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“Cadillac Records” y los méritos curriculares de Adrien Brody

Escrito por el 25.02.09 a las 18:07
Archivado en: Acción, Actores y actrices, Años 90, Aventuras, Biopic, Cine bélico, Comedia, Drama, Thriller

Adrien Brody puede presumir de haber trabajado para algunos de los directores más importantes en activo: Spike Lee, Peter Jackson, Dario Argento o Francis Ford Coppola son sólo algunos de ellos. Este neoyorquino últimamente más conocido por sus amoríos con cierta actriz española que por una carrera que no se encuentra en su mejor momento, vuelve a las pantallas con una propuesta que no parece ni mucho menos un intento de recuperar las taquillas de algunos de sus éxitos más sonados (“King Kong”). Más bien, “Cadillac Records” parece una apuesta por incorporar a un personaje emblemático como el de Leonard Chess, mítico productor de la discográfica que elevara a estrellas como Muddy Waters, Chuck Berry o Little Walter.

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Adrien Brody inició su escalada al estrellato bajo las órdenes de Francis Ford Coppola. Fue en “Historias de Nueva York” (1989), en la que Brody desempeñaba el papel de Mel en uno de los tres segmentos. A este debut le siguió “El niño que gritó puta” (1991), de Juan José Campanella y “El rey de la colina” (1993), tercera incursión en cine del actor y también de Steven Soderbergh, que pasaba por ser uno de los cineastas más prometedores tras haber ganado la Palma de Oro con su “Sexo, mentiras y cintas de video”. Luego se dejó ver en “Un ángel en mi equipo” (1994), producción familiar del sello Disney en que compartía pantalla con Christopher Lloyd y Danny Glover. Su rostro empezaba, pues, a sonar y a gozar de papeles protagonistas, que llegaron con títulos como “Los fugitivos” (1994), a manos de un William Friedkin en horas bajas. Brody demostraba su eficacia saltando de género en género y atreviéndose con una cinta de acción como “Solo, el destructor” (1996) o una comedia como “Six ways to sunday” (1997). No obstante, el primer título determinante de su carrera vendría en 1998. Tras dos décadas de inactividad, el maestro Terrence Malick volvía a dirigir y el acontecimiento no pasó desapercibido para Hollywood. Muchas de sus estrellas lucharon por hacerse un papel, por pequeño que fuera, entre el afortunado reparto de “La delgada línea roja”, y Adrien Brody sería uno de esos afortunados cuyos nombres se verían reafirmados con la acogida crítica de la película.

Sin embargo, “La delgada línea roja” sería también una de sus experiencias más dolorosas. Inicialmente elegido para protagonizar uno de los roles principales tomados de la novela de James Jones, Brody vio como su personaje prácticamente desaparecía en un montaje final que le confinó a apenas una línea de diálogo y no más de cinco minutos en pantalla. A pesar del enfado y decepción del actor, esto no frenaría su ascenso y poco después, Spike Lee le llamó para participar en “S. O. S. Summer of Sam (Nadie está a salvo de Sam)” y Barry Levinson para “Liberty heights”. Después vinieron “Las flores de Harrison” (2000) y Ken Loach y su “Pan y rosas (Bread and roses)” (2000), que no hacían sino confirmar la versatilidad del actor y una ascendente trayectoria que le permitían participar tanto en proyectos europeos como en su propio país. Pero la cima de su éxito llegaría en 2002: ese año Roman Polanski le dio el papel de su vida, el de Wladyslaw Szpilman, pianista judío superviviente a los horrores del holocausto. El resultado, todos los sabemos: Oscar® al Mejor Actor Principal y beso de tornillo a Halle Berry. Brody estaba en la cumbre, no cabía duda, pero eso no le impedía participar en filmes más independientes como “El detective cantante” (2003). Ahora bien, su reafirmación como estrella vendría con tres películas: “El bosque” (2004), “The jacket” y “King Kong” (2005). Mientras que en “El bosque” desempeñaba uno de los papeles más inquietantes de su carrera, en “King Kong” desafiaba con su gran nariz y enjuta constitución los cánones preestablecidos de héroes esculturales y/o duros.

En los últimos años ha investigado la muerte de George Reeves en “Hollywoodland” (2006), emprendido un “Viaje a Darjeeling” (2007) y ahora funda una discográfica en “Cadillac Records”, antes de pisar el terreno del “Giallo” con Dario Argento. Mientras tanto, podemos disfrutar de su caracterización de Leonard Chess y escuchar un buen puñado de temas del mejor blues.

En las imágenes: Fotograma de “Cadillac Records” © 2008 Sony Pictures Releasing de España. Todos los derechos reservados. Fotograma de “La delgada línea roja” © Fox 2000 Pictures, Geisler-Roberdeau y Phoenix Pictures. Todos los derechos reservados. Fotograma de “El pianista” © 2002 DeAPlaneta. Todos los derechos reservados.

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2 - LaButaca.net » Opinión de cine - 18:28 - 26.02.09

“Cadillac Records”: El alzamiento del blues…

Corrían finales de los 40 cuando Leonard Chess decidió fundar aquella discográfica. Durante los 50, la Chess Records iba a convertirse en una asombrosa máquina de fabricar estrellas, músicos prominentes que osaban revelarse contra las convenciones…



1 - Miguel A. Delgado - 11:21 - 26.02.09

Sí, es curioso porque no se puede decir que elija mal del todo (Anderson, Jackson o Hollywoodland no son desde luego malas elecciones sobre el papel), pero algo no acaba de cuajar…

Un saludo!



 
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