedor, no es difícil compartir la opinión de su padre Frank D’Amico. “No soy de esos a los que ves y piensas: ‘¡Guau, un superhéroe!’, reconoce el actor. “Mi personaje no es muy brillante, pero sabe lo que quiere”.

Y tiene todo lo que quiere: un llamativo traje hecho a medida, no como el de Kick-Ass, que lleva un traje de buzo comprado en Internet, y el impresionante “Brumamóvil”, un Mustang rojo trucado con el que ambos se pasean por las calles de Nueva York. En una de las escenas más divertidas de la película, Kick-Ass y Bruma Roja están en el coche y bailan como dos borrachos en una boda al son del tema “Crazy”, de Gnarls Barkley. “Hacíamos el tonto”, dice Aaron Johnson. “Era ridículo y muy divertido. Matthew nos amenazó con usar la toma, y así fue”.

Si la relación entre Kick-Ass y Bruma Roja puede parecerles complicada, aún no han visto nada. Les presentamos a Damon y a Mindy Macready, un padre y su hija con un secreto. Son Big Papi y Hit Girl, dos salvadores muy bien entrenados y armados, responsables de los ataques contra los hombres de Frank D’Amico, que acusa equivocadamente a Kick-Ass. Big Papi es capaz de enfrentarse a un almacén lleno de delincuentes sin que le caiga una gota de sudor, y Hit Girl es una experta con la espada de samurái y la estrella ninja. Juntos no hay quien los pare. Forman uno de los dúos heroicos más notables de la gran pantalla.

Chloë Grace Moretz, que ahora tiene 13 años, encarna a Hit Girl. La joven actriz es una fuerza de la naturaleza, que probablemente llegará al estrellato instantáneo como ocurrió con Jodie Foster en “Taxi driver” y con Natalie Portman en “Leon/El profesional”. Es un papel muy difícil, que requiere dureza, una constitución atlética y una vertiente emocional inesperada cuando todo se vuelve en contra de la pequeña guerrera.

Sin embargo, y al contrario del actor que encarnaría a Kick-Ass, Matthew Vaughn no tardó en encontrar a la Hit Girl ideal. “Sólo vi a dos chicas”, dice. “Chloë llegó, hizo una prueba y fue suficiente”. El director le pidió a Charlie Cox, el protagonista de Stardust, que hiciera la prueba con la joven actriz. “Quería que Chloë estuviera relajada, y Charlie es muy simpático”, explica Matthew Vaughn. “Al poco de empezar, Charlie se acerca y me dice: ‘Tengo que subir de nivel’. Me quedé de piedra, pero ocurrió con todos los actores. Hablaban con ella como si tuviera siete años, pero en cuanto oía la palabra ‘acción’, podía con cualquiera. Al cabo de dos semanas nadie la trataba como a una niña”.

Chloë Grace Moretz dice que conseguir el papel fue algo inesperado. “’Wanted/Se busca’ se estrenó un mes antes de que me llamaran. Le dije a mi madre que quería tener un papel como el de Angelina Jolie, una joven que toma las riendas”. No suele haber personajes de este tipo para adolescentes, pero tuvo suerte. “Me mandaron el guión de KICK-ASS. No podía creerlo. Luego, cuando supe que me lo habían dado, empecé a gritar. Tenía muchas ganas de hacer una película fantástica y de ponerme un traje de superheroína”, dice.

Nicolas Cage sólo tiene alabanzas para la joven actriz: “Chloë me cayó muy bien. Sé que se convertirá en una gran estrella porque trabaja muy bien. Cuando acabó el rodaje, le di una estrella de mar de Tiffany; las auténticas estrellas son grandes personas, y ella no es una excepción”.

La participación de Nicolas Cage le parecía algo lógico al director Matthew Vaughn. Se sabe que es uno de los aficionados a los cómics más prominentes de Hollywood. En 2007 protagonizó una película basada en un cómic, El motorista fantasma, pero KICK-ASS y sobre todo Big Papi le daban la oportunidad de aportar algo diferente al género de los superhéroes.

“Las películas basadas en cómics son el género ideal”, dice el actor. “Equivalen a los western de la época actual”. Matthew Vaughn le preguntó a Nicolas Cage qué papel prefería, D’Amico o Damon. El actor no lo dudó un momento: “Me pareció que la parte emocional de la película está en la relación entre Big Papi y Hit Girl”.

“Desde luego, quería a una estrella para hacer el papel”, dice el director. “Me gusta colocar a un actor desconocido en el papel protagonista para que sea más auténtico. Pero Big Papi era como la guinda del pastel, y Cage podía aportar algo único al papel”.

No sólo Nicolas Cage consigue que un pirado total como Damon Macready caiga bien, también es la fuente de casi todo el humor de la película. En la escena en que Big Papi y Hit Girl van a ver a Dave Lizewski en su cuarto, Cage se lanza a una impecable imitación de Adam West, el actor que encarnó a Batman en la serie de los sesenta.

“Big Papi es mi homenaje a Adam West; no hay otro Batman para mí”, dice Nicolas Cage. “Crecí con esa serie y todavía nadie ha conseguido superar a West. Tenía una dicción extraña, algo entrecortada. Me quito el sombrero ante actores como él y William Shatner. Creo que fueron los pioneros de todo un movimiento cultural”.

Puede que el tributo a Adam West naciera de forma espontánea durante los ensayos, pero no era desatinado ya que la imagen de Big Papi se inspira en Batman. “Matthew estaba empeñado en que llevara un cinturón amarillo”, recuerda Nicolas Cage. “Se parecía mucho al cinturón que llevaba Batman en la serie y se me ocurrió que Damon podía intentar imitar a Adam West. Después de todo, es su musa jungiana, la que le ayuda a hacer lo que hace”.

Sin embargo, Matthew Vaughn no cree que los trajes se parezcan tanto. “El casco es muy diferente al de Batman”, dice. “Más bien me recuerda a ‘El fantasma del paraíso’, de Brian De Palma. Y el resto puede encontrarse en Internet, es un equipo antidisturbios. La mayoría pertenece al equipo de la policía antidisturbios francesa, pero en otro color”.

Cuando se quitan los trajes, la clave en la relación entre Damon y Mindy es el profundo cariño que les une, aunque no se comporten como suelen hacerlo padre e hija.

“Creo que ama sinceramente a su hija, pero está equivocado”, explica Nicolas Cage. “La ira y la sed de venganza le han desorientado, y ha perdido la cabeza intentando encontrar formas de proteger a su hija. Piensa que si le regala un perro, es un peligro, pero si le da una navaja de mariposa, le salva la vida”.

“Por eso quería que Damon fuese el padre más amable del mundo”, sigue diciendo. “Así compensaría las cosas que hacen cuando se transforman en Big Papi y Hit Girl”.

Hablemos del momento que define a KICK-ASS y que le asegurará un lugar en el “zeitgeist” o espíritu del tiempo. Unos cuantos chorizos arrollan a Kick-Ass, que había ido a un antro para salvar a una chica. De pronto, aparece Hit Girl, trajeada y con peluca violeta al estilo Clara Bow, espada en mano, ensartando a uno de los malos mientras dice una frase que incluye un soberano taco. No repetiremos el taco, pero bastará con decir que es una grosería de primera. Es un momento único, adaptado directamente del cómic y que por poco no existió.

“El taco no estaba en el guión, pero sí en el cómic”, explica Matthew Vaughn. “Los fans ya especulaban y se quejaban de que la película no se atrevería a reproducir una frase tan memorable. Incluso así, me parecía que no podía incluirla. Pero las tomas que hicimos sin la palabrota carecían de impacto. Teri, la madre de Chloë, estaba en el plató. Había leído el cómic y entendía el impacto producido por el taco. Madre e hija acordaron hacer una única toma con la grosería”. Teri dejó muy claro que no lo decía Chloë, sino Hit Girl. La joven actriz expresó su opinión: “He oído esa palabra, pero si la usase fuera de un plató, me castigarían para el resto de mi vida”.

No se puede definir a Hit Girl por su vocabulario. No olvidemos que es el núcleo de la acción de KICK-ASS. “Al final del rodaje, podía conmigo y con Chris a la vez”, reconoce Aaron Johnson. “Es una mini Schwarzenegger en acción”. Escena tras escena, Hit Girl arrolla a los secuaces de D’Amico, cual ardilla imparable armada hasta los dientes. Algunos tacharán la película de irresponsable, pero quizá sea porque no la entiendan. “Incluso mi agente no estaba de acuerdo”, recuerda, riendo, Mark Strong. “Recuerdo que me dijo: ‘Hay una chica de doce años que mata a todo el mundo y no pasa nada, ¿te parece moralmente correcto?’ Y contesté: ‘Me da igual, me parece muy divertido’”.

Y sigue diciendo: “Matthew ha sido muy inteligente. Ha usado la música para dar una sensación de irrealidad, de universo de cómic, aunque la violencia es muy real”.

Al contrario que Aaron y su entrenamiento en el sofá, Chloë Grace Moretz tuvo que prepararse muy en serio para el papel. “Me entrené durante cuatro o cinco meses antes del rodaje, hice flexiones, de todo”, dice. También aprendió a manejar armas, sobre todo la navaja de mariposa, su arma favorita. “Se convirtió en una tercera mano”, explica. “Trabajé durante un mes y medio para hacerlo a la perfección”.

Hit Girl aparece en la mayoría de las escenas de acción de KICK-ASS, desde un intercambio de disparos con luz estroboscópica, pasando por la ruidosa escena en Rasul, hasta el momento culminante en el piso de D’Amico. “Quería que cada secuencia de acción fuese diferente y única”, explica Matthew Vaughn. “Estaba harto de los rodajes cámara en mano y de los montajes rápidos. Una buena escena de acción necesita más que disponer de una cámara en todas partes. Quiero saber quién hace qué, cómo y cuándo”.

“La secuencia con luz estroboscópica fue la excusa perfecta para rodar a cámara lenta sin que pareciera un truco. Había una buena razón para ello. “Los chicos de la segunda unidad me dijeron que era una tontería, pero las fuerzas especiales estadounidenses la usan. Conseguimos una, nos metimos en el cuarto de baño y apagamos la luz. La encendí y dije: ‘A ver, dadme’. Pero no me veían, la luz es demasiado fuerte. Era una forma de justificar cómo una niña consigue matar a tanta gente. Enciende la luz estroboscópica y los atrapa como a conejos”.

En otra escena de acción, Big Papi se deshace de todos los secuaces de D’Amico; una hazaña aún más impresionante si se sabe que fue rodada en una sola toma sin cortes. “Cuando expliqué lo que quería hacer, todos se quedaron boquiabiertos”, dice el director, riendo. “Pero no quería utilizar el truco estilo Hong Kong, donde cien tíos esperan a que el héroe acabe con uno antes de que otro se lance sobre él. Me saca de quicio. Había que cambiar la coreografía si no quería que el tío de la metralleta le volara los sesos a Big Papi. Lo mejor es usar la lógica, el sentido común. No me gusta que el estilo pase delante del contenido. Quiero escenas con estilo y contenido, y para eso es necesario que tengan una razón de ser”.

En muchos aspectos, KICK-ASS es el colmo de las películas basadas en cómics. Igual que la serie de Mark Millar y John S. Romita Jr, la película está llena de referencias a cómics y a otras películas de superhéroes. Las referencias a Batman y Superman están por todas partes, y la película juega constantemente con los tropos y las convenciones del género.

“Es una carta de amor a los cómics”, dice el director, haciéndose eco de la frase de los autores de los libros. “Es una película posmoderna de cómic, una película actual. Me parece que las películas de cómic están un poco oxidadas. Ya no se puede presentar a un héroe perfecto, pero creo que los chicos se identificarán con esta película”.

Matthew Vaughn cree que era importante dar un tono atrevido, incluso cómico, a la película: “Hay un elemento de parodia, pero nace del cariño”, dice. “En realidad es un homenaje a un género al que tengo mucho afecto y que no quiero ridiculizar”.

Y acaba diciendo: “Quería hacer una película totalmente sumergida en el mundo del cómic. Quería ‘deconstruir’ todo lo que me gusta, pero sin destruirlo. Ninguno de los personajes, excepto Frank, está descrito desde un punto de vista negativo. Sólo Frank tiene un problema con los superhéroes, todos los demás creen que son geniales”.

Notas de producción de “Kick-Ass: Listo para machacar” – Copyright © 2010 Marv Films y Plan B Entertainment. Fotos por Dan Smith. Distribuida en España por Universal Pictures International Spain. Todos los derechos reservados.

Los comentarios está cerrados.



1 - jared jauregi peréz - 21:36 - 13.09.10

tengo super poderes deverdad



 
Estrenos Trailers Enlaces Facebook     Twitter     Instagram                   
Destacado:  Agencia de comunicación y marketing de cine - Valencia

© LABUTACA.NET - C/ Orba, 12, 8 - 46910 Benetússer, Valencia, España - E-mail: redaccion@labutaca.net
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Prohibida la reproducción de los contenidos de este sitio sin consentimiento expreso de sus propietarios. Todos los derechos reservados.