Síguenos

«Una pareja de tres» con dos novios de América: Owen Wilson & Jennifer Aniston

Actores y actrices

«Una pareja de tres» con dos novios de América: Owen Wilson & Jennifer Aniston

¿Juegan malas pasadas los nombres de Owen Wilson y Clive Owen? En «Una pareja de tres» (David Frankel, 2008) hay que pronunciar Owen Wilson, el rubio de la nariz torcida y un peculiar atractivo que lo hermana —también con sangre— a Luke Wilson. Y su compañera en la ficción es Jennifer Aniston, la otrora novia de América que se ha dejado deslizar del trono por sus quiebros sentimentales y el acoso de la prensa sobre sus supuestas envidias en el terreno profesional y personal. La actriz de la melena más copiada en las peluquerías de Estados Unidos se une por primera vez en la gran pantalla a Owen Wilson, aunque éste posea un currículum no menos grueso en materia de humorística, amén de un historial muy valorado por los reporteros amarillistas desde aquel intento de suicidio que siguió a su ruptura con Kate Hudson. Pero fuera penas: en su nueva película, ambos se muestran decididos a comenzar la perfecta vida en común con la que sueña desde los años treinta todo norteamericano medio. Y entre ellos se colará Marley, un dulce cachorro de labrador emperrado en impedirlo.

owen-wilson-jennifer-aniston-1.jpg

La pareja escogió mal de entre todos los ejemplares de la camada que se les había mostrado en el criadero, aunque Wilson y Aniston puedan permitirse semejantes meteduras de pata en el guión, punto de contraste con sus exitosas trayectorias como intérpretes. Él comenzó de manera discreta, como firmante del libreto del primer corto y largo de Wes Anderson, su mecenas junto al incansable colegueo que lo une de forma estrecha a Ben Stiller. «Ladrón que roba a otro ladrón» (1994 y 1996) punteó una salida poco llamativa en oposición al mítico estreno de la televisiva «Friends» aquel mismo año, una fuente de eterna juventud para sus seis protagonistas, prácticamente desaparecidos del mapa excepto por Jennifer Aniston, que fue aquella odiada o amada Rachel Green durante diez temporadas. Ella, sin embargo, había pateado platós durante un lustro antes de encontrar su sitio: telecomedias menos recordadas como «Un chico listo» (1990-1991) o «La cabeza de Herman» (1991-1994), y una cinta que hoy puede rastrearse en alguna polvorienta sobremesa: «Leprechaun: La noche del duende» (Mark Jones, 1993).

owen-wilson-jennifer-aniston-2.jpg

Mientras Jennifer Aniston se bañaba en la ambrosía del éxito y los crecientes salarios por episodio, Owen Wilson peleaba por su propia popularidad, aunque fuese a golpe de rostro cuarteado por quién sabe qué férrea autoconfianza o misterioso pasado —que no era tal, salvo un desafortunado partido de fútbol y una breve estancia en una academia militar—. Imán para los problemas desde que apenas levantase dos palmos del suelo, el actor pudo ganarse el visto bueno de la industria gracias al colchón de seguridad que suponían sus dos hermanos —el mayor de los tres es el menos conocido, Andrew Wilson, usual comparsa en las producciones de Anderson y Stiller—. A la espera de poder dedicarse a su afición favorita, escribir, Wilson acepta secundarios en cintas mediocres como «Anaconda» (Luis Llosa, 1997), «Doble vida» (David Veloz, 1998) o «The haunting (La guarida)» (Jan de Bont, 1999), y sus primeros papeles cómicos en «Un loco a domicilio» (Ben Stiller, 1996), esa película detestada por Homer Simpson donde conoce a su inseparable compañero; más «Armageddon» (Michael Bay, 1998) o «Desayuno de campeones» (Alan Rudolph, 1999), género en el que se estrena directamente Jennifer Aniston con «El novio de mis sueños» (Tiffanie DeBartolo, 1996) y, después de que nadie pudiera volver a tomarse en serio a una directora con ese apellido, «Ella es única» (1996), de otro actor de su quinta con ínfulas, Edward Burns.

owen-wilson-jennifer-aniston-3.jpg

El equilibrio cósmico, de existir, se cebó con saña en los casos de Aniston y Wilson: si él no tardó ni un par de películas en hallar a sus amores platónicos de celuloide, ella ha deambulado de brazos en brazos, afirmándose como la indiscutible novia de América que se había metido en el bolsillo derecho a los telespectadores y en el izquierdo a los cinépatas más ñoños. Su reinado quizá haya sido tan efímero y tan pronto discutido por nuevas y más jóvenes divas a falta de un galán irreemplazable: todas las grandes damas de la pantalla se fijaron tarde o temprano en algún actor con quien casarse laboralmente, pero Jennifer nunca ha conseguido a su Spencer Tracy. La lista de enamorados parece propia de una jefa de animadoras veleidosa: Jay Mohr en «Novio de alquiler» (Glenn Gordon Caron, 1997), Paul Rudd en «Mucho más que amigos» (Nicholas Hytner, 1998), Mark Wahlberg en «Rock Star» (Stephen Herek, 2001), Jake Gyllenhaal en «The good girl» (Miguel Arteta, 2002), y Jim Carrey y Ben Stiller, los orígenes de Owen Wilson en los mediados noventa, en «Como dios» (Tom Shadyac, 2003) y «Y entonces llegó ella» (John Hamburg, 2004).

owen-wilson-jennifer-aniston-4.jpg

Por su parte, Wilson, como un buen marido profesional, acecha de vez en cuando los pasos de Anderson y Stiller, al primero en el guión de «Academia Rushmore» (1998) y «Los Tenenbaums: Una familia de genios» (2001), donde también ejercía de actor, y «Life Aquatic» (2004) y «Viaje a Darjeeling» (2007); y con Stiller en sus descacharrantes papeles de «Los padres de ella» y «Los padres de él» (Jay Roach, 2000 y 2004), «Zoolander» (2001), «Starsky y Hutch» (Todd Philips, 2004) y «Noche en el museo» (Shawn Levy, 2006). En solitario, su tino disminuye en calidad como un niño que monta en bici sin ruedines: estrafalario partenaire de Jackie Chan en el díptico de Shanghai Kid y la cargante «La vuelta al mundo en 80 días» (Frank Coraci, 2004), además de conocer a su desgraciado amor en «Tú, yo y ahora… Dupree» (Joe y Anthony Russo, 2006), a pesar de que la cinta derrochaba optimismo y cultura de autoayuda, y estrenarse en la factoría Apatow con uno de sus peores títulos, «No tan duro de pelar» (Steven Brill, 2008).

owen-wilson-jennifer-aniston-5.jpg

El declive de Wilson afecta a Jennifer Aniston en una medida más femenina: una vez que «Friends» da el definitivo carpetazo en 2004, surge la repentina desesperación por agenciarse roles dramáticos, irregulares patinazos en el thriller «Sin control (Derailed)» (Mikael Håfström, 2005) —con el otro Owen, Clive Owen, quien esta semana también estrena nuevo film—, «Amigos con dinero» (Nicole Holofcener, 2006) y «Separados» (Peyton Reed, 2006), un año después de que Vince Vaughn también apareciese en un error de Owen Wilson, «De boda en boda» (David Dobkin, 2005). Wilson tampoco ha podido sustraerse a la llamada de esa selva del prestigio dramático con «Tras la línea enemiga» (John Moore, 2001), aunque a los dos se les da mucho mejor el doblaje animado, él con «Cars» (John Lasseter, 2006) y la serie «El rey de la colina» (1997-2008), en la que también colaboró ella, además de unos episodios del «Hércules» (1998-1999) de Disney, «South Park» y «El gigante de hierro» (1999), debut del hoy muy cotizado en Pixar Brad Bird.

owen-wilson-jennifer-aniston-6.jpg

Las coincidencias no son significativas, sino consecuencia de ese pequeño mundo en el que Owen Wilson y Jennifer Aniston estaban abocados a cruzarse. Un encuentro que tiene más seriedad de la acostumbrada en las carreras de sus respectivos protagonistas, con ganas de crecer para el público, aunque las manos entrelazadas les hayan durado un suspiro: Wilson repite con Stiller en «Night at the museum: Battle of the Smithsonian» (Levy, 2009), vuelve al epicentro del «Frat Pack» con la producción de «The year one» (Harold Ramis, 2009), vehículo para Jack Black, Paul Rudd, Michael Cera y compañía, y prepara proyecto con James L. Brooks después de que el actor le produjese en 1997 «Mejor imposible» y Brooks financiase el debut de Wes Anderson en 1996. Y decidida a evitarse el mal trago de una batalla perdida, Aniston cambia definitivamente de rumbo y parece iniciar sus cuarenta en tres dramas románticos que la reúnen con galanes aún pendientes: Aaron Eckhart en «Travelling» (Brandon Camp, 2009), Jason Bateman en «The baster» (Josh Gordon y Will Speck, 2010) y Ben Affleck en la coral «Qué les pasa a los hombres» (Ken Kwapis, 2009).

En las imágenes, fotogramas de: «Una pareja de tres» © 2008 Hispano Foxfilm. Todos los derechos reservados. «Friends» © 1994-2004 Warner Bros. Television y Bright/Kauffman/Crane Productions. Todos los derechos reservados. «Ladrón que roba a otro ladrón» © 1994  Columbia Pictures Corporation y Gracie Films. Todos los derechos reservados. «The haunting (La guarida)» © 1999 DreamWorks SKG y Roth-Arnold Productions. Todos los derechos reservados. «Ella es única» © 1996 Good Machine, Marlboro Road Gang Productions y South Fork Pictures. Todos los derechos reservados. «Y entonces llegó ella» © 2004 Universal Pictures. Todos los derechos reservados. «Zoolander» © 2001 Paramount Pictures. Todos los derechos reservados. «Tú, yo y ahora… Dupree» © 2006 Universal Pictures. Todos los derechos reservados. «Sin control (Derailed)» © 2005 Buena Vista International. Todos los derechos reservados. «Qué les pasa a los hombres» © 2009 TriPictures. Todos los derechos reservados. Y «Night at the museum: Battle of the Smithsonian» © 2009 21 Laps Entertainment, 1492 Pictures, 20th Century Fox Film Corporation, Museum Canada Productions y Twentieth Century-Fox Film Corporation. Todos los derechos reservados.

Continue Reading
Publicidad

Novedades destacadas

Guía de películas

A B C D E F G H I J K L M N O P Q R S T U V W X Y Z 1
Subir