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El ataque
de los clones

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[Especial
Star Wars] [Episodios I II III IV V VI]
STAR
WARS. EPISODIO II. EL ATAQUE DE LOS CLONES
3.2
- CRÍTICAS
CINEMATOGRÁFICAS
3.2.1.
CRÍTICA por Tònia
Pallejà
Valoración: 
La falta de originalidad más allá
de su facturación formal y la escasa emoción que
consiguen transmitir sus imágenes son la tónica
dominante de la última produc-ción de George Lucas, que
viene a añadirse a la saga galáctica por excelencia de
las últimas décadas. Espectacular despliegue de medios
técnicos, con especial uso y abuso de los efectos
digitales, en una película en la que se ha cuidado mucho
más la forma que el fondo, cosa que ya viene siendo
habitual en los episodios de la nueva generación de Star
Wars.
En el Episodio II encontramos gran
variedad de te-mas y situaciones, lo cual es un avance
argumental respecto a La amenaza
fantasma, en la que las al-ternativas eran bastante
más reducidas y parecía haber sido concebida
principalmente para satisfacer a un público infantil,
con la excusa del protagonismo del pequeño Anakin
Skywalker para captar nuevas hordas de fans,
desatendiendo la fidelidad de los más veteranos en sus
filas. El romance, las aventuras, la guerra y las
intri-gas políticas son algunos de los hilos narrativos
que conducen El ataque de los clones,
salpicados por las usuales notas de humor a cargo de los
personajes que acostumbran a aportar el tono más cómico
y distendido; tramas simples y poco elaboradas de manera
independiente, pero que se intercalan en dosis
proporcionadas y son recibidas con desigual interés. Sin
embargo, a Lucas le cuesta acabar de controlar este
importante número de elementos y la transi-ción entre
los distintos focos de la acción deviene al final
mecánica, sin conseguir profundizar en el desarrollo de
ninguno de ellos.
La expectación creada en torno al
nuevo episodio de La Guerra de las Galaxias venía
en parte fundamentada porque en él iban a tener lugar
ciertos hechos determinantes para el curso de la
historia. Ciertamente en él encontramos bastantes
sorpresas y a-gunas explicaciones sobre el origen de
cuanto sucederá después, y que ya conocemos. Sin
desvelar mucho más de lo que ya ha trascendido por
diferentes medios antes de su estreno, responderé a la
pregunta que se hacen muchos sobre lo que van a poder ver
en esta película. La historia del Padawan Anakin
y Padmé Amidala, ahora senadora de Naboo en peligro de
muerte, tiene un destacado protagonismo. La
profusión de acontecimientos a lo largo de las dos horas
que ocupa la cinta, no permiten que la extensión de este
romance sea tampoco excesiva. En cualquier caso, no son
escenas demasiado brillantes, y están siempre teñidas
por un manifiesto tono bucólico y romántico de novela
rosa. Además de este amor imposible, que pone en
conflicto sus sentimientos con su deber como futuro
caballero jedi, el joven Anakin deberá hacer frente
también a otras emociones cuando vaya al reencuentro de
su madre, y comenzará a mani-festar los primeros
desacuerdos con la filosofía jedi. Poco se
perfila todavía del futuro Darth Vader, pero algunos
rasgos de su carácter ya apuntan hacia la rebeldía, la
ambición y el rencor que le llevarán a caer en el
reverso tenebroso de La Fuerza.
La Guerra de los Clones se inicia
en esta entrega hacia su parte final, en un
en-frentamiento con el cuerpo de droides que recupera
cierto interés por el relato. Se revela la génesis de
este ejército así como de alguna otra arma secreta que
servirá a Palpatine para conseguir sus objetivos.
Tranquilizar a los numerosos
detractores de Jar Jar Binks, porque en esta ocasión ha
visto recortada su presencia ante las airadas protestas
de los seguidores de Star Wars tras su
intervención en el Episodio I, y el entrañable
Yoda hará alarde de ese poder que le ha merecido el
reconocimiento y respeto como sabio maestro jedi. Otros
personajes son presentados, aunque debido al orden que
han seguido las entregas, mejor debiera decir que vuelven
a aparecer, aunque ahora sea para conocer su importancia
en todo lo que proseguirá.
A pesar de su aparente fluidez, la
película se resiente en todo momento al no contar con un
guión más cuidado, no sólo en cuanto a la
pobreza de algu-nos de los diálogos factor que en
una cinta de corte épico siempre queda redu-cido a un
segundo plano, sino en cuanto a los giros de la
historia y otros recur-sos manidos que se han utilizado
para hacer avanzar el relato. Todo cuanto sucede resulta
previsible y hasta cansino, de manera que el espectador
cede cortés y pacientemente su atención, ya que la
película no es capaz de ganársela por méritos propios.
Las escenas de acción con
persecuciones en na-ves, y sus correspondientes saltos y
caídas, son tan exageradas como las de cualquier cinta
de James Bond, y aún asumiendo que en un film de ciencia
ficción poco va a resultarnos creíble desde un punto de
vista meramente lógico, sí debiera de aguantarse por
una mayor consistencia interna y cuanto menos, no
provocar la risa. Mientras que algunos capítulos logran
mantener un cierto nivel de intriga, como la llegada de
Obi-Wan Kenobi a ese misterioso planeta en el que
tropezará con Jango Fett, otros adolecen de una
considerable y hasta casi alarmante falta de
imaginación. Todos conocemos la típica situación en
que "los buenos" son perseguidos por "los
malos" en el interior de una fábrica, y éstos
acaban cayendo en una cinta transportadora que forma
parte de la cadena de montaje, en la que deben sortear
diferentes obstáculos: evitar que unas afiladas
cuchillas les hagan pedazos, evitar ser aplastados bajo
el peso de unos resortes mecánicos, o ir a parar al
interior de un molde sobre el que está a punto de
arrojarse un metal fundido. Hemos visto esta
circunstancia en toda clase de películas, desde antiguas
series animadas para la televisión, hasta largometrajes
de distinto género. Pues bien, El ataque de los
clones también nos la presenta, y no se trata de una
variante excesivamente ocurrente respecto al original. En
realidad, la mayor parte de resoluciones por las que opta
Lucas si-guen esta misma línea de repetir algo
predecible y trillado hasta la saciedad.
La diversidad de personajes
y circunstancias son los que mantienen, por suerte, el
dinamismo de la cinta, ya que la falta de ritmo
propio se esconde artificialmente bajo la constante
irrupción de novedades, personajes que entran en escena
y deslumbrantes decorados generados por ordenador.
El reparto, por su parte, hace un generoso
esfuerzo a la hora de ofrecer la verosimilitud necesaria
para sus papeles, a pesar de las limitaciones del género
y de la poca profundidad que tienen algunos de sus
comportamientos. Siempre es de destacar la labor de
Natalie Portman o Ewan McGregor, entre mu-chos otros. La
elección del actor que debía encarnar a Darth Vader en
su juventud, no exenta de polé-mica como suele suceder,
no es en cualquier caso desacertada. El
desempeño de Hayden Christensen es correcto, pero su
falta de carisma empaña la imagen de uno de los villanos
más populares de la historia del cine fantástico.
También interviene el mítico Christopher Lee como el
malvado conde Dooku, recuperado recientemente para la
industria, y que parece haber encontrado en este tipo de
producciones (fue Saruman en El Señor de los Anillos)
un nuevo espacio.
En resumidas cuentas, El ataque
de los clones es impresionante en cuanto a su
diseño de producción, que únicamente sirve para
envolver una historia floja y una narración no
del todo bien desenvuelta, pero decepcionará a aquellos
que busquen algo más detrás de todo este lujoso circo.
Con diferencia, es mucho más entretenida y completa que
su reciente predecesora, pero no cubre más que las
mínimas expectativas que todo seguidor de la saga Star
Wars alberga en su interior. El ataque de los
clones tiene escaso valor por sí misma, sirve para
pasar el rato, pero no invita a ser vista varias veces, y
sin la existencia de sus precur-soras poco significaría.
Sin que sirva como justificación, sino más
bien co-mo explicación acerca de los que podamos
sentir-nos defraudados con esta nueva entrega, pero aún
así valorarla dentro del contexto al que pertenece, cabe
decir que los miembros de aquella generación que
descubrimos por primera vez la magia del cine gracias al Episodio
IV, solemos conformarnos con la complicidad que nos
otorgan los siempre presentes reductos de aquel
fascinante universo en las actuales precuelas. El sonido
vibran-te de las espadas láser, el susurro de las naves
al cruzar el espacio aéreo, las criaturas de peculiar
aspecto físico, el vocabulario jedi y toda su
particularísima iconografía, harán nuestras delicias
de forma incondicional, porque Star Wars, a pesar
de todo lo demás, siempre será Star Wars.

Imágenes
de Star wars - Copyright © 1977-2002 Lucasfilm Ltd.
Distribuidora en España: Hispano Foxfilm. Todos los
derechos reservados.
© 2002 LaButaca.net - Revista de Cine.
Ángel Castillo Moreno. Valencia (España).
Prohibida su reproducción sin consentimiento expreso.
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