Inicio > Reportajes > I.A.L. Diamond: El hombre detrás del guionista

I.A.L. Diamond: El hombre detrás del guionista

Escrito por el 04.05.08 a las 15:42
Archivado en: Comedia, Guionistas, Hollywood

Si digo Billy Wilder todo el mundo aplaude –porque es dios Wilder, no porque lo diga yo–. Si digo Itek Domnici dejaré congelada a la platea. Como se habrá adivinado desde el título de este artículo, que para eso está, ese impronunciable nombre rumano corresponde al semidiós I.A.L. Diamond, el coguionista en el que Wilder confió la segunda mitad de su carrera. Zeus y Hefesto, mano a mano en la fragua de los diálogos que azotarían sus películas como una tormenta de rayos brillantes e irrepetibles. Pero me estoy desviando y eso supone un pésimo papel como narradora, que diría Robert Downey Jr. en “Kiss kiss, bang bang” (2005). Rumanía. Domnici. ¿Consigue un guionista extranjero y de apellido con sonoridad judía, así, por las buenas, adentrarse en el más prestigioso círculo hollywoodiense? Teniendo en cuenta la misma procedencia de Wilder y la astuta manera de rebautizarse de la gente del cine, parece que la idea no es descabellada. Existen diversas teorías acerca del significado de las siglas I.A.L. por las que optó Itek, aunque sus más allegados podían llamarlo Iz.

ial-diamond.jpg 

Dicha elección sonaba a escritor de culebrones de categoría, a pseudónimo rutilante tras el que se esconde una identidad apagada y taciturna. Izzy Diamond. Su imagen y su trabajo desmienten estas rápidas asociaciones: un hombre bajito, con gafas y expresión tímida consiguió firmar algunos de los más atrevidos, descarados, desternillantes y hermosos guiones de la meca del cine. Pero él no fue la primera niña de papá, recordemos que Wilder había colaborado de forma estrecha con Charles Brackett durante la primera fase de su trayectoria fílmica. Wilder y Brackett componían un tándem perfecto y engrasado desde “La octava mujer de Barba Azul” (1938) para la Paramount, estudio donde se conocieron y que después convertirían en diana de su acerado desencanto en “El crepúsculo de los dioses” (1950), el último guión juntos y que se despidió de ellos con un Oscar®. ¿Por qué estrellar la moto después de un exitoso salto mortal? Incompatibilidad de caracteres, que suele decirse, aunque Brackett ya se había separado del director en “Perdición” (1944), por considerarla una historia demasiado libertina para sus principios, y que hizo subir a bordo a Raymond Chandler.

ial-diamond2.jpg 

Es en este momento, mientras Wilder se pasea solo por el despacho con su fusta y la máquina de escribir pide a gritos un aporreador diligente, cuando decide ahogar las penas en otro hombre. Y ningún sitio mejor para encontrarlo que una fiesta del Sindicato de Guionistas –los logros se consiguen de parranda, amigos, no en las aulas–. Entre whisky y bourbon, destaca el firmante de los libretos de varias películas con Marilyn Monroe: “Love nest” (1951), “Let’s make it legal” (1951) o “Me siento rejuvenecer” (1952). Wilder contrata a Diamond para su próxima película, “Ariane” (1957), que supone un fracaso en taquilla y el potencial fin de Diamond como confidente del director. Wilder se va a rodar por su cuenta “Testigo de cargo” (1957) y Diamond hace lo propio con “Loco por el circo” (1958), pero el recuerdo de aquella peliculita tonta y romántica demuestra que sus talentos compatibilizan tonos, sentido del humor y maneras de dinamitar los géneros. Así refuerzan lazos para “Con faldas y a lo loco” (1959), el detonante de una pareja sólida en el mundo del guión, responsable de otros diez proyectos, algunos de los cuales Diamond también produjo.

ial-diamond3.jpg

“El apartamento” (1960), “Uno, dos, tres” (1961), “Irma, la dulce” (1963), “Bésame, tonto” (1964), “En bandeja de plata” (1966), “La vida privada de Sherlock Holmes” (1970), “¿Qué ocurrió entre mi padre y tu madre?” (1972), “Primera plana” (1974), “Fedora” (1978). Diamond sólo volvió a escribir para otro director con “Flor de cactus” (1969), y parte de lo que concibió junto a Wilder nunca vio la luz, como el metraje eliminado, más de cuarenta minutos, de su película sobre Sherlock Holmes. Ganaron el Oscar® por “El apartamento”, y un cúmulo de otros premios y nominaciones avalaron su esfuerzo para el gran público. Aunque Diamond viviría hasta 1988 y Wilder murió en 2002, la despedida del cine de ambos fue “Aquí, un amigo” (1981), junto a otra pareja de actores predilectos, Jack Lemmon y Walter Matthau. Billy Wilder afirmó que el mejor director es aquél que no se ve. Según ese teorema, entonces I.A.L. Diamond, discreto y capaz de supeditar su ego, se contó siempre entre los mejores guionistas.

En las imágenes: Billy Wilder e I.A.L. Diamond junto al cartel promocional de “Con faldas y a lo loco” – Copyright © Ashton Productions y The Mirisch Corporation. Todos los derechos reservados. Fotogramas de “La vida privada de Sherlock Holmes” – Copyright © Compton Films, The Mirisch Corporation, Phalanx Productions y Sir Nigel Films. Todos los derechos reservados. Y “En bandeja de plata” – Copyright © The Mirisch Corporation y Phalanx-Jalem. Todos los derechos reservados.

Sorry, the comment form is closed at this time.



5 - “Con Faldas y a lo Loco”, cumple medio siglo haciendo reír - Dentro Cine - 11:17 - 03.04.09

[…] anda celebrando estos días su medio siglo de existencia. Un formidable guión de Billy Wilder y de I.A.L Diamond (un hombre al que todos los amantes del cine deberíamos rendirle homenaje) fue perfectamente […]



4 - Joaquín R. Fernández - 16:33 - 10.05.08

Yo la que leí es la autobiografía de Wilder, realmente recomendable.



3 - Almudena Muñoz Pérez - 14:04 - 09.05.08

Y aún peor lo pasó “Bésame, tonto”, que repudiaba hasta el propio Wilder. La verdad es que si eran exigentes consigo mismos, no sé qué opinarían de mucho que se hace ahora…

La entrevista con Cameron Crowe la leí hace muchos años, Manuel, y casi aún más interesante es la biografía “Nadie es perfecto”. Te la recomiendo también!! :D



2 - Joaquín R. Fernández - 23:00 - 07.05.08

Me uno a las felicitaciones de Manuel, otro estupendo artículo dedicado a dos genios de la Historia del Cine. Incluso “Aquí, un amigo”, que no es una obra notable, le da mil vueltas a cualquier comedia de las que se estrenan hoy en día.



1 - Manuel Márquez - 19:56 - 05.05.08

Magnífico relato, compa Almudena, acerca de uno de los matrimonios creativos más fructíferos de la historia del cine: apabulla la relación de títulos que firmaron juntos estos dos monstruos. Curiosamente, he terminado recientemente la lectura de las conversaciones con Billy Wilder del también director Cameron Crowe -un, por cierto, excelente libro-entrevista, de recomendación obligada para cualquier amante del cine, sin más-, y en las mismas, el amigo Dios se extiende con cierta profusión (eso sí, discreta, y sin entrar en demasiadas profundidades) en la relación que mantuvo a lo largo de tantos años tanto con Bracket como con Diamond. Sin desperdicio, te lo puedo asegurar…

Un fuerte abrazo.



 
Novedades Secciones Enlaces Facebook     Twitter     Instagram                   
Destacado:  Agencia de comunicación y marketing de cine - Valencia

© LABUTACA.NET - C/ Orba, 12, 8 - 46910 Benetússer, Valencia, España - E-mail: redaccion@labutaca.net
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Prohibida la reproducción de los contenidos de este sitio sin consentimiento expreso de sus propietarios. Todos los derechos reservados.