JERRY
GOLDSMITH (1929): nacido y crecido en Los
Angeles (10 de febrero de 1929), Jerrald Goldsmith
recibió formación musical durante los años 40 bajo
la tutela de Mario Castelnuovo-Tedesco y del pianista
Jacob
Gimpel. Posteriormente se matriculó en la
University of Southern California, donde se
impartían cursos de composición de música
cinematográfica con maestros como David Raksin y, sobre todo,
Miklos Rozsa. Su primer
destino profesional fue la radio, donde comenzó a
trabajar en 1950, componiendo sintonías para
programas de la CBS Radio. A partir de 1954 pasaría
a trabajar también para la televisión. En esta
epoca trabajó en programas como Gunsmoke o Perry
Mason, encargos que Goldsmith recuerda
amargamente y sobre los que ha llegado a afirmar que
en aquellas condiciones era imposible componer nada
mínimamente bueno. Sin embargo, su trabajo no pudo
ser tan malo si tenemos en cuenta que pronto le
fueron asignados encargos más prestigiosos, como las
sintonías para Thriller, Dr. Kildare
y El hombre de C.I.P.O.L., por la que obtuvo
en 1964 su primera candidatura para los premios Emmy.
El
prestigio alcanzado en el ámbito televisivo hizo que
Alfred
Newman, director musical de
la 20th Century Fox, se fijara en él y
recomendara su contratación a la Universal, aunque
Goldsmith había debutado ya en la composición para
cine con el western de serie B de la Warner The
Black Patch (1958). A partir de este momento, inició
una carrera caracterizada por la sucesión de
trabajos de calidad y un impresionante ritmo de
trabajo de una media de cuatro/cinco partituras
anuales.
Goldsmith no
sólo se ha dedicado a componer para el cine en los
últimos años. De hecho, impartió un curso de
composición para cine en la USC School of Music, y
son numerosos los conciertos que realiza a lo largo
del mundo. Vive en Beverly Hills, con su esposa Carol
y su hijo Aaron. Otro de sus hijos, Joel, es
compositor, y su hija Carol cantó la canción «Wild
Rovers» en la banda sonora compuesta por su padre, Dos
hombres contra el Oeste (1971). Su mejor amigo
fue el también compositor Alex North.
El compositor
ha hablado sobre su carrera, diciendo que
"aunque estoy encantado por ganar el Oscar, no
era algo que me obsesionara. Como con otras
partituras, intento hacer el mejor trabajo que pueda,
sin fijarme en que pueda recibir algún premio por
ello". Al respecto, son interesantes las
siguientes palabras de Goldsmith: "Realizo
cualquier encargo con la misma seriedad que si
estuviera destinado a la sala de conciertos. El hecho
de que muchas películas no sean buenas no es la
cuestión. Se hacen cientos de películas; las
posibilidades de que alguna llegue a ser una obra
maestra o un clásico menor son mínimas. Sin
embargo, estaría engañando al público, y a mí
mismo, si intentara juzgar el lugar de una película
en la Historia antes de decidirme a esforzarme en
ello por completo o sólo parcialmente". "A
mí lo que más me gusta es hacer películas
intimistas, pero en Hollywood me han encasillado un
poco en las películas de acción, que no es el
género que más me atrae [...]. ¿Cuántas
veces creéis que se puede hacer música diferente
para una persecución de coches? Después de hacer
varias, se aburre uno de hacer música para el mismo
tipo de escenas". Preguntado sobre los
repentinos cambios que se hacen del compositor de la
banda sonora en muchas películas de Hollywood,
Goldsmith comenta que "siempre he dicho que una
buena música no es capaz de salvar a una mala
película, aunque sí puede ocurrir lo contrario y
una buena película haga que pase desapercibida una
mala banda sonora. La cuestión está en que
la producción de una película produce mucha
inseguridad, porque hay que coordinar muchos
elementos y se gasta mucho dinero. Dentro de este
proceso, el compositor es el último que llega. Todas
las expectativas se depositan en él y a veces se
mira al compositor como si fuese la última
oportunidad para solucionar los problemas del film y
se olvida que si la película ha de ser un éxito lo
va a ser independientemente del compositor [...],
pero si la película va a ser un fracaso el
compositor puede hacer poco, porque el público no va
a ir a verla porque la música sea de uno u otro
compositor".
Sobre lo mucho
que ha trabajado en los últimos años, ha dicho que
le gusta componer, "y por eso trabajo en la
mayor cantidad de películas que puedo. Lo que ocurre
es que el compositor tiene cada vez menos tiempo para
realizar su trabajo, porque los productores quieren
acabar rápidamente la película y proyectarla para
recuperar su dinero. Por eso puedo coger tantas
películas, porque aunque sean menos no voy a tener
más tiempo para cada una de ellas". "Donde
antes tenía diez semanas, ahora te dejan cuatro o
cinco. En contraposición se tiene más dinero y hay
más presupuesto para la música. Puede haber incluso
hasta un millón y medio o dos millones de dólares
para una película. Donde antes las orquestas sólo
podían ser de 40 ó 50 músicos, ahora pueden ser de
80 ó 90 sin problemas. La cantidad no es importante,
porque con 30 músicos se puede hacer una buena
composición, pero se tiene la posibilidad de elegir,
cosa que antes venía impuesto por el presupuesto
disponible". "Lo que me resulta extraño es
cómo hay gente en Hollywood que trabaja con veinte
personas a su alrededor. No se sabe realmente de
quién es la música. No contratas a un compositor,
contratas a un equipo. Es algo que no puedo
comprender". Dedica a componer "siete días
a la semana y nueve o diez horas al día. Por la
noche duermo. El día es para trabajar y la noche
para dormir". Sobre la edición de discos sobre
bandas sonoras, opina que "la música del disco
debe representar lo mejor, no todo lo que se ha
grabado para la película".
Como
curiosidad, reseñar que no sigue los trabajos de los
compositores actuales: "sólo me interesaba
cuando estaba Alex North", y que ha hecho un par
de cameos: como pianista en un club de oficiales en Primera
victoria, de Otto Preminger, y como
figurante en Gremlins 2. La Nueva Generación
de Joe Dante. Ha ganado el Oscar en una
ocasión. Ha ganado el Max Steiner Award en 1982,
otorgado por la National Film Society a toda su
carrera. Variety le otorgó en 1995 el America Film
Music Legend por toda su carrera. Ha sido elegido,
por la Crítica de Música de Cine, el Mejor
Compositor de 1999 y el Mejor Compositor de la
Década.
Algunas
películas en las que ha trabajado han sido El
Premio (1963), Siete Días de Mayo
(1963), Un Retazo de Azul (1965), El
Yagn-Tsé en Llamas (1966), El Planeta de
los Simios (1967), Patton (1969), Papillón
(1973), Chinatown (1974), El Viento y el
León (1975), La Fuga de Logan (1976),
La Profecía (1976; ganadora de un Oscar), Los
Niños del Brasil (1978), Star Trek
(1979), Acorralado (1982), Porltergeist
(1982), Gremlins (1982), Desafío Total (1990),
La Casa Rusia (1990), Instinto Básico
(1992), Rudy (1993), Air Force One (1997), L.A.
Confidential (1997), Mulan (1998), The
Haunting (1999) y The Mummy (1999).
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Breve
historia de las bandas sonoras
